Poesía de Honduras: Dania Euceda



Dentro de la muestra de poesía hondureña que prepara Murvin Andino. Leemos a Dania Euceda (Puerto Cortés, Honduras, 1994). Es poeta, guitarrista, dibujante, fotógrafa y diseñadora gráfica.Es estudiante próxima a egresar de la carrera de Medicina y Cirugía en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras en el Valle de Sula. Ganadora del Tercer lugar y Mención de Honor al mérito en el Concurso Internacional de Poesía en Homenaje a Mercedes Sosa, organizado por el Proyecto Cultural Mercedes Sosa por Siempre. Forma parte de las siguientes antologías: La Espera Infinita II, Identidad en Resistencia, Poemas para la paz. Real-izar la paz y Antología poética y pictórica. Homenaje a Mercedes Sosa.

 

 

 

CATACLISMO

De fondo suena el telediario, anunciando
el cataclismo.
Afuera, la muerte.
Adentro, mi corazón macerado
golpeado por mil preguntas.
¿Para qué el dolor?
¿De quién la alegría?

Los ensangrentados
y sedientos,
anegados sobre sus propias lágrimas
eximen de responder
a mis preguntas.

Escuchan los pasos del olvido
y se esconden entre la nada;
para limpiar sus rostros
y sonreírle ceremonialmente
a las penas.

¿Es real la alegría?
Se preguntan,
mientras imaginan otras formas,
otros mundos,
otros sueños…

 

 

SAUDADE

De niña me dijiste
¡Sueña!
Y aunque que te has ido,
quiero contarte a detalle
que ahora soy la chica
que imaginaste;
fiel seguidora de sus sueños,
inmersa en sus libros,
mujer sanadora,
amigable y sincera,
amante de los domingos
por la tarde en casa,
con la familia…
Caminante sin prisa,
visitando tu lugar en la montaña
y cantando tu canción favorita
con mi guitarra.

Quiero contarte que soy eso
y un poco más;
a veces me olvido de mí misma,
cuando miro a los ojos
de los demás.
Me he caído una y otra, y otra vez…
y en cada aterrizaje
me conocí profundamente.

He triunfado por sobre
todo mal pronóstico,
he creído en lo imposible
y lo he tomado en mis manos.

Mi mayor premio ha sido
la sonrisa de mi madre.
Encontré mi tesoro entre los árboles.
He vivido el silencio
y lo he amado.

He tocado mis heridas
con la ternura del alma,
y de sus accidentadas huellas
han crecido flores.

He vivido en la ciudad;
bailé entre su ruido,
llevando el recuerdo de mi pueblo
tatuado en la piel.

He vivido más de lo que mis años
me permiten,
he crecido con el sol,
he brillado junto a la luna.

Y cuanto más lo pienso,
mis viajes más hermosos
han sido,
cuando vuelvo a casa…

Donde me espera tu recuerdo.

 

 

DIME

¿Quién te dio ese sol intenso
que surge en tu mirada?
¿Quién no perdería la razón al verte
cuando llegas como el alba?

No eximas respuestas
que todo en ti te delata…

 

 

TERQUEDAD

Así nombré
a la última flor que me diste.
La que se resiste
a perder sus pétalos,
aferrándose al entorno que te describe;
oculto entre las pirámides de cartas
y castillos de arena,
en una fogata bajo la noche estrellada,
en la luna,
constelaciones,
en el rocío…

 

 

CAOS Y COSMOS

Antes de ti, existió el caos.
Llegaste a mí,
abrazándome desde lo simple;
como la poesía, liberando mi alma.
De forma inesperada
volví a mi origen,
al cosmos…

Ahora te nombro como un silencio.
Me llamas poetisa
pero aquí el poeta
eres tú…