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CÍRCULO DE POESÍA

 

Foja de Poesía No. 111: Maritza Cino Alvear

18 Dic 2009

Maritza CinoPresentamos una aproximación a la poesía de la poeta ecuatoriana Maritza Cino Alvear (Guayaquil, 1957) autora de poemarios como A cinco minutos de la bruma (1987), Invenciones del Retorno (1992), Entre el juego y la bruma, antología (1995), Infiel a la sombra (2000), Cuerpos Guardados (2008).

 

                   DEL POEMARIO “CUERPOS GUARDADOS”

                                                                                                     

 

                                                    I

 

 

1

 

Infiel a mi sombra original

he atravesado efigies y pirámides,

me he acercado a la prehistoria

del placer

con la clarividencia de lo breve.

 

La sanación ha llegado,

en tinieblas

cuando menos la esperaba,

devastando cábalas y adioses.

 

 

 

4

 

Dejé de escribir

Con la exactitud del calendario

Después de que me embalsamaran

                                          /sus textos

y me convirtiera en pirámide.

 

Ahora lo sé

por sus olores mortales

signos de luto

que fermentan las tumbas,

mientras yo transito invertid

con otra voz que me viene,

de la escritura de un dios

que no es el dios de los muertos.

  

 

 

5

 

Perdida en un paraíso

de pertenencias inéditas

buscadora de ciénegas

instalo el deseo.

 

Lentamente me toca

desde esta página en blanco,

su palidez me entretiene

de este silencio de historias,

me asigna placeres en una nueva versión.

 

Su movimiento es un río

que no alcanzo a editar.

 

 

 

 

6

 

No invento la vida

permanece intacta,

las mismas cosas discurren

en este clásico momento.

 

La ciudad narrada con sus recurrentes calles,

el paso de los días ausentes de metáforas,

los nombres confusos y la medida del deseo.

 

Me deslumbro ante este único momento,

contemplar y convertirme

en un clásico lugar común.

 

 

 

  

9

 

Que la escritura no me toque

y su tono no me llegue,

que este festín de sonidos

no me interrogue el sueño,

que no me toque la vida

ni el aullido del sol.

 

Que este elenco de miradas y lluvias solas

no desemboque en los nombres de Dios.

 

Que la escritura no me invada

con su magia evanescente

en mi última función.

 

 

 

 

                                          II

 

 

2

 

Ahora que soy cursi

mi placer decreta su nombre

merodea en la piel del vacío

compromete y transfiere otros nombres.

 

Se enamora de la voz del cinismo.

 

 

 

3

 

En esta ceremonia

eres yo,

soy tú,

fecundando

al animal que nos domina.

 

 

 

5

 

Escondo tus signos

En montañas y manglares.

 

Tripulante de humedades

y trazos lascivos,

escribo en la ría

mi puerto es un refugio de gemidos.

 

 

 

 

7

 

La muerte,

carnal disfraz

éxtasis oculto

en los lunares de su espalda.

 

 

 

 

 

8

 

Su montura

es un anuncio

de incesantes cabalgatas.

 

 

9

 

No oigo voces

ni silencios

solo el espectáculo

de hacer el amor

con la muerte.

 

 

 

 

 

                                            

                                                III

 

 

2

 

Desde que hablamos el mismo idioma

la ciudad es lejana y desaparece,

tu fuego y mi tierra se precipitan

a una marea imperceptible.

 

Hasta que pueda imaginarte nuevamente,

conservo tu leyenda interrumpida

como la insignia de un nuevo idioma

                                   /que me somete.

 

 

3

 

Plágiame las obsesiones

mis historias de fantasmas,

mi primera ausencia.

 

Conviérteme en tu océano

en el secreto de una larva

en la envoltura de los astros.

 

 

Condéname

sin el inútil parafraseo de la vida

con el placentero anonimato de la muerte.

 

 

5

 

Esta despedida extraña

de autopistas blancas en la ciudad del viento,

esta nieve en primavera

alterando horarios, rutas y estaciones,

esta boina que llega como un fetiche manso

para abrigar mi desnudez,

estos silencios nuevos que se pierden

entre números y aviones.

 

Este arribar acá siendo más de allá,

me deja insomne en este puerto solo

que aún espera que lo habite.

 

 

 

8

 

Asúmeme sin sombras

en este montaje imaginario,

retórname

al invento sin túneles ni lunas,

devuélveme la esencia

de hierbas y tambores,

confúndete en mi cuerpo

registro de otros nombres,

despiértame a la vida

vacía de palabras.

 

 

 

9

 

He removido los escombros

y resucitado nueve veces,

me han amamantado los cuerpos de la bruma

y en este ritual de los sentidos

sé que no hay ruinas en el mar

y los espejos aún me aguardan.

 

Habitarme es un placer

que me reservo.

 

 

Maritza

 

Datos vitales

Maritza Cino Alvear (Guayaquil, 1957) es Licenciada en Lengua Española y Literatura, Universidad Católica de Guayaquil. Diplomado en Educación Superior, Universidad Casa Grande. Ejerce la cátedra en algunas universidades de la ciudad. Ha recibido algunos reconocimientos literarios y académicos. Publicaciones de Poemarios: Algo parecido al juego (1983), A cinco minutos de la bruma (1987), Invenciones del Retorno (1992), Entre el juego y la bruma, antología (1995), Infiel a la sombra (2000), Cuerpos Guardados (2008). Sus poemas constan en algunas antologías nacionales e internacionales: La palabra perdurable (Quito, 1991); Between the silence of voice, An Anthology Contemporany Ecuadorean Women Poets (Quito, 1997); Poesía y cuento ecuatorianos, Antología temática (Cuenca, 1998); Poesía Erótica de Mujeres (Quito, 2001); Trilogía Poética de las Mujeres de Hispanoamérica (México, 2004); Mujeres frente al espejo (Guayaquil, 2005); La Voz de Eros (Quito, 2006). Sus textos también constan en revistas de latinoamérica, España y EE.UU y en revistas virtuales norteamericanas. Ha sido traducida al inglés.

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