title

CÍRCULO DE POESÍA

 

Foja de Poesía No. 233: Fátima Vélez

23 Ago 2010

Fátima Vélez

En este lunes un acercamiento a la poesía de la colombiana Fátima Vélez (Manizales, 1985). Vélez ha realizado estudios de literatura y filosofia en la Universidad de los Andes. Actualmente, se encuentra cursando la maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional de Colombia.

 

 

Primera orilla

 

Alejando al cuerpo

del desprendimiento de sus partes

no pudimos evitar que la marea descendiera

y allí

un hombre tendido

abierto

fragmentado

como todo aquello que intentábamos salvar.

Acercamos la mirada

La limpiamos para confirmar que no fuera otra de sus manchas

-cuerpo de hombre confirmamos-

y entonces abrió su voz

abrió su voz y dijo:

“eso que otros han llamado abismo

es lo que yo llamo tierra adentro”

 

Y si la tierra tembló mientras él me miraba

no fue porque en su cuerpo resucitaran mis raíces

fue porque de nuevo los cielos eran fértiles

y podíamos sembrar jardines que se ondulaban en la nada

porque dimos vida a los mares que crecieron entre peces

porque el cuerpo se mantuvo firme

y fue evidencia

revelación

de que entonces no era la tierra la que temblaba

sino el silencio.

 

 

 

Promesa del día muerto

 

El día congela mis párpados ante la espera

pero la mañana no nos besa las manos

ni traza con firmeza sus líneas

y una luz no se instala en nosotros

con voz propia mostrándonos el camino,

y un grito no traspasa el instante del abandono

de todo lo que habita y nació muerto entre nosotros

 

Pues donde había corazón

sólo una piel que se resiste a tomar forma,

y la complicidad del silencio

extendió sus dominios

con raíces oscuras,

y nosotros

contemplando la lluvia

cuando ciegamente creíamos en el cielo azul de esta mañana.

  

 

 

Ojos abiertos

 

Sin poder distinguir si soy yo,

o es la distancia apresurando el cuerpo,

enmudeciendo los pasos que se acercan,

vigilando los rincones que no están

pero que a ti se dirigen

con esa voz de donde huyen las cosas

 

Yo,

o en el fondo algo que amanece

sin poder asegurar que sea el sol

o el deseo de verter mi corazón sobre todo lo que veo

 

Yo

o mi presencia el día en que del cuerpo estalle

para velar el sueño de una muerte anticipada.

 

 

 

 Tercera orilla

 

Si hemos de callar todo este tiempo

que sea para siempre.

Tú dirás que no es posible hablarme con el cielo mojado

y que ahora que empieza a inundarse

no puedes distinguir si son tuyos

o míos

los cielos que se abren,

los mares que se aproximan a la catástrofe.

Si es por eso que se te enmudecen los ojos y las manos

y andas ciego de voz

y las palabras se vuelven mariposas

que te enredan la garganta,

si es por eso,

que sea para siempre.

Yo por mi parte

puse las manos sobre una piedra oscura

sin saber que iba a morir,

que iba a ser un acto milagroso despertar

para suplicarte que no estallaras,

que no estallaras

mientras estuviera envuelta

en esa niebla que escogiste respirar.

 

 

Datos vitales

Fátima Vélez Giraldo, poeta nacida en Manizales en el año de 1985. Ha realizado estudios de literatura y filosofia en la Universidad de los Andes. Ha participado en varios talleres de creación literaria en la ciudad de Bogotá. Actualmente, se encuentra cursando la maestría en escrituras creativas de la Universidad Nacional de Colombia.

Share Button
  • Ángel

    Sus ojos abiertos son la promesa de sus dos orillas. Bella

Escribe un comentario