del río

 

El narrador Reinaldo Marchant nos presenta el siguiente texto en celebracíón de los treinta años de la poesía del escritor chileno Jorge del Río.

 

 

TREINTA AÑOS DE POESIA EXISTENCIALISTA

       

El poeta Jorge del Río es uno de esos creadores con aire mìstico que se alejan del mundanal ruido para soltar sus àngeles y demonios. Lleva treinta años pujando por la palabra intrincada, esa que duerme en las hendijas del alma, y que lo atrapa, lo libera, y vuelve a quedar en las brasas de un existencialismo que retrata con altura azulina.

Distante de la moda poètica chilena, ha encontrado una voz peculiar, dàndose el caso que poesía y poeta son la vez un caso especial, recordando la peculiaridad de un Huidobro, resistido por su condiciòn social, perdièndose la objetividad de su proyecto literario.

Ciertamente, el aporte poético de Jorge del Río es valioso.

Aquí no cantan los gorriones. No se mueven las hojas. La lluvia no desciende con música angélica. El bullicio es otro: son las aves y la Naturaleza interior que asombra con ritmos punzantes, bellos y valientes, paseo por las aguas de un pozo que se niega a secar!

Del Río ha marcado un sello personal. Lo hace – y seguirá haciendo- de espalda al vaivén de la rima y de las agrupaciones líricas enfrascadas en logros efímeros. La meta no es otra que la metáfora latiendo en una geografía que únicamente él recorre.

Penetrar en sus versos es recorrer a gran velocidad por la impronta humana, esa que no vemos y que ignoramos, pero que nos acecha, nos reclama y nos envuelve en un mar de interrogantes.

La obra de Jorge del Río abraza el sino aciago del hombre en toda su dimensión, hay altruismo, dimensión remecedora de un cosmos desencantado. Hay, no existe duda, la problemática pensante del bardo.

Filosofía, dolor, rara esperanza, poesía lacerante, los textos de Jorge del Río apuntan  un camino distinto de su generación y la de su propia promoción vital: no está para materialidad. Lo suyo, lo entrañablemente sentido, lo halla en el bucólico misticismo, que es cuando saca a luz lo mejor de sí y esboza sonrisas.

Salud por sus treinta años de poesía y audacia lírica!

 

 

 

 

Nací del fondo de los bosques y

del estambre de las flores

Nací del musgo que vuela en las raíces

y vine a cantar por adentro del sol de los cautivos

Soy el duende que los protegerá

de los pantanos en la desdicha

que los llevará al sendero de los

 unicornios y

les buscará el agua clara

de los magnolios

 

Allí beberemos el agua del follaje