Dossier de poesía dominicana: Manuel Bidó Mateo

Leemos, en el marco del dossier de poesía dominicana que prepara Bileysi Reyes, algunos textos de Manuel Bidó Mateo. En 2018 publicó su primer libro, Nubes de sangre y otras escenas (microficción). 

 

 

Manuel Bidó Mateo (San Juan de la Maguana, 1994). Es ​​ poeta, compositor y editor de libros. Estudia ​​ la carrera de Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. En 2018 publicó su primer libro,​​ Nubes de sangre y otras escenas​​ (microficción). ​​ Para el 2026 proyecta publicar varias obras, entre ellas poemarios, textos didácticos y ediciones de poetas dominicanos. Se considera una persona ​​ tímida; ​​ por ello encuentra en ​​ la literatura su principal medio de expresión.​​ ​​ Los poemas seleccionados pertenecen al poemario​​ Discernir los cuerpos​​ (inédito).

 

 

 

 

 

 

 

IV

 

El hombre conoce figuras literarias,​​ 

cordeles amordazos por la lluvia

cuando un libro despierta.

Tiene forma de lágrimas,​​ 

ojea su historia​​ 

en la palma de una mujer,​​ 

cuyo vestido agita el alma.

Es aforismo célebre, locura cuerda

nube que nadie distingue.​​ 

Es vocablo, suspiro breve,​​ 

en la infinita ola de los días.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

VIII

 

En el hogar, vuelvo a la primavera

del año pasado.

Asisto a bailar con mi suerte negro

y me piden que recita algún cosmo​​ 

sobre los ojos alfabéticos.​​ 

Suspiro.

Enseguida se forman el iris,​​ 

dos flamencos,​​ 

una penumbra sin tuétanos,​​ 

para reclamar las imágenes del

verso.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

XII

 

Ojalá​​ 

haya luz​​ 

como lodos en el aire.​​ 

Ojalá mi pez no ladre

sin digerir los tambores​​ 

que trajo este barco maravilloso

donde guardo​​ 

 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ pedazos de sal.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

XIII

 

Los arquitectos ya no se reúnen​​ 

a discutir si la luna es flácida

o de cuál esquina salió aquella mujer

cuya fiereza guarda más allá del​​ 

barrio.​​ 

Sin embargo, afilan sus voces

en busca del mimo que ofrece​​ 

 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ la palabra.​​ 

 

Bailan de rodillas

como si los castigaran​​ 

por viajar a jardines​​ 

donde nace y muere la libertad.​​ 

 

Los arquitectos laten entre

quimeras.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

XX

 

Durante años, mi cuerpo se ha​​ 

negado a sí mismo.​​ 

Como fruto maltratado, anhela

madurar en soledad,​​ 

sin que nadie interfiera.​​ 

 

“Ya no será frágil”, se repite a sí

mismo,​​ 

pero en la montaña

los cerdos gruñen en su encierro.​​ 

Les recuerdan su propio dolor,​​ 

que no es dolor, sino la pérdida

de algo que el tiempo ha desgarrado.​​ 

 

 

 

 

 

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ 

 

 

 

***

 

 

Otros poetas dominicanos en el dossier son: 

Jordan Manuel Hernández / Ronny Ramírez / Indhira Itsuki Roca /  thaís espaillat ureña / Heidy Lorenzo / 

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