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CÍRCULO DE POESÍA

 

Poesía norteamericana: C. Dale Young

02 Oct 2014
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C. Dale Young

 

Presentamos, en traducción del poeta nicaragüense Francisco Larios, algunos poemas de C. Dale Young, poeta, narrador y médico. Sus poemas han aparecido en numerosas publicaciones, tales como el Atlantic Monthly, The New Republic, The Paris Review, the Yale Review, y en antologías como Best of the Best American Poetry. Ganó el Premio Grolier, la beca Tennessee Williams de la Sweanee Writers’ Conference, entre otros.

 

 

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Víspera

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Por tratarse de una romería

salimos al camino en la quinta hora de la luz,

como marchan los niños de los cuentos

 

al combate con demonios.

Ya no éramos niñas, y aún no éramos mujeres, mis hermanas y yo

detrás de nuestra madre rumbo al río,

 

donde la logia de damas cargando lienzos blancos

se hundía en el reflejo que las flores del caquis dejaban

sobre la gélida, oscura agua de la mañana.

 

Vimos a nuestra madre hundir las sábanas,

luego las camisas, y vimos su espalda doblarse, erguirse,

sus brazos alzar las telas blancas en el aire,

 

una bendición, sus brazos tan fluidos como el agua,

tan fluidos como un decreto en tinta fresca.

Yo sacaba las camisas del remojo

 

–avergonzada de tocar a mi padre, a mis tíos—

y las tendía sobre piedras a blanquearse bajo el sol.

Caminando a casa, cargando en mis brazos la ropa limpia

 

rociada por el dulce olor de la luz que disolvía las colinas,

recordaba a mi madre en el agua oscura.

Rezaba por que la maternidad nunca me encontrara en su lugar.

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Vespers

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Because it was a pilgrimage,

we left during the fifth hour of daylight

like the children in our textbooks

 

marching off to fight with devils.

Not yet women but no longer girls, my sisters and I

marched behind our mother to the river

 

where a secret society of women holding white sheets

waded into reflections of rose-apple blossoms,

into the icy, black morning water.

 

We watched our mother drowning sheets,

then men’s shirts, her back bending, straightening,

her arms lifting the white cloth into the air,

 

a benediction, her arms as fluid as water,

as fluid as a Chancery written in fresh ink.

I would pull the white shirts from the water

 

-embarrassed at touching my father, my uncles—

and drape them across rocks to bleach in the sunlight.

Walking home, arms filled with laundry

 

sweet with the smell of the sun now dissolving the hills,

I would remember my mother in the dark water.

I would pray motherhood would never find me there.

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Oda a una cebolla amarilla

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¿Qué tal si te hubiera ignorado?

–tus falsas pieles acopiando luz en la canasta,

esas pieles de cobre sin pulir–

¿Habrías vivido una vida más suntuosa?

 

Ahora eres libre del metálico esmalte,

una rota cáscara de pergamino,

los pétalos secos de una lila—

quienes no te han amado

no sospecharán.

 

Pero tú eres un verde descendiendo a amarillo—

qué embustera que fuiste.

 

Antes tocaba la cítara,

mis dedos frotaban cada nota.

Antes manejaba el telar,

pasaba la lanzadera por la urdimbre.

Antes restregaba los mosaicos

del fondo de la tina de Alejandro.

Hoy nada más intento descifrarte.

 

Más allá de la aldea, dentro de la nube

de cacao silvestre y tamarindo,

trovan tu historia: Cómo tú,

tan común en tu especie,

haces llorar a los grandes guerreros,

y una mujer consigue desarmarte.

 .

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Ode to a Yellow Onion

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And what if I had simply passed you by,

your false skins gathering light in a basket,

those skins of unpolished copper,

would you have lived more greatly?

 

Now you are free of that metallic coating,

a broken hull of parchment,

the dried petals of a lily—

those who have not loved you

will not know differently.

 

But you are green fading into yellow—

how deceptive you have been.

 

Once I played the cithara,

fingers chafing against each note.

Once I worked the loom,

cast the shuttle through the warp.

 

Once I scrubbed the tiles

deep in the tub of Alejandro.

Now I try to deciper you.

 

Beyond the village, within a cloud

of wild cacao and tamarind,

they chant your tale, how you,

most common of your kind,

make the great warrior-men cry

but a woman can unravel you.

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“Stella Maris: II. Vespers” and “Ode to a Yellow Onion” from The Day Underneath the Dayby C. Dale Young.  Copyright © 2001 by C. Dale Young.  Published 2001 by Triquarterly Books/Northwestern University Press (http://nupress.northwestern.edu).  All rights reserved.

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Datos vitales

C. Dale Young, poeta, narrador, médico.  Enseña en el programa de Maestría en Bellas Artes (MFA) del Warren Wilson College.  Durante diecinueve años, hasta Agosto del 2014, fue editor de poesía del New England Review.  Sus poemas han aparecido en numerosas publicaciones, tales como el Atlantic Monthly, The New Republic, The Paris Review, the Yale Review, y en antologías como Best of the Best American Poetry. Ganó el Premio Grolier, la beca Tennessee Williams de la Sweanee Writers’ Conference, entre otros.

 

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