La poesía viaja en tiempos de cuarentena: Nuestros cuerpos como sitios arqueológicos, tercera entrega.



En esta tercera entrega de la muestra seleccionada y reunida por Ming Di, La poesía viaja en tiempos de cuarentena, presentamos Nuestros cuerpos como sitios arqueológicos. “¿Cómo verán los seres futuros nuestro tiempo? ¿Nuestra vida y retos? ¿Nuestra lucha por una sociedad ideal, libre y justa? ¿Encontrarán nuestra poesía en los fósiles que podrían existir o no dentro de cientos de años? ¿Pueden los restos de nuestros cuerpos servir como testigos de nuestro tiempo?” Ming Di es autora de Pájaro Isla (Círculo de Poesía, 2019) y coordinó y editó con Alí Calderón el libro Una soledad de cien años. Nueva poesía china 1916-2016 (Valparaíso México, 2016).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La poesía viaja en tiempos de cuarentena:
Nuestros cuerpos como sitios arqueológicos

Tercera entrega

 

身体作为考古遗址:六诗人朗诵——隔离时期 诗在飞行 III

 

 

 

 

2020

¿Cómo verán los seres futuros nuestro tiempo? ¿Nuestra vida y retos? ¿Nuestra lucha por una sociedad ideal, libre y justa? ¿Encontrarán nuestra poesía en los fósiles que podrían existir o no dentro de cientos de años? ¿Pueden los restos de nuestros cuerpos servir como testigos de nuestro tiempo? ¿Puede la Poesía del cuerpo avanzar más en las arenas políticas y sociales de nuestra breve existencia en esta enorme tierra en la que vivimos?

El poema de Meng Lang Mi cuerpo choca con la historia, escrito en mayo de 1989, es para siempre la fuente de inspiración para los poetas de su generación que experimentaron, presenciaron o incluso sólo escucharon sobre el movimiento estudiantil ese año en China. Se lanzó, con su cuerpo y alma, a ese movimiento histórico que fue aplastado en junio. Un fracaso que parecía haber anticipado, un fracaso que él, que Song Lin y muchos otros chinos han pasado sus vidas llorando, y pidiendo reparación y justicia. La tristeza que era un bebé y ahora es un adulto de 31 años llamado June como Bei Dao lo llama en su poema, “June”. O “Incluso las muertes de esa época han crecido, / se han hecho tan viejas que incluso sus obituarios / podrían haber dado a luz niños ahora”, escribe Yan Li.

Pero mirando la tragedia de junio desde una perspectiva más amplia, ha habido muchas luchas similares continuamente en todo el mundo. Sólo hay victorias momentáneas. Los idealistas están destinados a un largo viaje, buscando siempre un futuro más brillante. Ha habido tantos momentos oscuros en la historia en que la gente común se convirtió en víctima, “basura” o “carne de cañón”, como dice Jiang Xue. Nuestros cuerpos son las únicas balas con las que podemos disparar, como imagina Huang Fan en su poema. Y Yang Biwei, ella simplemente prendería fuego a todos los absurdos y miserias. ¿Habrá poesía “protegiendo los escombros” −para usar las palabras de Liu Zongxuan− con nosotros? ¿Vivirá la Poesía del cuerpo una vida más larga que los cuerpos? ¿Soportará la Poesía del cuerpo (学 诗 学) todos los sufrimientos por los que han pasado los cuerpos?

 

Ming Di

 

 

 

孟浪
Meng Lang

 

Meng Lang (1961-2018), nacido en Shanghai como Meng Junliang , fue un importante miembro del grupo de poesía avant garde en Shanghai, desde la década de 1980 hasta principios de los noventa, donde fue cofundador de varias revistas independientes. De 1995 a 1998, fue poeta residente en la Universidad de Brown, en los Estados Unidos. Posteriormente se mudó a Hong Kong, donde murió, en 2018, de cáncer de pulmón. Es recordado como un de los más señeros poetas experimentales de Shanghai. La viuda de Meng Lang, la poeta Du Jiaqi 杜家祁, lee este poema en el video que se presenta a continuación.

 

 

 

躯体野蛮地向历史冲
Mi cuerpo choca con la historia

 

¿Qué deseamos del
fracaso que se avecina?
Suficientemente valiente,
una mano se ha levantado
pero está llena de rendición.

Las otras manos asediadas
se han unido en un círculo.
Pero yo soy más temerario.
¡Yo azoto las nubes negras de la historia
con mi puño!

Una tormenta está decidida a caer.
Pólvora o mercurio, cada uno tiene su decir.
¡Me convierto en un alquimista
y saco de mi funda de hombro
una pistola imaginaria!
O un termómetro.

¡Brutalmente, mi cuerpo choca con la historia!

1989.5.29

Traducción de Gustavo Osorio de Ita.

 

 

 

严力
Yan Li

 

Yan Li nació en Beijing y es pintor, poeta, escritor de ficción y ensayista. A mediados de la los años ochenta, se mudó a Nueva York, donde comenzó a publicar una revista china que publicaba poetas experimentales de dicho país. Fue miembro del grupo vanguardista de artistas visuales llamado The Stars y estuvo asociado con los Misty Poets en China. Ha publicado numerosos libros de poesía, varias novelas y algunas colecciones únicas de poesía y pintura.

 

 

 

悲哀也该成人了
Incluso la tristeza ha crecido

 

Tantos años han pasado,
incluso las muertes de aquel tiempo han crecido–
se han vuelto tan viejas que incluso sus obituarios
podrían ahora ya haber dado a luz a niños propios.

Una parte de mí permanece en ese año,
pero incluso esa parte ha crecido.
Se ha convertido en una dirección de email vigilada de cerca.
Pero también ha aprendido a saltar muros y rejas,
a hojear las páginas de las injusticias del pasado.

Las apasionadas llamadas de trompeta nunca han sido acalladas.
Su sonido se sostiene, entretejiéndose con frescas guirnaldas,
pero es demasiado débil como para plantear dudas sobre lo que es real:
¿Por qué todo el mundo –blancos y negros–
están haciendo un brindis y celebran bajo luces de neón?
Cuando paseo por la calle}
¿por qué siempre me encuentro en la plaza
con una persona de nombre El Olvidado
que recita un estribillo que se llama El Futuro?

2014

Traducción de Gustavo Osorio de Ita.

 

 

 

江雪
Jiang Xue

 

Jiang Xue es el nombre de pluma de Jiang Shan, nacido en 1970 en Hunchun, provincia de Hubei. Se mudó con sus padres a una zona minera en Huangshi dentro de la misma provincia y creció allí, lo cual resultó una experiencia bastante única. Comenzó a publicar obras literarias en 1987 y es poeta, escritor y artista. Es el fundador y editor de Houtian Journal (Houtian significa “pasado mañana” en chino).

 

 

 

炮灰
Carne de cañón

 

Tratamos de sujetar las cenizas
con lo que queda de nuestras palmas deformes.
Cuando se mezclan con lágrimas
las cenizas se solidifican en cemento.
¿Sentimos dolor? Estamos demasiado entumecidos
para poder entresacar los fragmentos de las cenizas.

Caen del cielo como nieve
tiñendo nuestros rostros con su negrura,
como si un espíritu castigador quisiera que viéramos
marcados nuestros rostros al mirarnos al espejo.

Entonces debemos bañarnos,
intentar limpiarnos a nosotros mismos,
aunque no es posible lavar la memoria,
ni quitar las manchas.

Astilladas como terminaciones nerviosas en dolor
están en todas las partes de nuestros cuerpos,
clamando hacia nosotros como ríos.

Carne de cañón. Cenizas de cañón.

Rodamos las cenizas de los cañones por la nieve
como intentando crear una bola de nieve gigante
que podría poner juntos todos los miedos
que dominan los remanentes
de nuestros sueños y hacer rodar nuestro silencio.

La bola de nieve de cenizas es enorme, como un monumento
que podría colapsar en cualquier instante:
oscuras cenizas, pesadas y frágiles.

2017

Traducción de Gustavo Osorio de Ita.

 

 

 

 

黄梵
Huang Fan

  

Huang Fang es un poeta y escritor de ficción que vive en Nanjing, China. Sus colecciones de poesía en chino incluyen Elegías de Nanjing y Poemas selectos de una década. Entre sus premios se encuentran el Writer’s Golden Prize en relato corto, el premio de poesía Beijing Literary Prize, el Biennial China Houtian Culture and Art Prize y el premio de poesía Jinling Literary Prize. El poema aquí publicado apareció por primera vez en Mānoa: A Pacific Journal of International Writing, Summer 2020.

 

 

 

 

流放者归来
Regreso de los exilios

 

Antes del amanecer ya quería volver a casa;
a las calles demenciales,
al pueblo rural que no me es descortés del todo.

Aquí, como un soldado herido, extraño a quienes amo.
Mis heridas y yo los extrañamos.
No puedo decir que amo la vieja estéril tierra ni que amo
los desastres que circulan como moneda.

Soy sólo una hormiga que sabe que la agrietada tierra anhela la lluvia.
No soy sino una huella sin miedo de andar más lejos
sobre el camino interminable. Sé que la primavera no ha llegado,
florecen sólo flores falsas.

Quiero enviarme al pasado, como una plaga que vuelve
a mi lugar de origen, donde las enfermedades estallan una tras otra.
Quiero prepararme para la soledad, nunca deseando una reunión
como el mitológico pastor que conoce a su tejedora
cada 7 de julio. Mis heridas no existen para ser compadecidas…

2011

Traducción de Andrea Rivas

 

 

 

杨碧薇
Yang Biwei

 

Yang Biwei nació en Zhaotong, en la provincia Yunnan, en 1988 y es una de las poetas más aclamadas de su generación en la China contemporánea. Tiene un doctorado en literatura y ha publicado dos colecciones de poesía y una colección de ensayo. Fue acreedor del October Poetry Award así como del Hu Shi Poetry Award en la categoría de poetas jóvenes. Actualmente hace su trabajo posdoctoral de literatura y arte en la Universidad de Beijing.

 

 

 

家庭背景
Antecedentes familiares

 

Mi padre es un absurdo,
ladrón y asesino a corta edad
sin ningún logro en su edad adulta.

Ahora que crezco, la forma en que me mira
me recuerda cómo miraba a
su primera mujer.

A mi madre le gusta usar gardenias
en el pelo. No sabe,
antes de apresurarse hacia el mercado, si es que está vestida.

Si alguien tocase su pecho derecho,
ella ofrecería el izquierdo.

Mis hermanos y hermanas están cada uno más hambriento que el anterior.
Cada año nuevo o en cualquier festividad,
siempre pelean por las ofrendas
en el altar de nuestros ancestros,
las frutas cubiertas de pesticidas.

Mi hermano mayor se unió al ejército
sólo para derrocar a nuestro padre
y murió con gloria en el campo de batalla.
Mi hermana mayor ama la música, el ajedrez, la caligrafía
y pintar pero se ha fugado con un ermitaño.

Mi hermano menor, un violador,
escapó de la cárcel y se volvió un bandido.
Compró a una estrella de tercera para hacerla su esposa.
Mi hermana más joven murió de SIDA
con muchas catarinas decorando su cuerpo.

Sólo yo me he convertido en alguien sobresaliente y de buen corazón.
Y he tirado la colilla de un cigarrillo de Hongtashan
hacia mi casa y le he prendido fuego a todas las historias.

2013.

Traducción de Andrea Rivas

 

 

 

柳宗宣
Liu Zongxuan

 

Liu Zongxual nació en 1961 en Quianjian, en la provincia Hubei y ha publicado tres libros de poesía. Durante 10 años vivió en Beijing, donde trabajó como editor literario; después volvió a Hubei. En los años más recientes ha trabajado en la Universidad Jianghan en Wuhan como director del Instituto de Poesía Nueva. Ha grabado una lectura en la montaña de su hogar durante la cuarentena del 2020.

 

 

 

身体的遗址
Nuestros cuerpos como ruinas

 

Trajiste la soledad de San Francisco a Wuhan.
Pasadas las 3 a.m. una tenue luz se derrama bajo tu puerta.

Sin poder dormir entre tus libros,
te recuestas sobre tu computadora como si la custodiaras.

Has atravesado el océano para visitarme:
mi camino se hace más angosto.

Visitamos la ciudad en la que vivimos durante treinta años
y la encontramos apenas reconocible —como si sólo hubiésemos pasado aquí una corta temporada.

Una carretera moderna nos lleva a nuestras antiguas casas—
Nacimos en este país, es aquí donde debemos morir.

Para alejar la vejez, ¿qué cosas podemos evocar de la juventud:
qué tiempos pasionales, amantes pasados que nuestros cuerpos aún recuerdan?

El milagroso amor joven y los misterios que nuestros
cuerpos conocían — ahora parecemos residir en un lugar extranjero.

Todo se cae a pedazos, nuestros cuerpos se vuelven ruinas, las llamas
se apagan. Tú estás de pie entre los muros caídos de nuestro lugar natal

en luto. Se ha vuelto casi tan extranjero como la juventud.
Tú vuelve a San Francisco. Yo me quedaré aquí, custodiando los restos.

2011, para Bao Lin.

Traducción de Andrea Rivas