Poetas del sur de Texas. Parte I



Poetas del sur de Texas. Parte I

Presentamos la primera parte del dossier Poetas del sur de Texas preparado por Erika Said Izaguirre. Se trata de una muestra de poesía del lugar con más afluencia e influencia hispana en Estados Unidos y que se conforma por todas las ciudades que están al sur de Texas, más específico por aquellas al sur de Houston. En esta antología se incluyen poetas originarios de México, Chile, Colombia, Honduras y Estados Unidos, que escriben en español y actualmente viven en Houston, College Station, San Antonio, McAllen, Brownsville y Donna, Texas. Otro factor importante de la muestra es la diversidad de poéticas, todas ellas con inquietudes de identidad, por el hecho de vivir entre dos tierras, entre dos idiomas y entre dos culturas, así como preocupaciones propias del momento histórico, pues hay una brecha de casi medio siglo entre el poeta más grande en edad, nacido en 1930, y el más joven, que nació en 1990.                         

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Ophir Alviárez

 

 

Ophir Alviárez

 

 

ROJO PRODIGIO

 

Día largo, calle, amigos empeñados en memorias, atisbos de pasado, juego de páginas, eco, arritmias, insomnio. Es tarde, pesan los ojos y los años, pasan los días, pisan y como en ese verso de Lezama, paso es el paso del mulo en el abismo. Ganas, ganas de ganas entonces el miedo y recurrencia. Miro el teléfono, imagino la noche azteca, la escocesa, la oriental, me enrollo en un colchón en el que alguien durmió, ayer. Dónde ayer, dónde mientras me hice humo, dónde. Debo seguir y el debo y el tengo son piedras en los zapatos, pican poemas, aquí, hondo. Qué hacer con los abismos, dónde una caja de besos, full, dónde yo cuando las manzanas parecen guayabas y los gatos se vuelven mapaches. Regresar con un nombre, regresar con el mismo nombre, abrir la puerta, escuchar a las paredes, arrancarse la piel, detenerse en los pedazos, tornar al balcón, develar soldados en las luces, el pre y el post que voy siendo, dónde; dónde y una voz me remite a las orillas, rapada. Sexto piso, octavo piso, terraza, cuarto antiguo en un hotel antiguo, cortinas rojas, puerta roja, el rojo es un color que no aprendí en la escuela, qué pasó con la escuela, con la misión, sumisión, por qué escribo en los márgenes, por qué de atrás y no adelante, por qué los hombros si el yunque y hay flores y vino. La pantalla roja de la lámpara es reflejo pero qué me hago en la vigilia y los ronquidos, anónima, a dónde voy mientras la cama es luz y es medianoche. Ayer un niño me increpó y una niña que podía ser yo habitaba una botella: a los nueve uno no debería pender de una botella, a los cuarenta uno no debería salir de una botella pero hay dos manos y caricias, welcome.

 

 

 

 

PRESAGIOS

 

El balcón, el anuncio de la boca amada, me visto, camino hacia el mar, olvido lo primario, cojo calle, la calle es lo que enseña, ojos verdes, ojos bonitos, las imitaciones no son buenas, estreno zapatos; estreno zapatos y una mini, mera mami, golondrinas y calle, calle y destino, destinos y sueños. Es hora de ser seria, de guardar compostura, insisto, derrocho, me encuentro, me asusto, no me gustan los sapos, las medias largas, las uñas cortas; you drive me nuts, I don’t know what to do with your mouth. Siéntame en las rodillas, acurrúcate en la espalda, muerde la nuca, acompáñame, suelta el grillete, suelta. Camino desnuda, me corto el pelo, grito, me fatigo, que me oigan, que se bañen en mí, que se sequen sin mí, el agua de mar seca, la sal cura, la sal orea, la sal es vida y es muerte y no estoy seca; chorreo miel, no como dátiles, tomo vino de Napa, abro los ojos, propiedad conmutativa, propiedad provocativa, adulto de 41 se divierte. Ahorco a la niña, la encierro en el closet, la interno lejos de casa, la visito una vez al mes; besa la frente, besa los párpados para que olvide, para que borre, toca pezones, quémame folios, quémame versos, juega con lo que queda de mis manos, la caja de besos, la cabeza que guindo en la nevera, los cinco sentidos, el vacío del salto. Porque este fin alguien se casa, porque cazar suena a gato y a ratón, a cenizas naufragio; onomatopeya del deterioro, fiesta infantil, fiesta de máscaras; edificaciones sobre las que pende la sociedad moderna, hoyo negro, agujero negro, libra de carne congelada, 18 centímetros, 11 minutos, descomposición por contacto, sin tacto, entre novios, con alevosía, mutilación del yo, imposición del tú, reloj, pájaros negros, superstition, dosis de realidad, dosis de irrealidad y esa pálida sonrisa vuelve mierda.

 

 

 

 

LA INTIMIDAD DEL DESAHUCIADO

 

Rosas de tallos largos en manos sucias y la sonrisa de un hombre al otro lado de la mesa. Necesidad de palabras. Necesidad de ser necesitada y el participio que lo demuele todo como el pasado si lo dejo pero no me dejo. Concreto en las venas, territorio celeste, camarones que no me dan piquiña. Un adiós, otro adiós, nado en los adioses, no tengo ganas de pinchos y habiendo corazón he de aceptar que estoy hecha de líquidos. Arroyo en las bocas, reverdecen fincas que anuncié baldías. Soy aragüaneyes floreados en cantos de carretera, huelo a ciruelas en la espalda, hago un pozo, me zambullo, apenas me quito la blusa, apenas recojo las mechas: cola de caballo, cola de mujer, carpelo. Mi ánimus, el ánima, subeybaja y no doy consejos, repaso la lección, don’t give advice, repaso la lección, azar. Intimidad del desahuciado, qué llueva, qué llueva, me dejo cubrir: aguardiente, aguamiel, aguaclara, agüita agüita para calmar la fe. Do, re, mi, fa, fe y tiro piedras, parto ventanas, escupo pero no escapo porque hoy en el festín la carne es de otro y qué rico el chuzo cuando ajeno.

 

 

 

Datos vitales

Ophir Alviárez(Caracas, Venezuela, 1930). Autora de Escaleno el triángulo (Venezuela 2004) y Ordalía (o La pasión abreviada) (Venezuela 2009). Sus textos han sido incluidos en obras colectivas en Argentina, España, Líbano, México, Venezuela, Estados Unidos y han sido traducidos al inglés y al árabe. Vive en Houston, Texas, desde donde edita el blog “Solfa y arabescos” (www.solfayarabescos.blogspot.com)

 

 

 

 

 

Santiago Daydí-Tolson

 

 

Santiago Daydi-Tolson

 

 

 

ENTRE LAS HORAS Y EL TRANSCURSO…

 

Entre las horas y el transcurso

la palabra se entreteje, dicha

y oída. La palabra tan lindamente,

así, tan en lo más normal

–copa y café—se expresa.

El dolor, entonces, no se pronuncia.

Entretanto, tantos hablan

y un traspaso de decires, lo redicho,

como si a veces se pudiera jugar

a que todo es verdad, todo es mentira:

palabra en la palabra entretejida.

Apenas si se puede proponer

un juego de palabras:

La palabra a penas.

 

 

 

 

PUERTA CERRADA

 

Tal vez la puerta ha de seguir cerrada

hasta perder noción de qué es adentro

y qué es afuera. Cerrada a doble llave.

Cerrada, como quien pone

un límite al esfuerzo de buscar

y se decide, al fin, rendido

por lo que tiene a mano: el muro.

Cerrada hasta volverse en su quietud pared,

traspaso clausurado, rendijas sofocadas

de silencio y musgo y moho.

Que hubo una puerta aquí

será el ensueño iluso de otros años.

 

 

 

 

DESNUDO III

 

Desde el ombligo,

nudo del nudo

en el desnudo vientre

se esparcen en la luz

–aura del vello, reverberar

del poro humedecido—

las formas en que el cuerpo

encuentra su moldura.

Vibra el espacio,

repleto de la luz

más viva

de todo el universo:

el cóncavo y convexo

entrelazarse

de hombro con pecho,

sexo y cintura,

pierna y abrazo

en que la mano, amante,

se sitúa, toca y establece.

 

 

 

 

A ESTAS HORAS Y AQUÍ

 

A estas horas y aquí,

bajo esta noche sin estrellas

ni luz artificial,

no queda más que oír

el susurrar profundo

de tu propio ser

que vive y late

a golpes de burbuja encarcelada.

Adentro, en el oído,

más adentro aún,

la marea interior,

la obsesiva marea de la vena

bate el tambor del tiempo.

Aquí y a estas horas

de la noche

no queda más que oírla

transcurrir desesperada: viva.

 

 

 

 

Datos vitales

Santiago Daydí-Tolson(Valparaíso, Chile, 1943). Santiago Daydí-Tolson es profesor en la Universidad de Texas, San Antonio. Ha publicado mayormente en el campo de la poesía contemporánea española e hispanoamericana. Entre sus libros se cuentan: The Post‑Civil War Spanish Social Poets (Boston: Twayne Publishers, TWAS Author  Series, 1983), Voces y ecos en la poesía de José Angel Valente (Lincoln, Nebraska: Society of Spanish and Spanish American Studies, 1984) El  último viaje de Gabriela Mistral (Santiago de Chile: Editorial Aconcagua, 1989) y la edición de la correspondencia entre Ernesto Cardenal y Thomas Merton (Madrid: Trotta, 2004). Es fundador y editor de la revista electrónica Convivium Artium, dedicada a los estudios de la representación de la comida en literatura, cine y arte. Es el creador y editor de Labrapalabra, revista electrónica de creación literaria en castellano. Recientemente ha publicado la novela Under the Walnut Tree (MediaIsla, 2013) y la colección de poemas Insectarium (ALJA, 2014).

 

 

 

 

Carmen Tafolla

 

 

Carmen Tafolla

 

 

LAS MUJERES DEL REBOZO ROJO

 

¿Quiénes somos,

las mujeres del rebozo rojo?

las que esperamos siempre luz

hambrientas de las gotas rosadas,

del rocío matutino,

buscando en la noche

el destello de la creación,

de un comienzo,

de la vida,

al borde del amanecer,

haciendo lo imposible

para abrir los ojos.

 

¿Quiénes somos,

las mujeres del rebozo rojo?

Las que deseamos estirarnos

extendernos

expandirnos

y crecer más allá de nuestros límites

Despertar, levantar la cabeza,

llenar los pulmones, arquear los brazos,

y descansar sólo en crecer

en transitar

en transformarnos

con el deseo único de ser

y llegar a ser

 

Desplegar nuestras vidas como si fueran

rebozos

revelando sus colores internos

la riqueza de nuestra textura

la fortaleza de la urdimbre

la historia de nuestra creación

 

Florecer

en todo nuestro esplendor,

capullos abiertos

Extender alas hasta el borde del cielo

Y despertar

a quienes

realmente

somos

 

De Rebozos (Wings Press, 2012)

 

 

 

 

¿CÓMO PODRÍA DECIRTE?

SONETO A LOS SERES HUMANOS

 

Cuando no haya alma ya

Que camine sobre el suave césped,

y no haya pie que marque su paso,

haciendo vibrar el cuerpo de esta tierra morena,

y ninguno sobreviva para cantar

a la lluvia o para bañarse de sol

en el calor de su manto dorado,

o para tejer los colores del arco iris

en el cielo, el bosque, la piel humana

con prendas de fibras, semillas y cuentas,

en hileras de collares, al compás de tambores,

subiendo lentamente por el cuello negro

como el de un ciervo en acecho

Cuando ya nadie arrulle el sueño de un niño

o tome con ternura la arrugada mano de la historia

o escuche noticias –un sonido inalámbrico –

de tribu contra tribu y –sí, lo digo así–

hombre contra hombre…

¿Cómo podría entonces decirles que los amo?

¿Cómo podría acariciar las puntas de sus dedos

y decirles que fuimos sangre,

y voz humana

y amigos?

 

– Publicado en inglés en la colección Sonnets to Human Beings and Other Selected Works  (Lalo Press, 1992.)

 

 

 

 

ME LLAMAN SOLEDAD

 

Soledad

vive dentro de mí

vive donde el rebozo envuelve

mi corazón

 

Donde las preguntas

no tienen respuestas

y sólo estoy yo

para contestarlas

 

Soledad

vive dentro de mí

en un vacío

al parecer sin cara

que sólo la luz

anima y lava

 

Donde el cielo y la tierra

se encuentran

y sólo estoy yo

en esa vastedad

de intenso colorido

de contrastes

de calor y hielo

 

Soledad

vive dentro de mí

tratando de borrar mi nombre

de borrar mi cara

Pero yo sé

exprimirle

el dulce jugo a la tuna

gozar

del calor del sol

acariciando mi cara

y sentir adentro

la rica fuerza

de quien puede responder

al nombre de

Soledad

 

——-De la colección Rebozos (Wings Press, 2012)

 

 

 

Datos vitales

Carmen Tafolla (San Antonio, Texas, 1951). En 2012 fue nombrada la primera Poeta Laureada de la Ciudad de San Antonio. Nacida en San Antonio, Texas, en una familia que vivió allí desde antes de que la ciudad formara parte de los Estados Unidos o de la República de México, ha sido galardonada por numerosos premios, entre ellos, el premio Arte de Paz, por sus obras dedicadas a la paz, la justicia, y el entendimiento humano, dos Premios Tomás Rivera para Literatura Infantil, el Américas Award, y cinco Premios Internacionales para el Libro Latino. Es autora de más de 20 libros y ha recibido reconocimiento de Letras en la Frontera UNAM y de la Asociación Nacional de Estudios Chicanos. ha publicado poesía, cuentos cortos, libros infantiles, e investigaciones históricas. Su colección de poesía Rebozos (2012) contiene poemas ekfrásticos en español e inglés, acompañados por pinturas de Catalina Gárate. Tafolla ha presentado su obra dramática Mi Corazón Habla Otro Idioma, en escenarios de México, España, Alemania, Noruega, Canadá, Nueva Zelandia, además de diferentes lugares en los Estados Unidos. Actualmente, enseña en la Universidad de Texas en San Antonio en el Departamento de Estudios Bilingües y Biculturales.

 

 

 

 

Rebeca Bowman

 

 

Rebecca Bowman

 

 

NO PORQUE NO HABLE…

 

No porque no hable

no sé la respuesta.

Entiendo más que tú,

pero no lo captarás.

Tu desdén inmediato,

tu desdén que empezó

desde que leíste mi nombre en tu lista,

desde que viste mi rostro en el salón,

desde que oíste mi inglés marcado

por un acento que es pura música,

pero música que no logras escuchar,

tu desdén te ha atontado.

Por eso me callo

no me entenderás.

 

 

 

 

EL LAMENTO DE LA FINADA

 

No vi las estrellas más que del mirador

ni fui más lejos que el manzanar.

Mi día fue amasar pan, barrer, lavar,

mi noche labrar sobre el bastidor.

 

Nací mujer y mi destino se selló

no con mi cuerpo sino con tu puño.

Lo que es se vuelve regla y ley,

el cautivo esclavo, el rey tirano.

 

De rodillas recé, de rodillas viví,

encogiendo mi cuerpo, mi espíritu,

cerrando mi mirar sobre un cirio,

abriéndome sólo a tu pedir.

 

No vi las estrellas más que del mirador

ni caminé jamás bajo los olivos.

 

 

 

 

RITUAL

 

Fragmento

 

Cristales de azúcar sobre la mesa

brillan en la luz angular del día.

Los miro y espero que acabe mi mamá.

En el Burger King las horas no pasan.

Mi hermana me presta una crayola

y vuelvo a pintar la servilleta.

Terminará a las diez, así nos dijo.

Después iremos al restaurante Furr’s

donde mamá también hace el aseo.

Allí Rosario y yo nos quedamos

en el coche en el estacionamiento.

Y leo Batman a la luz del faro.

En clase mis ojos se cierran sin querer.

La enfermera pregunta si hay algo,

si en la casa alguien me maltrata.

Pero quien me pega no es mi mamá.

 

***

 

Si soy la única aquí

en esta habitación

entonces te nombro

vaso

te nombro

mesa

y eres mía

silla

soy yo quien decida

hasta que entre otro

y lo destruya

 

***

 

Mi mente se abruma y no me acuerdo

de nombres ni fechas pero sí

del olor de mi casa por la mañana

y la caricia de mi madre en la frente.

No sé ya ni las capitales del mundo

pero sí sé cuando alguien finge cariño

y quién trae dentro un dolor.

sé que mi experiencia no es rentable

pero vale más que cualquier título.

 

 

 

 

Datos vitales

Rebeca Bowman (Los Ángeles, California, 1960). Radicó en Ciudad Victoria. Fue becaria del CONACULTA y del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Tamaulipas. Obtuvo el Premio Estatal Juan B. Tijerina en cuento, el Premio Estatal de Cuento del ISSSTE y el Premio Internacional de Dramaturgia Manuel Acuña. Ha publicado varios libros entre ellos Los ciclos íntimos, Portentos de otros años, La vida paralela y Horas de visita. Sus cuentos se han incluido en antologías y sus obras de teatro se han puesto en escena varias veces. Recibió un reconocimiento especial del Gobierno del Estado de Tamaulipas por su contribución a la literatura estatal. Es profesora de español en Texas State University y vive en San Marcos, Texas.

 

 

 

 

León Leiva Gallardo

 

 

León Leiva Gallardo

 

 

LA NOCHE: INVENCIÓN DEL HOMBRE, EL ODIO Y EL AMOR

 

I

 

Antes que el hombre

antes que Dios

hubo la noche

 

La noche no es la sombra del día

ni el día el lado claro de la noche

la noche es la sombra de sí misma

el día es el lado claro de sí mismo

el día es distante luz extinta

la noche es unidad con el sí mismo

 

 

II

 

A la noche no le da vergüenza

todo lo que se hace y se deshace en su penumbra

al día le caen todas las culpas

 

El odio y el amor

son depredadores noctámbulos

devoran a la misma presa

 

Pero el hombre es sabio

cuando logra habitar la noche

la noche con virtudes y deliquios

 

El hombre que logra habitar la noche

es el ser más bello del mundo

el monstruo de la ecuanimidad

el ángel del exterminio

es decir

lo más parecido a un dios

lo más parecido a sí mismo

 

 

III

 

El astro cero arroja los planetas con centellas multifarias

el ojo negro traga los planetas con su punto ciego nulo

para después tragarse a sí mismo:

como lo hace Dios en la unidad de la  noche

 

Lo que sucede después de la catástrofe

del incesto cosmogónico

se llama caos y cosmos:

el odio y el amor

 

 

IV

 

Dios se da a luz a sí mismo eternamente

……….con absoluto amor

……….con odio absoluto

eternamente Dios se aborta a sí mismo

 

El hombre

huérfana criatura del tiempo

insignificante homínido del azar

apenas sueña el sí mismo:

no nace el hombre todavía

 

 

 

 

NOCIÓN DE PATRIA

te ensartaron en un asta

cuando sólo eras dos brazadas

de género pálido y azul…

 

las estrellas de burda confección

con los primeros forcejeos del alumbramiento

se fugaron hacia sus respectivos feudos

se hundieron los valles y se abismaron las montañas

 

—muchos creen que fue óbito

otros que mortinato—

 

pero la tela virgen de tu razón de ser

siempre ondea en mi alta noción de patria

nunca harapienta

sino acabada de nacer

 

sí —país— a veces pienso que vivimos

en mutua necesidad de edificarnos

cada logro cada fallo cada tropiezo tuyo

se remeda en mi endeble humanidad

 

sucede que a mí también

me imaginaron en un país

cuando sólo era apenas un deseo

puro instinto sin amor

así como a vos

 

que te ensartaron en un asta

cuando sólo eras dos brazadas

de género pálido y azul…

 

 

 

 

SUSPENDIDO

 

Qué es un hombre suspendido

un equilibrista

un personaje sin trama

sin conclusión sin peripecia

acaso este hombre espere su destino

como si fuera un viaje mal sorteado

como una de esas fugas que acaso fueran

de amnesia

tal vez espere una magnífica guerra mundial

o el impuntual esparcimiento de un meteoro

dirigido exactamente al solar baldío de su alma

este pobre hombre a la deriva espera y espera

quizá un milagro o un nuevo acontecer

de esos que ya no se hallan en los templos

ni en las cátedras

ni en los alzamientos

espera y espera el equilibrista el impacto quizá

de un instinto dormido

el brote

de una desaparecida manera de ser

pero sépanlo ustedes este hombre suspendido

no aspira a un simple cambio de piel

ya ha vivido varias metamorfosis fallidas

ya fue ingenuo como un insecto huésped

ya fue sabihondo como un cuervo

tenaz como un lobo estepario

y también perro de la incertidumbre

¿qué espera entonces este hombre suspendido?

¿ser inconsciente como una célula madre?

(espérense)

como todo ser demasiado humano

el tipo ha surgido

de la ignorancia a la sabiduría

de la sabiduría a la incertidumbre

de la incertidumbre hasta este punto…

hasta llegar agotado como un breviario metafísico

como un augur cínico y dudoso

que ahora padece de no poder concluir su vida

el pobre hombre suspendido

 

 

 

Datos vitales

León Leiva Gallardo(Amapala, Honduras, 1962). Es autor de las novelas Guadalajara de noche (Tusquets Editores, 2006), La casa del cementerio (Tusquets Editores, 2008), A la imagen del hombre (por publicarse) y el poemario Palabras al acecho en la coedición Desarraigos: Cuatro poetas latinoamericanos en Chicago (Vocesueltas, 2008). Su obra también ha sido publicada en antologías, entre cuales En el ojo del viento (John Barry, 2004) y Astillas de luz/Shards of Light (Tía Chucha Press, 2000). Reside actualmente en San Antonio, Texas.

 

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