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CÍRCULO DE POESÍA

 

Poema después de las siete últimas palabras, de Mark Strand

30 Mar 2012

 mark Strand 1Presentamos, en versión del poeta y traductor René Higuera (Los Mochis, Sinaloa, 1982) un poema de Mark Strand (1934) que dialoga con Haydn y aún con Santo Tomás, perteneciente al libro “Man and camel”, 2006. Mereció el Premio Pulitzer y es una de las referencias irrenunciables de la poesía actual en lengua inglesa.

 

 

 

 

 

Comisionado por el Cuarteto de cuerdas Brentano, Mark Strand escribe este poema originalmente para sustituir las “palabras” del opus 51 de Haydn, titulado “Las siete últimas palabras de Cristo”. El poema, fuertemente influido por el evangelio gnóstico de Tomás,  consta de siete partes intercaladas entre los movimientos de oficio anteriormente aludido. 

  

 

(Poema después de las siete últimas palabras)

 

Traducción de René Higuera

 

 

1

 

The story of the end, of the last word
of the end, when told, is a story that never ends.
We tell it and retell it — one word, then another
until it seems that no last word is possible,
that none would be bearable. Thus, when the hero
of the story says to himself, as to someone far away,
‘Forgive them, for they know not what they do,’
we may feel that he is pleading for us, that we are
the secret life of the story and, as long as his plea
is not answered, we shall be spared. So the story
continues. So we continue. And the end, once more,
becomes the next, and the next after that.

 

 

1

 

La historia del final, de la última palabra
del final, cuando se cuenta, es una historia que nunca termina.
La contamos y volvemos a contar –una palabra, luego otra
hasta que parece que no hay palabra final posible,
que ninguna lo podría sostener. Así que, cuando el héroe
de la historia dice para sí como para alguien muy lejano,
“Perdónalos, porque no saben lo que hacen,”
podemos sentir que está pidiendo por nosotros, que nosotros
somos la vida secreta de esa historia, y mientras su ruego
no sea respondido, debemos reservarnos. Así la historia
continúa.  Así nosotros continuamos. Y el final, una vez más,
se vuelve lo siguiente, y lo que sigue de eso.

 

 

 

2

 

There is an island in the dark, a dreamt-of place
where the muttering wind shifts over the white lawns
and riffles the leaves of trees, the high trees
that are streaked with gold and line the walkways there;
and those already arrived are happy to be the silken
remains of something they were but cannot recall;
they move to the sound of stars, which is also imagined,
but who cares about that; the polished columns they see
may be no more than shafts of sunlight, but for those
who live on and on in the radiance of their remains
this is of little importance. There is an island
in the dark and you will be there, I promise you, you
shall be with me in paradise, in the single season of being,
in the place of forever, you shall find yourself. And there
the leaves will turn and never fall, there the wind
will sing and be your voice as if for the first time.

 

 
2
 
 

 

 

Hay una isla en la oscuridad, un lugar de ensueño
donde el viento murmurante se mueve sobre los blancos céspedes
y hojea las hojas de los árboles, los altos árboles
veteados de oro y reviste los pasillos que hay ahí:
Y los que ya han llegado están contentos de ser, de seda
restos de algo que fueron pero no pueden hacer volver;
Se mueven al sonar de las estrellas, también imaginadas,
pero a quién le importa, las pulidas columnas que ellos ven
podrían no ser más que rayos de sol, mas para aquellos
que sin pausa viven en el resplandor de sus restos
esto es de poca importancia. Hay una isla
en la oscuridad y tú estarás allá, te lo prometo, tú
serás conmigo en el paraíso, en la estación individual del ser,
en el lugar de lo eterno, te encontrarás tú mismo. Y allá
las hojas cambiarán sin caer nunca, allá el viento
cantará y será tu voz como por vez primera.

 

 

 

3

 

Someday someone will write a story telling
among other things of a parting between mother
and son, of how she wandered off, of how he vanished
in air. But before that happens, it will describe
how their faces shone with a feeble light and how
the son was moved to say, ‘Woman, look at your son,’
then to a friend nearby, ‘Son, look at your mother.’
At which point the writer will put down his pen
and imagine that while those words were spoken
something else happened, something unusual like
a purpose revealed, a secret exchanged, a truth
to which they, the mother and son, would be bound,
but what it was no one would know. Not even the writer.

 

 

3

 

Alguien algún día escribirá un relato
entre otras cosas de la separación entre madre
e hijo, de cómo ella se hizo vaga, cómo se desvaneció
en el aire. Pero antes que eso ocurra, describirá
cómo brillaban sus rostros con luz débil y cómo
el hijo fue al impulso de decir, “Mujer, mira a tu hijo.”
después a un amigo cercano. “Hijo, mira a tu madre.”
En qué punto el escritor soltará su pluma
imaginará que mientras esas palabras eran dichas
algo más ocurría, algo inusual como
un propósito revelado, un secreto intercambiado, una verdad
a la que ellos, madre e hijo, estarían atados,
pero qué era eso nadie lo sabe. Ni el escritor siquiera.

 

 

 

4

 

These are the days when the sky is filled with
the odor of lilac, when darkness becomes desire,
when there is nothing that does not wish to be born.
These are the days of spring when the fate
of the present is a breezy fullness, when the world’s
great gift for fiction gilds even the dirt we walk on.
On such days we feel we could live forever, yet all
the while we know we cannot. This is the doubleness
in which we dwell. The great master of weather
and everything else, if he wishes, can bring forth  
a dark of a different kind, one hidden by darkness
so deep it cannot be seen. No one escapes.
Not even the man who saved others, and believed
he was the chosen son. When the dark came down
even he cried out, ‘Father, father, why have you
forsaken me?’ But to his words no answer came.

 

 

4

 

Estos son los días cuando el cielo se llena con
el olor de las lilas, cuando la oscuridad se vuelve deseo,
cuando no hay nada que no haya deseado haber nacido.
Estos son los días de primavera cuando el sino del presente es
una despreocupada plenitud, cuando el grandioso don del mundo
para la ficción dora incluso la mugre sobre la que caminamos.
En tales días sentimos que podríamos vivir por siempre
aunque lo sepamos imposible. Esta es la dualidad
en que habitamos. El gran amo del clima
y todo lo demás, si lo desea, puede traer en adelante
una penumbra de otro tipo, una escondida en tan profunda
oscuridad que no pueda ser vista. Nadie se escapa.
Ni siquiera el hombre que salvó a los otros, y creyó
que era el hijo elegido. Cuando descendió la penumbra
él gritó incluso, “Padre, padre, ¿por qué me has
abandonado?” Pero no vendría respuesta a sus palabras.

 

 

 

5

 

To be thirsty. To say, ‘I thirst.’ To be given,
instead of water, vinegar, and that to be pressed
from a sponge. To close one’s eyes and see the giant
world that is born each time the eyes are closed.
To see one’s death. To see the darkening clouds
as the tragic cloth of a day of mourning. To be the one
mourned. To open the dictionary of the Beyond and discover
what one suspected, that the only word in it
is nothing. To try to open one’s eyes, but not to be
able to. To feel the mouth burn. To feel the sudden
presence of what, again and again, was not said.
To translate it and have it remain unsaid. To know
at last that nothing is more real than nothing.

 

 

5

 

Estar sediento. Decir “tengo sed”. Que sea dado
vinagre en vez de agua, que sea exprimido
de una esponja. Cerrar los propios ojos y ver al gigante
mundo que nace cada vez que los ojos se cierran.
Ver la propia muerte. Ver las nubes que se apenumbran
como la trágica vestidura de un día de duelo. Ser
el lamentado. Abrir del Más allá el diccionario y descubrir
lo que uno sospechaba, la única palabra en él
es nada. Tratar de abrir los propios ojos pero no siendo
capaz. Sentir que arde la boca. Sentir la súbita presencia
una y otra vez de lo que no fue dicho.
Que al traducirlo se quede indecible. Saber por último
que nada es más real que nada.
 

 

 

 

6

 

‘It is finished,’ he said. You could hear him say it,
the words almost a whisper, then not even that,
but an echo so faint it seemed no longer to come
from him, but from elsewhere. This was his moment,
his final moment. “It is finished,” he said into a vastness
that led to an even greater vastness, and yet all of it
within him. He contained it all. That was the miracle,
to be both large and small in the same instant, to be
like us, but more so, then finally to give up the ghost,
which is what happened. And from the storm that swirled
a formal nakedness took shape, the truth of disguise
and the mask of belief were joined forever.

 

 

 

6

 

“Se ha cumplido” ha dicho. Tú pudiste escucharlo,
un susurro casi las palabras, luego ni siquiera eso,
un eco tan débil que ya no parecía venir
de él, sino de alguna otra parte. Este fue su momento,
su momento final. “Se ha cumplido” dijo en una vastedad
que lleva a otra más grandiosa vastedad, y más allá de todo eso
en su interior. Lo contenía todo. Ese fue el milagro,
ser pequeño y grande al mismo instante, ser
como nosotros, pero más aún, renunciar al fantasma finalmente,
que es lo que ocurrió. Y desde la tormenta que ha girado
una desnudez formal tomó figura, la verdad del disfraz
y la máscara de la fe se unieron para siempre.

 

 

 

 

7

 

Back down these stairs to the same scene,
to the moon, the stars, the night wind. Hours pass
and only the harp off in the distance and the wind
moving through it. And soon the sun’s gray disk,
darkened by clouds, sailing above. And beyond,
as always, the sea of endless transparence, of utmost
calm, a place of constant beginning that has within it
what no eye has seen, what no ear has heard, what no hand
has touched, what has not arisen in the human heart.
To that place, to the keeper of that place, I commit myself.

 

 

 

7

 

De regreso a estas escaleras a la misma escena,
a la luna, las estrellas, el viento de la noche. Las horas pasan
y solo el arpa apagada en la distancia y el viento
que se mueve a través. Y dentro de poco el gris disco del sol,
oscurecido por las nubes, navegando en lo alto. Y más allá,
como siempre, el mar de infinita transparencia, calmo
a más no poder, un lugar de constante inicio que lleva en él

lo que ningún ojo ha visto, ningún oído escuchado, ninguna mano
ha tocado, lo que en el corazón humano no se ha elevado.
A ese lugar, al guardián de ese lugar, yo me encomiendo.

 

 

 

 

Datos vitales

Mark Strand (Canadá, 1934) es uno de los poetas más importantes de nuestro tiempo. Editor, traductor y prosista, tiene en su haber una insoslayable lista de trabajos entre los que destacan Sleeping with One Eye Open (1964), Reasons for Moving (1968), The Continuous Life(1990), Blizzard of One(1999) que le dio el premio Pulitzer de Poesía y Man and Camel (2006) colección de la cual aquí se presenta la última de tres secciones que la integran.

 

 

 

 

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