bonnefoy

El poeta francés Yves Bonnefoy fue designado este lunes como el ganador del premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2013, que se entregará en el marco de la Feria de Guadalajara. Presentamos aquí tres de sus poemas, en versión de Una Pérez Ruiz, y la nota completa sobre esta distinción.

 

 

El galardón fue otorgado por siete críticos literarios y escritores, quienes consideraron que Bonnefoy es un “testigo de las experiencias humanas del siglo XX, a las que se enfrenta con toda la generosidad y agudeza de su producción crítica y poética, dentro de las que es capaz de hermanar la tradición con el presente”.

El jurado estuvo conformado por la escritora y crítica literaria española, Esperanza López Parada, la editora y traductora italiana Mariapia Lamberti, la traductora y crítica rumana Simona Sora y el poeta y traductor brasileño Horacio Costa.

También participó el profesor emérito italiano Pascal Gabellone, el poeta y periodista mexicano Hugo Gutiérrez Vega y la crítica y escritora italiana Benedetta Craveri.

El galardón le fue otorgado “por unanimidad” al escritor galo, cuya obra poética es “muy sofisticada, en contraste con una dicción sencilla” y “renueva el lenguaje de las artes contemporáneas”, dijo el portavoz del jurado, Gutiérrez Vega.

Yves Bonnefoy es miembro del Collège de France y es considerado uno de los poetas franceses más importantes de la segunda mitad del siglo XX, según una reseña publicada por la FIL de Guadalajara.

Es hijo de un ferrocarrilero y una enfermera. Nació en Tours, Francia, en 1923 y se interesó por la filosofía y las matemáticas desde sus primeros estudios. Ha publicado colecciones de poesía, libros de cuentos, un extenso diccionario sobre mitología, Dictionnaire des mythologies et des religions (1981) y ensayos fundamentales de las artes comoL’improbable (1959), La Seconde simplicité (1967), L’Arrière-Pays(1972), Le Nuage rouge (1977), La Vérité de parole (1988) y Récits en rêve (1987).

Conoció a André Breton en 1946 y se unió brevemente a las últimas tertulias que dirigió el poeta surrealista en París, según la reseña de la FIL de Guadalajara. Es traductor de Shakespeare y Yeats y entre sus obras publicadas en español se encuentran Del movimiento y de la inmovilidad de DouveRelatos en sueñosPrincipio y fin de la nieve y Las tablas curvas.

En un enlace telefónico desde París con la ciudad de Guadalajara, Bonnefoy contestó a algunas preguntas y agradeció un galardón que recibió como un signo “de amistad y de convivencia”.

El escritor defendió la vigencia e importancia que la poesía debe tener en el mundo, “sobre todo en la democracia, porque permite la relación de intercambio entre las personas, de conocimiento, y encontrar la relación entre los seres humanos”.

Bonnefoy sostuvo que actualmente escribía muy “conscientemente”, pero creando y tachando, en busca de una “escritura inconsciente” que considera esencial y trata continuamente de descubrir.

Sobre su relación con los poetas de tradición hispana, especialmente los de México, Bonnefoy señaló que se reconocía en Octavio Paz, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1990 y en otros contemporáneos como Elsa Cross y Homero Aridjis.

El año pasado, la FIL se vio envuelta en una polémica por la elección del escritor peruano Alfredo Bryce Echenique como ganador del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, a quien los organizadores tuvieron que entregarle el reconocimiento fuera de la sede del evento.

Un grupo de escritores mantuvo una crítica constante al jurado al que acusaban de haber elegido a un escritor envuelto en problemas de plagio en su país. Bryce Echenique en todo momento defendió su inocencia y criticó la actitud de sus detractores.

La convocatoria a las candidaturas de este año estuvo abierta del pasado 17 de junio al 2 de agosto. El ganador recibirá 150,000 dólares además del galardón de la edición 27 de la feria internacional, en este año dedicada a la cultura de Israel, el país invitado. [CNN México]

 

 

 

Una Pérez Ruiz (México, 1970), de tres poemas de Yves Bonnefoy (Tours, Francia, 1923), sin duda, una de las voces fundamentales de la poesía francesa contemporánea.  Sus ensayos, traducciones, lecciones magistrales en el Collège de Francia, escritos de arte se han vuelto fundamentales para las nuevas generaciones de escritores y críticos de arte.

 

 

 

La salamandra

III

“¡Mírame, mírame correr hasta ti!”

Estoy cerca de ti, Douve, te alumbro. No hay nada entre nosotros más que esta lámpara de piedra, este poco de quieta oscuridad, nuestras manos que la sombra espera. Te quedas sorprendida, inmóvil salamandra.

Así te quedas, tras vivir el instante en que la carne más próxima transmuta en conocimiento.

 

 

 

La salamandre

III

“Regarde-moi, regarde-moi, j’ai couru!”

Je suis près de toi, Douve, je t’éclaire. Il n’y a plus entre nous que cette lampe rocailleuse, ce peu d’ombre apaisé, nos mains que l’ombre attend. Salamandre surprise, tu demeures immobile.

Ayant vécu l’instant où la chair la plus proche se mue en connaisance.

 

 

 

 

 

El único testigo

 

Luego de librar su cabeza a las llamas bajas
del mar, de perder sus manos
en su profundidad ansiosa, luego de arrojar
a las materias acuáticas su cabellera;
muerta ya, pues morir es ese camino
de verticalidad bajo la luz,
y ebria aún, incluso muerta: yo fui,
ménade consumada, gozo pétreo y pérfido,
el único testigo, la única presa cautiva
en las redes de tu muerte que fueron arenas
peñascos o calor, tu signo, me decías.

 

 

 

 

 

 

Le seul témoin

 

Ayant livré sa tête aux basses flammes
De la mer, ayant perdu ses mains
Dans son anxieuse profondeur, ayant jeté
Aux matières de l’eau sa chevelure ;
Étant morte, puisque mourir est ce chemin
De verticalité sous la lumière,
Et ivre encore étant morte : ô je fus,
Ménade consumée, dure joie mais perfide,
Le seul témoin, la seule bête prise
Dans ces rets de ta mort que furent sables
Ou rochers ou chaleur, ton signe disais-tu.

 

 

 

 

 

Nombre verdadero

Nombraré desierto el castillo que fuiste
noche esta voz, ausencia tu rostro,
y cuando te derrumbes en la tierra estéril
nombraré nada al relámpago que te arrebató.

Morir es un país que amabas. Llego
siempre por tus sombríos caminos,
destruyo tu deseo, tu forma, tu memoria,
soy tu enemigo y no tendré piedad.

Te nombraré guerra y me tomaré
contigo las libertades de la guerra y sostendré
en mis manos tu rostro oscuro y surcado,
y en mi corazón ese país que ilumina la tormenta.

 

 

 

Datos vitales

Yves Bonnefoy (Tours, Francia, 1923) es, sin duda, una de las voces más grandes de la poesía francesa contemporánea. Medio siglo de creación poética desde su primer libro Del movimiento y de la inmovilidad de Douve (1954) hasta nuestros días, en que el poeta ha dejado hitos fundamentales como Hier régnant desert (1958), Récits en réve (1987), L’Arrière-Pays (1972), Début et fin de la neige (1991), y Les planches courbes (2001). Sus libros de ensayos, traducciones (Shakespeare y Yeats, sobre todo), lecciones magistrales en el Collège de Francia, sus escritos extraordinarios de arte sobre Morandi, Mantegna, Cartier-Bresson, Georges Chirico o Giacometti, se han vuelto fundamentales para las nuevas generaciones de escritores y críticos de arte.