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CÍRCULO DE POESÍA

 

Manto de iris. Muestra de poesía venezolana reciente (1972-1985)

17 nov 2012

Pintura- Luis Barreto

El poeta Iván Cruz (Ciudad de México, 1980) nos presenta una muy valiosa selección de poetas venezolanos de las últimas promociones, la poesía que se ha escrito durante el gobierno de Hugo Chávez. Asimismo nos ofrece una nota introductoria para acercarnos a esta importante tradición lírica.

 

 

Yo venía envuelto con el manto de iris, desde donde paga su tributo

el caudaloso Orinoco al Dios de las aguas. Había visitado las encantadas

fuentes amazónicas, y quise subir al atalaya del universo.

 

Simón Bolívar, Mi delirio sobre el Chimborazo.

 

 

Dibujar un panorama de la poesía venezolana reciente es ya indisoluble de la coyuntura política que guarda el país. A partir de 1999 con la llegada de Hugo Chávez al poder, en las elecciones electorales de 1998, comenzó un proceso en la República Bolivariana de Venezuela donde convergen la política social y una revisada ideología bolivariana (inspirada en la vida y obra del libertador Simón Bolívar) interpretada de forma general en términos de republicanismo, humanismo y unidad latinoamericana, nutrida a partir de autores clásicos del pensamiento latinoamericano como Simón Rodríguez, Andrés Bello, José Vasconcelos, José Enrique Rodó, José Martí, José Carlos Mariátegui. Todo esto dentro del llamado Socialismo del siglo XXI, a partir de las ideas Heinz Dieterich plasmadas en su obra Socialismo del Siglo XXI. Hugo Chávez ha manifestado que se trata de un socialismo en construcción, aunque hay pautas como desarrollo democrático regional, la economía de equivalencias, la democracia participativa y las organizaciones de base, las cuales contienen una fuerte influencia marxista. Con este proceso se agudiza la polarización social en Venezuela, entre la clase alta y media contra las clases pobre y media baja, cabe resaltar que el apoyo hacia este proceso ha sido mayoritario pese a la oposición de la iglesia, y los medios de comunicación. 

            Bajo este contexto empieza a escribir esta nueva generación de poetas venezolanos, quienes, mucho o poco, incorporan el contexto social y político a su obra poética. Este proceso revolucionario ha producido decenas de obras literarias, que aún no podrían clasificarse con alguna etiqueta o dentro de una generación, como en Cuba, que gracias al triunfo de la revolución, se tuvo a la generación poética de los 50 ó como en México, donde surge la Novela de la Revolución. Pero es indudable que a la brevedad podrá surgir algún título para esta nueva generación de autores. Hay que apuntar que varios de estos autores participan dentro de las distintas misiones sociales y editoriales emprendidas por el gobierno bolivariano como la misión Robinson de alfabetización y la editorial El Perro y la Rana; lo cual nos indica la activa participación de los escritores con la sociedad. La presente muestra intenta dar un panorama de la poesía venezolana reciente, la cual a grandes rasgos se encuentra en la práctica de una poesía conversacional, donde el poema breve y el poema de largo aliento buscan exponer las vivencias de los autores. Una poesía vivencial, que si bien denota ecos de poetas latinoamericanos como Pablo Neruda, César Vallejo, Ernesto Cardenal, Roque Dalton, Fayad Jamís, Roberto Fernández Retamar; también tiene bien enraizada a su propia tradición: la voz simbolista de José Antonio Ramos Sucre (1890-1930), las voces intimistas de Andrés Eloy Blanco (1897-1955) y Vicente Gerbasi (1913-1992), la actitud crítica y vanguardista del movimiento El Techo de la Ballena, y la posición contestataria de Rafael Cadenas (1930) y Víctor Valera Mora (1935-1984).

            Los autores que aquí se presentan fueron seleccionados tras una estadía en Venezuela, la cual me llevo a la lectura de decenas de poemarios, además del contacto directo con autores y críticos. Así que esta muestra se trata de una lectura personal de la poesía venezolana reciente. Confío en que las voces presentadas dialogan perfectamente con el resto de las voces de los países latinoamericanos. La particularidad de estas voces en el contexto de Nuestra América radica en que hay voces llenas de fervor y autocrítica, una combinación que es difícil de observar. No tengo duda en que estos autores representan con dignidad su tradición y sus vivencias.

 

Iván Cruz Osorio       

 

 

 

Julio César Borromé (Valera, Trujillo, 1972)

 

A relámpago puro

 

Vivo en una parte del mundo

donde algo indestructible

aviva en los habitantes otros sueños

luz aire y golpes del corazón.

 

Quien sube al lomo del caballo

asalta temprano y prende fuego al silencio.

Quien sube a las comarcas

baja pájaro sabio y mediodía.

Quien alza la mano

pone un ladrillo de esperanza.

Quien junta colibríes

llena de victorias el aire.

 

Hacemos un país de urgencias

cada hombre va lejos

a escarbar la patria

como si ella quisiera hablarle de lo que nunca hollado.

 

Todo el que regresa

arde en su interior.

Los ojos han visto yéndose

en lo que aún no termina de abrazar.

 

Hay que asestarle una cuchillada a la historia

que sangre la mal contada

que se extienda la caída de los farsantes

que huyan a sus guaridas de cagatintas por encargo.

 

La aurora va creciendo por donde quiera

no hay tiempo para encogerse de hombros.

Ahora la calle

la construcción de la escuela

los libros en la plaza

la historia descampada

el camino andando a relámpago puro.

 

 

 

 Norys Saavedra (Barquisimeto, Lara, 1972) 

 

Rezo

 

Que me voy

y no dices más hija

amatista de aires

Quédome

en nidos lejanos

con este sopor

de los palomos

Sin calentarme los pezones fríos

desde el toque de cuernos

de esa muerte sin día

en madrugada

 

En duermevela

aprendí a caminar de revés

altos pasos de un cactus suave

brasa de leña verde

inundación de la quebrada

 

Marrón iguana en combate

Y el murciélago anda de cabeza por mi rastro

                         en las puertas

No voy a delatarlo

no diré más el encanto

 

Sólo me siente de nieblas

de lobos sin voz

 

Resguárdame en tu regazo

imposible

 

escóndete en el cerro

                      en la mata de algarrobo

no quieras jugar con serpientes

 

dale a la comadrona que te trajo

                     el santo y seña

que voló escondido entre mis senos

 

Y te guardo el corazón entre mis tetas

 

Para que no se quiebre

 

 

 

Alejandro Silva (Caracas, 1972)

 

Vengo de la república de los ciegos

donde Mickey y Santa Claus ahuecan el ala

y se salvan mintiendo

y el Marine color de tierra

arrasa memorias

con la lejana tecnología del llanto

detractor miserable de su origen.

Vengo de la tierra maravillosa de la farsa

donde las guerras imperiales eran para otras lenguas

otros acentos

y el malo se inclinaba ante dioses extraños

y el buen hombre caucásico resiste la tortura

gracias al Cristo blanco y supremo

que le cuelga del pecho

De donde vengo

el silencio es la continuidad del grito sanguinolento

de los niños que la fashion olvidó

porque les ofende la ropa de cuero humano

De la tierra de donde vengo

entre hamburguesas y carros Ford

se mataba alegremente al hambre

¡y viva el llanero solitario!

y el Tom y el Coyote

eternamente jodidos por sus presas

vida al revés

Tierra rara de la que provengo

esa en la que el aliento

estaba perdido en un cajón sofocante

con razones de Walt Disney

y musiquita MTV

y premios Oscar de la academia idiota de otros

ciegos más siniestros

Pero hoy

en esta tierra que es la misma

pero al revés de aquella

vi la catarata de luz

que me enseñó que cada lengua

cada acento

cada niño que llora ante el estruendo que lo ausenta

cada dios que no se crucifica

en las mejillas inconsolables

de madres sin hijos

pero con hermosas banderas

y donde cada dios es mío porque es tuyo

y la tecnología es pa´ sembrar de pan

la danza de los chamos que se acostaron sin rezar

y partieron el vidrio de la casa

de quién sabe qué dios

todo esto es fibra de mi angustia

Aquí en esta mi tierra nueva y vieja

todo me pertenece y soy yo mismo

como el ardor de seguir vivo

mirando a mi hijo correr libre de explosiones

por los campos de mis ojos
 

 

 

 Ramón Alirio Contreras (Caracas, 1974)

 

Calle 11

a la memoria de Salvador Allende

 

hay una calle que no me atreví nunca a transitar

tenía esquinas invisibles

perros salvajes que saltaban de la nada

mis hermanos se armaban de palos y piedras

pero al menor ladrido todo se estrellaba contra el piso

los corazones latían a mil

y la respiración devenía crisis de asma

esa calle muerde la memoria

se instala con sus dientes como perro a las piernas frágiles de un niño

tiene un nombre extraño

que muchos se empeñan en ver de otro modo

es una fecha de septiembre

de un año anterior al mío

en ella todavía suena un silbido

que rompe el aire

una sombra la cubre siempre

la hace venir a menos

todos callan cuando la cruzan

y cambian la mirada

en esa calle van y vienen

los nombres

            los disparos

                        los golpes

las rejas de las casas

que no volvieron a abrirse

en esa calle habitan

sueños rotos y pesadillas

la inocencia de un hombre

que quiso creer que se podía

por ella desfilan las manos vacías

van y vienen los afiches amordazados

con rostros que se fueron

con nombres que ya nadie puede pronunciar

pero que están escritos en las paredes de la calle

            para siempre en el silencio

                        en la memoria.

 

 

 

Francisco Ardiles (Valencia, Carabobo, 1974)

 

Corre la cortina

y siéntate a esperar

como una viuda

para que veas

cómo llega la gente

a empolvarte el suelo

con sus desgranadas

palabras gratificantes

del que se sabe salvado del entierro

Asume tu duelo con ascetismo

y recibe esos saludables apretones

con resignación

para que los días

dejen de azotarte con sus desvelos

No te queda más que dar

algún pormenor

una media sonrisa

o en su defecto la mano

no te queda más que esperar

el silencio.

 

 

 

 Kattia Piñango (Caracas, 1975) 

 

Al fin la lluvia dejó su parranda

                                   interminable

secándose sobre los techos de zinc

 

En aquella parte de la ciudad

hay un hombre que avisa

que ya las bombonas de gas llegaron

los perros lanzan ladridos para combatir el fastidio

la gente baja el cerro,

algunas mujeres terminan de lavar y de tender la ropa

―como siempre, día agitado para ellas―

los niños aún en la escuela se despiertan a otras inquietudes

los que trabajan procuran desterrar el doceavo bostezo del día.

 

Y no hay desolación.

 

En esta parte de la ciudad,

los techos de zinc suenan con las gotas de la lluvia,

las niñas se divierten soñando a ser grandes

los niños juegan hasta despuntar la noche

 

También, en esa misma ciudad,

hay gente que bebe en algún bar trasnochado

Algunos deambulan por las tiendas observando vitrinas de plástico

A otros el repicar de su celular los envuelve

la corneta del carro, modelo reciente, encalla su ego

enfilando su alma hacia lo que no conocen

empujando su desidia con propagandas de televisión

 

Una radio también busca su lugar en el día,

y en la mitad del corneteo, empuña su navaja al oído de los pasajeros

En otra parte del mundo,

lejos de esa ciudad,

los techos estallan con bombas

las niñas desparecen de sus sueños

los niños se rompen como juguetes

los radios son pájaros de mal agüero

las cornetas son alarmas de ataques

 

No hay tiempo para enfilar el alma a ningún lado

No hay tiempo para pensar en la desidia

Apenas se alcanza ―con suerte― empuñarse a la muerte

 

Allí, una vasta desolación resplandece

La metralleta muestra sus dientes

asfixiando el canto de los gallos.  
 

 

 

 

Freddy Ñáñez (Petare, Miranda, 1976)

 

Ícaro

 

Hay un hombre cayendo

 

constantemente

 

en el ascenso del pájaro.

 

Es cierto

 

Hay,

            en el vuelo del pájaro,

 

                   en su aleteo infatigable,

 

un hombre

tocando

fondo

 

Pero nunca ocurre lo contrario

 

Cuando el pájaro

expande

en

ausencia

 

Y

como

puño

cerrado

encuentra

el

polvo

 

se detiene de golpe

                   para siempre

en su sombra

 

             Nadie sube

                              Nadie cae

                otra vez

 

Todo se porta

         inmóvil

               Como

                la

 

                V

                E

                R

                T

                I

                C

                A

                L

                I

                D

                A

                D

               .

 

 

 

Dannybal Reyes (Araure, Portuguesa, 1976)

 

Rito 18

 

un niño monta un perro

una nevera hace de ataúd

arrastrándolo todo

            bajo el agua

 

a tres cuadras pasó esta mañana

se llevó al loco del pueblo

abrazando a la evangélica que tanto me gustaba

esta tarde pasó por aquí

llegó al segundo piso

tomó café

los canarios sonrientes

aferrados a una pequeña estampida religiosa

que no sirvió como tabla de salvación

 

ellos se fueron también

iba de prisa

cruzó mal en la esquina

se estrelló en la pared de enfrente

donde días antes se estrelló una moto

adormilado

casi ebrio

sembré un cactus en el balcón

hice cruces de sal

seguí durmiendo

porque yo espanto el agua

con cactus y cruces de sal

 

 

 

Inti Clark (Punto Fijo, Falcón, 1977)

 

Y volver, volver

 

Mi único tiempo es descubrir contigo

la alegría de goma que tienes agazapa

 

Todo tu llanto también es esta ciudad  

la calle tiene ese olor

ese sudor

inventado por la cama

 

Busco tu pelo

pero es la boca

la que se atraviesa en la soledad

como si fuera una bailarina

 

Me voy pronto y puedo ver

todo el mar arruinando mi tristeza,

cada quien busca el punto exacto

del país suyo, imbatible, eterno

entonces queda decirte

que soy tambor y Venezuela

caribeño y que cree en un proceso político

 

dentro, tengo otro pasaporte

y es el abrazo con toda su ebriedad

 

Tantas cosas

pero sólo las palabras

guardan el cofre sagrado

la otra música

 

Se van bajando los días

en el resto de la Internet

no ven cómo alumbro yo

relampagueando

desde el ombligo hasta la fiesta

gritando a los cuatro vientos que me moldeaste

 

 

 

 Carlos Duque (Caracas, 1977) 

 

Santo oficio

 

yo que me burlo de los templos

de los santuarios

con sus curas y monjas que huelen a polilla

yo que me persigno antes de entrar a los burdeles

y sólo ante las putas confieso mis crímenes

y convierto el vino en sangre

y leo el futuro en los muslos de aquellas dulces damas

que sueltan barbaridades de su boca

mordiendo las sábanas

 

escribo nuevos testamentos

reformulo los viejos

en canciones de misa

escribo mandamientos para las secretarias

que fornican en las oficinas

multiplico los pecados por todas las ciudades

y se vuelven capitales

abro círculos para que todos

quepan en este dulce infierno

 

si me crucifican

no me pongan entre ladrones

porque seguro no resucitaré

entre los muertos

me quedaré allá abajo sonámbulo

y en éxtasis

oliendo el perfume del entresuelo

 

 

 

Daniela Saidman (ciudad Guyana, Bolívar, 1977)

 

Ángeles despedidos

 

Andenes repletos de despedidas

manos augurando sueños

y una boca nombra los olvidos

 

maíz azúcar tabaco

trenes despoblados

mañanas tentadas de sudores

 

así siento-veo este siglo que se pierde

entre edificios desplomándose

entre niños que matan niños

y ángeles derroteros

convencidos de dios y wall street

 

 

 

Eduardo Viloria (Valera, Trujillo, 1977)

 

En esta hora del mundo

(canto al pueblo venezolano)

 

Está naciendo otro mar en e1centro de la tierra:

tiene rostro de árbol que aletea cuando llueve adentro de su tallo

y un grito de fervor en la pureza con que viene al mundo

Los viejos huracanes tienen bahías nuevas como destinos de sol

y habrá de llover entonces la altura para poblar sus islas

A la rosa de los vientos le creció el plumaje

y toda su expansión ocurre ahora hacia otro centro

Ah, torrente exacto de los astros, se te hizo más encanecida la mirada

y más anchos los contornos de tu cauce guía

 

El corazón humano atento permanece en el centro de sus ramas

y siente hacerse más amplia su estatura en cada pulso

mientras brota sacrosanto todo sembradío

El rocío es también una forma del cielo para florecer

y una forma dispersa del sol para acercarse a escuchar

Florece de niñez abierta el patio

Cada día se hace más can cántaro el fogón

Y la casa campesina se entrega desceñida para amamantar la Patria

toda henchida

de terrestres anhelos labradores coronada

 

Cuánto oro descansaba envilecido en nuestro nombre

Cuánto cuerpo de luz

Cómo caminábamos sin rastro y doblegados

Fuimos siempre luz de socavón

Veta frondosa pero extenuada en el desierto

Un árbol con mucho llanto se irguió en el centro de la palabra y la oración

Ahora crece verde nuestra casa desde el barro

Fulgurante comienza a prodigarse nuestro patio

Y de aire soleado cuajan sus paredes

 

El río todo era un camino seco y sin embargo florecimos

 

Hablamos, y se detiene la profundidad para escucharnos

Suspendidos sin fronteras con lo abierto

somos honda corona para la frente del mundo

En una ciudad que suda llamarada de manos

sonora embarcación de lumbre vegetal orienta en la marea nuestro día

Y nos gusta el abismo porque lo sabemos de arcilla

 

Gira lenta la osamenta de la tierra y somos brisa

canto también

flor sonora que amanece con angustia en nuestra lengua

 

Está naciendo otro mar en el centro de la tierra

Y casi todo su oleaje fue llorado en el silencio del despojo

 

Altas cumbres de piedra y desiertos quemando de soledad son nuestra efigie

Múltiple casa de agua y verdor nuestra insignia

Denso monumento de ojos tendidos al abismo nuestro nombre

Pura mina luminosa de sangre enamorada

y grande cifra de carne humana entrelazada en el esfuerzo

Toda arteria nuestra se teje para taladrar el horizonte

y morir latiendo allá donde crece impasible el infinito

 

He visto miles de manos trabajar juntas una palabra nueva

He visto cómo se borra el silencio entre los cuerpos

He visto cómo se fundan carcajadas honestas en el centro de los huesos

Y cómo una canción se queda sin contornos para que se haga canto nuestra sombra

He visto a una mujer erguida a la altura de su altura

Y a todos los cielos callados escuchando la emoción de su mirada

 

Que muera la poesía entonces si no cae de rodillas y agradece

Que muera el verso si no hace tibio y parturiento el grano de maíz

Y retoña surco abierto para el abrazo crecer

Que muera si no es vientre también y espuela fecunda

Y que el lápiz amanezca como en su edad de puente o de arado

y sea rama que se cruza a sí misma para sembrar su fe

Si somos catarata reventando en el medio de todas las ciudades

cómo no ser también prolongación sonora de su trueno

Escuchemos entonces cómo cae el aguacero con nuestro canto adentro

 

 

 

Luis Ángel Barreto (Maracaibo, Zulia, 1979)

 

Pertenencias

 

Tienes un obús humeante

tienes unas calles

tienes tres ciudades a oscuras

tienes un muerto, un cadáver persa.

Tienes una gota de agua en la cara

tienes varios peldaños de una escalera.

Tienes todos los ojos cerrados.

Tienes la madrugada con todas sus horas cortas

tienes una infinidad de días.

Tienes un iluso soplador de Murano.

Tienes la lluvia, todas las lluvias.

Tienes un clarín que no suena

tienes prisioneros de plomo

la desesperación estática del ajedrez

la manía de mirar al cielo.

Tienes la verticalidad de un susto

tienes todos los jardines.

Tienes una perla debajo de la lengua.

Tienes la lejanía.

Pero, a pesar de todo eso

eres bastante parecida a las batallas perdidas.

 

 

 

María Alejandra Rojas (Caracas, 1980) 

 

a Yanuva León

He querido regresar a la legalidad cruzar la pierna en el

bus estornudarme encima he querido llegar a casa una y otra

vez las llaves en la idea obsesiva de volver a verme inclinar el

rostro frente a los señores del aseo he querido ser legal con mi

cara de pendeja frente a un largo camino he preferido

descolgar el retrato vomitar en los lavamanos apresurar el

paso para dispersar y huir a mis propias flatulencias he

pensado que detestándole desaparecerá y se llenará de cosas

de solicitudes de balas y patadas quiero oír un tropezar quiero

saberlo todo quiero cerrar el puño estrangular la palabra que

recojo cuando apresto hasta el cubo de hielo fumo un filtro

recién seco y me prometo parir y volver pedir permiso a la

pierna y reír del que se ahoga tirar la reja en la cara y para qué

te ves el camión pasa por la noche silbarle he evitado silbarle

a la muchacha que pide el martillo luego limpiar y disimular

todo acto desleal y pagadero a crédito con las botas llenas de

tierra cierro la boca y aguanto el dedo en el ascensor he

querido otras casas y otros pensamientos para cuando me

animo a decir mi nombre me desplomo estoy cansada del olor

a sangre y sol que destilan los alientos de nosotros los

sabedores.

 

 

 

Lyerka Bonanno (Valencia, Carabobo, 1981)

 

Me contagio con tus enfermedades

escucho entre quejas

deseos de mejor vida

tus palabras que se clavan en la culpa

de los errores típicos de mis años

 

pido colar el café para que descanses

mientras busco en el agua caliente

alguna palabra de consuelo

 

 

 

América Martínez (Caracas, 1981)

 

No encontrarás el camino de vuelta

Tus huellas se fundirán con el sendero

trazado por los que ya se fueron

 

Los alcanzarás

Abrevarás tu sed como ellos lo hicieron

 

Te inclinarás ante su orilla

y lo que soy se ahogará en el Leteo

 

Después de beber olvido

seguirás andando

 

Yo permaneceré aquí

Con este irresoluto juego de memoria disperso en la mesa

 

Repitiéndome

-mientras develo cada carta-

que siempre fue igual

que nunca vi a nadie volver de ahí

que al olvido se va

como se va a la muerte.

 

 

  

Víctor Manuel Pinto (Valencia, Carabobo, 1982) 

 

Ella sospecha

que él siente lo mismo

y lo espera junto al budare

para que coma caliente

 

al llegar

él ve el sueño de los hijos

y ella entra al cuarto

a reconstruir los suyos sin hablarle

cuando la cama es puro descanso

ella duerme de cara al ventilador

 

y él

mira un rato en el techo

el parpadeo de una luz de la calle

 

que no sabe si quemarse

o seguir encendida

 

 

 

Yanuva León (El Hatillo, Miranda, 1983)

 

Tengo norte de cangrejo y una ridícula sonrisa fuera de

tono, esta cápsula comprada a fuerza de párpados cerrados

es un grosero perfume para vomitar flores plásticas, detrás

la tierra andrajosa se llena de piojos, rastro de uñas en la pared,

agua sucia en las miradas, niños al ajillo en el último banquete

imperial, mar abierto al pez muerte, ajedrez perpetuo en el

jaque, carroña esperanza en muebles de rey, detrás dios abierta

la boca se ríe de Chaplin, tosen los pájaros con rigor de fin en las

plumas, un televisor con piernas de hembra coquetea con las

últimas neuronas y aquí burbuja procaz estos cuentos repulsivos

de palabrotas acartonadas, una promesa envejecida vierte talco

en la letrina, fórmulas de tinta resuelven la ecuación-mundo en

treinta tomos, es mejor un brocado luengo grita sin pudor un

maldito sabio parapeto, óperas, gritos, gaudeamus, pan roto.

Mientras la realidad huele a majada yo pensé en mariposas y en

ti, que no me conceda nadie el perdón.

 

 

 

Diego Sequera (Caracas, 1983)

 

Como arte poética para Inti Clark

 

Se acabó la poesía de rosas. ¡Venid a oler esta mierda!

Jaime Jaramillo Escobar

 

¡Qué vaina poeta, poesía inocente no hace nadie!

  1. C. 

 

Que el verso sea una bala

Que se haga tren matagente rompedestino

Devastar los segundos, orgullosos,

y no hacer nada.

 

Sin embargo a pesar suyo

(y se merece):

explosión fuera de serie

saber que no van a ser los tuyos quien nos salve

 

memoria

memoria para un retrato

 

un tiro-palabra

metra fulminante quisiera ser

(defender en los que crecen

que a esta hora los ahogan)

(cantarle si no a su negra, a su chamo

y a uno mismo)

pero decíamos

 

Como la palabra verbo echando tiros

Matizar el yodo del vocablo

-hermano

Verso-bella-bala-que matiza-la-memoria

Verso bueno para preservar un pueblo

Verso bobo por mencionarlo

 

Asesinos en acción (pasivos por lo más bello)

con cara condescendiente

y sin saberlo

en silencio,

o bien callados

 

nos callamos

 

 

 

José Miguel Casado (Caracas, 1985) 

 

Para no entrar en polémica

 

nosotros defendimos el puente de los franceses

tomamos el palacio del Reichstang

tumbamos a Pérez Jiménez

desembarcamos en el Granma

y sacamos a los gringos de Vietnam

 

nosotros pusimos el primer hombre en el espacio

dimos la vida en cada patria

no alcanzarían todos los periódicos

y revistas del mundo para nuestros obituarios

 

nosotros escribimos Canto General

y pintamos Guernica

Te recuerdo Amanda

y Techos de Cartón

son de nuestra autoría

 

¿usted sinceramente puede creer

mi doña

que entre tantas obligaciones

nosotros tengamos tiempo de mantener

el exótico hobby culinario

de comer niños?

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  • Gabriel Payares

    Me parece ésta una gran iniciativa, sin duda, que acompaña el dossier del cuento que justo termina. Sin embargo, considero un tanto decepcionante el marcado sesgo político de la selección, que si bien es tan válida como cualquier otra y responde a la experiencia vivencial de su autor en mi país, se queda corta en su abordaje de las voces poéticas más importantes del momento venezolano, pues la selección bolivarianista, cual gríngola, impide reseñar a otros poetas cuya obra, quizás no inserta en la lectura política específica que se propone el autor de esta nota, es sin duda de mucha más importancia que la de los poetas reseñados aquí, muchos de los cuales conozco y aprecio y celebro. Pero la imperdonable ausencia de voces importantísimas del momento como la de Luis Enrique Belmonte, Luis Moreno Villamediana o de jóvenes promesas como Santiago Acosta, Natasha Tiniacos, Enio Escauriza y José Delpino, habla más de las afinidades electivas del autor, que de la poesía que realmente se escribe en este momento en Venezuela.

    Espero no se me malinterprete: el tema político en Venezuela es arena movediza, y resulta siempre peligroso fijar, frontalmente o no, una postura y una interpretación; no trato de cuestionar la del autor, ni la de los poetas escogidos, que es tan válida como cualquier otra, sino simplemente recordar que esta selección funcionaría mejor bajo el rótulo de “Una muestra de poesía venezolana bolivariana y reciente (1972-1985)”, pues tanto la fecha como la ideología política son los criterios que la constituyen. Aplaudo el trabajo y la iniciativa, y lo agradezco en nombre de mis compatriotas, pero no estaría nada mal ofrecer un dossier más amplio, completo y plural.

    Con un saludo muy cordial,
    gp

  • Alonso

    Da lástima ver semejante selección de poesía panfletaria con pretensiones de servir de muestrario de la poesía que se está escribiendo actualmente en Venezuela. A todas luces, lo que nos muestra el desinformado Iván Cruz sólo deja clara una cosa: su soberana ignorancia en lo concerniente a la literatura venezolana. Claramente hay un sesgo político en esta selección. ¿Habrá otra que muestre la otra cara de la moneda? Porque, seamos honestos, el país está polarizado, no como dice, con cegatería de nostálgico-revolucionario-que-vive-con-todas-las-bondades-del-capitalismo, entre pobres y ricos, estratos altos y bajos. No, la cosa no es así, mi estimado buen amigo, que seguro tuviste toda la buena intención del mundo pero una visión lamentablemente estrecha. Hace falta, pues, una selección que complemente a esta, una selección del otro bando, de quienes sí asumen una postura crítica antes que servil ante autoritarismos con pretensiones de atornillarse en el poder emulando al decrépito patetismo de los Castro. Y ahí sí veremos, en el mismo terreno, medidos uno a uno, de qué parte está la poesía actual en Venezuela.
    (De parte de la libertad de expresión, por supuesto).

    Saludos.

  • Iván Cruz Osorio

    Estimado Gabriel Payares, en efecto hay un sesgo político dentro de la selección, sin embargo, creo que es inocultable el hecho que la poesía venezolana (y no sólo la reciente) tiene un posicionamiento político y social importante. No es gratuito que incluso Alexander Von Humboldt apuntara que en Venezuela se tenía una de las visiones más criticas y más amplias politicamente hablando de todas las colonias españolas. Ante los antecedentes, me ciño a presentar una muestra (que es eso una muestra, no un censo, no un canon) que refleja lo que leí, escuché y repliqué de la poesía venezolana, es decir una poesía que combina una preocupación social, polítca y vivencial. En este sentido acepto el sesgo político, lo cual no quiere decir que sean solamente políticos los poemas y poetas aquí incluidos, como bien sabes, ya que conoces a varios de los autores incluidos. En cuanto a las faltas de los autores que mencionas, creo en lo que fervientemente señalaba el poeta inglés Siegfried Sassoon (1887-1967) “En el arte de las antologías, lo primero que hay que saber es que son parciales, y punto”. Decir que es “imperdonable” que no esté tal o cual autor sólo refuerza el sentido de que hay tantas ausencias como gustos estéticos. Y eso se puede corroborar en infinidad de antologías latinoamericanas, inglesas, etc. Insisto las muestras no son canones, ni censos. Ahora bien las muestras muy bien pueden servir como vasos comunicantes. Creo que una muestra bien puede ser el inicio de un diálogo con otras muestras. A eso te invito.

    ————————————————————————————————————————-

    Alonso, creo que tu comentario es más panfletario que lo que mi muestra podría ser. Me pregunto que tiene que ver el buen comandante Castro en esta discusión. Escribes un texto en excesivo tono visceral. Si bien mi mención general del enfrentamiento de estratos sociales es corta, tampoco se aleja mucho de la verdad. Desde luego ese tema se puede profundizar y mucho, pero es evidente que este no es el espacio natural para ello. En cuanto a la visión “estrecha”, te repito lo que le mencioné a Gabriel: las muestras no son canones ni censos. Las muestras son parciales y punto. Una muestra bien puede dialogar con otras muestras. Te invito a ello. Por otra parte, con más o menos nombres del “otro bando”, los poetas y poemas aquí presentados son parte de la poesía actual venezolana. Tú eres prueba del fervoroso diálogo político-poético y de libertad de expresión que vive Venezuela, algo que créeme no es tan fácil de encontrar en Nuestra América.

    Iván Cruz Osorio

  • Patricia Freites

    Esta última nota que leo lleva el ritmo de una propaganda política aún más irracional y ssgada que la que pretende atacar. Ciertamente en toda selección, por amplia que sea, no cabe nunca el panorama total de la poesía de ningún país. Amén de las selecciones que se hicieron siempre, antes de este período histórico en mi país, que no quedaron en simples muestras sino que Canonizaron la poemática nacional. Estamos hablando del arbitrio de Juan Liscano, gran intelectual venezolano que nunca estuvo exento de posiciones políticas, eso que usted llama sesgo. Si usted afirma que el recopilador de esta selección habla desde su ignorancia debe aceptar que usted también tiene la suya en esta materia. Por lo demás, resulta contradictorio, tributario de esa doble moral que tienen los conservadores, su asunto, pues apuesta al final por una poesía dl otro bando a la que usted llama “la poesía actual en Venezuela”. Con todo, Alonso dice algo cierto: el país está polarizado… politizado, pues la hora que vivimos es la hora de la confrontación de intereses y de proyectos nacionales. La poesía que se nutre del todo de época ?por qué iba a estar al margen? Pregunto mejor ? cuándo lo estuvo?. De parte de la libertad de expresión sí. De la libertad de empresa en cambio …dudo mucho que algún poeta de mi país lo esté. Un abrazo.

  • Gabriel Figueredo

    Estimados Gabriel Payares y Alonso: Saludos.

    El amigo Iván Cruz deja ver en esta reseña que los autores fueron seleccionados a partir de sus lecturas y contactos personales con algunos de estos poetas. Me parece absurdo hacer cuestionamientos de este tipo, cuando ya el autor ha expresado abiertamente que lo que lo lleva a seleccionar, adicional a lo ya planteado, es precisamente el aporte de “esta nueva generación de poetas venezolanos, quienes, mucho o poco, incorporan el contexto social y político a su obra poética”.

    Si en algo tiene razón el amigo Payares, es que en realidad el panorama de la poesía venezolana es mucho más amplio que esta selección ¿tienes idea de cuánta gente está escribiendo en todo el país? Imagino que comprendes que es normal que algunos no sean incluidos en las selecciones que se hagan. Pero creo que esto también queda claramente justificado por Iván.

    Lo que si me desconcierta un poco, aunque ya estoy acostumbrándome a esto, es la actitud con la que arremete Alonso. ¿Escribes? échale bolas y muestra tus trabajos. Encomiendate a hacer una selección de poesía escuálida, derechista, atichavista o como quieras llamarla. Desde tu posición política, aunque no sé si tu posición es política o económica, no debes desmeritar a quienes están incluidos en esta selección por el solo hecho de no compartir pretensiones burguesas o elitescas, ya que eso habla muy mal de ti. Esta selección es subjetiva, como todas las selecciones, pero eso no resta la valía de los textos.

    Hermano, si tanto le molesta que usted, sus amigos y conocidos no sean incluidos en esta u otras selecciones, según usted por razones políticas, ¿Por qué no se organiza y publica aunque sea virtualmente una antología de panfletos de ultraderecha? Para usar los términos suyos. No sé, se me ocurre pensar, y así poder tener la ocasión de comparar, como usted refiere.

    Saludos cordiales, amigo Iván.

  • Alonso

    Saludo a quienes tuvieron al menos la decencia de ofrecer sus razonamientos.
    Sin embargo me causa una particular gracia la forma en que se interpretan mis comentarios. Entiéndase bien: interpretan (esto va para la amiga Patricia, de todos modos, varias cosas te voy a aclarar, a ti y los demás, en las líneas que siguen). Cuando abogo por la inclusión (sí, inclusión) de los demás poetas, es decir, los que no tienen una postura servil ante el gobierno, me refiero exactamente a eso: inclusión. Ni siquiera hablo de sacar a estos buenos amigos de la selección que el buen amigo Iván ha hecho. Sólo que considero que es un panorama poético parcial políticamente. ¿Por qué el sesgo? ¿Acaso no leíste, buen Iván, más que esto en tu estadía (que espero hayas aprovechado) en mi país? Creo que no y creo que por eso sólo están estos poetas. Y es precisamente eso lo que me preocupa. Que no conozcas a los demás sino sólo a éstos que, con sus aciertos y desaciertos, hacen lo posible por escribir lo mejor que pueden, por hablar de las cosas que les preocupan a su manera. Al fin y al cabo la poesía no es sino un síntoma de la realidad. Así que, entiéndase, me refiero a incluir. Hubiera agradecido, por eso, una muestra menos parcializada. Una muestra que sólo dijera: en efecto, la cosa en Venezuela está polarizada, hay quienes escriben vitoreando al gobierno y asegurándose de que la editorial estatal los publique dedicándole algún poema al Che, o que sé yo. Pero resulta que eso no es todo. La poesía en Venezuela no acaba allí. Y tú deberías saberlo mejor que nadie y por rigor de buen lector debiste ser menos parcial no sólo en tus lecturas sino en tu selección. E, insisto, hubiera agradecido una lectura no sesgada de la poesía de mi país, y entiendo que es imposible abarcarla toda, pero ahí el buen Gabriel Payares te dio unos nombres para empezar.
    Me disculpo, por otro lado, por el tono un tanto visceral que hay en mi primer comentario. Pero fue la impresión primera que me dejó la lectura de los poemas hasta llegar a la introducción que nos hace, con sus aciertos y desaciertos, el amigo Iván (porque resulta que soy disléxico y leo de atrás hacia adelante, es decir, lo último primero, lo que vale sólo para artículos, antologías, en fin, que no para novelas o cuentos, porque ahí se pierde la magia). Como sabrán, las cosas en Venezuela no están nada bien, y todos andamos un poco alterados. Así que mis disculpas al amigo Iván. Sólo te pido que entiendas una cosa: tú no sabes lo que es vivir en tu propio país como un arrimado. Y peor aun cuando te identificas con la izquierda. La misma izquierda en la que creíste hace diez años y que te relegó, poco a poco, por tus posturas críticas hasta dejarte por fuera de un proceso al cual, en un principio, te afilaste, buscaste votos, e hiciste todo el trabajo social (porque soy trabajador social) que te quepa en la cabeza y un poco más. Tú viniste de vacaciones. Yo vivo aquí.

    Algo más: Patricia, ¿a qué ignorancia te refieres? Por cierto, en español los signos de interrogación se abren (¿) y se cierran (?).
    Otra cosa: a quién preguntó (Figueredo) que si escribo que le eche bolas y que muestre mis cosas le digo: ¿acaso para opinar sobre poesía hay que escribirla? ¿No puede haber meros lectores en Venezuela? ¿Será que ni los poetas leen ya en Venezuela? Escribir, escribir, no leer. “Pa’ ser poeta hay que escribir”, y la formación como lector hay que pasársela por el forro… Te contesto, mi muy buen amigo: soy un lector. Solamente eso. Un lector.
    Una cosa más: no hablé nunca de escuálidos, antichavistas ni derechistas. Soy de izquierda, aunque lamentablemente en este país parece que últimamente el que decide quien es de izquierda y quien no, es el gobierno. Y tampoco soy burgués, o al menos no más que los ministros y funcionarios del régimen, que sí se están dando la buena vida. ¡Y vaya que es buena!
    Y Patricia, de acuerdo: creo que difícilmente un poeta estaría a favor de la libre empresa, o al menos ninguno con un mínimo de lucidez y criterio. Tampoco lo estoy. Como estoy en contra de regímenes autoritarios o dictatoriales (no me refiero a ninguno específico, hablo en forma general, aclaro, y en esa generalidad incluyo a Pinochet, a Trujillo, a Pérez Jiménez, a Odría, Somoza, Videla y, claro, aunque no les guste a mucho, Castro) que a lo largo de los años le han hecho tanto mal a (para usar palabras de Martí) nuestra América. También estoy en contra de falsas democracias (los amigos mexicanos tienen sobrada experiencia en esto al igual que nosotros) y de servilismos a cualquier forma de poder. La literatura nunca debe agachar la cabeza ante el poder. Desdice de su condición. La literatura siempre deberá ser combativa. Insubordinada. Por eso desconfío tanto de quienes usan el arte como instrumento político. Una cosa es que tengas tu postura. Pero el oficio, por favor, déjalo aparte. Ejemplos sobran de servilismo artístico. Siempre son patéticos. Siempre son tristes. Sean de derecha o de izquierda. Y quede sentado (a ver si aún no se entiende mi postura antiderechista), y vale traer a colación unas palabras de Bolaño, cuando le preguntan que cosas le aburren responde: el discurso vacío de la izquierda, porque el de la derecha se sobrentiende que lo sea. Así estamos.

    En fin.

    Saludos a quienes no fueron viscerales y a quienes lo fueron tanto como yo (aunque me lo criticaran, ¡vaya paradoja!).

    Ojalá pueda ver otra selección donde, insisto, sin sacar a quienes ya están en esta, se incluya a quienes mantienen una postura crítica ante el gobierno sin que esto plague su poesía. Hay bastantes cosas interesantes en la poesía contemporánea de Venezuela que hay que mirar, pero para ello hay que poner la política a un lado y la literatura en otro. Así estaríamos todos más contentos celebrando los poemas (que hay algunos muy buenos aquí o que, al menos para mi gusto, tan anti-académico, lo son) sin tener que meter un tema tan sensible en este momento.

    Chao.

  • Gabriel Payares

    Amigos, e Iván:

    Espero no se me haya malentendido; tal vez no fui lo suficientemente cuidadoso en mi primer comentario. Ni censuro, ni arremeto, ni denigro la selección hecha por el amigo Iván; sería el colmo salir a protestar contra quien se ofrece, por el puro amor al arte, a promocionar algunas voces del panorama poético de mi país. Todo lo contrario, agradezco el gesto y el interés, y lo valoro tanto, que lamento el que se haya dejado de lado voces poéticas mucho más fundamentales para la comprensión del momento político, social, literario e incluso histórico de mi país, que las escogidas, muchas de las cuales se adhieren a una ideología política que no vengo aquí a criticar ni a apoyar. Entiéndaseme: no veo nada de malo en hacer una selección, una muestra, una pequeña captura del panorama completo; pero creo que se podría sincerar el título de la misma, para que sea más afín a lo que realmente exhibe. En todo caso, fue una idea, una sugerencia, una crítica. No veo mayor daño en hacerla, siempre y cuando se haga, como considero he hecho, desde el respeto y el afecto.

    No obstante, permítanme insistir: hubiese sido mucho más interesante si la muestra no se quedara únicamente con los poetas que satisfagan una lectura política que (si me permites el comentario, hecho en el mejor de los tonos), es realmente difícil sostener como la verdadera. Considero, y esta es mi opinión personal, que el conflicto político de mi país es mucho más complejo que una simple confrontación de pobres y ricos, y que los ánimos están demasiado caldeados y demasiado agitados, al estar aún fresca la humareda, como para aseverar cosas, y mucho menos desde el extranjero. Sé que no se hizo con ninguna intención propagandística, y sé que reclamar objetividad aquí es un simple desatino; no pretendo ninguna de las dos cosas. Simplemente, acoto algo que podría ir incluso en beneficio del amigo Iván, quien en su próxima visita a Venezuela, que ojalá sea pronto, podrá buscar material de poesía venezolana con un criterio unos pocos nombres más nutrido. A fin de cuentas, para algo existen los premios, las antologías y las instancias de legitimación literarias en cada uno de nuestros países: para dar a conocer las voces más representativas del momento. Y si bien nada de esto está exento de una relativización de cualquier tipo, creo yo que es un argumento válido para el propio cuestionamiento de la selección hecha. Ahora, si bien no es la idea discutir el criterio escogido por Ivan para su selección, creo que un poco más de receptibilidad para con una crítica completamente válida, respetuosa e informada, le haría crecer mucho como crítico, escritor o docente de litratura (mis disculpas, no sé a qué se dedica).

    De todas formas, y para que no se considere mi intervención anterior como una mera queja o un acto de protesta por mi parcialidad política (que la tengo, como todo ser humano), ni que se afirme, pues no es el caso, que abogo por la inclusión de mis amigos o mis particulares (de hecho, muchos de los poetas escogidos comparten un círculo social estrecho, al punto que se dedican algunos de los poemas publicados aquí), aprovecho para anunciar la pronta entrega de un dossier de la poesía venezolana elaborada por los editores de la revista de poesía venezolana El Salmón, quienes se han avocado a la investigación del tema desde hace ya varios años, y poseen un conocimiento en el área que sin duda ofrecerá interesantes resultados. De hecho, hace poco, acaban de entregar un trabajo similar a la revista Quimera. Estoy seguro de que será del agrado de muchos.

    Con un gran abrazo y esperando mis comentarios no hayan ofendido las sensibilidades de nadie,
    gp

  • Carlos Villarino

    Parece importante señalar que no es función de la poesía (o de la narrativa o de la literatura en general) hacer el trabajo de la ideología, de ello se encargan precisamente otros géneros, como los géneros mediáticos. Me parece curioso que los poetas que conforman esta selección pongan su arte al servicio de una ideología, cuando para el propio Marx toda ideología es falsa consciencia, y eso, les guste admitirlo o no, vale por igual a las ideologías de izquierda. La labor de la poesía, si es que es lícito adjudicarle alguna labor, sería precisamente estar al margen de toda forma de expresión ideológica. Acá hay que tener cuidado, ya anticipo la manida objeción de que todo producto humano es un producto de su tiempo y de las condiciones materiales y simbólicas de su existencia, pero afirmar esto no es lo mismo que afirmar que toda expresión humana está prisionera de la ideología de su tiempo, porque si eso fuese cierto la obra del propio Marx habría sido imposible.
    Invito al seleccionador a leer un poco más de nuestra poesía, de cualquier bando, e invito a los poetas a escribir más poesía y menos propaganda (lo cual vale también para el Sr. Alonso).

    Saludos cordiales.

  • Iván Cruz Osorio

    Estimado Gabriel Payares, celebro que se prepare una antología de poesía venezolana y que esté próxima a publicarse. Considero que de eso se trata la crítica literaria, del diálogo, del debate, del intercambio de ideas, y no de verdades absolutas. Como te mancioné en mi comentario anterior las muestras pueden empezar un diálogo, por lo demás bastante enriquecedor. Acepto tu crítica, sin embargo, insisto en mi posición, una antología no está en posición de dar gusto a todos ni de forma estética, ni de forma contextual. La antología que anuncias que saldrá a la brevedad invariablemente tendrá su propia parcialidad. No hay más que voltear a nuestros libreros y revisar nuestras antologías Oxford o Norton, etc, para ver ausencias y presencias muy discutibles. Algo que Mr. H. Bloom ha discutido con todo mundo. No veo por qué no ha de pasarnos a nosotros. Esto te lo digo con todo respeto y procurando a cada instante que tu crítica informada sea receptiva con mi crítica informada. Saludos.

    ———————————————————

    Carlos Villarino, siento en verdad discrepar con respecto a tu opinión de lo que debe o no debe hacer la poesía o el arte en general, que si la función o no la función. Me pregunto si Virgilio cuando escribió la portentosa Eneida, se preguntaba que si sería ilícito bañar su obra con un poco de propaganda a favor de César Augusto, quién lo sabe. El caso es que tenemos una obra de arte impecable, con su gran parte de propaganda. Creo que la discusión la dejó bastante clara T. S. Eliot:

    La gente a veces desconfía de cualquier poesía que tiene un fin particular:
    la poesía donde el poeta sostiene puntos de vista sociales, morales, políticos
    o religiosos. Y los hay muchos más inclinados a decir que eso no es poesía [...]
    He de decir que la cuestión de si el poeta usa su poesía para defender o atacar
    una actitud social, no tiene importancia. Malos versos pueden tener un auge
    transitorio cuando el poeta refleja una actitud popular circunstancial; pero la
    genuina poesía sobrevive no sólo al cambio de la opinión pública sino a la
    completa extinción del interés en los sucesos con los cuales el poeta estaba
    apasionadamente comprometido.

    Lo que Eliot explica en este fragmento es el resultado de aplicar lo que a todo poema u obra literaria le sucederá, sobrevivir o no al juicio del tiempo; No importan pues los compromisos en la poesía, si en verdad es poesía ésta sobrevivirá en el tiempo por encima de cualquier compromiso.

    Saludos.

  • Patricia Freites

    Dije ignorancia, amigo Alonso, de esa que heredamos todos y todas al tomar posición. Ignorancia de la totalidad que sacrificamos por una orilla. Así usted, así nosotros. Pero que no nos es menos ajena que el afán de acertar, de saber. Usted no debe usar eufemismos: hablar de inclusión por ejemplo, debe decir mejor: incluyan a los que me identifican políticamente. Porque su lectura es más la de el sociólogo que le habita que la del poeta que lee y ama la poesía, y admite lo bello aún en lo contradictorio y adverso. La poesía venezolana siempre ha estado tocada por esta pugna social. Usted asoma, también con timidez sospechosa, que la poesía actual está en contra del proceso bolivariano. Debe hacerlo en baja voz, entre líneas, pues sabe que esa imprecisión es en el fondo una gran mentira. Que usted adverse a Chávez, al proceso, no lo convierte en un hombre de “derecha” y es evidente que tal maniqueísmo se expresa muy bien en los discursos que no en la realidad. Pero el tema es la desmesura con que usted trata al compilador de esta selección. Desmesura no sólo porque evita usted una lectura profunda a esta selección. En la minoría puede verse algún discurso social, válido dentro de la emoción del poeta pues si se hizo poeta es para decir lo que le venga en gana. A usted esto le molesta y preferiría suprimir versos antes que aceptarlos en su universo poético. Hablar de inclusión y al mismo tiempo acusar de gobiernero a quien, a diferencia de su convicción, diga su afecto y su causa social y política, es una deshonestidad intelectual. Recuerde que los Cuadernos del Destierro, del otrora dirigente de la Juventud Comunista: el gran Rafael Cadenas, hoy opositor ubérrimo de este proceso; fueron descalificados por los dueños del Canon de entonces, con el mismo desdén suyo. Pero habría que estar muy enamorado de su propia referencia para pensar que la poesía actual está contra este proceso, a menos que usted asuma, en esta página de debate abierto, su descalificación a Gustavo Pereira, Ramón Palomares, Ana Enriqueta Terán, Juan Calzadilla, Luis Alberto Crespo, Antonio Trujillo, Reinaldo Pérez So, Laura Antillano, entre muchos. Yo, que sí estoy profundamente identificada con este tiempo y este impulso de cambio (identificada también con las contradicciones propias de esta idea de cambio y de este tiempo convulso) soy en cambio una convencida de que la poesía venezolana es ubicua, heterogénea aún en su obstinación de ser una sola cosa física. Lectora de Cadenas y de Montejo, de Elizabeth Schon, Armando Rojas Guardia y Patricia Guzmán, entre otros tantos y otras tantas, le puedo decir que el único sesgo que no nos perdonaría la inteligencia es el de la lectura estrecha. Iván tiene el derecho como compilador de juntar lo que a él le venga en gana. ¿Usted se imagina a uno de estos autores en una selección muy suya? A Lo que sí estaría dispuesta es a discutir de poesía. ¿Qué determina si esta selección es buen o mala?. No ha de ser que falte el discurso de mi propia orilla, sino que aún esta poesía ajena (ideológicamente) sea por encima de todo: poesía. Aunque carezca de certeza política. Puesto que discutir de inclusión sería un chiste. (en esta selección residen los poetas jóvenes no ponderados en editoriales del gobierno ni mucho menos en las privadas. Por cierto, cuándo, algún crítico del gobierno, reconocerá que en materia editorial la censura de la 4ta República ha sido superada cuantitativa y cualitativamente, no así la de las transnacionales del libro). No están demás los que acá brillan por su ausencia, ya hemos dicho que ésta es la tragedia de toda selección; pero no por esto sobran los acá incluidos por Iván Cruz. Por lo tanto, de lo que hay, más allá de que al amigo Alonso dé urticaria política, qué se puede decir de la poesía en sí en esta muestra. No podemos vivir siempre enemistados con las ideas ajenas. No nos merecemos tanta mezquindad. Yo vivo en el mismo país que usted, eso entiendo, pero en otra subjetividad, distinta a la subjetividad y a las circunstancia de esa subjetividad que lo hace ser un perseguido. Pero ni usted ni yo somos el país. Reconozcamos la arbitrariedad de tal sentimiento. Leamos poesía. Y si de hacer política se trata, conservemos la amplitud del poema en la lectura el mundo. Y finalmente, como intelectuales orgánicos, no despreciemos las vísceras… los ovarios, el músculo remoto para hacer ideas.

  • Gabriel Payares

    Úps, no me expliqué: el dossier que hará la gente de El Salmón saldrá publicado aquí mismo, en Círculo de Poesía. Quedó como que será una antología que saldrá al mercado. ¡Ojalá fuese así!

    En todo caso, Iván, estamos de acuerdo en lo que dices, pero creo que el comprender y aceptar que una antología es siempre producto de un sesgo (a quién meto, a quién no, y por qué), no impide que la selección sea criticable, repensable, mesurable, ni la protege y la da por sentada y por aceptada, simplemente porque se sabe que no es objetiva. Así que vale, sí, sé que toda selección es arbitraria, pero cuando uno exhibe sus arbitrariedades (como un libro, un poema, una selección), debe estar dispuesto a que se las señalen y le digan cosas. En mi caso, cosas constructivas y que sirvan al menos para pensarnos y nutrirnos. Lo demás, no me interesa. Mucho menos en este magnífico espacio.

    Un abrazo, pues. Ojalá puedas tú, también, darnos tu opinión del dossier que les he anunciado. Confío en que lo hallarás interesante.
    gp

  • Carlos Villarino

    Iván, no tienes que sentir el discrepar de mí, yo no siento que discrepes de mí, lo celebro. Salvo por la falacia historicista de aplicarle a Virgilio una categoría que desconocía totalmente: propaganda (que como muy bien sabes tú, es una expresión que comenzó a usarse durante la Contrareforma católica y que no adquirió su sentido pleno sino hasta finales del siglo XIX y principios del XX).

    Salvo por ese detalle, yo estoy de acuerdo contigo.

    Carlos Villarino

  • Iván Cruz Osorio

    Estimado Gabriel, celebro que se comience este diálogo de muestras al cual desde un principio te invité. Esto contribuirá a que se muestre la poesía venezolana reciente bajo distintas lecturas. Desde luego espero leerla y hacer un comentario. Saludos.

    ———————————-
    Carlos, me alegra que haya coincidencias. En efecto el concepto “propaganda” está utilizado fuera del contexto histórico. Utilicé este concepto sólo para dejar más claro lo que hizo Virgilio. Ahora rectifico y tomo el concepto “poesía estasiótica”, que Horacio en su Arte poética describe como la poesía partidista, guerrera y política.

    Saludos.

  • Alonso

    Estimada Patricia, celebro mucho su respuesta sobre todo por una cosa: nos reconocemos en la poesía y en los mismos poetas. Incluso en uno que siempre ha sido tan descalificado por puristas, como Gustavo Pereira. Así que yo sólo lo puedo celebrar y dedicarme a encontrar punto de discordia entre lo que arguímos cada uno no tiene sentido. Sobre todo si se trata de política, tema en el que cada uno ha dejado muy asentada su posición. Es más, me atrevo a pronosticar que si un día nos encontramos por casualidades de la vida, podríamos tener un rato muy ameno y fructífero de charla sobre poesía.
    Es lo más honesto que le puedo decir: lo que a todos nos reconcilia en este espacio es la poesía. ¡Bravo por eso!

    Saludos.

  • Lisandro

    Veo que la selección de esta muestra poética tiene un carácter marcadamente partidista, como lo asomó el mismo Sr. Iván. Y ante esa posición están demás las quejas. Únicamente lamento que los poemas mostrados no sean los más felices. Más de un lector estará de acuerdo en decir que Venezuela cuenta con mejores poetas. Acá todos parecen salidos de ese saco de gatos llamado El perro y la rana, la editorial panfletaria del Estado. Para una próxima muestra, si acaso existen intenciones de hacerla, nos gustaría ver algo más variado, atinado y talentoso.

  • Kevork Topalian

    Después de toda la charla politiquera y el reclamo de exhaustividad en cuanto a la selección, a uno ya se le quitan las ganas de leer o releer los poemas transcritos aquí. Creo que debemos agradecerle a Iván Cruz el haberse tomado el trabajo de dirigir su atención hacia la poesía de este país, sobre todo si tomamos en cuenta la segregación de la que es objeto la literatura venezolana, como ilustra, por ejemplo, el caso del supuesto “boom” latinoamericano –una invención propagandística (el término “propaganda”, por cierto, sí estuvo mal empleado en el comentario aquél, tal como certeramente apunta Villarino, aunque no exactamente por la razón expuesta por él –de los romanos, y aun más de Virgilio, deberíamos cuidarnos de hacer ejercicios de conciencia histórica–; no obstante, la idea detrás de lo que hoy conocemos por propaganda siempre ha existido, al menos desde que el hombre se dio cuenta de que existen la moral y el “gran número”, o sea, la masa). Por otro lado, en esta página se publicó hace poco una excelente selección de poesía de Yolanda Pantin, quien hasta donde yo sé no pone especial énfasis en anunciar sus tendencias políticas, que me imagino las tiene, por lo que no creo que sea tan necesario hablar de “bandos” ni cosas así tan desagradables. Gracias a Iván Cruz por esta selección.

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