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CÍRCULO DE POESÍA

 

Escribir en la cuerda floja. Texto de Sina Queyras

30 Abr 2017

Presentamos, en versión de Alí Calderón, una serie de aforismos sobre poética de la poeta canadiense Sina Queyras (Canadá, 1963) pertenecientes a la serie “A few don’ts” con que la revista Poetry rindió homenaje a Ezra Pound. Queyras es autora de poemarios como Someone from the Hollow (1995), Unleashed (2010), MxT (2014), etc. Ha recibido distinciones como el Lambda Award y el Pat Lowther Award. Es profesora de escritura creativa.

 

 

 

 

 

 

Cuerda floja

 

 

Escribir, que es descubrir, que es buscar, que es caminar por la cuerda floja.

 

La vista no aguzada: no evites lo aleatorio, lo irresuelto, caer en el metro y la rima. Y reescribe. Y reescribe.

 

*

 

No escribas sobre aquello de lo que estás seguro o sobre lo que quieres grabar en piedra. Escribe sobre aquello que deseas ver transformado.

 

No escribas para agradarle a los demás, pero escribe para agradarte a ti mismo.

 

Entiende que el terror es placentero.

 

*

 

Justo entre lo que más quieres decir y lo que más te atemoriza decir está tu campo emocional pero

no la emoción, sino la imagen que desencadena la emoción.

 

*

 

Reír no es un crimen.

 

*

 

No escribas sobre lo que sabes o al modo en que los demás lo hacen sino que debes escribir considerando quién eres y quién serás.

 

Puede que te encante un soneto; ama los sonetos. Esto no significa que debas escribir uno.

 

Si estás pasado de moda, debes estarlo conscientemente.

 

El Yo, o un Yo, siempre está a la moda: los gestos vienen y se van.

 

*

 

La poética no es prêt-à-porter. Crea tu propia estética.

 

*

 

Si el poema es sentimental, déjalo sentir todo el tiempo.

 

*

 

Emocionarse tampoco es un crimen.

 

*

 

Lleva la biblioteca a la calle; trae la calle al archivo.

 

*

 

Nunca la oración sino el momento anterior a la oración.

 

*

 

Si en una noche de nieve te sorprendes sintiéndote como dentro de un poema de Robert Frost

 

y te sientes impelido a escribir, sabe que te estás sintiendo impelido a escribir el poema de Robert Frost, ya escrito.

 

 

 

Si en una calle repleta de peatones sorprendes a tus pensamientos caminando delante tuyo con paso firme

 

como si nunca te hubieran pertenecido

 

probablemente estés escribiendo ya tu propio poema.

 

 

 

Si estás tan a la sombra de un poeta que admiras que aún no puedes ni ver tu propia mano, quizá deberías sacar la cabeza de entre sus piernas y tomar un poco de aire.

 

 

A veces una idea es solo eso: una idea.

 

A veces un poema es apenas un tuit.

 

 

 

 

 

 

 

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