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CÍRCULO DE POESÍA

 

Una traducción de Manoel de Barros

28 Jul 2010

Manoel de CamposEl ensayista y traductor Daniel Orizaga Doguim (Querétaro, 1983) nos presenta una versión de la poesía del poeta brasileño Manoel de Barros (Cuiabá, 1916), miembro de la generación del 45.

 

 

Una didáctica de la invención

 

 

I

 

Para palpar las intimidades del mundo es necesario saber:

 

a)      Que el esplendor de la mañana no se abre con cuchillo

b)      La forma en que las violetas preparan su día para morir

c)      Por qué las mariposas de contornos rojos tienen devoción por los túmulos

d)     Si el hombre que toca por la tarde su existencia en un fagote, tiene salvación

e)      Que un río fluyendo entre 2 jacintos carga más ternura que un río fluyendo entre 2 lagartos

f)       Cómo prenderse a la voz de un pez

g)      Cuál es el lado de la noche que se humedece primero.

Etc.

Etc.

Etc.

Desaprender 8 horas por día enseña los principios.

 

 

 

II

 

Desinventar objetos. El peine, por ejemplo.

Dar al peine funciones de no peinar. Hasta que

Quede dispuesto a ser una begonia. O

Una gravanha

 

Usar algunas palabras que todavía no tengan idioma.

 

 

 

III

 

Repetir repetir – hasta quedar diferente.

Repetir es un don del estilo.

 

 

 

IV

 

En el Tratado de las Grandezas de lo Ínfimo estaba

Escrito:

Poesía es cuando la tarda es adecuada para

Dalias.

Es cuando

Al lado de un gorrión el día duerme antes.

Cuando el hombre hace su primera lagartija.

Es cuando un trébol asume la noche

Y cuando un sapo engulle a las auroras

 

 

 

V

 

Hormigas cargadoras entran a la casa de nalgas.

 

 

 

VI

 

Las cosas que no tienen nombre son más pronunciadas por los niños.

 

 

 

VII

 

En el descomienzo era el verbo

Solo después es que veo el delirio del verbo

El delirio del verbo estaba en el comienzo, allá,

Donde el niño dice: Yo escucho la voz

De los pajaritos.

El niño no sabe que el verbo escuchar no

Funciona para color, pero sí para sonido.

Entonces si el niño cambia la función de un

Verbo, delira.

Y pues.

En poesía que es voz de poeta, que es la voz

De hacer nacimientos –

El verbo tiene que contagiarse de delirio.

 

 

 

VIII

 

Un girasol se apropió de Dios: fue en Van Gogh.

 

 

 

IX

 

Para entrar en estado de árbol es necesario

Partir de una indolencia animal de lagarto a las

3 de la tarde, en el mes de agosto.

En dos años la inercia y el mato van a crecer

En nuestra boca.

Sufriremos alguna descomposición lírica hasta

Que el mato salga en la voz

 

Hoy deseo el aroma de los árboles.

 

 

 

X

 

No tiene altura el silencio de las piedras.

 

 

 

XI

 

Enfermar de nosotros a la Naturaleza:

–          Arrojar aflicción en las piedras

(Como hizo Rodin).

 

 

 

XII

 

Buscar en el espacio contigüidades verbales es lo

Mismo que prender moscas en el hospicio para

Bañarlas.

Esa es una práctica sin dolor.

Es como estar amanecido a pájaros

 

Cualquier defecto vegetal de un pájaro puede

Modificar sus gorjeos.

 

 

 

XIII

 

Las cosas ya no quieren ser vistas por

Personas razonables:

Ellas desean ser miradas de azul –

Que ni un niño que miras de ave.

 

 

 

XIV

 

Poesía es volar fuera del ala.

 

XV

 

A los bloques semánticos dar equilibrio. En donde lo

abstracto entre, amarre con alambre. Al lado de

un primal coloque un término erudito. Aplique en

la aridez intumescencias. Acerque una cagada a lo

sublime. Y lo solemne a un pene sucio.

 

 

 

XVI

 

Entra enardecida la lujuria en mí:

¡Ella habrá de acostarse sobre mi cuerpo en toda

la espesura de su boca!

Ahora estoy varado en intermedios.

(¿Estoy pervertido por las castidades? ¿Santificado

por las inmundicias?

 

Hay ciertas frases que se iluminan por lo opaco.

 

 

 

XVII

 

En casa del caracol hasta el sol enmugrece.

 

 

 

XVIII

 

Las cosas de la tierra le daban gala.

Si cayera un azul en el horizonte su ojo

entonaría.

Todos le enseñaban inútilmente

Las aves hacían mierda en sus cabellos. 

 

 

 

 

XIX

 

El río que doblaba detrás de nuestra casa

era la imagen de un vidrio blando que doblaba

detrás de nuestra casa.

Pasó un hombre y dijo después: Esa vuelta

que el río da por detrás de su casa se llama

ensenada.

No era ya la imagen de una cobra de vidrio

que daba vuelta detrás de casa.

Era una ensenada.

Creo que el nombre empobreció la imagen.

 

 

 

XX

 

Me acuerdo de un niño repitiendo las tardes en ese jardín.

 

 

 

XXI

 

Me ocupo bastante con lo que desconozco.

Soy un esclavo erudito en diccionarios.

Tengo apenas 100 palabras.

Por lo menos una vez al día acudo al Morais*

o al Viterbo **-

para enmendar mi ignorancia,

            que solo aumenta.

Desgasto mi erudición arrancando de los almanaques

 – Ser o no ser, de eso se trata.

O en la puerta de los cementerios:

– Recuerda que polvo eres y en polvo te convertirás.

O en el verso de las pequeñas hojas:

– Conócete a ti mismo.

O en la boca de la plebe,

– Lo que no termina en el mundo es estupidez

y palo seco.

Etc.

Etc.

Etc.

 

Mayor que el infinito es la encomienda.

 

 

 

 

 

* Antonio de Silva Morais (1757- 1924) Lexicógrafo y gramático autor del Dicionário da Língua Portuguesa.

 

** Frei Joaquim de Santa Rosa de Viterbo (1744-1822) Lexicógrafo autor de Elucidário das Palavras, Termos y Frases Que em Portugal Antigamente se Usavam.

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