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CÍRCULO DE POESÍA

 

El caso Kenneth Goldsmith: racismo y ultraderecha

18 Jul 2016

Presentamos una serie de textos que analizan la postura racista del poeta Kenneth Goldsmith a propósito de su poema leído en Brown University, en el que mediante la técnica de apropiación echa mano de la autopsia del joven afroamericano Michael Brown, asesinado por la policía de Ferguson en 2014. Esta serie de textos que ahora presentamos están encabezados por el del poeta CAConrad y continúan con la reacción de otros importante poetas norteamericanos. Todos los textos señalan la actitud racista de Goldsmith, cuya obra ha sido difundida y celebrada en México por espacios como el Museo Universitario del Chopo y el Centro de Cultura Digital, además de ser elogiada por críticos y poetas mexicanos como Cristina Rivera Garza, Roberto Cruz Arzabal, Mónica Nepote o Marco Antonio Huerta.

 

 

 

 

 

 

Kenneth Goldsmith dice que es un proscrito

Por CAConrad

 

Ser un hombre negro en los Estados Unidos de América es estar en un constante estado de guerra; y estoy cansado, estoy tan cansado, de la guerra. La gente blanca quiere que sea peligroso, asustadizo o sexy: ellos nunca quieren saber quién es el verdadero Etheridge y apuesto que la gente blanca me agradaría si pudieran relajarse y ver más allá de sus fantasías sobre mí.

Etheridge Knight. Philadelphia 1988.

 

En agosto de 2014, un joven negro de dieciocho años llamado Michael Brown fue asesinado a seis disparos por un oficial de policía blanco llamado Daren Wilson en las calles de Ferguson, Missouri. El joven estaba desarmado. Su cuerpo ensangrentado permaneció tirado durante  cuatro horas, a la espera de que llegaran los investigadores. Wilson fue absuelto varios meses después, conforme a los históricos resultados judiciales de la brutalidad policial en contra de minorías en los Estados Unidos; tal brutalidad se materializa en la violencia ejercida en contra de Eric Garner, Rodney King, Fred Hampton, Marsha P. Johnson, Harvey Milk y muchos, muchos otros. La muerte de Brown y la absolución de Wilson llevaron a los ciudadanos a las calles en una protesta de escala nacional.

En marzo de 2015, alrededor de una semana después que el Departamento de Justicia liberara al oficial Wilson de todos los cargos sobre la muerte de Brown (condonando, entonces, que un oficial de policía disparara seis veces a un joven negro desarmado), el poeta Kenneth Goldsmith fue partícipe de la Interrupt Conference en la Universidad Brown; ahí leyó un documento titulado “El cuerpo de Michael Brown”. Goldsmith dice acerca de su poesía conceptual, en la que toma textos que ya existen y los mezcla: “Siempre masajeo los textos secos para convertirlos en literatura…” En “El cuerpo de Michael Brown”, Goldsmith toma fragmentos de los reportes de autopsia en que se representan los huesos y la carne del joven negro caído. La reorganización de los fragmentos del cuerpo de Michael Brown termina con sus genitales.

La indignación de los poetas se escuchó por todo Estados Unidos. Como resultado, Goldsmith pidió a la Universidad Brown retener el video de su actuación porque, como él mismo escribió en Facebook, “Ha habido mucho sufrimiento para muchas personas alrededor de esto y no deseo causar más”. Cuando trabajé con Kenny en MoMa en el 2013, su discurso parecía apolítico, pero ahora se ha prestado a una posición en que debería sentirse humillado y sinceramente avergonzado por causar tanto dolor. Después, recobró su fuerza en Twitter, usando como hashtag el nombre de Michael Brown y diciendo: “la izquierda es la nueva derecha;” usó también hashtags como “pen” y “freespeech”, ligándose a sí mismo con las víctimas de manera similar a la administración neoconservadora de Bush, desviando la atención de sus acciones y marcando a todos aquellos que se oponían a su “arte” racista como censores en potencia.

El poeta Lucas de Lima me ha mostrado una entrevista reciente a Goldsmith en Suiza, en el sitio web del Campus der Künste, donde se califica a sí mismo como proscrito. Entonces, ¿estás ahora fuera de la ley, Kenny Goldsmith?, ¿podría un poeta fuera de la ley conceder una audiencia con el presidente de los Estados Unidos?. Muy difícilmente, pero aún así tenías una gran audiencia. Y si un poeta proscrito pudiera conceder ese tiempo con el presidente, ¿le leería un poema de Walt Whitman, como tú lo hiciste? u ¿objetaría al envío de 30 000 tropas adicionales a Afganistán en 2009? Cuando diste tu lectura de poesía en la Casa Blanca en 2011, el derramamiento de sangre y el caos ocasionado en Afganistán era tan severo que los investigadores de la Fundación Reuters revelaron que ese país era el lugar más peligroso del mundo para las mujeres. Pero, por supuesto, no te atreverías a cuestionar la autoridad cuando tienes la oportunidad de convertirte en nuestra versión moderna de poeta cortesano. Qué difícil debe ser aparentar atrevimiento mientras sujetas los tobillos del imperio.

Kenny Goldsmith, he conocido poetas fuera de la ley. A Etheridge Knight, por ejemplo,  quien comenzó a escribir poemas en la cárcel: un hombre que dijo una noche después de una lectura en Filadelfia al caminar por una calle en que los policías registraban a algunos niños: “¡Estamos ahora en la gran prisión CA!”. O a mi amigo Jerome Robinson, un impresionante poeta del club de motociclistas Wheels of Soul, quien fue asesinado a balazos a unas cuadras de donde tú enseñas, Kenny, de la Universidad de Pensilvania. O a mi amigo Carlos Soto Román, abofeteado y detenido por la policía mientras iba de camino a su propia lectura de poesía en Filadelfia cuando decidieron notar si era un “inmigrante ilegal”. O a Margaret Randall, quien fue despojada de su nacionalidad americana y devuelta a México, donde solía vivir, cuando el director del INS (Servicio de Naturalización e Inmigración) declaró que “sus escritos van más allá de la mera disidencia”. A Anne Waldman y a Allen Ginsberg, arrestados por protestar en Rocky Flats contra las armas nucleares. A Essex Hemphill, quien murió de Sida después de años de protestar en las calles. A Talib Kweli, detenido e interrogado por el FBI y la CIA por descargar un discurso de Stokely Carmichael. Kenny Goldsmith, parece que alguien tiene que aclarártelo, estos son algunos ejemplos de poetas auténticamente “fuera de la ley”, para que lo consideres bien. Como Lucas de Lima nos dijo a Frank Sherlock y a mí al contarnos  de tus reclamos patéticos a la prensa europea por estar fuera de la ley: “Kenny Goldsmith NO está fuera de la ley, Kenny Goldsmith ES LA LEY”

 

En tu aparición para el programa “Radio Times” de NPRS, Kenny tú jugaste el papel del reportero y los transeúntes cuando Robert Kennedy fue asesinado. Después de que terminaron las  voces de angustia, el locutor de NPR te dijo lo aterrador que fue. Pero después dijiste con un tono entrecortado: “Bueno, es hermoso, es un lenguaje hermoso y, por otro lado, es como Gertrude Stein más que cualquier otra cosa”. Si no entiendes cómo tanto trauma puede ser cualquier cosa menos que hermoso, entonces quizá tu racismo en la Universidad Brown debería ser una sorpresa. Es como si quisieras avergonzar a aquellos de nosotros quienes damos una mierda por el mundo, como si tú fueras muy cool para cuidarlo y nosotros un montón de perdedores por hacerlo. ¿Dices en serio ser nuestro héroe fuera de la ley? porque ahora es el momento perfecto cuando tenemos una escalofriante fuerza policiaca racista hipermilitarizada en las calles de los Estados Unidos y una tiránica fuerza militar en las calles de las naciones árabes. Lo que necesitamos son conceptos para resolver estos problemas donde verdaderos cuerpos humanos están en juego porque la maldad que posees es una forma de decadencia de este mundo que no puede permitirse. ¿Qué necesitamos para cambiar la marea de violencia cuando nuestra milicia está comprometida a atacar “enemigo” en seis diferentes naciones, siete si cuentas nuestra policía? En el sitio web de Campus de Künster te pidieron discutir acerca de lo que estás escribiendo y dijiste: “Trato de cavar en mí un agüero muy profundo para encontrarme o rendirme a la oscuridad”. ¿Ya tomaste la decisión?

 

Debajo hay respuestas que solicité a poetas a lo largo de los Estados Unidos: Anne Waldman, Bhanu Kapil, Brian Evenson, Cathy Park Hong, Christian Hawkey, Collestipher Chatto, Dara Wier, Dawn Lundy Martin, Eileen Myles, Francesca Capone, Fred Moten, Janice Lee, Jennifer Tamayo, Julia Bloch, Juliana Spahr, Kevin Killian, Kit Schluter, Kyoo Lee, Layli LongSoldier, Lucas de Lima, Loma, Marcella Durand, Michael Anzuoni, Nikki Wallschlaeger, Oki Sogumi, Oliver Strand, Raquel Salas Rivera, Ronaldo V. Wilson, y Saeed Jones. Cuatro de los poetas estuvieron durante la lectura en la Universidad Brown: Francesa Capone, Kit Schluter, Michael Anzuoni, y Oliver Strand. Muchas gracias a todos lo poetas que contribuyeron para este documento en contra de la Poética de la Supremacía Blanca y a todos aquellos quienes estén de acuerdo con que este es un mundo por el que se debe luchar.  

 

Anne Waldman:

No estuve presente, pero a todas luces parece que lo que tenemos es una una burbuja solipsista de privilegio y una insufrible actitud “artística”. ¿Qué pensaba Kenneth Goldsmith? ¿Qué está bien auto-nombrarse e interpretar el reporte de autopsia del adolescente negro asesinado Michael Brown y jugar con el texto para apropiárselo y cobrar por el servicio? ¿Sin empatía ni dolor por el chico, por el cuerpo, por la familia, ignorando de las ramificaciones con oídos sordos a las demostraciones y marchas? Apesta a explotación del “imaginario racial”. El Black Dada Nihilismus acosa los lineamiento de la sombra apropiada de tanto sufrimiento.

 

Bhanu Kapil:

La brillante Eusong Kim dijo “colonización y memoria de cuerpo” (en su plática sobre Goldsmith y &Now). Sus palabras se quedaron conmigo en esta primavera mixta. Se las repito a otros. Las repito ahora.

 

Brian Evenson:

No fui a la lectura de Golsmith (Aunque la vi casi entera por las grabaciones del celular de un alumno), pero tengo fuertes sentimientos acerca de ella. Es fácil teorizar lo que sea, y eso es algo que el conceptualismo, en especial la escuela de Goldsmith, ha aprovechado. Creo curioso el como el rigor conceptualista ha sido reemplazado por el deseo de ser provocador de un modo dandy/dada—o más bien una combinación de dadaísmo y racismo—y aun así presume una teorización racional y rigurosa detrás de la conceptualización. Creo que de modo frecuente eso se ha vuelto una coartada para aquellos cuya teorización es profundamente defectuosa, y pienso que ciertamente ese el caso con Kenneth Goldsmith y el reporte de autopsia de Michael Brown.

 

Cathy Park Hong:

Para los ingenuos defensores blancos de Vanessa Place, ella se ha vuelto el rostro de Charlie Hebdo. Sin importar lo insignificante de la propiedad o palabra (incluyendo, claro, la palabra “n”), la gente blanca exige su derecho a ella si la sienten negada. Dicen que es una cuestión de libertad de expresión. Dicen, ¿No podemos apropiarnos de Lo que el viento se llevó? ¿No podemos dictar lo que es o no es racista? ¡Nos sentimos restringidos! ¡Somos perseguidos! ¿Por qué no podemos escribir sobre la raza? (Y para contestar su pregunta, ¡Claro que pueden escribir de ello! Como mi amigo Roger Reeves dijo “¡Ustedes lo inventaron! ¡Escriban de ello!”). Luego nos ignoran cual turba furiosa.

Que conveniente es que cuando una escritora de color habla, se le dice que está “indignada”. Implicando que: estamos histéricos, receptivos, emocionales, incapaces de matizar y razonar. Pero también digo con profunda frustración que, ante las acciones de Kenneth Goldsmith y Vanessa Place, también se nos llama a responder, reaccionar. Estoy harta de reaccionar porque otra vez se nos ha relegado al rol de coro. Incluso si Goldsmith o Place son enjuiciados, ellos son lo que sus defensores nos acusan de ser: el centro del drama.

Porque en realidad, ¿Estamos hablando de la horrible representación de la servidumbre negra en Lo que el viento se llevó, de las leyes de derechos de autor de las cuales Place hablan “tan elocuente” en su comunicado? No. Hablamos de ellos. Estamos hablando de ellos y de “libertad de expresión”. Goldsmith y Place perfeccionaron el arte del escándalo. Como Claudia Rankine y Beth Loffredo dijeron, estamos más cómodos “hablando de la raza en el lenguaje del escándalo. El escándalo nos da algo de alivio. Es tan satisfactorio, tan claro, tan fácil”. Un escándalo es una ocasión, esto es, que tiene un tiempo límite conveniente. ¡Qué conveniente que la raza sea una ocasión para estos poetas! ¡Qué fácil agitar el ciclo semanal de indignación antes de saltar al siguiente tema tabú! Desafortunadamente, debemos vivir con ello.

 

Christian Hawkey:

Quiero usar este espacio para señalar las respuestas ya existentes a Kenny Goldsmith, que son increíblemente rigurosas e inteligentes y acertadas: 1) Why Are People So Invested in Kenneth Goldsmith, or Is Colonialist Poetry Easy, de Amy King; 2) Thoughts on Kenneth Goldsmith and Michael Brown, de Jaqueline Valencia; 3) On Hearing a White Man Co-opt the Body of Michael Brown, de Rin Johnson; and 4) Un ensayo brillante y anticipatorio del 2014 por Sueyun Juliette Lee: Shock and Blah: Offensive Postures in “Conceptual Poetry” and the Traumatic Stuplime. Y, el más importante: DECOLONIZE OR DIE!

 

Collestipher Chatto:

El uso de Kenneth Goldsmith del reporte de autopsia de Michael Brown crea una pieza de liberación catártica. Ha convertido a la muerte de Brown en un chivo expiatorio para que la nación euroamericana se purgue de sus transgresiones. El tan llamado “cut-out” del reporte es una representación y símbolo de la llamada al público para diseccionar el cuerpo del racismo sistemático actual. Rebana el cuerpo, germina sus entrañas y cava profundo para ver todos los males y aflicciones para hallar las pistas que nos lleven a discusiones de que podemos hacer como sociedad para ser más igualitarios y piadosos los unos con los otros.

 

Dara Wier:

La lectura pública del reporte de autopsia alterado de Michael Brown prueba lo desalmada y superficial que es la trayectoria del trabajo conceptual de Kenneth Goldsmith: ha llegado al punto de no retorno, buscando su propio suelo venenoso. El acto de publicidad horrendo, cruel e inútil, no interroga al documento o interroga al arte o al artista o a nosotros. Nadie necesita ser sujeto a este teatro conceptualmente pobre y oponerse a él es reconocer la humanidad de Michael Brown y pedirle a KG que vuelva a la suya.

 

Dawn Lundy Martin y Ronaldo V. Wilson:

“Ronaldo V. Wilson y Dawn Lundy Martin de vacaciones”

RONALDO: La reiteración de la blancura como una constante, especialmente como es tejida en nuestras consciencias: blancos rodeando en todas formas, lugares, tiempos y situaciones. En Starbucks, un montón de viejos damas y caballeros blancos en un estampado antiguo, vestigios de un pasado Carmel. En el mundo del ahora, estoy rodeado de versiones de lo mismo, repeticiones de cuerpos blancos (casuales) cuerpos blancos debajo (en estampado) que “descubrieron” el edificio, incluso el pueblo.

DAWN: ¿Acaso el dolor de otra persona puede ser integrado en la blancura? Si la blancura está en su contexto más sagrado, como aquí en Carmel donde la blancura persiste como resistencia obstinada hacia lo que sea menos ella misma, la madre de rodillas sobre su hijo asesinado es meramente un texto, algo explotable. O el texto más explotable es el negro asesinado.

RONALDO: Annete y Tom Bruce nos sonríen. Cómo podríamos re-plantearlos, “integrar” la bruma blanca, su persistencia: el negro asesinado, aquí y no, es al menos en nosotros. Annete y Tom Bruce en The Carmel Pine Cone, revelan un “escenario mágico, 2.4 acres en el doceavo Green, 7 recamaras/ 7.5 baños, 8300 pies cuadrados por una costilla negroide, o $22,000,000.

DAWN: Nos sirvieron un delicioso plato de costillas negroides anoche. Lamimos nuestros dedos mientras el pianista tocaba y la vecina rubia cantó, “¡Quiero estar en Broadway!”. Hay una libertad aquí donde la blancura casual se reúne: “Sólo jugué unos hoyos esta mañana…” Etc. O la ilusión de libertad hasta que el texto negro llega a la escena equivocada, da una vuelta, es acabada, acaba “sin editar” en una escenario de Ivy League.

 

Eileen Myles:

Todo lo que pienso es que Kenny debe decir “Estoy equivocado”. Fue un gesto masivamente estúpido y ciego al privilegio. Así que supongo que, más allá del hecho de que lo haya hecho, desearía que hubiera visto la manera de decir que jodió todo en lugar de actuar como el nuevo adalid de la contracultura.

 

Francesca Cappone:

La actuación de Goldsmith hizo referencia a la Venus de Hottentot, una atrocidad bien conocida que explotó el cuerpo de la sudafricana Saartjie Baartman. Es de modo frecuente referenciada en la academia del arte poscolonial. La atrocidad de la Venus de Hottentot es aceptada como sexista, racista y colonialista. KG no dio cuenta que este es el canon en el que estaba escribiendo/actuando, lo cual parece huraño. Uno de los principales problemas de la actuación de KG es que, aunque intentó usar el conceptualismo para hablar de racismo (como deberíamos trabajar todo para hablar y sanar a través de nuestras prácticas y en nuestras vidas diarias), su actuación careció de empatía y en lugar de ello, polarizó a su audiencia respecto a los problemas raciales, sin hacer nada para sanarnos. Sanar es el trabajo que necesita ser tratado.

 

Fred Moten:

Creo que tú sabes que lo jodiste todo. Pero ¿Sabes por qué lo jodiste? ¿Y Sabes cómo lo jodiste? ¿Sabes que el por qué lo jodiste y el cómo lo jodiste están enredados? ¿Sabes que el enredamiento es constante en la racialidad del concepto como tal? Desearía poder convencerme de que en este momento estás pensando en cómo y por qué lo jodiste todo. Desearía poder convencerte de que la existencia continuidad de vida humana en esta tierra depende de que pienses por qué y cómo lo jodiste todo.

 

Janice Lee:

Todo incrementa demasiado y no lo suficiente.

La vida es una serie de suspiros: ver la perspectiva solo cuando el vidente y los vistos están perfectamente alineado. Eso es, estar en una posición para poder ver y querer ver. Un eclipse lunar ocurre sólo cuando el sol, la tierra y la luna están alineados en zigzag, la sombra de nuestro planeta reptando por la luna hacia la luz del sol. La constante expansión y rotación de cuerpos.

 

Jennifer Tamayo:

y el que debamos aprender por nuestra cuenta el decir NO y enseñar a nuestros seres queridos cómo decir NO, como un NO más allá del suspiro, o un NO justo en nuestros hogares con amigos o en nuestros blogs o publicaciones días después, y el instinto de gritar y decir NO NO NO en el momento y sin titubear (porque nuestras críticas se han vuelto tan lúcidas y tan feroces) se vuelve realidad, la expectativa, en la misma manera que esperamos nosotros escucharnos unos a otros, esperamos poder gritar NOs sin apología cuando el momento llegue como siempre lo hace

 

Julia Bloch:

Vuelvo a la manera en la que muchos de nosotros en los círculos de poesía norteamericana hemos sido entrenados para creer que no hay nadie que apropie lenguajes; somos entrenados para ver sólo el acto de apropiar ese lenguaje. Pero la poeisis, crear, sucede por mano de alguien, y esa mano es estructurada por múltiples sistemas ideológicos de significado. ¿No es imperativo reconocer como el poder injiere en la creación del autor? Tenemos un archivo de esto. Como Margaret Christakos twiteó en Marzo: “Brossard, Scott, Philip, Moure, Acker, Zolf, todos conspiradores del texto múltiple, tomado y marcado, actuaciones de reversión”.

 

Juliana Spahr:

Está ese texto escrito por Brian Droitcour donde llama a Kenneth un troll. Pensé en este texto cuando Kenny twiteó esto el otro día “La izquierda es la nueva derecha. #pen #charliehibdo #libertadeexpresión #MichaelBrown” Como todos y por lo mucho que se ha dicho, tengo mis momentos de acuerdo y desacuerdo con esta discusión. No soy fan de la pieza de KG. Está pulida pero no pulida. Y aun así sigo teniendo estos momentos donde no quiero perdonar en realidad, sino verlo todo como una equivocación, como una ceguera de la cual podemos aprender. O decir que no era lo que él quería decir. Pero entonces KG recuerda otra vez que fue escrito para trolear a la izquierda. Y en lugar de verlo como un error, estoy obligado a verlo como agresivo, otra vez.

 

Kevin Killian:

A grandes rasgos sentí sorpresa, maravilla, exasperación, afronte, temor, shock, horror, repulsión, antagonismo, hostilidad, duda, schandenfreude, furia, desenfado, pena, arrepentimiento, confusión, nervios, incredulidad, enojo, mortificación, suspenso, incomodidad, miedo, alienación, paranoia, enojo, indignación, inercia, agonía, desplacer, odio, juicio, corrección, determinación, superioridad, orgullo, camarería, comunidad, fraternidad, inspiración, emoción, dolencia, sentir raro, debilidad, soledad, desesperanza, impotencia, júbilo, ansiedad, pánico, nausea, terror, vergüenza, alarma, pena, culpa, anticipación, enemistad, dolencia, timidez, dolor de cabeza, abatimiento, cansancio, palpitar hipnótico, duda, remordimiento, resolución, ambición, desapego, aprehensión, pánico, fuego, mortificación, ritual, calor, inseguridad, depresión, tedio, tristeza, wanderlust, nostalgia por el hogar, rencor, calma, aislamiento, apatía, esperanza, tenacidad, desafío, clausura, incerteza, humillación, melancolía, culpa, compromiso.

 

Kit Schluter

[“Estoy en una lectura de Kenneth Goldsmith/mi teléfono está a todo lo que da con el saxo de Kenny G como ringtone/mándenme mensajes ahora.”

“Gracias a @dedreytnien y a @cassandragillig por mandar 47 mensajes.”]

 

Kyoo Lee:

“Brown y un curso de educación po/ética:

Una voz del archivo llamado Futuro”

  1. Imagina
  2. Todos están muertos, autopsia para mañana
  3. Quién?
  4. Imagina
  5. Cuerpo, café@ Brown, Curso, Aburrición
  6. Qué B’
  7. Imagina
  8. Una línea entre Vida y Muerte o El
  9. Desalentador… Aliento arrebatado?
  10. Una imagen, dos cuerpos, tres miradas

De repente, como “es en la muerte que la enfermedad y la vida hablan sus verdades” (Michel Foucault), nada y nada más que la verdad de nada en que la vida y la muerte se han convertido, han sido alcanzados ahora por la poesemilla y ya que contemplamos una especie de giro forense en Vos como en “Yo, ojo

        parecido

        al tuyo en cada dedo,

        navego

        en busca de dónde

        pudiera despertarme hacia

        ti, luminosa

        hambrelumbre

        en la boca.”

        (Paul Celan, “Por el insoñado”, Zeitgehöft)

Donde Vos haces una vuelta en Tú, de pantalla a calle y de cállese a pantalla porque “¿adónde van las cosas idas?” (Kimiko Hahn, “In Childhood”) sino hacia aquella voz que hace agua de la escena del crimen.

 

Layli LongSoldier:

Quisiera hablar sobre la invasión: tierra, montañas deshollándose, pedazos de oro extraídos. Perforando. Chupando y extrayendo lagunas internas, pozos, venas, yacimientos, aguasdulces, petróleo. Haciendo estallar, reconfigurando praderas y bosques. Canales de río secos, ahora. Cuando digo invasión digo invasión de la gente. Acorralados, echados lejos. Cuerpos y pies que se alternan, se dislocan, nerviosos. Mentes que son violentadas, despojadas. Succión de cultura: apropiación. Quiero decir de las lenguas originarias, vergonzantes y desatendidas, traducidas, institucionalizadas. Invasiones que mi padre y mi hijo y yo sufrimos entonces, ahora. Quiero decir un supersentido, una habilidad para reconocer signos, métodos, formas y estrategias para conseguir derechos, para seguir. Quiero decir, Querido poeta Americano que “masajea” textos [A BROWN] secos para convertirlos en “literatura”: te conozco, sé quién eres. Tu nombre es taladro en las entrañas: INVASOR.

Loma:

Después de que Kenneth Goldsmith usó, sin consideración, el cuerpo de Michael Brown como pretexto para hacer dinero, acudió al ocultamiento académico. Unas semanas después, Jasmine Richards protestaba (solidarizándose con Brown, con Anya Slaughter y con otros.) Richards fue arrestada bajo dos cargos de amenaza terrorista. Su fianza fue impuesta en noventa mil dólares. Detesto la idea de que Kenneth Goldsmith esté tranquilo en casa ahora mismo. El departamento de Literatura Inglesa en UPenn debe lanzar una proclamación condonando las acciones de Goldsmith. También, deberían hacer talleres contra el racismo en su facultad. Siquiera.

 

Marcella Durand:

El problema era que él se quedó con el documento

institucional que testificaba sobre su muerte, historia estática.

No es aquí donde poetas como Will Alexander

y M. Nourbese Philips se quedaban: Ellos viajan hacia la vida,

escuchando aquello que las voces recortadas dicen,

en lugar de que darse con lo que proclaman las

instituciones. El problema es que comenzó

con la muerte y después los muertos

fueron disecados aún más, más profundo,

hasta hacer el cuerpo mudo, silenciando

a Michael Brown para sólo permitir que

la voz de Kenneth Goldsmith se uniera a aquella

institución que había destruido la vida de Michael

Brown y declarado que era nada más que

un cuerpo y ya. No más voces.

En lugar de eso, donde comenzó era ya el final:

no hay poema si el poema empieza y termina

justamente donde comenzó.

 

Michael Anzuoni:

Mientras contemplaba cómo Kenneth Goldsmith estaba violando el cuerpo de Michael Brown, me di cuenta de que la poesía conceptual era un cadáver en sí misma. pero aquél cuerpo era un zombi devuelto a la vida con cada frase maltrecha que cacareaba el bienvestido de Goldsmith. Así que pedí a un dios idiota que hubiera un asesinato de buena voluntad, que alguien se levantara e interrumpiera aquél ritual supuestamente ininterrumpible. Y entonces entiendo que aquella persona pude haber sido yo, de no haber estado paralizado por el anonadamiento y el enojo. Así que, como me han pedido cien palabras, siento que sólo tres son suficientes: Desencanto y arrepentimiento.

 

Nikki Wallschlaeger:

“No me gusta pensar en Kenneth Goldsmith.” Es importante para mí que ésa sea mi primera oración declarativa sobre este asunto porque fue lo primero que posteé en Facebook el 15 de Marzo de 2015. Eso fue hace más o menos dos meses y nada ha cambiado.

Aún así, siento que debo pensar en él y en aquellos que lo apoyan, en cómo las estructuras de estética y las de poder son consideradas y arbitradas, en cómo es hecho el arte y en cómo cuerpos cafés y negros son borrados en servidumbre a ese arte, o sobre aquello  que se considera “arte”, o sobre quién tiene el derecho de criticarlo y quién siente que ha sido silenciado u odiado sólo porque hacen arte a pesar de que nadie los ha mencionado.

Nada ha cambiado. Las lápidas con hashtag siguen flotando por ahí. Seguiré odiando pensar en Kenneth Goldsmith y en el silencio egoísta de aquellos que lo apoyan. No sé qué decir ahora, excepto que  nos están matando de muchas maneras. No creo en absoluto que lo que hizo tuviera nada que ver con el arte. Hay muchos cementerios escondidos en este país que están siendo ofuscados. Pero si vamos más allá del pasto y del concreto, aquí seguiremos. Si la tumba está o no marcada, alguien se dará cuenta.

Oki Sogumi:

Un payaso se viste de traje y lee una autopsia. Un payaso finge desaparecer, en su vestimenta de payaso, mientras lee una autopsia. Un payaso de muerte “juguetea” mientras los doctores y los poetas y los poetas doctores y los doctores payasos y los payasos poetas discuten sobre la naturaleza del “arte”. Algunas personas apuntan al payaso, a la autopsia que ha deformado y que sostiene. El payaso llora amplias lágrimas falsas que mojan su traje de payaso. Las tijeras, aún afiladas, escondidas en su traje. El maquillaje se le escurre, gotea hacia los doctores que intentan secarse con las mangas. Otros esperan que el payaso se derrita.

 

Oliver Strand:

¿Por qué piensa Goldsmith que el reporte de la autopsia es un poema suyo?

¿Por qué puso Goldsmith las descripciones de la cavidad craneal y de la médula al final de la autopsia? ¿Por qué terminó de leer después de la descripción de los genitales de Brown?

Emergencia: ¿por qué puso Goldsmith una imagen de Michael Brown sobre el escenario?

¿Goldsmith practicó leer en voz alta, acaso? No tenía habilidad hablando como médico. ¿No tenía identidad, ni responsabilidad?

El privilegio haciendo cómodo al asesinato, al estado brutal y sistemáticamente racista como contenido para ser compartido… El conceptualismo de Goldsmith es la poesía del capitalismo tardía, poesía imperialista estadunidense que cree que posee todo lo que quiera.

 

Raquel Salas Rivera:

Universidad Brown: Parece que diario sucede el asesinato de una persona de color. Pareciera que todos los días los asesinos son perdonados. Eso es lo que tú haces cuando miras hacia otro lado: perdonas a Kenneth Goldsmith. Perdonas su apropiación violenta, oportunista. Dices: “Nosotros, como el estado, le damos nuestra bendición, nuestro silencio.” Digo Tú, Institución, como sujeto singular, porque sé que dentro de tus paredes están quienes (unidos en complicidad y en silencio) te han mantenido entera, mientras Kenneth Goldsmith considera que no hay nada intrínsecamente “político” sobre su “actuación;” eso te ha mantenido entera, para que aquellos que nos matan dentro y fuera de las universidades mantengan limpias sus carreras.

 

Saeed Jones:

Me da lástima, en verdad. Si Goldsmtih nos ha enseñado algo sobre el milagro de ser escritores en el siglo XXI, es que aunque tenemos tanta disponibilidad de información para hacer nuestro trabajo, no hemos sido todos dotados con sabiduría.

 

 

 

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