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CÍRCULO DE POESÍA

 

Antología de poesía colombiana No. 17: Catalina González Restrepo

27 Dic 2011

Catalina GonzalezEn el marco de la Antología de poesía colombiana, preparada por Federico Díaz Granados, presentamos el trabajo de Catalina González Restrepo (Medellín, 1976). Ha publicado Afán de fuga y Seis cancioncillas (de agua salada) y otros poemas. En 2010 la editorial Pre Textos publicó el libro La última batalla.

 

 

 

 

PIRÓMANOS

 

Personajes que se van quemando con los días,

goteras que caen a la fogata,

está nevando con chispas de fuego.

 

No me pidas sed

no hagas camino con las llamas

no juegues con las cenizas de la que soy

no codicies mis huesos

no me dejes el fantasma de la espera

lejana no me ames.

 

Bébete el granizo de la que seré

derrumba las fortalezas de la muerte

hazme tragar el sol del miedo

ahógate con el agua evaporada de mis dedos

que estoy bailando en el erebo

y tengo los ojos rojos.

 

 

 


JARDÍN

 

Entre cortinas espesas y camas altas

habitamos el palacio del encierro.

 

No abandonaré este recinto,

nunca saldré desnuda a los campos

ni te besaré frente a los comensales.

 

Sólo en la soledad de nuestros cuerpos

te amaré,

con gotas en los labios.

 

Exprímeme

déjame el vaso vacío a mí

bebe de mi sed

 

¿y si la muerte llega de pronto

e ilumina un cuarto oscuro?

 

 

 

 


EL POETA DE LA BAILARINA ANÓNIMA

 

Una bailarina ronda tus páginas,

mis pies ni siquiera aparecen.

 

Ella se ha ido,

pero se detiene en tu retina.

 

Podría ponerme zapatillas,

danzar,

y sólo la verías a ella.

 

Seguirás disfrutando banquetes en soledad

que quemarán los paladares,

ella será alimentada por tu memoria

mientras muero de hambre.

 

 

 

 


VIAJE

 

Hemos sometido nuestros cuerpos

a los rigores del instante

y este mundo se ha agotado

para nosotros.

 

El frío nos ha llevado al hastío,

el verano amenaza con devorarnos.

 

Sería mejor cambiar todo el equipaje

pero la memoria es caprichosa,

en las aduanas hemos perdido

algo irremediable.

 


 

 

ALIMENTO

 

Revisamos nuestros buzones

esperando siempre la última carta,

vivimos para recibir.

 

Somos como pájaros que guardan las alas

mientras sus corazones laten

en pechos calientes.

 

—Yo cargo tus palabras en la cartera

como una limosna extra—.

 

No podemos dormir,

soñamos con anillos en cada dedo,

que mides mi torso con tus manos

y descubres la piel

antes de que se marchen los invitados.

 

 

 

 

PROMESA

 

La señora, vestida de negro,

exhibe su viudez

mientras nosotros compartimos el postre.

 

Nos habla de esa llama

que se enciende y apaga,

nos mira a los ojos,

dice que se la jugó toda y no perdió,

la muerte nos hace vulnerables a la verdad.

 

Desordena su pasado

y se alegra de tu mano sobre la mía.

 

Quizás adivina que hace rato sueño con llegar a casa

y que lentamente dejas caer mi falda,

la misma de esa vez,

cuando cenamos con tus amigos

y aún no éramos nada.

 

 

 


LA ÚLTIMA BATALLA

 

Llegas luminoso con el día,

tú, que te creías derrotado,

y prometes borrarlo todo

y haces que soñemos con carrozas

cuando nos debatimos con leones.

 

Somos dueños de casa,

huéspedes del asombro,

nos vestimos de rojo

y dormimos sobre manchas de fresa y leche.

 

Nunca faltará el vino en nuestra mesa,

siempre la azucarera estará llena.

 

 

 

VIAJEROS

 

Aquellos oscuros días

de la primera juventud,

en la que mitificamos

nuestras vidas:

tú, pasajero sin vocación

yo, tejedora infiel.

 

Sin guerras ni heroísmos,

quemamos nuestros oídos

nublamos los ojos.

 

Sin ningún tesoro

ni recompensa alguna,

tal vez el dolor.

 

(Y aún no hemos llorado lo suficiente).

 

Un sacrificio sin manos doradas

de hermosas diosas,

ni apuestos y valientes caballeros

que salvaran a la princesa,

tan sólo falsas sirenas

y brujas despiadadas,

mortales codiciosos

y terribles monstruos.

 

Pesadillas que nos llevaron

por mares inciertos

que recorrimos solos.

 

Sin camino,

sin regreso.

 

Naufragamos,

tuvimos que irnos

sin otro encuentro.

 

 

 

 

CRISTAL

 

La imagen se repite

como una pesadilla infantil.

 

El cuerpo de la juventud

reflejado en habitaciones

donde los espejos cubren las paredes

y el miedo se confunde con la inocencia.

 

Aprendimos el juego del deseo

hasta la vergüenza,

hasta quedarnos sin cuerpo

ni espejo.

 

 

 

ANIVERSARIO

 

El funcionario de aduanas,

el barman de la cofradía,

el joven poeta de Sevilla,

el que ha bebido en cada puerto,

todos ellos,

pero nadie ha disputado tu amor.

 

 

 

Datos vitales

Catalina González Restrepo (Medellín, 1976). Licenciada en Español y Literatura de la Universidad de Antioquia. Actualmente reside en Bogotá, donde se desempeña como editora. Ha publicado Afán de fuga (Editorial Universidad de Antioquia, 2002) y Seis cancioncillas (de agua salada) y otros poemas (Colección Viernes de Poesía, Universidad Nacional de Colombia, 2005). En 2010 la editorial Pre Textos publicó el libro La última batalla. Sus poemas han aparecido en revistas y antologías nacionales y extranjeras y han sido traducidos al francés.

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  • Rafael Uribe

    Excelente trabajo. Sus imagenes se contraponen una tras otras (Aprendimos el juego del deseo//hasta la vergüenza,//hasta quedarnos sin cuerpo//ni espejo) hasta lograr una poesía suave y nitida. Excelente trabajo

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