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CÍRCULO DE POESÍA

 

Poesía norteamericana: Kush Thompson

17 Jul 2017

Presentamos tres poemas de Kush Thompson (1994) nació en el lado oeste de Chicago. Se define a sí misma como una poeta romántico-política, que escribe poesía como modo de resistencia, centrándose muchas veces en la maquinaria de las emociones humanas. Cuando tenía dos años, su madre decide irse a vivir a California, regresando a Chicago una década después. Su primer libro de poesía, A Church Beneath The Bulldozer (New School Poetics) fue publicado en 2014. Poco a poco se ha ganado un nombre en la poesía de Chicago, teniendo presentaciones en el Festival de Jazz de Chicago, TEDx Windy City y el festival Louder Than A Bomb. Fue publicada en la revista Poetry y en la antología The BreakBeat Poets: New American Poetry in the Age of Hip-Hop. Las presentes versiones son de Jorge Castro Amézquita

 

 

 

Esto, aquí.

 

Esto, caminamos de puntitas.

Esto, florecemos en eufemismos.

La calle se ha tragado a ella misma en la orilla, en la vía férrea.

Esto, donde la ruta del camión termina.

Esto, donde los niños pequeños en sus bicicletas esquivan el toque de queda y los obituarios.

Esto, donde casas con ventanas tapiadas con cartones se tornan en mansiones,

Y hombres fugitivos en joggers.

Esto, donde los exalumnos de la Oak Park River Forest representan el lado oeste

y en la Redlands East Valley se burlan en el Gangsta day 1 durante la semana del espíritu.

Esto, donde la tranquilidad y la hierba

arrullan a las madres.

Esto, donde tu corazón todavía no es

un teléfono sonando todo el tiempo, encadenado a los tobillos

de cada uno de los que has amado después del atardecer.

Esto, donde los noticieros te cuentan todo acerca

de lo que vive del otro lado de tu calle, afuera de la ventana de tu sala,

al final del camino de entrada a tu casa.

Esto, deliberado, Esto, absurdo.

Esto, puntadas descuidadas.

 

Aquí tú eres la excepción,

urbana y articulada.

La amiga negra que les dejó que la picaran con lápices entre sus pliegues esa vez

mientras tú curvabas una sonrisa tímida, pretendiendo no ser

un token o una muñeca vudú,

media casa, medio campo,

una Susie Carmichael o un Huxtable.

La familia negra en la Casa Blanca

huyó hacia el norte y compró una plantación.

 

Esto tan familiar de estar en algún lugar sin realmente estarlo

Fuiste criada en “esfuérzate el doble.”

Mamá abandonó el lado oeste cuando tenías dos.

Fuiste criada con acento de Valley-girl.

Tu voz perdió todo horizonte hasta que

empezaste a entrar a la preparatoria a través de detectores de metal.

Fuiste criada entre zanjas y calles divisorias.

Aquí, donde naciste mucho antes de ser concebida.

 

Aquí, donde tu primo vive en el sótano.

Aquí está tu primer novio real,

la primera lengua dentro de tu boca, la primera

llamada de los separos.

Aquí está la pared astillada que tu espalda conocerá.

Aquí, donde no eres una exitosa historia burguesa,

sólo tienes la suficiente suerte de poder escapar de entre las piedras y llegar

a la puerta de tu casa cada noche.

Aquí está donde se esparcirán tus cenizas,

Aquí está tu casa dentro de 6 años.

Aquí está tu casa desde hace 50 años.

Aquí está la redención de tu piel.

La tienda del barrio.

La cimentación de la colonia.

Aquí está la casa de tu abuela y la porcelana polvosa

y los osos de peluche en las paredes de la sala.

Aquí, donde todo crece sin permiso.

Aquí, donde los girasoles se yerguen entre los pastizales

 

siempre durante cada verano.

 

 

1.- El Gangsta day es un día, dentro de la semana del espíritu, en el que los alumnos de la escuela se disfrazan con atuendos de gangstas (jóvenes, principalmente negros) de los barrios pobres.

 

 

 

Para las chicas negras que tienen en cuenta su cabello

 

Trenzas negras de camuflaje de validación

De nunca haber llegado a media espalda estando lacio

Sino un racimo de cabello ensortijado y húmedo

Cayendo sobre el hombro de una chica negra

Está debe ser la casa del terror

Tapizada con espejos ahumados y asfixiantes superficies

Dibujadas con cuero cabelludo quemado

Los enterradores usan máscaras en sus cabezas

Ponen mascaras sobre tu cabeza

Dicen “baila, pequeño sambo negro”

Dicen “salta, Jim Crow”

Es divertida, es histérica

La melodía inferiorizada de este baile

No le digas a nadie

No le digas ni a un alma

Que bailamos sobre huesos finamente triturados y suciedad del camino

Que bailamos en los escalones del porche de las plantaciones

Que bailamos doblados de espaldas en los respaldos

Las burlas del juglar

Cara negra blanqueda pálidamente

Ésta debe ser la casa del terror

Parece que dejamos de ver fantasmas

No podemos oír otra cosa que gritos enloquecedores

Que se tejen a través de caminos de hojas

No podemos oír nada debajo del crujido del fuego lamiendo nuestros bordes

No podemos oír el crujido del cabello haciendo eco

De los látigos crujiendo

No se detendrán hasta que veamos sangre tumores y llagas

¿Estamos malditos?

Niños del horror

Rogamos por el veneno escurriendo por las mandíbulas sujetadas a nuestros templos

Dejamos que peines calientes hundan sus dientes en los cueros cabelludos tiernos

Los dejamos roer lo que les sigue

Orejas dobladas por miedo a su aliento

Pero invitas ese mismo susurro cada tres semanas

Calmado por las suaves puntas quemadas de cabello de bebé

Una imposición de manos que embarrará crema caliente a lo largo de tu cocina

Hasta que cocine hasta que alice queme se arrodille obedezca

Como el buen cabello debería hacer

¿No notas tus grilletes?

Ellos nos trajeron aquí encadenados por una razón

No busques más que reyes enjaulados por la verdad

Somos salvajes en la naturaleza ellos nos temen

Nuestros afros se parecen demasiado a la melena de los leones

Entonces nos encajonan entre cajas de relajantes para que ellos puedan relajarse

Mientras tus bordes estén domados

Ellos pueden olvidar de donde viniste

Que las Panteras todavía rondan dentro de tus palmas

Este es el esquileo de nuestra sabana

Una imposición de manos que inmovilizará nuestras pasturas

Y las llamará malezas

Enterradas debajo de césped artificial

Y las llamará hermosas

Siempre vemos que el pasto es más verde

Pero no vemos lo que desarraigamos

En la cosecha de la estética de alguien más

Esto es para las chicas de color que se consideraron risibles

Cuando su negro no era lo suficientemente hermoso

Cuando sus dedos crecieron cansados de recoger el algodón

Creciendo de su cuero cabelludo

¿Nuestro cabello nos recuerda demasiado a los campos?

Somos libres

Somos libres de ser quienes queramos ser

Pero no queremos ser nosotras

Alguien

Quien sea

Canta una canción de una chica negra

Ella no conoce el sonido de su propia voz

Su belleza infinita

Cántale la suerte de mamá

El suave parpadeo de la flama al final de su trenza

Cántala hacia las manos de su amante y fuera de la regla de no tocar

Ya sin miedo del agua que limpia su espalda y la regresa hacia ella

Déjala nacer

Déjala nacer y ser tratada cálidamente

 

 

 

Piedad, Piedad

 

El Jefe Seattle2 dijo que enseñes a tus hijos

Lo que le hemos enseñado a nuestros hijos

Que la tierra es nuestra madre

Cualquier cosa que le acontece a la tierra

Le acontece a los hijos de la tierra

Si los hombres escupen en el suelo

Se escupen a ellos mismo

La interdependencia madre-hijo data desde la prehistoria

Los verdaderos monstruos aún no han evolucionado

El único día de las madres que recuerdo

Todavía está fijado entre el marco de su espejo

Mucho tiempo después de que el único tulipán marchitó entre los pliegues de hojas de colores

Mucho tiempo después de que mis manos crecieron más que su impresión pintada

Derramando su azul verde roja piel pigmentada de color primario

Despellejándose capas de pegamento Elmer’s

Mucho tiempo después de que su orgullo por mí escaseó en la puerta del refrigerador

Todavía traza el paisaje de la palma de mi mano cuando era bebé

Buscando presagios de esta transición de legos a industrias

Qué malicia podrá haberse arrastrado entre los pliegues

Mientras ella no veía

Cuyo hijo malicioso se sentó mucho tiempo en mi caja de arena

Me enseñó a ser mala

Me enseñó a construir mi ego de concreto sobre sus castillos de arena

Los niños serán niños

Está en nuestra naturaleza

Y no me enseñó nada sobre jugar rudo por encerrarme

Estaba muy ocupada vendando mis rótulas

Para percatarse de los huracanes que fueron pronosticados

Mis manos salpicaban

Mucho más que latas de pintura de aceite

Yo aprendía a poner mis dientes de leche sobre la mano que me alimentaba de alientos

Ella sangraba por diques rotos

Hacia mi primer saboreo de la misoginia

Hacia cielos frágiles

Los hijos maliciosos de alguien debieron sentarse mucho tiempo sobre mi caja de arena

Me enseñaron a ser mala

Me enseñaron a construir mi ego de concreto sobre su verdor

Yo era un producto del medio ambiente

Haciendo un producto del medio ambiente

Construí represas en sus vasos sanguíneos

Y vi las venas de su cuello hincharse

Yo sé lo que enoja a mami

Y mantuve mi taza de entrenamiento y derramé aceite en la alfombra limpia

Vi cómo se hacía una mancha

Cuando avancé hacia charcos más grandes latas de pintura más grandes

Vi los colores que mis hermanos tienen dentro manchar la banqueta

Y dejar sus contornos en un mural

Rajar su amarilla café negra roja piel

No podrían haber sido hermanos míos

Y mami

Mami se enojó

Usó el cinturón sobre mi cuerpo hasta que lo dejó anegado de marcas

Lo azul y roto se transformó en negro y tosidos

Nunca me percaté que los huracanes se formaron en sus manos

Los tsunamis apaleando su garganta

El infierno no tenía una furia así de salvaje

El infierno no tenía piedad

Vi el cuerpo emerger y un charco mucho más grande que el mío

Esto es peor que un tiempo fuera

Esto es el tiempo acabándose

Madre e hijo dependen de sí mismos y su prehistoria

Los verdaderos monstruos han evolucionado

 

 

2.- El Jefe Seattle fue el líder de dos tribus amerinidias en el s. XIX en lo que hoy conocemos como Washington. En 1854 da un discurso como respuesta a una oferta para comprar sus terrenos que se conoce como Respuesta del Jefe Seattle.. (N. del T.)

 

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