Un poema de Frank O’Hara



Presentamos, en versión de Adrián Ávila Pérez, un poema de Frank O’Hara. Escritor, dramaturgo y poeta estadounidense nacido en Baltimore. Realizó sus estudios en la Universidad de Harvard. Cofundó la Escuela de Nueva York, donde realizó experimentos poéticos en conjunto con otras disciplinas artísticas integrando el mayor número de artes en su obra. La ciudad de Nueva York y su relación con ella, ocupa la mayoría de los temas en su obra poética. En 1966 murió a causa de un accidente de tránsito. Adrián Ávila Pérez. Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por parte de la UNAM. Fue ganador de la beca PAPIAM en 2016 y la beca PADID por parte del Centro Nacional de las Artes. Es coautor del libro Los videojuegos como forma de conocimiento.

 

 

Amanecer

Tengo que decirte
cuánto te amo siempre
lo pienso en las grises
mañanas con muerte

en mi boca el té
nunca es tan caliente
entonces y el cigarro
seca la túnica marrón

me da escalofríos te necesito
y miro a la nieve silenciosa
a través de la ventana

por las noches en el muelle
los autobuses brillan como
nubes y yo estoy solo
pensando en flautas

te extraño siempre
que voy a la playa
la arena está mojada con
lágrimas que parecen mías

aunque nunca lloro
y te mantengo en mi
corazón con un ánimo
real que sentirías orgullo

el estacionamiento está
repleto y yo permanezco
agitando las llaves el auto
está vacío como una bicicleta

¿qué haces ahora
dónde comes tu
almuerzo y había
muchas anchoas?

es difícil para mí pensar
en ti sin estar yo en
la oración me deprimes
cuando estás en soledad

Anoche las estrellas
fueron numerosas y hoy
la nieve es su tarjeta
de llamada no seré cordial

no hay nada que me
distraiga la música es
sólo un crucigrama
¿sabes cómo es?

cuando eres el único
pasajero si hay un
lugar más allá de mí
te ruego que no te vayas.

 

 

Morning

I’ve got to tell you
how I love you always
I think of it on grey
mornings with death

in my mouth the tea
is never hot enough
then and the cigarette
dry the maroon robe

chills me I need you
and look out the window
at the noiseless snow

At night on the dock
the buses glow like
clouds and I am lonely
thinking of flutes

I miss you always
when I go to the beach
the sand is wet with
tears that seem mine

although I never weep
and hold you in my
heart with a very real
humor you’d be proud of

the parking lot is
crowded and I stand
rattling my keys the car
is empty as a bicycle

what are you doing now
where did you eat your
lunch and were there
lots of anchovies it

is difficult to think
of you without me in
the sentence you depress
me when you are alone

Last night the stars
were numerous and today
snow is their calling
card I’ll not be cordial

there is nothing that
distracts me music is
only a crossword puzzle
do you know how it is

when you are the only
passenger if there is a
place further from me
I beg you do not go