Presentamos un poema de Luis Chaves (Costa Rica, 1969). Es poeta y traductor. Fundador y co-editor de la revista Los Amigos de lo Ajeno. En 1997 ganó el I Premio Hispanoamericano de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz; en el 2001 obtuvo una mención en el Premio Internacional de Poesía del Festival de Medellín y en el 2004 ganó el III Premio Internacional de Poesía Fray Luis de León.

 

 

 

¿TAN RÁPIDO LLEGÓ EL 2002?

El sonido de los refrigeradores
arrulla a las familias
y creen que es la lluvia
o viceversa.
Para los turistas,
esto que es tu casa
será un video amateur
de palomas que llegan a comer
de sus manos.

No hace mucho tiempo
dormíamos sin soñar
mientras nuestros pies se tocaban.
Sin duda, los primitivos
encontrarían aquí un significado.

Del cine salen los electores
a vivir una película
en que todos son extras
y nada hay en eso de dramático,
como tampoco nada excepcional
en el charco de diesel tornasolado
donde los niños escupen para divertirse.

Allá donde fue tu casa
ya no está la foto blanco y negro
de la hija de un alcohólico.
El árbol que creció con los hermanos
tiene dos iniciales encerradas
en un poliedro
que debió ser corazón.

Llamarnos por nuestros nombres
debería parecernos un milagro
o al menos algo digno
de esas películas para intelectuales.

Herencia de mi madre es hablar poco,
el resto no es culpa de nadie.
Vivo en la que fue su casa
como un turista
y es mi padre ese señor
que alimenta a las palomas.

Nos arrulló varios inviernos la lluvia
o eso queremos creer,
pero es cierto
que dormíamos sin soñar
y que nuestros pies se tocaban