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CÍRCULO DE POESÍA

 

Montaje en video de Liber Scivias, de Claudia Posadas

27 Oct 2011

Claudia Posadas

Presentamos el video del montaje “Hacia ti Imperayritz de la Ciutat Joyosa, Montsalvat Celeste, Montsalvat”, basado en Liber Scivias, de Claudia Posadas, Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2009, que se escenificará en San Cristobal de las Casas este 22 de octubre en el Templo de Santo Domingo, en el 9 Festival Barroco Cervantino.

 

El 28 de julio de 2011, en el Centro Cultural Bella época, Tamaulipas 202, Col. Condesa, México, D.F. se llevó a cabo la presentación de Liber Scivias, de Claudia Posadas, Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2009, con una escenificación de teatro, música y poesía única en su tipo. Participó la autora y el ensamble de música antigua Ditirambo. Éstos son los videos y el libreto de dicha escenificación, misma que este 28 de octubre de 2011 se llevará a cabo en el Templo de Santo Domingo, San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el marco del 9 Festival Barroco-Cervantino.

 

 

Libreto de la escenificación de teatro, música y poesía

 “Hacia ti, Imperayritz de la Ciutat Joyosa, Montsalvat  Celeste, Montsalvat…”

basada en textos de Liber Scivias, de Claudia Posadas,

Premio Internacional de Poesía Jaime Sabines 2009

 

 

(Libreto y concepto: Claudia Posadas. Adaptación, arreglo musical y selección de repertorio: Aura Martínez y Ensamble Ditirambo. Montaje escénico: Daniela Salazar.)

 Personajes:

 Christine de Tolosa: Daniela Salazar.

Coro de los Espíritus Antiguos: Ensamble Ditirambo.

Sibil.la Occitana: Claudia Posadas.

Hierofante: Yurev Vivero.

Verdugo: Horacio G. Nájera.

Heraldo de los Espíritus Antiguos: Javier Tagle.

  

Acotaciones generales:

Se pondrán dos atriles, uno en un extremo del escenario y otro en el otro. En el atril derecho, de cara al público, estará la Sibil.la. En el izquierdo, también de de cara al público, Christine.

Detrás de la Sibil.la y Christine, se dispondrán en semicírculo los miembros del Ensamble.

En medio del escenario habrá un pequeño altar sobre el cual estará un cáliz .

 

ESCENA I, PURGATIO

 

Se anuncia la primera escena con un toque de la batería. El Hierofante entra a escena, con una rosa blanca entre las manos. Dice:

 

Hierofante:

 

Hombre que no viste mi rostro de vida,

por estas palabras conoce mi verdadera mirada,

mi estatura y mi paso, mi aliento

y la exacta calidez de mis manos amigas.

 

Estas palabras no son viento azotado,

ninguna de ellas delira o miente,

ve más bien mi cuerpo que brota sin carne

para anticiparme al día del Juicio

 

Lanza del Vasto

 

El Hierofante deja la rosa en el cáliz y sale de escena.

 

Comienza ejecución.

 

Pieza: Hymno al sol ………………………………….……... Mesomedes de Creta (130 A.C.).

 

Entra Christine, quien toma la rosa del cáliz entre las manos y la sostiene, como un objeto sagrado.

 

La Sibil.la dice:

 

Texto: Germinal (Hylé), de  C. Posadas (Fragmento).

Sibil.la:

 

Se concentra iridiscente la sustancia

íngrima

pureza en la completud de no existir,

intocada por el comienzo de las eras

sin embargo,

su respiración o despertar significan el principio

del dolor en que células de sombra han sido inoculadas.

 

Christine deja lentamente la rosa en el cáliz, como si no le perteneciere o fuera digna de ella, y se incorpora en su atril.

 

Se diluye la anterior ejecución y da entrada a pieza.

 

Pieza: Organum Cunctipotens genitor ………………. Escuela de Compostela (1125).

La Sibil.la continúa:

 

Sibil.la:

 

Se leva errática la densidad,

confusión herida por un frío nunca soportado:

encarnar en esta sembradura que nos mudó en materia de nostalgia,

ser a partir de ese advenimiento.

 

El otro principio es de conciencia,

estar a partir de sus formas, su lenguaje,

su lapidaria construcción de lo tangible,

su natural incertidumbre…

 

 

Christine le responde a la Sibil.la:

 

Christine:

 

Ser destruyéndose en esta mórula de podre,

estar sobreviviendo al relámpago que no pedimos.

 

Ser y estar como una índole que al final es consanguínea,

cómo liberarnos de su doble filo,

por qué debemos aceptar nuestra derrota

y vivir ahogados por el mundus

 

Termina la ejecución y entra la siguiente pieza.

 

Pieza: Quant ai lo mon consirat ………………………… Canción de trovador, anónimo, S. XIII.

 

Habla Christine:

 

Texto: Casa en el bosque, de C. Posadas (Fragmento).

 

Christine:

 

Era el tiempo en que el mundo no había cubierto nuestros ojos con su bruma,

y los frutos del reino estaban al alcance de estas manos

cuya línea del corazón aún no era la herida;

era un jardín secreto que para nosotros era un bosque,

y era también el sol de los veranos reflejándose en nuestros gritos de alegría,

en nuestras rondas eternas y veloces como abandono al giro de la Tierra.

 

Era un asomarse a la fontana en medio del jardín

y mirar el deshacerse de un rostro puro en la confusión de las aguas;

era abandonar el rostro y perseguir a quien lanzó el guijarro como un naciente deseo

de caos…

 

Era exorcizar el hambre de las aves que devoraban nuestros caminos de pan

con sortilegios que sólo nosotros conocíamos,

porque los habíamos aprendido al oír entre las grietas de los árboles…

 

 

La música cambia de ritmo, sugiriendo la pérdida del reino de la infancia. Responde Sibil.la:

 

Sibil.la:

 

Sin embargo llegó el día en que un extraño y profundo abandono vino con el Alba,

el día en que las aguas de la fuente comenzaron a ser un estancamiento,

 y la línea en nuestras manos la hendidura.

 

El caos ya no fue la pequeña roca lanzada en ese aljibe,

sino la sombra creciendo a nuestra espalda.

 

Termina la música. Continúa, en solo, la Sibil.la:

 

Sibil.la:

 

(Muy pronto caería la ciudad celeste como un túmulo sobre la tierra; comenzaría nuestro largo retorno hacia el cauterio…).

 

Continúa Christine. En los siguientes versos se mencionan dos toques de campanas, el toque de ànimes y un doblar, que son recreados cuando se mencionan:

 

Christine:

 

Como último conjuro,

quise iluminar la amada casa del bosque para habitarla por siempre.

 

Sin embargo los insectos y la hiedra horadaron el jardín y la casa de la hondura hasta el derrumbe,

y el toque de ànimes no fue más la llamada a la que creía era la casa de la infancia,

sino un largo,

                                   triste

                                               doblar del campanario.

 

 

Entra, acompañando las tres últimas frases, un acorde del bajo. Al terminar, comienza la pieza.

 

Pieza:  In horrore visionis nocturnae …………………… Francisco López y Capillas (1608-1674).

 

La Sibil.la entra a escenario y toma la rosa del cáliz. Christine se la pide, sin embargo, la Sibil.la se la niega y se la lleva consigo. Se incorpora en su atril. Dice:

 

Texto: Noche Umbral, de C. Posadas (Fragmento).

Sibil.la:

 

La noche se vuelve a oscurecer,

a constreñirse en el corazón de su nigredo;

se diluyen las formas, vencidas en su continencia del día,

 y algunos objetos pierden su aparente equilibrio.

 

Continúa Christine:

 

Christine:

 

Un vuelco de los cauces lunares me abandona en el Lacus Timoris. Imposible un grito o defenderse,

el miedo se acumula en el paralizar de mi fuerza.

 

La sombra me invade poco a poco,

succiona mis arterias prendida a mi cuerpo con su viscosidad de larva,

devora el pensamiento aferrada a mi cabeza con las pequeñas bocas de sus innumerables brazos…

 

Termina la música. Continúa Christine:

 

Christine:

 

…clamar a mis potencias con mis labios fundidos a su propia carne:

 

Un acorde del harpa acompaña cada frase:

 

 

Christine:

 

—Yo pertenezco a la luz

 

Coro de espíritus antiguos:

 

(y recuerdas tu verdadero nombre…),

 

 

 

Christine:

 

—Yo soy luz de la luz

 

Coro de espíritus antiguos:

 

(e invocas la presencia de la mañana…)

Christine:

 

—Yo me libro de todo mal…  

 

Coro de espíritus antiguos:

                                       

(sed libera nos a malo…)

 

Continúa la pieza. Continúa Christine:

 

Christine:

 

La sombra se aleja, pero otro golpe de mareas me suele llevar al Lacus Odii,

la sombra que logra filtrarse en el sueño como el conjuro perverso deformando las acciones del día.

De pronto se vuelve la voz que, junto con su séquito hilarante,

me condena

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

 

 a la extracción de la piedra de la locura

 

Christine:

 

(tu sólo privilegio…).

 

Continúa la Sibil.la:

 

Sibil.la:

 

A veces,

cruzados cabalgando en sus caballos negros me anuncian augurios de catástrofe…

 

 

Habla el Heraldo de los Espíritus Antiguos. Comienza la pieza.

 

Pieza: Canto de la Sibil.la Occitana (Mallorca-Valencia 1400-1560).

 

Heraldo de los Espíritus Antiguos:

 

(Muy lejos, demasiado lejos, como un lamentar de Sibilˑla,

se escucha el melancólico melisma de una mujer observando tus pérdidas más allá de la niebla…)

 

 

ESCENA II.  ILUMINATIO

 

 

Termina la pieza. Se dan el toque de batería que anuncia la segunda escena. Comienza el redoble de tambores.  El Hierofante dice:

 

Hierofante:

 

Mis hogueras de hierro se amontonan

y mis restos oscuros aún humean.

 

Me acaban de matar,

miro hacia donde vi tu aparición

hace mil años ya; pero la sangre

aún sale de mi boca.

 

Juan Eduardo Cirlot

 

 

 

 

Termina el redoble. Comienza en solo, la siguiente pieza.

 

Pieza: Got in vil hohen vreuden saz …………………………….… Meister Rumelant o Rumslant  (fl. c. 1273 – después de 1286 o 1287).

 

Texto: Hesperus (Ars Melancholiae), de C. Posadas (Fragmento).

 

Habla Christine:

 

Christine:

 

Creer que se vislumbra otra blancura de la luz

en la última contención de luz

al final de toda lejanía de cielo.

 

Continúa la Sibil.la:

 

Sibil.la:

 

Un doblar del campanario anuncia el ámbar de La Vespra

 

Entra el toque de vespra. Continúa Christine, y la Sibil.la le responde con los versos que están en cursivas y negritas:

 

Christine y la Sibil.la:

 

 

Cae el día al igual que cae                                          …en la soledad de la sangre,

un cansancio de migraciones infinitas                        en las eras

innumerables cuerpos como anémonas en el fondo de un océano encendiendo y apagando

su pequeña historia                                                      …sinfonía de astros aleatorios

 

No saber las pasiones ni las cárceles de aquellas efímeras materias,

no saber de mi heredad posible,

saber sólo del frío,

saber tan sólo de una ausencia que no se es capaz de nombrar y cuyo único rumor

es una incertidumbre fluyendo en la sangre como un soplo;

saber el recuerdo vago de una estrella en la Aurora               …Phosphorus que salva

  porque ha vencido la noche

y el deseo de una verdad que traiga noticias de mi estirpe.

 

La estirpe.

No saber de sus batallas, sólo de sus trenos como un eco perdiéndose en lo oscuro…

 

 

Entra el doblar del campanario, que se diluye. Continúa la Sibil.la. :

 

Sibil.la:

 

 …Campanades a mort a lo lejos,

demasiado lejos,

                                                           a donde brilla el Hesperus antes de tañer el Laudes…

 

Comienza la pieza.

 

Pieza: Planctus medieval. (Voz y flauta).

 

Habla la Sibil.la:

 

Texto: Lament Occitan, de C. Posadas (Fragmento).

Sibil.la:

 

Los bárbaros han descubierto los caminos secretos,

y emponzoñado las corrientes que nutrían las aguas del pozo;

la peste herrumbra nuestras venas y labios

y sin poder besarte,

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

 

                                                                                  besar el Llibre,

Sibil.la:

 

no podré ser consolhat antes de mirar el Alba con mi rostro inmortal.

 

 

Entran percusiones que van enfatizando el texto, junto con el planctus. Continúa Christine:

 

Christine:

 

El enemigo ha sitiado nuestra fortaleza,

sus máquinas de asedio están por invadir las murallas:

puedo escuchar el gozne de los mecanismos de odio

antes de expeler su roca;

puedo mirar el manto ignífugo de las torres de asalto

que pronto extenderán sus rampas sobre nuestro Alcázar.

 

Continúa la Sibil.la:

 

Sibil.la:

 

Aves de muerte giran con su vuelo umbrío en torno al vértigo de nuestra demolición.

Continúa Christine:

 

Christine:

 

Haber renunciado a los órdenes del mundo en nombre de una fe que nos eleva y nos destruye…

 

¿A dónde ir?

 

Sibil.la:

 

Hacia el destierro y la nada,

comme faidits desposeits del seus bens?

 

Christine:

 

Ir más allá de este vislumbre,

a donde la conciencia y el temple,

libres de esta cárcel de hiel y materia,

encontrarán su morada.

 

Christine pone un velo que cubre su rostro. Camina lenta y solemnemente hacia el centro del escenario, porque va a ser ejecutada. Al acercarse al verdugo, lo perdona:

 

Christine:

 

Yo te perdono desde el fondo de mi corazón.

 

El verdugo se desconcierta pero, con el ritmo del tambor, continúa con la ejecución.

Los redobles y el lamento van in crescendo conforme ocurre la acción. Christine se  despoja de su velo, se descubre el cuello y se inclina hacia el ejecutorio. Comienza a ser ejecutada, con una acción simbólica realizada con una cuerda roja que simboliza la horca y la sangre.

 

Mientras todo esto pasa, la Sibil.la dice:

 

 

Sibil.la:

 

Los inquisidores ofrendan su copa a sus demonios,

su dictum se ha pronunciado:

                                               Tuez-les tous, Dieu reconnaîtra les siens ! …

 

Caen mis médulas, y lo que resta de mis labios clama el Consuelo;

nuestra pregària se leva sutil, pero hermosa y triunfante, como un soplo de duduk,

como un murmurar de viento acallando el redoble del juicio…

 

Se elevan los tambores y el planctus. La Sibil.la dice tres veces la oración occitana, in crescendo. A la tercera, Christine es ejecutada y cae muerta.

 

Sibil.la:

 

Dona-nos, cada jorn lo nòstre pan subresubstancial./ Lèva los nòstres deutes coma levam los d´aqueles que n´an de cap a nosautres…3

 

 

La Sibil. la continua, mientras se va diluyendo el planctus:

 

Sibil.la:

 

Aves blancas sobrevuelan el Temple,

su largo y profundo melisma se remonta a los cielos llevando mi planctus consigo.

 

(Miro hacia donde vi tu rostro deslumbrado y tus palabras me bendecían con el Consuelo

 

Heraldo de los Espíritus Antiguos::

hace mil años ya…,

Sibil.la:

 

y desde entonces la Endura,

la renuncia al artificio del mundo,

ha sido mi voto en el tiempo

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

pero la sangre aún sale de mi boca).

 

Comienza la pieza.

 

Pieza: Alma Redemptoris Mater, del Lliber Cantualis.

 

Conforme se desarrolla la pieza, la Sibil.la se acerca a Christine. Trae un libro antiguo y sagrado entre las manos. Va a oficiar el rito del Consolament. Conforme oficia, se intercalan las piezas.

 

Piezas: Consolament ……………………………………….………..…… Pregària catara.

                Pater Noster ………………………………………….…………… Pregària catara.

 

La Sibil.la levanta la cabeza de Christine tomándola delicadamente del mentón. Christine se incorpora a una aposición más cómoda, aunque todavía de rodillas, porque va a recibir el libro y la oración sagrada.

 

La Sibil.la consuela a Christine. Besa el libro y después se lo otorga a Christine, quien también lo besa. La Sibil.la impone el libro a Christine sobre la cabeza con su mano derecha. Dice una oración en silencio.  

 

Termina la pieza. La Sibil.la se incorpora al atril y dice:

 

Sibil.la:

 

Aquel sant baptisme per loqual Sant Esperit es datz a tengut

la Gleisa de Deu dels apostols en sa,

e es vengutz de bos homes en bos homes entro aici,

e o fara entro la fi del segle…

 

El Hierofante canta:

 

Hierofante Cantor:

 

In principio erat Verbum, et Verbum erat apud Deum…

 

La Sibil.la continúa:

 

Sibil.la:

 

Deus era la paraula

 Aquo era al comensament amb Deu.

Totas causas son faitas per el, et senes el es fait nient.

 

La Sibil.la continúa, y dice enérgica, las tres palabras del Melioramentum o de la inclinación ritual. Conforme diga cada una de las palabras, Christine va inclinando la cabeza cada vez que la Sibil.la diga estas palabras, y responde a la  Sibil.la:

 

Texto: Consolament, de C. Posadas (Fragmento).

 

Sibil.la:

 

Melhorament…

 

Christine:

 

Beso el manto del anciano en que el Múltiple se ha convertido…

 

Sibil.la:

 

Adoratio…

 

Christine

 

El Llibre de su Ordenanza es impuesto sobre mi cabeza,

así como las manos de una multitud de murmullos que se desvanecen…

 

Sibil.la:

 

Melioramentum…

 

Christine

 

 Repito la oración escuchada en el sueño…

 

Sibil.la:

 

Adoremus, Patrem, et Filium et Spiritum Sanctum…

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

 

 Adoremus, Patrem, et Filium et Spiritum Sanctum… 

 

El Hierofante canta:

 

Hierofante Cantor:

 

Pater Noster qui es in celis…

                                               Panem nostrum supersubstancialem da novis hodie…

                                                                      

 

ESCENA III. UNIO

 

Christine se incorpora y toma el libro entre sus manos. Se da el toque de batería que anuncia la escena III. Comienza la pieza

 

Pieza: Pollurum Regina ………………………………  Llibre Vermell de Monserrat, anónimo, S. XIV.

Christine dice:

 

Christine:

 

Considerar nuestra alma como

un castillo todo de diamante u muy claro

cristal, adonde hay muchos aposentos, ansí

como en el cielo hay muchas moradas.

                       

Teresa De Ávila

 

Christine se incorpora a su atril. La Sibil.la dice.

 

Texto: Montsalvat, de C. Posadas.

Sibil.la:

 

Haber llegado a ti, Montsalvat,

estrella esplendente de las cimas,

más allá de los caminos del bosque

                                                                      

Christine:

 

 más allá de la niebla,

 

Sibil.la:

 

Monserrate;                                                                 

 

Christine:

 

más allá del monasterio y la música,

Sibil.la:

 

Montserrat,

                                                                                 

Christine:

 

más allá de la hoguera y tu oppidum,

 

Sibil.la:

 

Montsegur,

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

                                                                                                                     

Montsalvat…

 

Termina la pieza. Comienzan los tambores, en obstinatio, como acompañamdo un peregrinar. La Sibil.la dice:

 

Sibil.la:

 

Haber llegado a ti con el aura almendrando la sustancia,

con el aura en las arterias,

con el Aura,

después del errar sin asidero

más que tus ráfagas como criaturas elusivas de las aguas

o del Alba                                   o del final de la Vespra;

rendir el blasón ante los pies de tu Armonía Radiante,

conmoverse ante el calado en tu blanca piedra tornasol,

la balaustra en crestería exquisita circundándote,

sus engarces,

trenzaduras;

sostener el espíritu al igual que tu grandeza se sostiene, Montsalvat,

en arbotantes uniendo el tallo de tu frontis

con las torres en las cuales las campanas se regocijan en el Ángelus.

 

Comienza la pieza. Continúan los tambores, con ritmo acorde a la pieza y el verso.

 

Pieza: Imperayritz de la Ciutat Joyosa………….… Llibre Vermell de Monserrat, anónimo, S. XIV.

 

Christine:

Entrar a tu misterio por el Pórtico de la Templanza abierto a la andadura,

inclinarse ante la Emperatriz de la Rosa Ascendente

esculpida en el parteluz dividiendo tu arco principal;

entrar a tu Alcazaba,

al corazón-corona de la Torre de Homenaje.

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

 

Montsalvat…

 

Sibil.la: 

 

Perderse en la inmensidad cóncava de tu nave en que respira el silencio apenumbrado por el fulgor de tus vitrales;

perderse en la urdimbre de tus bóvedas nervadas,

el vaivén de crucería extendiéndose y lazándose

en nacientes floraciones unidas en el centro en arandelas.

 

La Sibil.la y Christine dialogan. Lo marcado en negro lo dice la Sibil.la:

 

Christine y la Sibil.la:

 

Ir hacia tu Ara,

caminar por tu rosa inmaterial,

y salvar los arcos que delinean tus columnas perfiladas por pilastras

donde nacen los nervios florecientes de tus bóvedas,

aunque algunos arcos y pilares broten de las ménsulas de ángeles músicos:

el que toca las cuerdas de su Arpa,

                                                           ou La Vièle à Archete,

                                                                                              ou Le Rebec;

los gemelos rotando L´organistrum,

el laudista,

el que alienta su flauta melancólica.

 

Termina la pieza y sigue el ritmo de tambores, en obstinatio.

 

Sibil.la:

 

Avanzar sobre tu planta, Montsalvat,

y asombrarse ante la justa simetría de tus alturas:

a tus costados, y en las arcadas a lo largo de tu espacio,

los tímpanos sobre las cuales se despliega,

como un encaje de roca entrelazando corolas y brotes de vid,

el triforio sobre el cual,

a su vez,

descansa el claristorio,

aquel múltiple abanico de cristales engarzados con miríadas de pequeñas y esmaltadas joyas,

esmeraldas, ópalos, granates.

 

Christine:

 

Llegar, finalmente,

Montsalvat,

con el Aura como un manto almendrado,

a la rosa mística del antipendium,

la impecable talla de su reverberación y su blancura.

 

 

La Sibil.la entra al escenario. Coloca la rosa en el cáliz. Lo comienza a consagrar a las cuatro direcciones. Lo ofrenda al Coro de los Espíritus antiguos. Le ofrenda, finalmente, el caliz  a Christine y se incoprora al atril. Terminan los tambores Christine toma el cáliz, y lo consagra en el altar. Dice:

 

Christine:

 

Entregarse a tu Araceli,

imponer la frente, los oídos,

en su marmórea piedra,

escuchar con asombro tu latir.

 

La Sibil.la y el Coro de los Espíritus Antiguos se van respondiendo. Lo acotado en negritas es dicho por el Coro.

 

Sibil.la:

 

Consagrar la gema a la rosa de los vientos:

al Austro,

hacia la Puerta de las Palabras;

al ocaso,

hacia la Fortaleza que se abriera a este caminar;

al norte,

hacia el Pórtico del Perdón y las Cadenas;

al Oriente,

hacia el Pórtico de las Revelaciones.

 

Comienza la pieza.

 

Pieza: Stella Splendens ……………………………….… Llibre Vermell de Monserrat, anónimo, S. XIV.

Christine:

 

Recibes en tu árula mi sangre templada en el cáliz;

Nos otorgas la plegaria…

 

La Sibil.la responde:

 

Sibil.la:

 

Aquesta santa orazon vos liuram, que la recepiatz de Deu et de nos e de la gleisa…

 

Christine responde:

 

Christine:

 

y la potestad de su alabanza

 

La Sibil.la responde:

 

Sibil.la:

 

…e que aiatz pozestat de dire ela tots les temps de la vostra vida, de dias e de nuit, sols e ab companha…

 

Queda la pieza. Al terminar, comienzan los tambores que va in crescendo en un ritmo

acelerado, conforme el verso avanza. El coro dice lo que está en negritas:

 

Christine:

 

Recordar la advocación: la rosa ardiendo en el Cáliz; las oraciones extraviadas en los días, en el sueño, el espejo —imago mundi—; evocar la talla a fuego: la historia en los vitrales del santuario y el verbo en la cúpula-corona —la ruta hacia el origen—; el ser translúcido, cuando todo era un respirar de luz, no la índole de herida, cuando todo era un esplendor, el silencio-el respirar       la luz-el resplandor, las visiones a mitad del respirar y el resplandor: la mandorla delineando la montaña oscurecida por el sol cayendo a sus espaldas;                               la montaña de mármol irisado con el Phosphorus naciente por laureola,

la saeta que surca el infinito en busca de su blanco más amado/ la sagita conmoviéndose ante mi corazón,

 

La Sibil.la continúa. Sigue el ritmo del tambor, que va ascendiendo hasta llegar a su culmen.

El coro dice lo que está en negritas:

 

Sibil.la: 

 

la sageta concediendo su pneuma iridiscente;

la mórula intocada por el tiempo invadida por la hez                                   la sombra deshaciéndose,

abandonando por las eras de la eras la hylé invadida por el numen…              Caen los restos de materia triste, los recuerdos de los nombres, sus cadenas. Quemarlo todo en la llama del altar, quemar el nombre, sus memorias, desertar de sus combates y del gesto de la sombra: mirarme en el rostro de la sombra, abandonar su nervadura y habitar lo atemperado.

 

Christine, bajando la intensidad del tono, junto con los tambores, que de nuevo entran en obstinatio, dice:

 

Christine:

 

Nos dictas tu ordenanza, Monsalvat,

 

La Sibil.la responde:

 

Sibil.la:

 

 …e jamais no mangetz ni beuvatz que aquesta orazon no digatz primeirament…

 

 

Christine y Coro de los Espíritus Antiguos (en negritas) dicen:

 

Recibo, recibimos, tu oblación:

 

Sibil.la:

                                     …Eu la recebi de Deu e de vos, e de la gleisa,

 

Christine:

 

y acatamos la Endura del mundo y la materia.

 

Continua el obstinatio en tambores.

 

La Sibil.la continúa:

 

Sibil.la:

 

Nosotros y contigo, Montsalvat,

llegaremos al  Padre y Madre verdaderos,

a su Castillo Inmortal-Inmaterial

ascenderemos por la Scala Infinita

siendo sólo una conciencia,

 

Coro de los Espíritus Antiguos:

 

                                               una conciencia de los astros…

 

Entra la siguiente pieza. Continúa el obstinatio de tambor.

 

Pieza: Imperayritz de la Ciutat Joyosa con texto de La Vespra, de C. Monteverdi, que alude a la Jerusalem Celeste.

 

Sibil.la:

 

Un ave blanca asciende hacia la Música del Oro.

Asciende hacia ti,

Montsalvat,

Piedra de Oro Amurallada,

hacia ti, Imperayritz de la Ciutat Joyosa,

hacia ti, Monstalvat Celeste,

 

Esperar a que el obstinatio termine.

 

Coro de los espíritus Antiguos

 

Montsalvat

 

La Sibil.la responde:

 

Sibil.la:

 

Montsalvat.

 

 

FIN

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