abigael bohorquez

Presentamos el audio del poema “Del oficio de madre” de Abigael Bohórquez (Caborca, Sonora, 1936-Hermosillo, Sonora, 1995). En 2005 el Instituto Sonorense de Cultura sacó a la luz el disco “El del rabioso seguir viviendo” que recoge poemas como “Reincidencia”,  “Llanto por la muerte de un perro”, “Menú para el Generalísimo”, etc.

Del oficio de madre

del oficio de madre
puede decir la cárcel por el hijo que se orinó en sus aguas
que le puso una túnica de palos,
que le abrió la palabra machacando saliva con los puños.
que le dio cinturones,
que le tatuó la muerte a navajazos;
del oficio de madre
pueden decir los bares por el hijo
que le inventó un insomnio sin ventanas,
que le dejó caer de madrugada un tufo de metales desgastados,
que manoseó su oído en la disculpa
con un turbio cantar de aguas podridas,
que se le fue de paso por el llanto
rompiendo fecha a fecha el calendario
donde en desuso se cayó, de viejo, un ángel de la guarda;
del oficio de madre
puede decir el hambre por el hijo
que por un cielo en cruz, almidonado,
la retacó de un hueco de pan duro,
de legumbres pretéritas, de repetida sopa,
que por ir que te irás la ropa limpia
le marchitó el pulmón sobre la plancha,
le cegó la retina en los remiendos,
le dio una silla de montar y un freno
de larga servidumbre.
madre,
si para ti no fue el sol,
si no fue hecho a tu alcance el mar abierto,
si sólo para ti fueron las sobras,
el mar cerrado al mar y el desaliento,
si para ti no fue libado polen
ni para ti fue el pétalo nocturno,
alza los puños,
junta a todas las madres de la tierra
y también haz el paro,
organiza motines,
cierra el útero amargo con tus manos
y levántate en armas.

del oficio de madre
pueden decir cosechas malogradas:
oficio mal pagado,
con réditos monstruosos cobrados cada aurora,
sin ganancias,
con egresos de partos y de ojeras,
con ingresos de cal y desencantos,
oficio siempre en quiebra,
sin lugar a la luz, silla sin prórroga,
con altos intereses de mordidas y pólvora,
oficio alfiletero de paredón y ahorcado,
de pateada tiniebla.
madre del sátiro,
madre del mongólico,madre del hambreador y el usurero
madre del asesino, del extorsionador,
y del armamentista
callada madre aún después del golpe,
resignada a pesar del latigazo
madre del agiotista, del gangster,
del morfinómano, del lunático,
tu puedes renunciar,
clausura el vientre,
repudia la fusión del espermato,
escribe a grandes letras tu gemido,
sal a las calles a gritar tu reto,
y aunque ya la conoces
mejor muérete de hambre que te mueran
las bocas matricidas,
muere mejor de sed que en cada vaso
te siga dando el hijo agua de escombros,
mejor muérete estéril,
con el sexo tapiado,
que tu oficio es azahar y es terciopelo
y te lo apuñalamos.

pon enseguida a las puertas del alma
la rojinegra tela
arriba, sin piedad, madre,
A LA HUELGA!