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Miguel Iriarte es poeta, periodista, ensayista, gestor e investigador cultural. Ha publicado los siguientes libros de poesía: Doy mi palabra, Segundas intenciones, Cámara de Jazz, Poemas reunidos y Semana Santa de mi boca (tres ediciones). En coautoría con Enrique Muñoz Vélez publicó el libro Historia del Jazz en Colombia. Acaba de publicar su sexto libro de poemas titulado Bluesvalía y tiene en proceso de edición la novela La Ceja del Tigre y la colección de columnas, artículos y ensayos Yo protexto. Actualmente trabaja en un nuevo proyecto narrativo titulado Tocado por la música.
Bluesvalía
i.
Se habla de lo que vale y lo que duele
Se canta en el sistema del azul
De lo que puede aprovecharnos la desgracia
De la indiscutible ganancia del dolor
De lo que pasa cuando todo pasa
De lo que enseña la muerte
Con su cátedra
ii.
La muerte es triunfo y es fracaso.
Hijo. Tú ganas
Porque te vas completamente puro
Porque andas liviano en tus cenizas
Te liberas del tiempo y sus escorias
Huyes perfectamente indiferente
Viajas invicto olvidado de todo
Solo a nosotros pesa la memoria
iii
Fracasamos nosotros
Porque debimos ser primeros
Es lo que dicen los sabios y los libros
El turno de la muerte se respeta, hijo
No se vale saltarse el puesto de la fila
Ahora es tanta la ventaja que me llevas
Que solo te alcanzo a ver en el recuerdo
Que está uno un poco aturdido en su destino
Porque aunque se sabe y se puede adivinar la ruta
Tú te llevaste parte del camino
Pero de todas formas llego
iv.
Tus tesoros hallados en el patio
Tus cartas de aventurero que se iba
Las visitas de tus extraterrestres,
Extraterrestre tú
Tus días de actor reconocido
Tu amor perfecto por las mujeres imperfectas
Tu filosófico coqueteo con el suicidio
Tus amores con la Pizarnik
Tu cultivada estatua de los músculos
La búsqueda de lo que nunca hallaste
Tus mamotretos de filosofías obscuras
Tu obsesiva preocupación por este mundo
Tu enferma inteligencia incomprendida
v.
Te hablo de lo que vale y lo que duele
De lo que yo he perdido sin remedio
De la indiscutible ganancia del dolor
Hijo, este blues quiere ser mi saludo nervioso
en esta noche
Una manera de decirte que te pienso
Que acabo de ver señales en el cielo
Que me saludas
desde una nave que zumba
frente al balcón que cuelga sobre el mar






