Poesía panhispánica No. 8: Ernesto Cardenal



En nuestro tiempo postutópico, el tiempo de la poesía panhispánica, continuamos la revisión de la pluralidad de pasados desde la que escribimos y leemos poesía. Presentamos a una muestra de Ernesto Cardenal (1925). Sacerdote y poeta nicaragüense, con estudios de literatura norteamericana en la Universidad de Columbia, Nueva York. En 1957 ingresó al Monasterio  Nuestra Señora de Gethsemani, en Kentucky, EE.UU. Fue nombrado Ministro de Cultura por el Régimen Sandinista. Es ordenado sacerdote en Managua (1965). Funda en una de las islas Solentiname, en el Lago Cocibolca, una comunidad cristiana. Entre sus libros fundamentales se cuentan Epigramas (1961), Oración por Marilyn Monroe y otros  poemas (1965), El estrecho dudoso (1966), Salmos (1967), Canto nacional (1972), Quetzatcóatl (1985), Cántico cósmico (1989), El telescopio en la noche oscura (1993) y Pasajero de tránsito (2006). Obtuvo el Premio Pablo Neruda en 2009.

 

 

 

Epigramas

 

Te doy, Claudia, estos versos, porque tú eres su dueña.

Los he escrito sencillos para que tú los entiendas.

Son para ti solamente, pero si a ti no te interesan,

un día se divulgarán tal vez por toda Hispanoamérica.

Y si al amor que los dictó, tú también lo desprecias,

otras soñarán con este amor que no fue para ellas.

Y tal vez verás, Claudia, que estos poemas,

(escritos para conquistarte a ti) despiertan

en otras parejas enamoradas que los lean

los besos que en ti no despertó el poeta.

 

*

 

Cuídate, Claudia, cuando estés conmigo,

porque el gesto más leve, cualquier palabra, un suspiro

de Claudia, el menor descuido,

tal vez un día lo examinen eruditos,

y este baile de Claudia se recuerde por siglos.

 

Claudia, ya te lo aviso.

 

*

 

De estos cines, Claudia, de estas fiestas,

de estas carreras de caballos,

no quedará nada para la posteridad

sino los versos de Ernesto Cardenal para Claudia

(si acaso)

y el nombre de Claudia que yo puse en esos versos

y los de mis rivales, si es que yo decido rescatarlos

del olvido, y los incluyo también en mis versos

para ridiculizarlos.

 

*

 

Al perderte yo a ti tú y yo hemos perdido:

yo porque tú eras lo que yo más amaba

y tú porque yo era el que te amaba más.

Pero de nosotros dos tú pierdes más que yo:

porque yo podré amar a otras como te amaba a ti

pero a ti no te amarán como te amaba yo.

 

*

 

Muchachas que algún día leáis emocionadas

estos versos

y soñéis con un poeta:

sabed que yo los hice para una como vosotras

y que fue en vano.

 

 

*

 

 

Esta será mi venganza:

Que un día llegue a tus manos el libro de un poeta famoso

y leas estas líneas que el autor escribió para ti

y tú no lo sepas.

 

*

 

Me contaron que estabas enamorada de otro

y entonces me fui a mi cuarto

y escribí ese artículo contra el Gobierno

por el que estoy preso.

 

*

 

Yo he repartido papeletas clandestinas,

gritando: ¡VIVA LA LIBERTAD! en plena calle

desafiando a los guardias armados.

Yo participé en la rebelión de abril:

pero palidezco cuando paso por tu casa

y tu sola mirada me hace temblar.

 

*

 

Recibe estas rosas costarricenses,

Myriam, con estos versos de amor:

mis versos te recordarán que los rostros

de las rosas se parecen al tuyo; las rosas

te recordarán que hay que cortar el amor,

y que tu rostro pasará como Grecia y Roma.

Cuando no haya más amor ni rosas de Costa Rica

recordarás, Myriam, esta triste canción.

 

 

  

Imitación de Propercio

 

Yo no canto la defensa de Stalingrado

ni la campaña de Egipto

ni el desembarco de Sicilia

ni la cruzada del Rhin del general Eisenhower:

 

Yo sólo canto la conquista de una muchacha.

 

Ni con las joyas de la Joyería Morlock

ni con perfumes de Dreyfus

ni con orquídeas dentro de su caja de mica

ni con cadillac

sino solamente con mis poemas la conquisté.

 

Y ella me prefiere, aunque soy pobre,

a todos los millones de Somoza.

 

*

 

De pronto suena en la noche una sirena

de alarma, larga, larga,

el aullido lúgubre de la sirena

de incendio o de la ambulancia blanca de la muerte,

como el grito de la cegua en la noche,

que se acerca y se acerca sobre las calles

y las casas y sube, sube, y baja

y crece, crece, baja y se aleja

creciendo y bajando. No es incendio ni muerte:

Es Somoza que pasa.

 

*

 

Recuerda tantas muchachas bellas que han existido:

todas las bellezas de Troya, y las de Acaya,

y las de Tebas, y de la Roma de Propercio.

Y muchas de ellas dejaron pasar el amor,

y murieron, y hace siglos que no existen.

Tú que eres bella ahora en las calles de Managua,

un día serás como ellas de un tiempo lejano,

cuando las gasolineras sean ruinas románticas.

¡Acuérdate de las bellezas de las calles de Troya!

 

*

 

Hay un lugar junto a la laguna de Tiscapa

-un banco debajo de un árbol de quelite-

que tú conoces (aquella a quien escribo

estos versos, sabrá que son para ella).

Y tú recuerdas aquel banco y aquel quelite;

la luna reflejada en la laguna de Tiscapa,

las luces del palacio del dictador,

las ranas cantando abajo en la laguna.

Todavía está aquel árbol de quelite;

todavía brillan las mismas luces;

en la laguna de Tiscapa se refleja la luna;

pero aquel banco esta noche estará vacío,

o con otra pareja que no somos nosotros.

 

 

 

Epitafio para la tumba de Adolfo Báez Bone

 

Te mataron y no nos dijeron dónde enterraron tu cuerpo.

Pero desde entonces todo el territorio es tu sepulcro,

o más bien; en cada palmo de territorio nacional

en que no está tu cuerpo, tú resucitaste.

 

Creyeron que te mataban con una orden de ¡fuego!

Creyeron que te enterraban,

y lo que hacían era enterrar una semilla.

 

 

 

Somoza desveliza la estatua de Somoza en el Estadio de Somoza

 

No es que yo crea que el pueblo me erigió esta estatua

porque yo sé mejor que vosotros que la ordené yo mismo.

Ni tampoco que pretenda pasar con ella a la posteridad

porque yo sé que el pueblo la derribará un día.

Ni que haya querido erigirme a mí mismo en vida

el monumento que muerto no me erigiréis vosotros:

sino que erigí esta estatua porque sé que la odiáis.

 

 

*

 

Uno se despierta con cañonazos

en la mañana llena de aviones.

Pareciera que fuera la revolución:

pero es el cumpleaños del tirano.

 

*

Ileana: la Galaxia de Andrómeda,

a 700.000 años luz,

que se puede mirar a simple vista en una noche clara,

está más cerca que tú.

Otros ojos solitarios estarán mirándome desde Andrómeda,

en la noche de ellos. Yo a ti no te veo.

Ileana: la distancia es tiempo, y el tiempo vuela.

A 200 millones de millas por hora el universo

se está expandiendo hacia la Nada.

Y tú estás lejos de mí como a millones de años.

 

 

 

Oración por Marilyn Monroe

 

Señor

recibe a esta muchacha conocida en toda la Tierra con el nombre de Marilyn Monroe,

aunque ése no era su verdadero nombre

(pero Tú conoces su verdadero nombre, el de la huerfanita violada a los 9 años

y la empleadita de tienda que a los 16 se había querido matar)

y que ahora se presenta ante Ti sin ningún maquillaje

sin su Agente de Prensa

sin fotógrafos y sin firmar autógrafos

sola como un astronauta frente a la noche espacial.

Ella soñó cuando niña que estaba desnuda en una iglesia (según cuenta el Times)

ante una multitud postrada, con las cabezas en el suelo

y tenía que caminar en puntillas para no pisar las cabezas.

Tú conoces nuestros sueños mejor que los psiquiatras.

Iglesia, casa, cueva, son la seguridad del seno materno

pero también algo más que eso…

 

Las cabezas son los admiradores, es claro

(la masa de cabezas en la oscuridad bajo el chorro de luz).

Pero el templo no son los estudios de la 20th Century-Fox.

El templo -de mármol y oro- es el templo de su cuerpo

en el que está el hijo de Hombre con un látigo en la mano

expulsando a los mercaderes de la 20th Century-Fox

que hicieron de Tu casa de oración una cueva de ladrones.

Señor

en este mundo contaminado de pecados y de radiactividad,

Tú no culparás tan sólo a una empleadita de tienda

que como toda empleadita de tienda soñó con ser estrella de cine.

Y su sueño fue realidad (pero como la realidad del tecnicolor).

Ella no hizo sino actuar según el script que le dimos,

el de nuestras propias vidas, y era un script absurdo.

Perdónala, Señor, y perdónanos a nosotros

por nuestra 20th Century

por esa Colosal Super-Producción en la que todos hemos trabajado.

Ella tenía hambre de amor y le ofrecimos tranquilizantes.

Para la tristeza de no ser santos

se le recomendó el Psicoanálisis.

Recuerda Señor su creciente pavor a la cámara

y el odio al maquillaje insistiendo en maquillarse en cada escena

y cómo se fue haciendo mayor el horror

y mayor la impuntualidad a los estudios.

 

Como toda empleadita de tienda

soñó ser estrella de cine.

Y su vida fue irreal como un sueño que un psiquiatra interpreta y archiva.

 

Sus romances fueron un beso con los ojos cerrados

que cuando se abren los ojos

se descubre que fue bajo reflectores

¡y se apagan los reflectores!

Y desmontan las dos paredes del aposento (era un set cinematográfico)

mientras el Director se aleja con su libreta

porque la escena ya fue tomada.

O como un viaje en yate, un beso en Singapur, un baile en Río

la recepción en la mansión del Duque y la Duquesa de Windsor

vistos en la salita del apartamento miserable.

La película terminó sin el beso final.

La hallaron muerta en su cama con la mano en el teléfono.

Y los detectives no supieron a quién iba a llamar.

Fue

como alguien que ha marcado el número de la única voz amiga

y oye tan solo la voz de un disco que le dice: WRONG NUMBER

O como alguien que herido por los gangsters

alarga la mano a un teléfono desconectado.

 

Señor:

quienquiera que haya sido el que ella iba a llamar

y no llamó (y tal vez no era nadie

o era Alguien cuyo número no está en el Directorio de los Ángeles)

¡contesta Tú al teléfono!

 

 

 

Salmo 1

 

Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido

ni asiste a sus mítines

ni se sienta en la mesa con los gangsters

ni con los Generales en el Consejo de Guerra

Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano

ni delata a su compañero de colegio

Bienaventurado el hombre que no lee llos anuncios comerciales

ni escucha sus radios

ni cree en sus slogans.

 

Será como un árbol plantado junto a una fuente.

 

 

 

Salmo 5

 

Escucha mis palabras oh Señor

Oye mis gemidos

Escucha mi protesta

Porque no eres tú un Dios amigo de los dictadores

ni partidario de su política

ni te influencia la propaganda

ni estás en sociedad con el gángster.

 

No existe sinceridad en sus discursos

ni en sus declaraciones de prensa

 

Hablan de paz en sus discursos

mientras aumentan su producción de guerra

 

Hablan de paz en las Conferencias de Paz

y en secreto se preparan para la guerra

 

Sus radios mentirosos rugen toda la noche

 

Sus escritorios están llenos de planes criminales

y expedientes siniestros

Pero tú me salvarás de sus planes

 

Hablan con la boca de las ametralladoras

sus lenguas relucientes

son las bayonetas…

Castígalos oh Dios

malogra su política

confunde sus memorándums

impide sus programas

 

A la hora de la Sirena de Alarma

tú estarás conmigo

tú serás mi refugio el día de la Bomba

 

Al que no cree en la mentira de sus anuncios comerciales

ni en sus campañas publicitarias, ni en sus campañas políticas

tú lo bendices

lo rodeas con tu amor

como con tanques blindados.

 

 

 

Salmo 16

 

Oye Señor mi causa justa

atiende mi clamor

Escucha mi oración que no son slogans

Júzgame tú

y no sus Tribunales

Si me interrogas de noche con un reflector

con tu detector de mentiras

no hallarás en mí ningún crimen…

 

Tú que eres el defensor de los deportados

y de los condenados en Consejos de Guerra

y de los presos en los campos de concentración

guárdame como a la niña de tus ojos

debajo de tus alas escóndeme

libértame del dictador

y de la mafia de los gangsters…

 

Levántate Señor

sal a su encuentro

derríbalos

Arrebátame de las garras de los Bancos

con tu mano Señor líbrame del hombre de negocios

y del socio de los clubs exclusivos

de esos que ya han vivido demasiado!

los que tienen repletas sus refrigeradoras

y sus mesas llenas de sobras

y dan el caviar a los perros

Nosotros no tenemos entrada a su Club

pero tú nos saciarás

cuando pase la noche

 

 

 

Salmo 21

 

Dios mío Dios mío ¿por qué me has abandonado?

Soy una caricatura de hombre

el desprecio del pueblo

Se burlan de mí en todos los periódicos

Me rodean los tanques blindados

estoy apuntado por las ametralladoras

y cercado de alambradas

las alambradas electrizadas

Todo el día me pasan lista

Me tatuaron un número

Me han fotografiado entre las alambradas

y se pueden contar como en una radiografía todos mis huesos

Me han quitado toda identificación

Me han llevado desnudo a la cámara de gas

y se repartieron mis ropas y mis zapatos

Grito pidiendo morfina y nadie me oye

grito con la camisa de fuerza

grito toda la noche en el asilo de enfermos mentales

en la sala de enfermos incurables

en el ala de enfermos contagiosos

en el asilo de ancianos

agonizo bañado de sudor en la clínica del psiquiatra

me ahogo en la cámara de oxígeno

lloro en la estación de policía

en el patio del presidio

en la cámara de torturas

en el orfelinato

estoy contaminado de radioactividad

y nadie se me acerca para no contagiarse

Pero yo podré hablar de ti a mis hermanos

Te ensalzaré en la reunión de nuestro pueblo

Resonarán mis himnos en medio de un gran pueblo

Los pobres tendrán un banquete

Nuestro pueblo celebrará una gran fiesta

El pueblo nuevo que va a nacer.

 

 

 

Salmo 25

 

Hazme justicia Señor

porque soy inocente

Porque he confiado en ti

y no en los líderes

 

Defiéndeme en el Consejo de Guerra

defiéndeme en el Proceso de testigos falsos

y falsas pruebas

 

No me siento con ellos en sus mesas redondas

ni brindo en sus banquetes

No pertenezco a sus organizaciones

ni estoy en sus partidos

ni tengo acciones en sus compañías

ni son mis socios

 

Lavaré mis manos entre los inocentes

y estaré alrededor de tu altar Señor

 

No me pierdas con los políticos sanguinarios

en cuyos cartapacios no hay más que el crimen

y cuyas cuentas bancarias están hechas de sobornos

 

No me entregues al Partido de los hombres inicuos

¡Libértame Señor!

Y bendeciré en nuestra comunidad al Señor

en nuestras asambleas