CatuloPresentamos una breve selección de grafitos pompeyanos, textos abiertamente obscenos que espontáneamente daban cuenta de la afición de los romanos a escribir sobre los muros sus inquietudes, pensamientos, pasquines electorales, anuncios, etc. La mayoría de ellos están en Pompeya y dan muestra del espíritu procaz que se advierte en autores como Catulo.

 

 

Son abundantes las breves invectivas personales, sobre todo de carácter obsceno, o la ppropaganda electoral a favor o en contra de cualquier candidato que optase por un cargo público; y variados motivos de inspiración que van desde la imitación o cita literal de autores latinos conocidos, hasta las pamplinas de soldados aburridos, la amenazas, las anécdotas sexuales, o los anuncios de prostitutas que ofrecen sus servicios por un módico precio. Y es que precisamente en el caso de los grafitos, la forma versificada resulta, por su consición, mucho más adecuada para la agudeza y sentenciosidad y puede convertirse en el medio natural para la expresión de sentimientos amorosos, bromas, insultos.

Estas manifestaciones, en su lengua viva coloquial, cambiante, tan alejada de los rígidos cánones del latín clásico, son precursoras de futuras innovaciones romances.

Concepción Fernández Martínez

 

 

 

El que eructa a polla ¿qué crees que ha cenado?

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A quien le da por culo a un calentón, le arde la polla.

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El coño peludo se folla mucho mejor que el que no tiene pelo: a la vez que conserva el calor, acaricia la polla.

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Aquel en cuya casa no he cenado, es un extraño para mí.

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¿Qué puede haber tan duro como una roca o qué más ligero que una ola? Y sin embargo duras rocas son horadadas por la caricia del agua.

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Aquella muchacha, a quien le he escrito una sola vez y me ha leído, ésa me pertenece con todo derecho: pero la que dice su precio, esa no es mía, sino de todos.

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Si alguien censura a los enamorados, que amarre aquí los vientos y que impida que corran las aguas incesantes de una fuente.

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Quienquiera que ame, que tenga salud; que muera quien no sabe amar, y ue muera con más motivo todo el que impida amar.

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Si puedes y no quieres ¿por qué aplazas los placeres, me hacer abrigar esperanzas y me invitas siempre a volver mañana¡ ¡Vamos!, hazme morir ya que me obligas a vivir sin ti: será un regalo; en todo caso una persona de bien no debe hacer sufrir. >Lo que la esperanza quitó al amante, la esperanza también se lo devuelve.

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No me preocupo en mis versos por cualquier Venus de mármol, sino por una que respira y está rebozante de vida.

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Acabo de tirarme aquí a una chica hermosa de aspecto, alabada por muchos, pero su interior era realmente espantoso.

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Agobiado, en cada uno de mis pobres miembros por las grandes preocupaciones que me acarrea mi falo, manantial inagotable, te ofrezco estos humildes despojos.

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Me extraña, pared, que no hayas caído en ruinas, tú que soportas las tonterías de tantos.

 

De Poesía epigráfica latina I. Madrid. Gredos. 1998

 

 

Otros grafitos

 

Veneria le ha lamido la méntula a Maximo toda la vendimia, dejando sus agujeros vacíos y sólo su boca llena

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¿Estás fláccido, nabo mío? La jodienda desploma a cualquiera.

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A mí, a mí, chúpame la verga.

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(En la pared de una habitación) Lancen gritos de dolor, mujeres; quiero dar por culo.

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Cosmo, hijo de Equicia, gran invertido y mamón, es un pierniabierto.

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Soy tuya por dos ases de bronce.

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Restituta, quítate la túnica y muestra tus peludas partes.

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Llorad, chicas. Mi pene ha renunciado a vosotras. Ahora perfora el trasero de los hombres. Adiós, maravillosa feminidad.

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Cuando vayas a Nuceria, busca a Novelia Primigenia, en la puerta de Roma, en el distrito de las prostitutas.