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Nueva poesía europea: Eleanor Rees

En el mundo

Nueva poesía europea: Eleanor Rees

Círculo de poesía mayo 21, 2018
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Versopolis es un programa europeo de literatura que cuenta con el apoyo de Europa Creativa, el propósito que tiene es el de promover la poesía escrita por los jóvenes poetas europeos a través de una serie de festivales con distintas sedes en Europa como los que dirigen nuestros amigos y colaboradores Ales Steger y Mite Stefoski, directores de los festivales Days of Poetry and Wine, en Eslovenia, y el Struga Poetry Evenings, en Macedonia, respectivamente; en Círculo de Poesía creemos en la literatura que están escribiendo estos jóvenes poetas y hemos decidido presentar a cada uno de los poetas que han sido seleccionados en este programa. En esta ocasión presentamos, en versión de Raúl Durán, a Eleanor Rees (1978) es una poeta británica. Graduada con un B.A. en English Literature en la University of Sheffield, un M.A. en Creative Writing en la University of East Anglia y un Ph.D en la University of Exeter. Se trata de una de las voces más admiradas y distintivas de la poesía británica contemporánea. El folclore, los mitos y la metamorfosis son temas recurrentes en su poesía. Ha publicado las obras Feeding Fire (Spout, 2001), con la que ganó el Eric Gregory Award en 2002; Andraste’s Hair (Salt, 2007), nominada al Forward Prize Best First Collection and the Glen Dimplex New Writers Award for Poetry; Eliza and the Bear (Salt, 2010); Riverine (Gatehouse, 2015) y Blood Child (Pavilion, 2015).

 

 

 

 

Río nocturno

 

De este a oeste, de oeste a este,

la humedad arrastra

 

el muro del malecón.

Aceite y química, sal y brea:

está la noche en mi garganta.

Anulo distancias

al borde del río,

 

 

tres de la mañana, a solas

sostenida sólo por la lluvia y el cielo.

El tacto del viento es bravo.

Las estrellas son ciervos,

astas afiladas en cada nueva costa

 

 

que navegantes descubren

lejos de aquí, en ciertas aguas soleadas.

Me le abro como una boca y siento su brillante

y plena altura en el horizonte

 

como si el horizonte fuera un borde ella se mece,

 

y vacilando hacia ella me precipito,

su estallido, sus eléctricos pulsos

 

que atraen, se despliega:

 

me abismo en sus muslos.

Su blancura, su talle.

 

Soy ella: el mar es una barca.

Navegamos hasta la aurora.

 

 

 

 

Night River

 

East to west, west to east,

wetness crawls

 

the promenade wall.

Oil and chemical, salt and tar:

the night is in my throat.

I consume distances

at the edge of the river,

 

three am, solitary

held only by the rain and the sky.

The wind’s touch is courageous.

The stars are stags,

antlers pointed at each new shore

 

sailors discover

far from here, in some sunny waters.

I open to it like a mouth and sense her shining

full height on the horizon,

 

as if the horizon is a ledge she balances upon,

 

and hovering I rush to her,

her starriness, her electric pulses

 

that beckon, she widens:

 

I immerse myself in her thighs.

Her whiteness, her size.

 

I am her: the sea is a boat.

We ride until the dawn.

 

 

 

 

Eliza y el oso

(fragmento)

 

1.

 

Yo no sabía que mi amante era un oso.

Lo he visto desnudo. Lo he visto dejar su piel.

Ruge. Oso húmedo, grizzly —

agita su cabeza, se arrastra a la cama

pone una pata con sangre en mi busto.

 

En la mañana está su marca en mi piel.

Esconde mis pecas, oculta mi pezón.

 

Yo no sabía que mi amante era un oso.

 

Yo no sabía que estaba la noche entera en cuatro patas

merodeando en las calles en busca del bosque.

 

Yo no sabía que quería irse

de vuelta a la arboleda y salobres cielos ásperos.

 

Yo no sabía que deseaba irse. Nunca dijo:

Cariño, soy un oso, me voy ahora. Me voy a casa.

La noche es un océano verde-azul en el que nado.

Él viene y me observa ciertas noches,

otras noches vaga en el bosque.

 

Oh muerde la luz cariño; muerde los bordes. Sé como un oso.

Puedo verte en la desnudez que buscaste —

ojos como estanques titilando en los árboles, en la temperie,

en colores que en tus sueños giran.

 

Cuando ves un salmón,

el aroma a sangre fresca

resplandece en la intención de tus ojos.

 

Te espero. Espero en nuestra cueva.

Espero en cama, envuelta en sábanas y rojo lino.

 

Mi mano toca los espacios que hiciste antes de irte a las montañas.

 

 

 

 

Eliza and the Bear

(fragment)

 

1.

 

I did not know my lover was a bear.

I’ve seen him bare. I’ve seen him leave his skin.

He roars. Bear-wet, grizzly —

shakes his head, crawls into bed,

places a bloody paw on my breast.

 

In the morning a paw mark on my skin.

It masks freckles, masks my nipple.

 

I did not know my lover was a bear.

 

I did not know he was on all fours all night

crawling the streets looking for the wilderness.

 

I did not know he wanted to go

back to woods and harsh brackish skies.

 

I did not know he wished to go. He never said,

Sweetheart, I am a bear, I am leaving now. I am going home.

The night is a blue green ocean I swim in.

He comes and sees me on certain nights,

other nights he wanders the woods.

 

O bite the light sweetheart ;  bite the edges. Be bear like.

I can see you being bare as you wander —

eyes like reservoirs gleaming at trees, at weather,

at colours that spin in your dreams.

 

When you see salmon,

the smell of fresh blood

glimmers in your mind’s eye.

 

I wait for you. I wait in our cave.

I wait in bed, coiled in sheets and red linen.

 

My hand touches the spaces you made before you left for the hills.

 

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