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CÍRCULO DE POESÍA

 

Cuento venezolano 13: Carolina Lozada

23 Ene 2010

Carolina LozadaCerramos este acercamiento a la narrativa actual de Venezuela con un cuento de Carolina Lozada (Valera, 1974). Ha publicado: Historias de mujeres y ciudades y Memorias de azotea. Ha merecido el I premio en el Certamen de Relato Breve “El País Literario” ( Madrid, 2005) y el Premio Nacional de Literatura Solar (2007), entre otros.

 

La sonrisa de Buster Keaton

 

Imágenes en blanco y negro se asoman desde la pantalla del televisor. Buster Keaton se ve en ellas corriendo y saltando obstáculos para llegar a su boda. La puerta del baño está cerrada, la ventana del cuarto sólo lo está a medias. Buster Keaton sigue corriendo dentro de la pantalla. En la habitación no hay más sonidos que el de la película muda y el minucioso roer de una cucaracha sobre un olvidado pedazo de galleta. Sobre la mesita de noche no hay fotografías, pero sí un reloj despertador con una gallina que picotea cada segundo. Las gavetas de la cómoda están mal cerradas, se asoman las puntas y talones de algunas medias. Buster Keaton pelea con un señor gordo y bigotudo. Tocan el timbre, nadie responde. La música de la película se escapa por la puerta de la habitación. El hocico de un pequeño ratón husmea en la cocina desordenada. Un almanaque del año pasado sigue colgado en la pared. El motor de la nevera produce mucho ruido, debe ser muy viejo.

            Iván Chernenko es el nombre que aparece en el recibo de energía eléctrica que el cartero deslizó por debajo de la puerta. Los platos están muy sucios, algunos tienen yema de huevo adherida a las paredes. Huelen mal. El teléfono vuelve a repicar, nadie responde, le dice a su compañera de trabajo el vendedor de computadoras por vía telefónica. Cuelga, no vuelve a discar. En la pantalla, Buster Keaton y la clásica escena de la locomotora.

            El agua de la ducha humedece los recuerdos del viejo judío. Recuerdos que recorren distancias. El pequeño Iván quejándose del dolor en sus pies cuando huían de Rusia. Vienen  los soldados, vienen las botas, viene la muerte. Camina Iván, no podemos detenernos, le decía su madre, que llevaba en brazos a Alevna, apenas una bebé. En la ducha, el viejo Iván recuerda los cabellos rubios de la madre, los caminos sembrados de abedules, la llegada a América, su oficio de periodista sin título. Alevna en la memoria, no le dio tiempo de crecer. Su padre desaparecido en la guerra. Europa alojada en su infancia.

            El viento golpea la ventana semiabierta, produce un ruido tímido pero constante. El sonido de la ducha es apenas perceptible entre los viejos sonidos de la película. Un close up de la cara de Buster Keaton mientras corre y su corbata vuela hacia atrás. El viento mueve la foto rusa clavada en la pared. Una mujer aún joven, un hombre de ojos pequeños y grandes bigotes, dos niños de ojos claros. Iván y Nicolás.

            Buster Keaton se acerca a la iglesia donde lo espera una mujer enamorada. Apenas tiene tiempo de arreglar su corbata y el cabello despeinado. La ducha no cesa en el baño. La novia ansiosa abraza al novio de rostro descafeinado.

             Hace meses el médico le dijo que su corazón estaba delicado. El viejo sonrió con una mueca triste y salió del consultorio. El sacerdote bendice a los novios. El corazón de Iván se detiene bajo la lluvia de la ducha. Buster Keaton sonríe para la fotografía de la boda con su mueca torcida. El adornado letrero anuncia: The End.

 

 

Datos vitales

Carolina Lozada (Valera, 1974) estudió Letras y vive en Mérida. Tiene dos libros de cuentos publicados (Historias de mujeres y ciudades. Caracas: Casa Nacional de las Letras, 2007 y Memorias de azotea. Mérida: INMUCU, 2007) y un libro de cine nacional, publicado en la colección Cuadernos cineastas venezolanos (Luis Armando Roche. Caracas: Fundación Cinemateca Nacional, 2008). Lozada ha obtenido el I premio en el Certamen de Relato Breve “El País Literario” (Madrid, 2005), el Premio Nacional de Literatura Solar (Mérida, 2007) y el Premio Municipal de Narrativa Oswaldo Trejo (Mérida, 2006). También obtuvo mención publicación en las dos primeras ediciones del Concurso Nacional de Narrativa Salvador Garmendia (Caracas 2006 y 2007). En la actualidad tiene dos libros de cuentos en proceso de publicación: Los cuentos de Natalia (Monte Ávila Editores) y Adictos y transeúntes (Ediciones B). Carolina escribe y administra, junto a Luis Moreno Villamediana, el blog de reseñas y crítica literaria “500 ejemplares”. Y mantiene sus bitácoras personales “Tejados sin gatos” y “Cine Fedora”.

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  • miguel espinoza

    Admirador de Buster Keaton escribo para defenderlo de este intento de la autora por involucrarlo en una muerte,que a todas luces es accidental,son cosas de la vida,la gente s emuere atropellada,atragantada,durmiendo y tambien en la ducha,eso no autoriza a la autora para dar a entender que el gran buster tenga algo que ver con este terrible suceso,ademas,keaton tenía una condición fisica excepcional,si el ruso hubiese trabajado con el ,a los dos minutos esta muerto,no le podría seguir el ritmo,digo yo,¿no?.Bueno,en serio,me gusto,disfrute la lectura,como un pin pon,igual como se movia en la pantalla Keaton.

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