Poesía francesa: Jacques Prevert



Presentamos, en versión del poeta y traductor argentino Rodolfo Alonso, algunos poemas del escritor francés Jacques Prevert (1900-1977). Escribió también teatro y guión. Como miembro del movimiento surrealista se dice que fue quien “inventó” el cadáver exquisito. Algunos de sus libros son Contes pour enfants pas sages (1947) e Histoires, et autres histoires (1963), de donde provienen los textos que aquí aparecen.

 

 

 

 

 

El curso de la vida

 

En doce castillos adquiridos

por doce bocados de pan

doce hombres sollozan de odio

en doce cuartos de baño

Han recibio el mal telegrama

la mala noticia del mal país

Allá abajo un indígena

de pie en su arrozal

ha arrojado hacia el cielo

con un gesto irrisorio

un puñado de arroz.

 

 

 

 

El lunch

 

El maître d’hôtel negro

fue colgado después de la interrupción

Osó echar una mirada

en el escote

de la dueña de la casa.

 

 

 

 

 

Mi pequeña leona

 

Mi pequeña leona

no me gustaba que me arañaras

y te he librado a los cristianos

Sin embargo te quería mucho

Quisiera que me perdonaras

mi pequeña leona.

 

 

 

 

Fiesta

 

Y los vasos estaban vacíos

y la botella rota

Y el lecho estaba abierto

y la puerta cerrada

Y todas las estrellas de vidrio

de la felicidad y de la belleza

resplandecían en el polvo

del cuarto mal barrido

Y yo estaba tan borracho perdido

y yo estaba loco de alegría

y tú borracha encontrada

toda desnuda en mis brazos.

 

 

 

 

Una linda mañana

 

No tenía miedo de nadie

No tenía miedo de nada

Pero una mañana una linda mañana

Cree ver alguna cosa

Pero No es nada

Y tenía razón

Con su razón sin duda alguna

No era nada

Pero la mañana esa misma mañana

Creyó escuchar a alguien

Y abrió la puerta

Y la cerró diciendo Nadie

Y tenía razón

Con su razón sin duda alguna

No había nadie

Pero de pronto tuvo miedo

Y comprendió que estaba solo

Pero que no estaba solo del todo

Y es entonces cuando vio

Nada de nadie delante de él.

 

 

 

 

Calma

 

El viento

De pie

Se sienta

En las tejas del techo

 

 

 

 

Los prodigios de la libertad

 

Entre los dientes de una trampa

La pata de un zorro blanco

Y sangre sobre la nieve

La sangre del zorro blanco

Y huellas sobre la nieve

Las huellas del zorro blanco

Que huye sobre tres patas

En el sol poniente

Llevándose entre los dientes

Una liebre todavía viva.

 

 

 

 

El fusilado

 

Las flores los jardines las fuentes las sonrisas

Y la dulzura de vivir

Un hombre ha caído en tierra y baña con su sangre

Los recuerdos las flores las fuentes los jardines

Los sueños infantiles

Un hombre ha caído en tierra como un bulto sangrante

Las flores las fuentes los jardines los recuerdos

Y la dulzura de vivir

Un hombre ha caído en tierra como un niño dormido.