Poesía joven de México: Tania Márquez Aragón



Presentamos algunos textos de Tania Márquez Aragón (Puebla, 1990). Estudió la carrera de Lenguas Modernas en la Universidad Autónoma de Puebla. Participó en el taller de Poesía de La Casa del Caballero Águila impartido por el poeta Mario Bojórquez, sus textos aparecen en la antología “El lugar donde ocurrió la huida” (2014). Actualmente colabora en proyectos de investigación de Lingüística Cognitiva y Comunicación Intercultural.

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Playa de los muertos (fragmento)

 

Tres de la tarde en la playa de los muertos

una olla de pozole hierve

una moto pasa dejando un zumbido

tres moscas ocupan la página que antes leía

han revelado un testimonio de estar aquí

las paredes advierten los pensamientos

ayer, hoy, mañana y así nos vamos

los cadáveres de las hojas de este gran árbol

caen como lenguas olvidadas

prueban el último sabor de la tierra

sabor del silencio.

 

Cotidianidad de paraíso

vacaciones de fin del tiempo.

 

Abandono el cerebro en la playa

salgo del río de imágenes mentales

entro al mar

soy de él

sola mente soy

tan pronto toco el agua, mi alma se suelta a buscar su centro

el tiempo nada a pierna suelta

eterno

entre las olas que serpentean mi piel,

a los cuatro vientos mis ideas enarenadas, ligeras, se atan

la arena murmura huellas,

se borran.

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Boca del cielo

Si mis ojos escribieran otro gallo me cantara

los rayos del sol se mezclan con palabras

relámpagos con silencio

el verano se abre en el encuentro del lago y el mar

se abrió la boca y ¿qué dijo?

llegó la respuesta y la pregunta había cambiado

¿Qué dijo?

¿Cómo arrancar la palabra al pasado?

esa que buscó ser futuro

y nunca existió en el ahora porque es real.

El día es un sacrificio

el vacío se desborda

el instante se abre

se cierra el instante

se abre

aletea el tiempo…

 

¿Qué significado invisible dijo?

¿Qué dijo?

No la palabra

la percepción

la cosa

el algo

ese todo algo

siempre en la punta de la lengua

en el reverso del lenguaje.

¡Aquí está la vida!

Si mis ojos escribieran otro gallo me cantara.

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Guatemaya

Pase adelante

ritmo de mano contra mano

mujeres de segunda piel florida

párpados entreplumados.

 

Coincidencias que son señales

nacen y se desmanchan

mercados:

Mamita mamaita,

¿Qué quiere? ¿Qué va llevar mi amor?

a quetzal llévelo a quetzal mami, seño, señorita, señito.

Sabores que se tocan

texturas que se piensan

la mirada estira su lengua

los sentidos escurren.

 

Me desvanezco entre las equis y las aches

y los zumbidos tz tz tz quetzales.

niñas niños bebés mujeres embarazadas se multiplican

bullicio moreno

quemando copal

campo de mujeres, batalla

soy la masa entre las manos de las tortilleras.

 

Surge entre montañas de huesos machacados,

Guatemaya

fecundadoras de nahuales

hermanos descubiertos

vidas entornadas

tus aves cantan insistentes la blanca ceguera

tu marea de sangre antigua despierta la sed de los ojos

bosques de neblina nítida, ríos de vapor espeso, diálogos de humo solido

sed de lodo, hambre de piedras

báñame en tu luna de lago

en tu sol de lago

en tu vegetación de lago

en tu lago reflejo de barro

clávame en una cruz giratoria que señale todos los puntos

permíteme cavar un hueco en tu fatigado y herido cuerpo para morir

germinar y volver a la vida.

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Volver yéndose

Me preguntan cómo es México

mi punto de vista es un lente en el ojo de una mosca

cuando intento contestar cacaraqueo y cloqueo

se me sale un o sea y un pinche guey

la chingada se me asoma en los ojos

mota, tachas y hachís

invocan ácido palabrerío

un graffiti de sangre con mala ortografía

leo en voz alta

me carcajeo con un clap clap clap

en la tarima

un macanazo animal de policía me doblega

las miradas descuartizadas de los desaparecidos

me tocan

el humo negro de las gasolineras nubla mi vista

escurro agua de coco por la boca

salsa picante por los ojos

hiedo a café con mezcal,

espero al recuerdo como en fila de banco en quincena

en mi memoria se juntan el mar con dos o tres barrancas

y ya embriagada por lo que pensaba decir

mi boca vacía se cierra en una explosión de cuete en feria de pueblo.

Sí seño, México es como en la tele.

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Camino hacia atrás

 

Ir más allá

¿A dónde más?

¿A dónde allá?

¿A dónde ir?

¿Dónde?

la huida ocurre en el mismo lugar

el momento se deshilacha

un paso en la laguna

un paso en el volcán

un paso en la ola

en mi herida mental la naturaleza se derrama

mi familia olvida mi nombre

un paso en la montaña

sendero pánico

mi reflejo antiguo me dice

los que te quieren no te quieren tanto

un paso en la frontera

¿Quién soy en la intersección de caminos?

un paso en el calendario

regresé paisaje gastado

rostros de las ciudades

regresé a ti, ciudad natal

cambios repetitivos

un paso atraviesa el puente

mi otro yo se quedó en donde estuve

un paso hundido en el lodo

suspendido paso en ninguna parte

el camino a casa se convirtió en mi casa

un paso que es un salto

¿Cuál es el final que nadie espera?

ese quiero

ir hacia lo nunca visto, lo nunca oído, lo nunca dicho..

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Datos vitales

Tania Márquez Aragón (Puebla, 1990). Estudió la carrera de Lenguas Modernas en la Universidad Autónoma de Puebla. Participó en el taller de Poesía de La Casa del Caballero Águila impartido por el poeta Mario Bojórquez, sus textos aparecen en la antología “El lugar donde ocurrió la huida” (2014). Actualmente colabora en proyectos de investigación de Lingüística Cognitiva y Comunicación Intercultural.