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CÍRCULO DE POESÍA

 

Foja de Poesía No. 390: Mario Martz

28 Mar 2013

Presentamos la poesía de una de las últimas joyas de la poesía nicaragüense, Mario Martz (León, 1988). Es autor del poemario Viaje al reino de los tristes (2010), con el que fue uno de los ganadores del Certamen para Publicación de Obras Literarias que convoca anualmente el Centro Nicaragüense de Escritores. Obtuvo en 2006 el Primer Lugar en poesía del XII Certamen de Literatura “José Coronel Urtecho”.

 

 

 

 

 

 

PRIMERA Y ÚLTIMA EVOCACIÓN CONTRA EL MIEDO

 

 

Yo también

recuerdo a mi madre.

 

Me da miedo evocarla

a como quiso ser un día.

Pensó en los desaires

que provocaba

la maternidad prematura,

pero no fue obstáculo

para que enrollase la cuerda

de la caja de música

en la silla mecedora.

 

Llegó a un asilo de ancianos

muerta de miedo:

La guerra la sorprendió

en el parto.

Un día las calles quedaron

desiertas

de mujeres tristes

que sonreían

por haber visto morir el miedo

en sus pechos.

Y todavía hay misterios de goteras

que caen  en la garganta

del niño muerto:

—el invierno que lejos llegó

de las colinas de sal.

 

Mi ciudad se encendió

luego que las rocas

fueron manchadas de sangre,

los hombres y mujeres

olvidaron que la paz

era la gloria perdida de los años

y que entonces,

la revolución de los miedos

era el triunfo sepultado

en el vientre

de las madres solteras.

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

CONFESIÓN DE UNA MUJER CUALQUIERA

Mamá está orgullosa de mí

porque a mis veinte años

no he probado

ni una sola gota de alcohol

por eso cedió

darme permiso

de venir a este mundo.

Lo que ella no sabe

(qué tristeza mamá)

es que el orgullo que siente

por la ingenuidad

que Dios le imprimió en su frente

se proyecta en la falta de confianza

de ese doble mía

que anuncia la llegada

de la siguiente ronda de cervezas.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

 

 

UN HOMBRE CANTA Y  RECUERDA

 

He aquí un hombre que canta

y recuerda.

Aris Disteos

A Salvador Cardenal

 

 

Por aquí vimos pasar

a los niños

que ahora son viejos.

Ya sé que el tiempo

es un joven avaro

que acusa a los buenos hombres:

Antes que naciéramos

eran infantes felices

jugando a la guerra

con soldados de barro.

Hice dormir al día

en el bolsillo de mi pantalón

y desde entonces

la noche construyó

casa en mi cuerpo.

Dejé desvanecer a las mujeres

que venían a mi encuentro

cuando torpe y sordo de corazón

preguntaban por el amor

que un día perdieron

por temor a lo ignorado.

Hace tiempo que olvidé el horror

y la lástima

porque el antiguo silencio

dibujado en las hojas de los árboles

era la vida del hombre

que en esta ciega tarde

canta y murmura su orfandad.

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

LA ORFANDAD DEL MAR

 

El mar se ha quedado

huérfano, los marineros

y los barcos

declinan en una hoja

manchada en sangre

porque cada vez que viajan

al reino de los tristes

comprenden

que la  vida es un viaje en paracaídas

y no lo que tú quieres creer

y yo he creído que tu sonrisa

es una lágrima sembrada en mis ojos

cuando mi tristeza muere

en tu cama de algas.

 

 

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

TAMBIÉN UN VIENTRE LLORA DE ALEGRÍA

(patrimonio de la tristeza)

A este cementerio

de pájaros

a este niño muerto

encontrado

en el basurero municipal

lo han declarado

patrimonio de la tristeza

—nada extraño para mujeres como tú:

Te ves al espejo

y eres una  anoréxica

ante esa muerte que te ampara

insistes en burlarte

de ella,

mientras ella

insiste nacer de tu vientre:

«!silencio! la tierra va a dar a luz un árbol» 

el sarcástico silencio (ríe de tristeza)

duerme junto a ti

muere de alegría

y en ti sepulta el nombre

de quien escribió este poema.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

A UNA MESERA

(Marilyn Monroe)

 

Terminó de recoger sillas y mesas

con una sonrisa subjetiva de perfil

y en nombre de mi cuenta

la invité  acompañar a mi soledad.

 

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

TU NOMBRE ESCRITO EN LA ARENA

Entre la nada y el sueño

cruzan mis horas insomnes

las sílabas de tu nombre…

Octavio Paz

I

Queda la línea del abrazo perdido

escrita en la arena.

El poema hecho carne

lo he arrojado al mar

para que tu fe sea ciega

cuando de amarme se trate.

Estamos solos,

solos de nosotros dos:

sola tú de tu otra yo

y solo yo en la cuesta de esa línea

de abrazo con dudas.

He doblado el lápiz

para escribir bajo la tenue luz

las innombrables noches en vela

que en el sueño

de mis ciegos días olvidé,

cuando tu nombre hecho piedra

bordeó las costas de mis párpados.

 

II

De las siete líneas grabadas en la piedra

una se muerde los labios

cuando noche adentro

todo es desierto en el mar

y tú, ajena al olvido

observas cómo tus mareas

medidoras del tiempo
irrumpen en las camas galantes de las algas;

fuera de todo aquello

que debe escribirse con los dientes,

es tu nombre el que debe olvidarse del mar.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

HABITACIÓN DE HOTEL EN SILENCIO

 

A Claribel Alegría

 

Construida a molde

de nocturna

me he encontrado

en esta habitación.

El silencio impropio

muda a travesti viento suicida

y el salón de cristales paganos

yace en el reglón

de soles nocturnos

que puestos uno sobre otros

han muerto en ausencia de los días.

De vez en cuando viene un señor

a tocar mi puerta para recordarme

que no soy yo

quien habita este cuarto:

—Es un pequeño infierno
el que me habita

¿o acaso la sombra del hombre

que habita este cuerpo?

Pasarán los días y las noches

y con ellos me iré

antes de que mujeres vírgenes

concilien el sueño

con sexo envejecido.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

EPITAFIO DE UN JOVEN CARTERO

 

Es locura vivir sin la sonrisa. 

Czeslaw  Milosz

 

Aquí yacen los restos del joven

que nunca vio la sonrisa

petrificada en el polvo

—fue un cartero de vida—,

entregó tantas cartas

que nunca nadie respondió

a sus remitentes;

ahora que usted lee la última

y sabe que su soledad

fue honda y ancha:

Corresponda

y confirme a la muerte

la compra de su boleto

en esta vida,

antes que le sorprenda el día

sin haber hecho nada.

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

LOS FALSOS SECRETOS DE LA MUERTE

(pequeñas simulaciones)

 

 

La muerte: una niña

perdida en Madrid,

—es ingenua, tierna

y melancólica.

 

No sabe perdonar

pero dice estar enamorada

del chico que simula

morir en las cursivas líneas

de este poema.

No comprendo el porqué

del empeño

de los hombres malos, piensa

y casi sin fuerza

se envuelve en las sábanas

de una camilla

cuando escucha en la radio

la noticia de una mujer asesinada

en Ciudad Juárez.

 

En este suburbio rural

no se escuchan noticias como éstas, advierte.

 

Hay noches en que sonríe a la tristeza

—le avergüenza admitirlo—

pero no es ella quien sufre,

sino la niña de la televisión

que fue violada por su padre.

 

Esta vez

no seré humana con ellos, vacila.

 

Se toma un vaso con agua

y con las manos a ciegas

en los bolsillos de su overol

emprende su nuevo camino.

 

Mañana será otra niña muerta

y la mano que la invocó

será el homicida prófugo

de la página en blanco.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

 

EL NOCTURNO DIURNO

(poema para leerse en bicicleta)

 

No demostréis carecer del sentido

de las conveniencias ni poseer mal gusto respecto al creador.

Es preciso que la crítica ataque la forma, jamás

el fondo de vuestras ideas, de vuestras frases.

Arreglaos

Lautrèamont, Cartas y Poesías

I

 

«HAY UN ÁRBOL SEMBRADO EN EL AGUA»

 

Suspendido al aire muéstrase como almidón  de polvo; la noche se apaga contra el filo de los árboles y el día perenne camina sin pies sobre la sombra de agua.

Agua. Noche. Tierra. Aire. Día

Agua de día

Noche de agua

Tierra de aire

Y aire de día-noche-agua-aire

Sombra diurna derramándose en el papel

Ojos y zapatos estilados en el botero

¡Qué maravilla!

 

«HAY UN MAR EN MI GARGANTA»

Billy

¿Sí?

Ya te dije cuando ahorcaron al Nocturno

No

Fue cuando los días y las noches fueron una manecilla de puerta y la reyerta volteaba hacia la izquierda, al otro extremo de la mano de Dios.

Carmesí, carmesí, carmesí

Que hay olvido y muerte lo sabemos

Que los diarios son un montón de hojas impresas

Que mañana será un estambre de polvo

¿Nada? También lo sabemos

 

«HAY NOCHES CON AMANECERES DE DÍA»

 

Lo llevaron pequeño a la escuela. Decían que se paseaba largas horas por los pasillos; nunca entraba a clase y casi siempre estaba sentado con un cuaderno en medio de sus piernas. Solía visitar la tienda de libros usados.

Picapedreros ruidos de libros forrados en pieles

¡Qué maravilla la ignorancia!

¿Qué hacía?

Lloraba por la muerte de su madre, y de vez en cuando esculpía el llanto en el papel.

¡Pobre!

Se la pasaba horas mirando tristemente a la primavera nocturna.

 

 

 

[PEDALES, BOCHORNOS DE GENTE EN MOVIMIENTO, EL PARQUE VACÍO, TIEMPO: ¿QUÉ HORA ES?]

Casi la mitad del día

¿Y qué fue de su vida luego?

Fue zapatero, vendedor de diarios, astrónomo, piloto, obrero, lustrador y lo mismo de siempre: Poeta

 

Pero dime

—si puedes—

¿qué haces,

allí,

sentado,

entre seres ficticios

que en vez de carne y hueso

tienen letras,

acentos,

consonantes

 

«HAY DÍAS CON VOCALES DISTINTAS »

 

Lunes Delena va al mercado a comprar flores

Carlos compra el florero

Regina paga la cuenta del Bar y echa cerveza a las flores

Mario cambia de lugar el florero

Viernes, llega alguien lejos de aquí, da una vuelta y reaparece el florero

Sábado Ernesto quiebra el florero

Domingo, deja de ser simplemente un cuadro y se vuelve a escribir la misma historia

 

¡Dios, perdónanos, hemos olvidado el nombre de los días!

 

Caminábamos por las laderas de la costa, como el agua que viene y va a desembocar a la boca de los bañistas.

 

(El expreso del tiempo aguarda

en la esquina de los gestos ficticios,

¡apuraos niños!, que la noche pronto despierta)

 

No bastaría toda el agua del mar para lavar

una mancha intelectual

y menos la vergüenza de ignorancia.

¡Bondad de los Nocturnos

haber dejado los hologramas en la arena!

II

 

Mirar el fondo del vaso

mirar el fondo del mar

mirar el fondo del sueño

mirar el fondo del silencio

mirar el fondo de la risa

mirar el fondo de la arena

mirar el fondo de la boca

mirar el fondo del cielo

mirar el fondo del florero

mirar el fondo del rastro

mirar el fondo del metal

mirar el fondo de la tierra

mirar el fondo del agua

mirar el fondo del fuego

mirar el fondo del fondo

que mira desde adentro del fondo.

 

Cuando miramos el fondo del vaso

y la gota de cristal

mira el fondo del mar

el sueño revienta en llamas dentro del silencio

(me da risa decirlo)

pero debo describir cómo la arena desem-boca

en las playas del cielo

dentro del florero;

el rastro

de metal frío le quiebra la cabeza a la tierra

del fondo del agua afuera del fuego

que mira el fondo del fondo del vaso.

 

Hablamos en una lengua muerta

y aprendemos a obrar con la palabra en los pies

vuelta arriba y abajo

sonriente a la infeliz concepción de los astros.

 

[UNA FUENTE MUERTA, IGLESIAS AZULES ADORNANDO EL FONDO DEL PARQUE, AGUA AMARILLA VERTIDA EN UNA ESQUINA: ¿QUÉ SIGUE?]

El discursillo barato de las vaquillas sagradas

y de los maniquís

de piel tersa, muda y triste.

(Arbitrariamente hablábase

en otros tiempos

del ritmo de las palabras

y los orificios que estas

dejaban en la tierra espumante)

 

«HAY CIUDADES MUERTAS EN EL MAR »

 

y entonces:

«¿en qué lugar desamparó el vacío que siempre le imperó?»

en la frigidez de la tierra

(corríase de las nubes de invierno

en el verano del vigésimo sueño

¡apuraos niños!

¡No hay tiempo que perder!)

 

Sacaba una hoja y limpiaba sus lentes de felpa. Daba un rodeo y entraba nuevamente al fondo del vaso: un letargo infernal de sueños frustrados.

 

«¿Publicó libro en vida?»

Nunca, habíasele que rogar para que lo hiciera

¡Pobre!

Sí, pobre de sí mismo el pobre.

 

¡Pobre por todas las cosas que le rodeaban!

 

Hacíase parecer al monólogo insumiso

(los demás trastes viejos del tren

aguardan en la esquina del tiempo,

los gestos están tirados junto a los hologramas en la arena;

ahí he depositado mi pedacito de cielo

para que los feligreses y religiosos vean su santo rostro

petrificado en el mar

ahora que el poema de Adán se ha vuelto espuma

en las arterias de los inocentes)

y  la pantomima de muerte viviente

reflejábase en el frasco de frío barato

día, noche, agua, y arena vertida

en el frasco de lo muerto: —de lo muerto que muerto está.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

 

EL RECORRIDO DE LA NOCHE

 

 

Días y noches  van, 

nosotros vamos con ellos. 

Konstanty Galcynski

La noche cabalga de día

en su caballo de plata

su  r e c o r r i d o es el mismo

que trazo en esta hoja

 

—ahora descansa en los ojos vacíos de mi madre.

 

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

 

TENGO MIEDO DE MÍ

 

 

y de las cosas que acompañan

a mi abandono. De este viaje

tengo mucho que contar:

El grito de la mujer saliendo del tren

el sueño del niño tocando la flauta

el dolor de mi madre pariéndome

y el aborto del día

que el mendigo recicló

en sus madrugadas de frío.

El mar ya no soporta

tantas palabras. El grito

sigue cayendo de gota en gota en mis ojos

y el fantasma de mi hermano

sigue amenazándome

con una sonrisa disfrazada de muerte.

Me levanto. Es de noche.

Sólo conservo en mis manos

un puñado de sombras.

Y una vez que verifico mi existencia

me doy cuenta

que sólo he sido el eco del niño

que entre la multitud espera a su padre.

 

(Del libro Viaje al reino de los tristes, CNE, 2010)

 

 

 

 

 

 

 

Datos vitales

Mario Martz nació en León, Nicaragua, en 1988. Es autor del poemario Viaje al reino de los tristes (2010), con el que fue uno de los ganadores del Certamen para Publicación de Obras Literarias que convoca anualmente el Centro Nicaragüense de Escritores. Obtuvo en 2006 el Primer Lugar en poesía del XII Certamen de Literatura “José Coronel Urtecho”, de UPOLI. Dirigió por dos años la revista literaria Voces Nocturnas. Ha escrito también los guiones performáticos Para que nos llamen ángeles caídosMarilyn Project: Ser rubia no es tan cool, y El sueño de Billy Blue, presentado en la fundación Casa de un Mundo, de la ciudad de Jena, Alemania. En la actualidad dirige NotiCultura (www.noticultura.com), portal cultural nicaragüense, auspiciado por la holandesa Fundación Príncipe Claus para la Cultura y el Desarrollo; y coedita el blog iberoamericano elnocturnodiurno (www.elnocturnodiurno.com).

 

 Website: www.mariomartz.com

 

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