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CÍRCULO DE POESÍA

 

Foja de Poesía No 174: Miguel Donoso Pareja

17 Abr 2010

 Miguel Donoso Pareja

Miguel Donoso Pareja (Guayaquil, 1931) es novelista, poeta, ensayista, antólogo y crítico literario. Durante dos décadas residió en México, en donde cumplió una destacada labor como coordinador de talleres literarios y formador de poetas jóvenes. A continuación presentamos una muestra de su poesía.

 

MIGUEL DONOSO PAREJA

 

REGRESO

A mi Madre

Estamos hoy muy cerca y sinembargo lejos.
En mis grises designios de amargas latitudes
fui dejando tus besos sepultados de olvido.
Y me he quedado solo,
mirando la verticalidad pretérita
de un poste desplomado,
o la horizontalidad en crisis de los senos
de una moza olvidada.
Y como dos extraños,
sin besos y palabras hermosas,
separando un abismo nuestro amor verdadero,
vov alargándome hacia ti
por el cordón umbilical de una mirada perdida,
como este puerto mío que se alarga en su ansiedad de océano
vengo a rogar tu amor y a dejar mi promesa
por un mejor mañana.

Tengo la sal de mi naufragio, tengo
una piedra en el alma y en los ojos
una ansiedad preñada de caminos,
una implacable sed; en las entrañas
v sobre el corazón y en el cerebro
tengo el azúcar de la tierra porque tú me la has dado.

Hay tantas cosas.
Tantas verdades que se escapan a los ojos
porque un beso nos amarra, en la distancia, la mirada.
Tantas verdades que se niegan,
porque hay un mar que llora abrazado del alma,
… y un doler
y una borrachera en la que vivo un mundo inaccesible,
inalcanzable,
como la ingenua sonrisa de una niña loca.

Madre hoy vengo a ti angustiado.
Con la angustia de un libro maltratado por un torpe
o un hombre esperando en una esquina
a la mujer de otro.
O el que escucha en la sala de una clínica,
su alimentado semen en el llanto de un hijo.

Vengo tímido y vengo avergonzado.
Con la timidez y la vergüenza de una sonrisa sin dientes
o un joven masturbándose.
Con la vergüenza de una niña desnuda
por primera vez ante los ojos de un hombre.
Con la vergüenza de un libro en la vitrina
que no es comprado nunca.
Vengo llorando.
Dejando al viento mis lágrimas de hijo
para que se unan al inmenso sistema de tu tanto
formado por tus lágrimas de madre.

Estarás orgullosa porque seré otro hombre
y he matado mi triste soledad y mi llanto
y ahora son las distancias y las acciones buenas
y aunque estamos muy cerca y sinembargo lejos
yo haré que esta acidez se convierta en dulzura
y de esta despedida sin viaje volveremos
para darnos un beso cuando estemos de vuelta.

(De La mutación del hombre)

 

 

 

DISTANTE

Estoy distante,
con la distancia atormentada de los hombres.

Triste como una cruz sobre las almas,
proyectado en oscuras longitudes de fiebre,
… Viajo distante,
con extensión de enorme espectador llorando
la tragedia del mundo.

Lejana como un dios.
Lejos cerro una garra de azúcar implacable,
lejos de mi distancia de esclavo moribundo, lejos
del pan y de la vida,
está la paz para los hombres.

Esa distancia.
Esa distancia de nube apetecida para el llanto.
Aquella longitud de piedras sobre el alma
y el corazón,
como una estrella tibia de angustias redimidas,
debe brotar en vórtice de sangre y de palabras.
Sangre para ese pan que falta al mundo.
Palabras desde mi alma.

Yo quiero el meteoro azul de sus contornos.
La cercana distancia de suspiros
y hambre,
de los desamparados de la tierra, quiero
la soberana voz de los suburbios,
donde es, a veces, tan cerca la sencilla
angustia de las madres.

Y yo quiero la sangre
augusta y soberana de las calles
y un arcoiris rojo de madres solitarias
que por una soberbia distancia de cristales
rediman la tremenda esclavitud del hombre.

Y yo he estado distante.
Mirando solamente la tragedia
de los hombres del mundo.

Ahora quiero la dulce geometría de la vida
y proyectarme en tibias latitudes de llanto
sobre el suburbio triste.

Y yo quiero la sangre
augusta y soberana de las calles
y acercar la distancia de estrella solitaria
y los designios dulces y lejanos
de la paz a la tierra.

(De La mutación del hombre)

 

 

 

LOS INVENCIBLES

I

Todos los Pueblos tienen, ángeles solitarios.
Y Cuba tiene ahora, seis millones de ángeles.

Es verdad que en la isla hay algunos demonios
que matan niños
y matan a los ángeles.
Pero los ángeles no es menos cierto- nunca pueden

porque ellos se proyectan más allá de la vida.

II

Ayer -en una calle- hablé con una niña,
solamente seis años v una belleza de ángel.
¿Quién manda aquí?, le dije
y ella
dulcemente dijo:
El Pueblo.

Y esos son los ángeles de Cuba.

III

El hombre en esta isla es como una montaña
y sus manos tan anchas que te brindan
todo el amor humano de la tierra.

Es que el hombre de Cuba es sólo un hombre
que ha matado al demonio, para vivir como ángel.

Pues donde estaba la mentira, hoy la verdad pasea
toda la fuerza de su frente ancha.

Es que en Cuba los ángeles son hombres
y los hombres son ángeles con cartucheras.

Es que la isla es hoy una manzana
que está escupiendo todos sus gusanos.

Es que la isla tiene un nuevo canto
que va creciendo por la noche clara.

Eso es lo más angelical de Cuba.

IV

Los niños de mí Patria, ángeles taciturnos
se mueren todavía,
las mujeres aún conocen la mentira, el hombre
se desconcierta, huele
la soledad y la inmundicia humanas.

Pero un fermento crece dulcemente
v la nueva canción se extiende desde Cuba.

V

Los ángeles son mudos.
No hablan, que mucho ha hablado el hombre
y ha hecho poco
en nuestra dulce tierra americana.

Los ángeles son mudos, pero hacen
crecer la madrugada.

Hay seis millones de ángeles en Cuba.

VI

Pero desde la hondura humana
de la raíz v desde las entrañas
está creciendo un corazón más grande
que los demonios que en la tierra quedan.
Son seis millones de ángeles en Cuba,
pero serán doscientos en Latinoamérica.
Hay que decirlo ahora, pero callar y hacerlo
lo más pronto que se pueda
para que ángeles con cartucheras
inicien su labor de repartir la tierra.

Y hay que saber que aquello es permanente,
Y hay que saber que el ángel es el hombre
con las raíces en la tierra.

VII

Hay seis millones de ángeles en Cuba,
pero serán doscientos en Latinoamérica.

Porque los ángeles se reproducen
y hay unos pocos -todavía- en nuestra tierra.

Porque los ángeles son mudos y hacen
lo que no pueden los demonios
que en la tierra acechan.

Hay seis millones de ángeles en Cuba:
serán doscientos en Latinoamérica.

La Habana, enero 2 de 1961,

Plaza Cívica.

(De Los invencibles )

 

 

XXII

Oye la voz, recuerda
el eco,
reconoce
aquella G inventada,
sabe
que nunca llegará,
que es torpe
su andar
en el desierto.

Lleno de G,
debilitado y solo,
abierto en dos sobre la arena,
oye Gudrum,
Gudrum,
busca los restos,
el olor amarillo de su templo,
sus desgarbadas piernas
la cintura celeste,
el ojo pálido de dios
burlándose,
el cielorraso azul
de sus caderas,
su mirada burlona,
la impudicia
de su errar,
la huella ahí,
el testimonio
de su paso.

Todo perecerá,
después de todo,
siente
la desgarradura,
jura,
se promete que nunca
pronunciará
esa letra desolada.

Se duerme entonces
con suavidad y sueña
en G,
ve que regresa,
habla
sin rodeos,
le dice
que despierte,
que no cuente con ella,
que es inútil,
que ponga los pies sobre la tierra.
Gudrum, Gudrum
dice la sal
en la Chocolatera,
en los revolcaderos de Mar Bravo,
en el celeste intenso
que lo ahoga.
Calla por eso el hombre y sigue atento
a cada señal de su esplendor,
las huellas lejanas de su olvido,
la conciencia atroz de que la inventa.

 

Datos vitales
Miguel Donoso Pareja (Guayaquil, 1931) es novelista, poeta, ensayista, antólogo y crítico literario. Durante dos décadas residió en México, en donde cumplió una destacada labor como coordinador de talleres literarios y promotor de la literatura ecuatoriana. El crítico Raúl Vallejo apunta que “Con Hoy empiezo a acordarme, estamos no solo ante un texto novedoso -como novedoso fue el planteamiento que el propio Donoso Pareja hiciera en su libro de cuentos Todo lo que inventamos es cierto- sino que, me atrevo a afirmar, estamos ante un texto pionero de la narrativa ecuatoriana, en el sentido de que abre un camino hasta hoy no transitado… que nos ofrece una manera diferente de narrar y de constituir al sujeto que narra, que desarrolla una relación distinta entre realidad, ficción y verosimilitud y que convierte a la memoria de la experiencia erótica en la gran metáfora de la existencia del ser humano.”

 

BIBLIOGRAFÍA
Novela: Henry Black (México, 1969); Día tras día (México, 1976); Nunca más el mar (México, 1981); Hoy empiezo a acordarme (Quito, 1994). La muerte de Tyrone Power en el Monumental del Barcelona (Quito, 2001); A río revuelto (Quito, 2001). Cuento: Krelko (Guayaquil, 1962); El hombre que mataba a sus hijos (Quito, 1968); Lo mismo que el olvido (Quito, 1986); Todo lo que inventamos es cierto (Quito, 1990). Poesía: La mutación del hombre (1957); Los invencibles (Quito, 1963); Primera canción del exiliado (México, 1966); Ultima canción del exiliado (Quito, 1994); Cantos para celebrar una muerte (Guayaquil, 1977). Ensayo: La hora del lobo (Guayaquil, 1970); Chile: ¿cambio de gobierno o toma del poder? -coautor- (México, 1971); Nuevo realismo ecuatoriano: la novela después del 30 (Quito, 1984); Los grandes de la década del 30 (Quito, 1985); La narrativa española actual (Guayaquil, 1987); La literatura de protesta en el Ecuador (1988); Narrativa peruana de hoy (Guayaquil, 1989); Sin ánimo de ofender (Guayaquil, 1990); Ecuador: identidad o esquizofrenia (Quito, 1998). Antólogo de: Poesía rebelde de América (México, 1972); Prosa joven de América hispana (México, 1972); La violencia en el Ecuador (México, 1973); Libro de posta (Quito, 1983); Posta poética (Quito, 1984); Antología de narradoras ecuatorianas (Quito, 1997). Consta en las antologías: Cuento ecuatoriano contemporáneo (Guayaquil, s.f); !Exilio! (México, 1977); El muro y la intemperie (1989); Así en la tierra como en los sueños (Quito, 1991); Latinos (Chile, 1992); Cuento contigo (Guayaquil, 1993); Veintiún cuentistas ecuatorianos (Guayaquil, 1996); 40 cuentos ecuatorianos (Guayaquil, 1997); Antología básica del cuento ecuatoriano (Quito, 1998); Cuento ecuatoriano de finales del siglo XX (Quito, 1999); Cuento ecuatoriano contemporáneo (México, 2001).

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  • Amariani Ramirez Azcatl

    me encantaron los poemas, algún día quisiera aprender a escribir así.

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