Gonzalo-Rojas[1]El poeta chileno Gonzalo Rojas murió esta mañana a los 93 años, producto de un infarto cerebral. Mereció el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1992 y el Premio Cervantes en 1993, entre muchos otros.

 

En entrevista a Radio Cooperativa, el hijo de Gonzalo Rojas dijo que “la verdad es que han sido dos meses muy difíciles para nosotros. Afortunadamente mi padre estuvo en general bastante tranquilo, la mayor parte del tiempo estuvo en estado de sopor y diría que nunca se dio cuenta de lo que había ocurrido, lo que para nosotros fue tranquilizador. Así que en ese sentido estamos bastante bien”.

Informó que le avisaron temprano del deterioro de la salud de su padre y al momento de la muerte, que fue a las 6:15 de esta mañana, estaba presente él, las enfermeras y el doctor de cabecera Cristóbal Carrasco.

Rojas-May explicó que a pesar de la avanzada edad del escritor, “se mantuvo siempre activo. En septiembre del año pasado tuvo una neumonía que lo dejó bastante a mal traer, pero después de eso se recuperó impresionantemente bien, tenía proyectos, tenía bastantes cosas por delante. El último tiempo estuvo bastante bien hasta el 22 de febrero, que tuvo el accidente cerebrovascular”.

 

 

OSCURIDAD HERMOSA

 

Anoche te he tocado y te he sentido
sin que mi mano huyera más allá de mi mano,
sin que mi cuerpo huyera, ni mi oído:
de un modo casi humano
te he sentido.

Palpitante,
no sé si como sangre o como nube
errante,
por mi casa, en puntillas, oscuridad que sube,
oscuridad que baja, corriste, centelleante.

Corriste por mi casa de madera
sus ventanas abriste
y te sentí latir la noche entera,
hija de los abismos, silenciosa,
guerrera, tan terrible,
tan hermosa que todo cuanto existe,
para mí, sin tu llama, no existiera.