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CÍRCULO DE POESÍA

 

Física para poetas: La incertidumbre y el fin del universo

03 Ago 2013

Galaxia

Presentamos, en el marco de la columna “Camisa de once varas” del poeta, traductor y ensayista Edgar Amador (1967), un texto que abre un tríptico sobre las relaciones entre la física y la poesía. Inicia su exposición al discurrir sobre la luz y el universo.

 

 

Física para poetas: La Incertidumbre Y El Fin Del Universo

 

 

 

Los poetas, al menos los de lengua castellana, se mueven aún en un mundo newtoniano. Para casi todos los poetas las paralelas nunca se tocan, la luz es una perturbación del éter, la materia es inequívoca y el jardín de los senderos que se bifurcan es una ficción borgiana. Ese mundo ya no existe, los físicos y los matemáticos han demostrado que las paralelas se tocan, que algo puede estar y no estar al mismo tiempo, y que al contrario, dos eventos no pueden ocurrir al mismo tiempo.

Pocos poetas de lengua castellana se han asomado al universo de la física actual, cuya realidad puede ser más poética que muchas de las voces de la poesía contemporánea. Pocos poetas conocen que el mundo es más complejo de lo que ven sus ojos, y deberían de confiar en que lo que no ven con sus ojos, es muy similar a la realidad física tal y como la conocemos hoy en día.

Pienso como contraejemplo en ese verso de Jorge Fernández Granados; “el hecho es que hay un punto donde dos cuerpos coinciden sin tocarse”[1], como el punto ad-infinitum de Lobachevsky-Poincaré.

La disolución del mundo newtoniano hace ya más de cien años y el advenimiento de la teoría cuántica develó a los físicos una naturaleza del espacio, del tiempo y de la materia muy distinta a la que los románticos conocieron en un mundo newtoniano y euclídeo. Para muchos poetas ese nuevo mundo era ya conocido, pero lo que sucedió después ha ido más allá de la imaginación poética.

Estas breves notas de física para poetas tratan de comentar la realidad física de algunos de los temas más comunes de la poesía. En esta primera entrega nos ocuparemos de la luz y el universo, en la segunda entrega, hablaremos del espacio y tiempo.

Trato de escribir estos temas de la física lo más llanamente posible, si no se entienden es porque no he sabido explicarlo.

 

La Poesía de Einstein

En el annus mirabilis de 1905 Albert Einstein publica en los Annalen der Physic, cuatro artículos que acabarían por cambiar la forma en que los físicos (y a final de cuentas, todos nosotros) comprenden al mundo: uno de ellos explicaba el llamado movimiento browniano, que tanto divierte a Cortázar en “Ultimo Round” y que acaba evolucionando en esa imagen poética tan usual ahora del aleteo de una mariposa en Shangai causando tormentas y cataclismo en el otro lado del mundo; otro establecía el tamaño de las moléculas y de los átomos; el tercero descubría la naturaleza esquizofrénica de la luz, místicamente, la luz es cuerpo y alma, es una onda inasible y es partículas materiales, es materia y energía, al mismo tiempo; el cuarto artículo establece que es imposible saber quién es el que se mueve, si el poeta escribiendo en su estudio, o el poeta que va a un Encuentro en un avión.

En un año y cuatro artículos Einstein reveló un mundo completamente distinto al de Newton y al de los poetas románticos y muy cercano al de los poetas místicos y la literatura de ficción.

Más aún, el mundo de Newton y los románticos era un universo infinito e inmutable. El mundo de los románticos y newtoniano flotaba en un universo aristotélico: no había tenido comienzo y no tendría fin, y su curso era lineal y mecánico, las leyes de la físicas o el amor lo dirigían con absoluta certidumbre y armonía.

El mundo que surge de los argumentos y las ecuaciones de los artículos de Einstein de 1905 y sobre todo, del de 1915, es curvo, incierto y en evolución. A tal grado evoluciona el universo de Einstein que muy pronto la realidad resultante de la relatividad produjo teorías que llevaron al rechazo radical del mismo Einstein. Los mundos resultantes de sus teorías llegaron a ser intolerables incluso para su creador, pero, y esto es lo importante: debieran ser mundos armónicos con el lenguaje poético y la imaginación literaria.

 

La Mecánica Cuántica y El Principio de Incertidumbre

 

Del descubrimiento de Einstein de 1905 de la naturaleza dual de la luz sabemos que ésta es al mismo tiempo, una onda y una partícula, y que esas partículas se transmiten en paquetes, llamados cuantos.

Newton, y los poetas románticos probablemente podrían tolerar que la diáfana luz, esa piel del mundo de los versos de José Emilio Pacheco no fuera una etérea y pura onda, pero que fuera además, una molesta partícula obscenamente material, fue quizá demasiado para la sensibilidad romántica y la barroca. Que la luz, al tiempo de ser esa mística vía (a la San Juan de la Cruz) con la que se manifiesta el ser, es al mismo tiempo una partícula, indistinta del polvo o del lodo, probablemente no sea la imagen más adecuada para los poetas, pero quizá sea un mal menor.

Mejor que Einstein lo dijo Octavio Paz: “La luz es tiempo que se piensa”[2]

Pero lo que los poetas no pueden tolerar hasta hoy es uno de los resultados más perturbadores de ese descubrimiento, como queda patente en ese bellísimo libro de Jorge Fernández Granados: “Principio de Incertidumbre”.

Imposible culparlos, el Principio de Incertidumbre era tan insoportable para el mismo Einstein, que nunca lo aceptó, a pesar de ser resultado directo de su artículo de 1905, como tampoco pudo aceptar al enorme corpus que se desprendió de esa herejía: la Mecánica Cuántica.

El principio de incertidumbre es el límite en donde la física termina, y comienza la literatura. El dictum de Heisenberg significó, en su tiempo, el golpe mortal a la física clásica, con sus leyes deterministas, y el paso hacia la física de la incertidumbre, de la probabilidad y del caos.

Junto con la teoría de la relatividad, el principio de incompletitud de Dedekin y el teorema de Gödel, el principio de incertidumbre acabó para siempre con la idea, pero sobre todo, con la sensación de certeza. Desde entonces sabemos que Dios, si es que existe, es insondable, caprichoso e inevitablemente probabilístico.

A pesar de los desvelos de Einstein, el enterrador de la física newtoniana, pero a quien la insondable incertidumbre provocada por sus propias teorías le pareció siempre intolerable, Dios juega a los dados con el universo con la pasión de un adicto al cubilete.

El principio de incertidumbre forma parte de ese corpus de la ciencia que ha transformado a la filosofía, a las vidas humanas…y  a la poesía.

El principio de incertidumbre es muy sencillo de comprender: a nivel subatómico, dado que la luz y la energía se emiten en cuantos, es decir, en paquetes fijos, si se quiere conocer la posición de una partícula es necesario alumbrarla, pero al echarle luz a la partícula, el investigador provoca que ésta cambie de lugar. El investigador nunca podrá saber en donde está una partícula: si quiere aumentar la precisión de su localización, tiene que alumbrarla más, pero entre más luz le echa, más la mueve, y por tanto, menos sabe de su localización.

El principio de Heisenberg es en efecto, una tragedia, es imposible conocer en donde se encuentra una partícula. Con cierta probabilidad se encuentra en una parte, y con cierta probabilidad se encuentra en el lado opuesto. Toda certeza es imposible.

Si queremos conocer a alguien, debemos de involucrarnos con él, pero al involucrarnos lo cambiamos, y por tanto, ya no es aquél al que quisimos conocer inicialmente. Nunca podremos conocer a alguien, al conocerlo lo cambiamos.

“Principio de Incertidumbre” de Jorge Fernández Granados toma al vuelo el reto de la mecánica cuántica. Jorge Fernández es un poeta inteligente. El es en ese sentido, un heredero de esa tradición, poco seguida en la poesía mexicana, en la que se inscriben por ejemplo Jorge Cuesta, Gilberto Owen, Octavio Paz, Gabriel Zaid, Gerardo Deniz, David Huerta y otros poetas más jóvenes. Jorge Fernández es un intelectual curioso y ávido al que todo parece interesarle, y para quien todo lo que pasa por sus ojos es materia prima para su poesía.

Pero a Jorge, como a Einstein, le asusta la incertidumbre. En ese sentido Jorge es un poeta romántico y newtoniano, le da pánico el abismo del azar y la probabilidad.

 

“Presenciar es participar…

si alejarse es preciso para mirar y entender aproximarse es preciso para pertenecer”

 

La sentencia de Heisenberg es implacable, Jorge, entre más te aproximas menos vas a conocer, menos vas a participar, entre más te acerques más se alejará de ti lo que quieres mirar, y si quieres pertenecer, será otra cosa, no la que quisiste al principio de la aproximación. La belleza del poema de Fernández Granados es que es un poema romántico, no un poema del caos místico de Heisenberg.

 

El Universo en Expansión:

Los poetas románticos son newtonianos y euclídeos. Los poetas místicos son relativistas y cuánticos. Estos versos, que debo a Glafira Rocha, de uno de los poetas místicos por excelencia, describen uno de los mayores descubrimientos de la cosmología moderna consecuencia de las ecuaciones de la Teoría de la Relatividad:

 

Auguries of Innocence

 

“To see a World in a Grain of Sand

And a Heaven in a Wild Flower

Hold Infinity in the palm of your hand

And Eternity in an hour.”

 

(La hermosa rima inglesa se pierde, pero la traducción es más o menos la siguiente: “ver un mundo en un grano de sal/ y un cielo en una flor silvestre/ tener el infinito en la palma de tu mano/ y la eternidad en una hora”)

Este cuarteto de William Blake no es una alegoría, no es ni siquiera una experiencia mística: es una iluminación, es una descripción precisa del universo antes del instante que se ha conocido como el “Big Bang”, hecha más de 150 años antes que los físicos lo descubrieran.

El físico ruso, Alexander Friedmann trabajando en las ecuaciones de la Teoría General de la Relatividad de Einstein de 1915, llegó a una conclusión que perturbó a todo el mundo, empezando por Einstein. Si la Teoría General era correcta, como se había ya demostrado empíricamente, entonces el universo, contrario a lo creído por la escolástica aristotélica, adoptada por el cristianismo y aceptado por los físicos de entonces, estaba en expansión.

Einstein, asustado por las implicaciones de sus ecuaciones, incluye entonces una variable espuria, a la cual llama la constante gravitacional, con el fin de evitar que el universo se expanda. Pero en 1929, el astrónomo Edwin Hubble descubrió que las estrellas y las galaxias se alejan constantemente entre ellas. Einstein, avergonzado, borra la constante gravitacional de sus ecuaciones y la llama “mi más grande error”. (En la próxima entrega hablaremos de la importancia actual de ese “gran error” de Einstein)

El Corán, 1,400 años antes lo decía de la siguiente manera: “y somos Nosotros quienes hemos edificado el Cielo con nuestro poder, y Nosotros lo expandemos por siempre” (Surat adh-Dhariyat: 47) .

Octavio Paz lo supo también:

“Es grande el cielo

y arriba siembran mundos.”[3]

El universo no sólo se expande, sino que lo hace a una velocidad acelerada, como se ha descubierto recientemente. Un corolario perturbador de esa expansión inflacionista es que si echamos el reloj hacia atrás, estas estrellas que se repelen, necesariamente en un momento, hace billones de años, estuvieron juntas, en un solo punto. En ese punto, en ese mundo en un grano de sal, estuvieron, como en el Aleph, todos los puntos.

De la expansión acelerada del universo se sigue de inmediato que todas las galaxias, toda la materia y todo el tiempo estuvieron en un solo punto: un punto en donde están todos los puntos. Pero el problema es que en ese punto la ley de la relatividad no aplica, y lo que funciona (o así lo creemos hasta hoy) es la mecánica cuántica, la incertidumbre de Heisenberg: le eternidad en una hora, la probabilidad, la indeterminación del espacio.

Borges lo supo decir bien, tanto en prosa (en “El Aleph” por supuesto), como en verso:

 

El Desierto

 

“El espacio sin tiempo.

La luna es del color de la arena.

Ahora, precisamente ahora,

Mueren los hombres del Metauro y de Tannenberg”

(de, La Rosa Profunda)

 

¿Cuál es el fin del universo en expansión? El universo crece como un globo, las galaxias que se alejan como las vio Hubble, se comportan como dibujos hechos sobre un globo que inflamos, y así se dilatan. Como un globo que se infla, el universo tiene confines, pero no tiene fin; tiene límites pero no acaba nunca; empieza en cualquier parte y cada punto es su extremo: como el mar de los poetas.

Para muchos físicos esa inflación esférica acabará dentro de varios miles de millones de años como acaban inevitablemente los globos que se inflan, estallando en jirones. Dejemos aquí entonces esta primera entrega de “Física para Poetas”, con la voz de alguien que ya vio ese momento, y que ha vivido para contarlo:

 

“Se me ha perdido el mundo

y no se cuándo

comienza el tiempo de empezar de nuevo”[4]

 

 

 


[1] Armónicos, en Principio de Incertidumbre, Ediciones ERA, México, 2007

[2] La Vista, El Tacto, de Arbol Adentro, en Poesía Completa (1935-1988), FCE, México, 1990

[3] Estrellas y Grillo, de Arbol Adentro, en Poesía Completa (1935-1988), FCE, México, 1990

[4] José Emilio Pacheco, Horas Altas, en Islas a la Deriva, Ediciones ERA, México, 1975.

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  • Raciel Quirino

    Otro ejemplo de que la poesía ha alcanzado conocimientos que tiempo después ha establecido la ciencia, es Eureka de Poe, que intuye una explosión como principio del universo y, por lo tanto, también su movimiento expansivo.

    Tema apasionante. Espero mucho la siguiente entrega.

  • Ernesto Espinoza

    Edgar, me parece muy interesante tu ensayo. La correspondencia entre poesía y física es enriquecedora. Sin embargo, como tu lo has mostrado aquí, el problema no está en los poeta que siempre han escrito bajo la guía de su intuición. Su visión ha sido punto de partida y de comparación de científicos y religiosos. La física que estás exponiendo tendría más efecto en los lectores o escépticos de la poesía. Son ellos los que no conocen el propósito de dichos escritos y revelaciones. Su validación científica es una manera para que nosotros, como espectadores, podamos asimilar los signos del poema. En este sentido, la poesía puede ser un punto de intersección para conocer y entender el universo.

  • LILIANA A. URIBE

    EXTRAORDINARIO!

  • Josué Vega López

    Qué texto tan chingón. Atractivo por las ganas que dan de arriesgarse, después de leerlo…

  • Luna

    ¡Maravilloso!
    Me encantó de principio a fin…
    Siempre me pregunté por qué muchos poetas se interesaban por la física, este texto responde a esa pregunta…
    Espero la siguiente entrega

  • Claudio

    ¿Los científicos hablan de incertidumbre ahora y creen que descubrieron algo? En ese sentido es muy interesante el Hinduismo. Por ejemplo LILA, la danza de las formas… Y la idea que existen universos paralelos es muy antigua. Antes los científicos reían de eso… Ahora parece que lo descubrieron ellos…
    Es muy interesante la física actual. Pero en esa página parece que están empeñados en vincular la poesía y la ciencia, o arrebatarle el lugar a la poesía (Como si existiera “Un lugar”) Es que ya no saben donde poner su soberbia y su anhelo de poder.
    Yo creo que la poesía es mas tecnológica que científica, o sea más empírica que teórica y por otro lado más intuitiva que racional. Y por sobre toda las cosas no busca poder, simplemente es una expresión de las angustias humanas o un canto de gratitud a la creación.
    También el autor se da el gusto de decir quien es un poeta inteligente y quien no.
    Quizás funden un comité de científicos para decir que es poesía y que no

  • Iraí Garrido

    Edgar Amador:

    La poesía es mucho más general que cualquier otra rama de la actividad humana, por ello no debería de limitarse a lo que la ciencia diga, al contrario, creo que la ciencia en general y la física en particular, deberían nutrirse de las verdades esenciales que les son develadas a los poetas.

    Es absurdo, pedirle a un poeta – me atrevo a decir, es hasta inmoral – que se de una vuelta por las ‘nuevas’ teorías físicas y ajuste sus versos a ellas.

    Por otra parte, en mi calidad de Física, te digo que el tratamiento que le das a las ideas ‘científicas’ no es llano, sino errado. Es un intento por extrapolar ideas, que no te explicaron correctamente, a situaciones ajenas.

    Para empezar, los 4 artículos de Einstein que mencionas se publicaron en los Annalen der Physik (por ahí está mal escrito el nombre). Dejo aquí la liga a lo publicado por Albert hasta 1922 por si quieres darle un vistazo: http://www.physik.uni-augsburg.de/annalen/history/Einstein-in-AdP.htm?backLink=http://einstein-annalen.mpiwg-berlin.mpg.de/related_texts&startLink=http://www.physik.uni-augsburg.de/annalen/history/Einstein-in-AdP.htm%3FbackLink%3Dhttp%253A%252F%252Feinstein-annalen.mpiwg-berlin.mpg.de%252Frelated_texts

    Luego, los artículos publicados fueron 4, en los que:
    – Se explica el movimiento browniano, del que no es una extensión la analogía de la mariposa que mencionas. Se relacionan más bien, a través de la teoría del caos.
    – Se propone la idea del cuanto de luz y con ello se explica el efecto fotoeléctrico. Por esto le dieron el Nobel, por cierto. En este artículo no se ‘descubre’ que la luz tenga ‘naturaleza esquizofrénica’ o que sea ‘cuerpo y alma’, sino que además de mostrar propiedades ondulatorias, también muestra propiedades corpusculares.
    – Se expone la teoría especial de la Relatividad, según la cual: la luz tiene una velocidad constante y no relativa al movimiento; y no existen sistemas de referencia preferenciales. Con lo cuál se desecha la idea de espacio y tiempo absolutos. Sin embargo, en ninguna parte se ‘establece que es imposible saber quién es el que se mueve’ como mal afirmas.
    – Se deduce la ecuación (posiblemente más famosa de la histora) – quizá hasta tú la conozcas – que relaciona la masa y la energía de la siguiente forma: la energía de un cuerpo en reposo (E) es igual a su masa (m) multiplicada por la velocidad de la luz (c) al cuadrado: E = mc^2.

    A diferencia de lo que opinas, el mundo de Newton no era inmutable. Gran parte de su obra se centra en describir las causas del movimiento, es decir cómo cambia o se ve alterado el estado de los cuerpos.
    Ciertamente me extraña en desmedida que escribas que el mundo de Newton flotaba en un universo aristotélico. Ya que tan sólo tomando en cuenta lo relativo a su visión astronómica, sus tesis fueron superadas antes de que Newton existiera (menciono los trabajos de Kepler y Galileo, por ejemplo) y estas refutaciones fueron apoyadas por el trabajo posterior de Newton.

    Siguiendo con el orden de tu escrito…
    En una parte declaras sobre la luz: ‘sabemos que ésta es al mismo tiempo, una onda y una partícula, y que esas partículas se transmiten en paquetes, llamados cuantos.’ Para empezar no sé a quiénes te refieras al decir ‘sabemos’. A ti y a quienes ‘saben’ les platico que las partículas no se ‘transmiten’ en ‘cuantos’, lo que está cuantizado es la energía ( y otras cantidades como la carga eléctrica).

    Newton no sólo toleraba que la luz ‘no fuera una etérea y pura onda, pero que fuera además, una molesta partícula obscenamente material’ sino que él explica a la luz como un conjunto de corpúsculos contraponiéndose a las ideas de Huygens, que daba a la luz un tratamiento netamente ondulatorio. Así que en este punto, Newton en realidad apoyaría las ideas de Einstein de los cuantos de luz.

    Te doy la razón cuando dictas:
    Mejor que Einstein lo dijo Octavio Paz: “La luz es tiempo que se piensa”

    Y lo hago ya que Einstein jamás dijo algo parecido. Al maestro Octavio Paz, nada le rebato. Su obra me fascina y dudo que tenga que explicarte lo que el maestro quería decir con ese verso ¿o sí?

    En otra de las líneas, mencionas: ‘ El principio de incertidumbre es el límite en donde la física termina, y comienza la literatura.’. Me pregunto qué dirían sobre ello los físicos posteriores a 1927, año en que Heisenberg lo enunció. ¿Está de más para ti toda la Física posterior?

    En este tema, trataré de ser más explícita, ya que crees – o al menos eso escribiste- que el principio es ‘muy sencillo de comprender’, ja.

    Dictas que:
    -El principio de Heisenberg es en efecto, una tragedia, es imposible conocer en donde se encuentra una partícula. Con cierta probabilidad se encuentra en una parte, y con cierta probabilidad se encuentra en el lado opuesto. Toda certeza es imposible.’

    Punto 1: el principio de Heisenberg no es una tragedia.
    Punto2: de acuerdo con el principio, no es posible conocer CON LA PRECISIÓN QUE QUERAMOS de manera simultánea la posición y el momento (momento = masa x velocidad) de una partícula. En ningún momento afirma que sea ‘imposible conocer en dónde se encuentra’. Podemos, de hecho, calcular su posición y su momento de manera simultánea con una precisión mayor o igual a un cierto valor (este valor es la constante de Planck). Así que en este rango, no es verdad que ‘toda certeza es imposible’.

    Luego, prosigues: ‘Desde entonces sabemos que Dios, si es que existe, es insondable, caprichoso e inevitablemente probabilístico.’
    Tú y las personas que ‘saben’ desde entonces eso, que me lo expliquen. Al menos, desde bases físicas nada se puede afirmar o contradecir sobre ello.
    La discusión sobre si ése límite de precisión corresponde con un límite natural del universo o si tiene que ver con que las herramientas humanas actuales son insuficientes, está aún sobre la mesa. Es un tema abierto…

    ‘Si queremos conocer a alguien, debemos de involucrarnos con él, pero al involucrarnos lo cambiamos, y por tanto, ya no es aquél al que quisimos conocer inicialmente. Nunca podremos conocer a alguien, al conocerlo lo cambiamos.’
    Que eso sea cierto o no, no lo sé. Sé que nada tiene que ver con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Como muchos de los postulados y principios de la teoría cuántica, aplica sólo en un cierto rango, en este caso, afecta significativamente distancias de orden atómico por lo que en el mundo macroscópico, la indeterminación cuántica es completamente despreciable, y los resultados de las teorías físicas deterministas siguen teniendo validez.
    Y por supuesto, esto de ninguna manera hace menos válidos o menos hermosos los versos de otro maestro como es Fernández Granados. ¿Quién no vibraría al musitar:

    “Presenciar es participar…
    si alejarse es preciso para mirar y entender aproximarse es preciso para pertenecer” ?

    Blake, otro grande, sin duda, me encanta. No estoy de acuerdo con tu muy peculiar interpretación de uno de sus célebres cuartetos. No es ‘una descripción precisa del universo antes del instante que se ha conocido como el “Big Bang”. No lo es. La eternidad en un hora. Si la teoría de la Gran Explosión es correcta, dado que toda la masa estaba concentrada en una pequeña región, el tiempo ni siquiera existiría allí. Como a un amigo le gusta decir: al iniciar la expansión del universo, se renunció a la eternidad.

    ‘el problema es que en ese punto la ley de la relatividad no aplica, y lo que funciona (o así lo creemos hasta hoy) es la mecánica cuántica, la incertidumbre de Heisenberg: le eternidad en una hora, la probabilidad, la indeterminación del espacio.’
    Eso no implica la indeterminación del espacio, hasta ahora sólo se cree saber lo que aconteció en tiempos superiores al llamado ‘tiempo de Planck’. Esperemos que los experimentos que se realizan en el LHC (Gran Colisionador de Hadrones) den más información sobre el origen y evolución del Universo.

    Bueno, en general, hasta aquí llega mi respuesta.

    Ojalá que en un futuro, en tu segunda entrega, o en lo que sea, te informes más antes de escribir sobre algún tema.
    No necesitas ser experto, si tu deseo es escribir sobre ciencia o querer de algún modo ligarla con otro ámbito, hazlo (sensatamente, por lo menos). Hay muchos textos sencillos de divulgación que te ayudarían. Y por favor antes de publicarlo, pregunta a una persona que se dedique a eso.

    Sólo me resta desear que la poesía nos sobreviva, a ti, a los poetas, a los científicos, a la ciencia, a todos y a las curiosas ocurrencias que en el camino se presentan.

    Que reine siempre en nuestro mundo.

    Atte. Iraí

  • Edgar Amador

    Híjole, Iraí, me pones en un predicamento. ¿te respondo o no te respondo?

    Sabes bien que sólo el error de decir que las partículas, y no la energía, se transmite en cuantos, es de lamentarse, pero que el resto de los argumentos son correctos, y lamento decirte que tus refutaciones me confirman.

    (Otro, Physik es la ortografía correcta, por supuesto, disculpen la errata)

    Lo que si no puedo dejar pasar por alto (y sólo por eso respondo brevemente) es que impliques del texto que el poema de Jorge Fernández Granados me disgusta. Por supuesto que el poema, el libro y la obra de Jorge me son un vicio que disfruto.

    Por lo demás, más allá de una hipótesis que quiero rechazar, me sorprende: ¿Por qué tanta ira, Iraí?

  • Iraí Garrido

    Edgar, a mí no me pones en un predicamento: yo sí quiero responderte.

    Sé bien, como correctamente dices que el error de la ‘cuantización de las partículas’ (lo que sea que eso signifique) es lamentable. Es de aplaudirse que reconozcas tu error, aunque la humildad por lo que veo te duró poco. ¿Bajo que fuentes de divulgación, libros de texto, páginas web confiables o cualquier otra referencia científica te apoyas para afirmar, que tus argumentos son correctos? Me gustaría mucho, en verdad, que al final de tu texto aparecieran – de entrada más de 4 fuentes consultadas – esos increíbles artículos en los que te guiaste para elaborar el texto, ¿o deseas que tus lectores piensen que todas esas ideas las manejas (o crees manejarlas) con la soltura que la ciencia requiere? quizá te aventuraste a escribir sin más referencia que tu memoria (mala, buena, no lo sé).

    Algo muy extraño, al menos dentro de mi lógica de pensamiento, es que asegures que mis refutaciones confirman tus argumentos. Perdona en este punto, quizá necesito de una abstracción mucho más profunda para captar la esencia de la oración, o quizá es simplemente que no quieres aceptar que te equivocaste, que en realidad no conoces los temas de los cuales escribiste. Errar es de humanos, a todos nos pasa. Lo deplorable es que la información, que ya de por sí es difícil de comprender, sea desvirtuada para atraer atención hacia ella. Ahora, tus 6 lectores (sólo ellos me constan ya que te comentaron) andan por el mundo con información equivocada, esperemos no la expliquen así a sus hijos, primos, nietos, novios, novias, etc.

    Por cierto, si tu único argumento para validar las aberraciones que proclamas como correctas es que yo las refuto, te dejo aquí, unas cuantas fuentes, esperando que en el mejor de los casos sean bien utilizadas y aporten a tu ‘vasto’ conocimiento del Universo:

    Einstein, Albert. El significado de la Relatividad. Espasa Calpe, Madrid, 2008.
    Eisberg, Robert. Resnick, Robert. Física cuántica: átomos, moléculas, sólidos, núcleos y partículas, Limusa, México, 1999.
    Hawking, Stephen. Historia del tiempo: del big bang a los agujeros negros, Alianza, España, 1994.
    Las tres referencias anteriores están a nivel divulgación.

    Para analizar más a fondo los temas, una página de un investigador del Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM:
    http://www.nuclecu.unam.mx/~vieyra/cuant1.html
    De la que te recomiendo revisar los apartados de:
    -El efecto fotoeléctrico.
    -El principio de Incertidumbre de Heisenberg.
    Cualquier duda, un e-mail bastará.

    La ciencia – y en particular para mí, la Física- es suficientemente hermosa, bella y noble describiéndola tal cual es, como para querer elaborar rebuscados y sobre todo erróneos ejemplos.
    Es como si escribiera un poema en un libro de Física con faltas de ortografía, me negara a aceptar mis errores y además proclamara al mundo que tengo razón. ¿No crees?

    Por otra parte, transcribo textualmente:

    [ ‘Si queremos conocer a alguien, debemos de involucrarnos con él, pero al involucrarnos lo cambiamos, y por tanto, ya no es aquél al que quisimos conocer inicialmente. Nunca podremos conocer a alguien, al conocerlo lo cambiamos.’
    Que eso sea cierto o no, no lo sé. Sé que nada tiene que ver con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg. Como muchos de los postulados y principios de la teoría cuántica, aplica sólo en un cierto rango, en este caso, afecta significativamente distancias de orden atómico por lo que en el mundo macroscópico, la indeterminación cuántica es completamente despreciable, y los resultados de las teorías físicas deterministas siguen teniendo validez.
    Y por supuesto, esto de ninguna manera hace menos válidos o menos hermosos los versos de otro maestro como es Fernández Granados. ¿Quién no vibraría al musitar:
    “Presenciar es participar…
    si alejarse es preciso para mirar y entender aproximarse es preciso para pertenecer” ? ]

    Permíteme preguntar, ¿en qué renglón, párrafo, frase o palabra afirmo ( o implico) que el texto de Jorge Fernández Granados te disgusta?
    No imaginé que tuviera que explicar el sentido de mis palabras. La idea principal del párrafo que transcribí es: el que los versos del maestro no se sigan, infieran o relacionen con el Principio de Incertidumbre de Heisenberg, no les quita un ápice de belleza o majestuosidad. Ellos brillan por sí solos: no necesitan de principio, postulado o ley de conservación para hacerlo. ¿Ahora sí me expliqué claramente?

    La razón del tono (una pizca de ira con un dejo de ironía) que apreciaste en mi respuesta se debe principalmente al amor. Y amor no por ti, sino por las letras, por la poesía, por la ciencia. Porque amo la sintaxis de los lenguajes simbólicos, porque amo la licencia poética, las figuras retóricas, porque amo el verso y la prosa y sobre todo, la libertad emanada del lenguaje que aunque sea incapaz de representar al mundo en toda su extensión, permite conmovernos sin ajustarse a la lógica -mucho más estricta, cerrada y excluyente- con la que la ciencia describe o intenta describir lo que nos rodea. También porque amo la concisión, claridad y falta de ambigüedad en la que se pueden sintetizar miles de fenómenos en un principio, ecuación, enunciado o fórmula físico-matemática elegantemente representada.
    Y porque amo cuando ambos territorios se mezclan genialmente – evitando a toda costa futiles extrapolaciones – dejando que sus esencias fluyan, jueguen, se toquen y besen, sin oprimirse o limitarse mutuamente:

    La materia envejece en su entraña, pronto lo descubrirán;
    ya no es como al principio ni como fue después.
    Los átomos encanecen, se arrugan y fatigan, se enlazan con menor
    gana
    y al fallar hacen malparir a incautas moléculas
    Por supuesto, no todo descaece al mismo paso (rate),
    pero ya empiezan a influir quienes dormitan buena parte del día;
    pronto esta vejez será notoria con instrumentos ordinarios
    (los sensibles ya la captan, pero se malinterpreta).
    Incluso entre átomos que no dejaron de fumar a tiempo
    hay algunos que han estirado la pata
    y se empiezan a corromper. Esto tardará otro poco en ser elucidado.
    Todo ello es lento, muy mucho,
    para extraer moralejas sobra tiempo, pero
    ¿qué nos impide empezar a sermonear?
    Gerardo Deniz

    Jamás olvidemos que este mundo es tan vasto, complejo y hermoso que las letras, números y símbolos de todo tipo nos quedan cortos para asirlo por completo. Seamos siempre humildes ante él y ante nuestros errores.

    Deseando no haber herido ningún orgullo, y si lo hice, enmendar el daño, te dejo un afable saludo, Edgar.

  • Gabriela Piccini

    Gracias!

    Humildemente:

    Vision

    “Todo lo que con sabiduría olvides caerá sin apuro desde la inmensidad de un estante.”

    Oh Medusa!
    qué sola te resuelves,
    bestia infinita,
    en la intuición
    de la carne viva,
    en el cigarro de esperar el carnaval
    y ovulas,
    y sabes que lo concebido es deuda,
    que nos quitará la palabra
    el innombrable pez que canta,
    la luz de gas que espera
    en el próximo pulsar
    antes de nosotros,
    como un descanso,
    una deriva.

  • Juan Francisco

    Se que el tema ya es viejo, pero espero que me puedas responder, Edgar, cual es la diferencia entre los poetas misticos y los poetas romanticos? Hablas de ellos como dos clanes claramente delineados y adversarios, y yo no los distingo con esa claridad.

    Disculpa las faltas ortograficas, estoy fuera del pais y el teclado no tiene acentos.

  • Robyn29Snow

    That’s good that we can get the http://www.lowest-rate-loans.com and that opens up completely new chances.

  • navajas

    muy buen trabajo, os sigo desde hace tiempo. good works, thank you from Spain

  • online coupons

    Puedo decir que nunca he leído tanta información útil sobre Fisica para poetas: La incertidumbre y el fin del universo – Circulo de Poesia. Quiero expresar mi gratitud a los webmaster de circulodepoesia.com.

  • facebook login

    Después de Niza sobre Fisica para poetas: La incertidumbre y el fin del universo – Circulo de Poesia. Estoy muy impresionado con el tiempo y el esfuerzo que han puesto por escrito esta historia. Yo te daré un link en mi blog los medios de comunicación social. Todo lo mejor!

  • victor

    Me e encontrado con el circulo de poetas interesados en la fisica asi como grano de arena les envio un poema titulado .La unificacion de la fisica y/o la poesia , es corto como la vida y denso como la muerte……o alverre
    dice :
    El acto es la particion del espaciotiempo
    deai surge el momento

    A=1/m

  • coupons online

    Estoy impresionado de leer una historia tan poderosa sobre Fisica para poetas: La incertidumbre y el fin del universo – Circulo de Poesia. Voy a publicar un enlace en mi página de cupones de este blog. Volveré a leer más.

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    Estimado blogger , me conmovió la forma en que expresa su punto de vista sobre Fisica para poetas: La incertidumbre y el fin del universo – Circulo de Poesia. Tengo un blog de ​​mi cuenta y me enlace a este artículo.

  • payday loans burnaby

    Gracias por la maravillosa publicar! Me gustó mucho su lectura , puede ser un gran author.I se asegurará de marcar su blog y puede volver a partir de ahora . Quiero animar a que continúe su gran trabajo , tener un buen día !

  • hhhhjsjs

    Sinceramente soy un admirador de su facilidad, encuentro desgarrante la forma en la que se pasean y se regocijan en la “verdad” y me detengo expectante a su auto-admisión como poseedores de esta y cada uno de sus rincones plasmados en cada concepto mencionado.

    Fuera de esta contemplación quiero expresar que he llegado a compartir mas de “mi verdad” con la de Iraí en tan solo algunos conceptos, a diferencia de la visión de Edgar que encuentro pobre.

  • dbx 166

    Fantastic blog! Great!

  • Octavio Huertas

    Estimado, me parece que es pertinente recomendar que lean a un poeta nicaraguense, muerto en la época de los 60. Este es uno de los tres grandes poetas nicaraguenses después de Darío. Les refiero al poema “La canción del espacio”. Además de poner un punto de vista desde el observador sobre el movimiento y el tiempo. Se delanta en muchos años a la polémica actual en la cual se especula que EL TIEMPO NO EXISTE. Les dejo aca el poema:
    La Canción Del Espacio de Alfonso Cortes

    La distancia que hay de aquí a
    una estrella que nunca ha existido
    ¡porque Dios no ha alcanzado a
    pelllizcar tan lejos la piel de la
    noche! Y pensar que todavía creamos
    que es más grande o más
    útil la paz mundial que la paz
    de un solo salvaje…
    Este afán de relatividad de
    nuestra vida contemporánea ?es
    lo que da al espacio una importancia
    que sólo está en nosotros, ?
    y quién sabe hasta cuándo aprenderemos
    a vivir como los astros?
    libres en medio de lo que es sin fin
    y sin que nadie nos alimente.
    La tierra no conoce los caminos
    por donde a diario anda ?y
    más bien esos caminos son la
    conciencia de la tierra… ?Pero si
    no es así, permítaseme hacer una
    pregunta: ?¿Tiempo, dónde estamos
    tú y yo, yo que vivo en ti y
    tú que no existes?

  • Jose Rafael Castillo

    Y dijo el señor
    hágase la contradicción
    encuentre su medida
    y al negarse
    en su movimiento
    Inmortalice el amor

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