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CÍRCULO DE POESÍA

 

Foja de Poesía No. 039: Héctor de Paz

03 Jun 2009

Héctor de Paz

Héctor de Paz nació en 1967 en Villaflores, pero fue asentado en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Poeta, ensayista y editor. Egresado de la Facultad de Ciencias y Técnicas de la Comunicación de la Universidad Veracruzana. Ha publicado los libros de poesía Ahogada lumbre la sangre (Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas, 2006); Pondrás tu boca en el polvo (Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, 2002); el cuaderno Bitácora de sal tatuada (Editorial Monte Carmelo, 1999), y es coautor del libro José Carlos Becerra: los signos de la búsqueda, serie de ensayos de escritores jóvenes, publicado en 2003 por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a través del Programa Cultural Tierra Adentro y la UJAT. Coordina talleres de creación poética (entre ellos, el de la sección femenil del Centro de Readaptación Social del Estado de Tabasco) y colabora con textos sobre literatura en revistas, periódicos y publicaciones electrónicas de México, Chile, Brasil y España.

Su poesía, después del salto

DE BITACORA DE SAL TATUADA (1999)

Día 2

Bitácora de sal:

escribo con tinta china
sobre pequeñas hojas de sal
encuadernadas con restos
de un naufragio intermitente

como una ola
en perpetuo vaivén
de resaca pertinaz
cada palabra
es lengüetazo de azufre
cauterizando heridas.

Día 3

No intentes
salvarte del naufragio
anclando tu cuerpo curtido
por el sol y la nostalgia
en una mujer
que duerme
sobre algas y corales

nada podrá evitar
que te destrocen
las tormentas.

Día 5

Con cada norte
azotando implacable
las piedras
del viejo malecón
la obstinada vida
me repite
su estribillo monocorde:

“nunca llegarás
a puerto seguro,

no prestes atención
a cantos de sirenas,

no sigas más
la brújula sin rumbo
de tu corazón,

están ciegos los faros de la noche,

nunca encontrarás
atracadero
ni melodía
ni derrotero
ni luz

sólo existe
un viaje interminable
hasta el fondo”.

Día 9
Este puerto
que crece
con el paso
de los días
envuelto por un silencio
tenaz
ha sabido siempre
de otros hombres y mujeres
otras lenguas y costumbres
otras formas de vestir y alimentarse
otra manera de nombrar la noche
y la nostalgia

pero será siempre idéntica
la muerte
con el asombro
en la punta
de la lengua.

Día 13

Viví engañado:

“en todo caracol
habita el mar”

me dijeron
desde niño

pero
estaba
el eco
de tu voz.

Día 16

Temblando por el delirio

granos de sal
bajo lengua y párpados

hundo mi cuerpo
en el mar anochecido

me repito sin palabras:

“he aquí al hombre,
lo que un día
quedará de él”.

Día 17

Yo no tiraré
tu pañuelo al río
para verlo
hundirse
junto
con mis lágrimas

lo pondré a remojar
un año bisiesto
en agua
de siete mares
para envolver con él
los restos
de mi corazón.

DE PONDRÁS TU BOCA EN EL POLVO (2002)

PONDRÁS TU BOCA EN EL POLVO

el corazón acongojado
sollozando sigiloso
murmurante
afligido
con la piel como cáscara sobre los huesos
la lengua pegada al paladar
esperanzado

-aún te queda la otra mejilla.

¿DÓNDE ESTÁN

-ahora-
el trigo y el vino
que abundaban en las noches
junto al mar?

¿Dónde quedaron las migajas de pan?
¿Dónde la imitación acuosa de la sangre?

Ajenjo es mi saliva
denso líquido

en vez de lágrimas brota hiel

Mi voz
ya no clama en el desierto

famélica sedienta
desfallece
sola.

EN EL PRINCIPIO DE LAS VELAS

cuando la noche cae densa
como un remordimiento lejano

revuélcate jadeando
espanta con alaridos sombras de la pared
vomita sangre y rencor
patea puertas
rompe ventanas
arráncate una costilla
derrama como vinagre el cáliz

pero nunca
te quedes
callado.

NO HAY ARQUERO

ni arco
ni flecha
ni aljaba

pero sigue siendo
mi corazón
blanco perfecto.

DESDE LA PROFUNDA CÁRCEL DE LA NOCHE

extiendo ahora las manos
palpo mis huesos
y mis carnes

-reconozco las cuatro esquina de la casa-

invoco tu nombre

(amanece).

MEDIRÁ MI CORAZÓN

otra vez el rastro de la noche

sonámbulo de cansancio repito:

una cama sin dueño fijo
me consolará en silencio
una cama de otros tantos
se tragará mis quejas

llegan sueños quebrantadores
visiones turbación delirio

la noche comienza
y es mi corazón
guardián perpetuo.

AHORA SOY UN POCO

(no mucho)
el que fui ayer

cuando nada sabía
las palabras de mi boca
eran como un viento fuerte
era mi fortaleza como piedras frente al mar
como acero templado mis nervios
arroyos de miel tenía bajo la lengua

cuando nada sabía.

SE HA DICHO:

la música de la vida
corre el riesgo
de perderse
en la música de la voz

callado permanezco
cierro los ojos
busco el éxtasis
la sonrisa imperceptible
de la criatura que sueña

en silencio.

DE AHOGADA LUMBRE LA SANGRE (2006)

(A su debido tiempo)

A su debido tiempo
será el deseo
flor de sangre y neblina

hierba calcinada
en el jardín marchito

de estos papeles
que te nombran.

(El evangelio de tu llegada)
El evangelio de tu llegada
está escrito sobre el aire nocturno
tatuado con resplandores de ámbar
y olor a encajes nuevos

reverberan
el mundo
sus contornos

y esta respiración
que te presiente.

(Aparto las columnas del templo)

Aparto las columnas del templo

hasta encontrar un jardín

entre incendios.

(Porque te invento con mi boca)

Porque te invento con mi boca
desde los pies que sostienen al mundo
hasta los cabellos que brotan de la noche

ya no hay sitio para el vacío

ni vacante para la ausencia.

(Es el rumor de tu sangre)

Es el rumor de tu sangre
un mantra silencioso
que despierta con el tacto
de mis labios.

(Hay esquirlas de furor en cada poro)
Hay esquirlas de furor en cada poro

(transpiramos)

y esta sed
ávida de labios

estas bocas
ahítas de piel.

(Toda caricia)

Toda caricia
es ofrenda
palpitante
a la piedra inerte
del
vacío.

(Caerán)

Caerán
también
nuestros
besos
como
la
hojarasca

en
el
vientre
de
la
lumbre.

(En todas las lenguas)

En todas las lenguas
el amor desborda vocablos
que lo nombran

los amantes aprenderán
-entonces-
el duro trajín
del silencio.

(Toda pasión)

Toda pasión
construye imperios
sobre fósforo y cal
(labios del polvo)
(huesos de amantes)
( )

(Todo era)

Todo era
zumbar de abejas
delirio de hormigas
vuelo de gaviotas
nubes presagiando minúsculos diluvios
rondar de libélulas sobre hierba sensitiva

(ahora duermes)

yo me desvelo
con tu imagen acunada
en mis párpados insomnes.

(Dibujas sobre sábanas tu cuerpo)

Dibujas sobre sábanas tu cuerpo
como si nunca fueras a irte.

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