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CÍRCULO DE POESÍA

 

Poesía italiana: Zingonia Zingone

03 Abr 2014
Zingonia Zingone

 Presentamos un breve recorrido por la poesía de Zingonia Zingone a través de sus poemarios Máscara del delirio (2006), CosmoAgonía (2007), Tana Katana (2009), Equilibrista del olvido (2011) y Los naufragios del desierto (2013). Además de ser narradora y traductora forma parte de la junta directiva del festival internacional de poesía “Kritya” (India)

 

 

 

 

 

 

De Máscara del delirio (2006)

 

 

 

I.

 

Soy una casa vacía de pensamientos

Tu latido toca con insistencia

Ese cedro hecho puerta

 

 

La caracola

 

Observo el mundo

desde mi refugio

me asomo y me retiro

sujeto el peso de mi soledad

me muevo en busca de otra ribera

donde calentar mis huesos

y solear mis dudas,

donde acompañar mi nostalgia

con la música de las olas.

 

Paso a paso me alejo de ti,

paso a paso me acerco más.

Al reventar las sombras

salgo de mi refugio,

la noche canta

bajo un manto de estrellas,

flautas y liras.

 

En tal serenidad me abandono

hasta advertir que tu primer rayo

traspasa mi túnica de seda.

 

Retorno triste a mi cueva.

Me encierro bajo la gravedad del deseo

y vuelvo a ser la de siempre,

aquella sinuosa caracola encarcelada.

 

 

 

Nostalgia

 

Enfermedad mortal

que vacila

entre el tiempo y la distancia

 

Estado irreversible

generador del deseo

dulce y doloroso

por lo perdido

 

De aquella parte de mi

que vivió en ti

y sin ti muere

para siempre

el “yo” expatriado

de mi “tú” originario

 

Sabor a nacatamal

en la búsqueda de mi tiempo perdido

 

Desterrada,

el bolero se ha convertido en mi canto nativo

y solo quiero lodo que huela a boñiga y humedad

 

Consciente de que

el retorno no promete

reencuentro

 

Impotente frente a la esperanza

ilusoria

de una estación vivida

que no regresará.

 

 

 

 

 

De CosmoAgonía (2007)

 

 

 

 

Coliseo contemporáneo

 

A George Bush Jr.

El emperador del mundo

reorganiza el Medio Oriente

con su ejército disciplinado

de fuerzas unidas

cosmopolitas.

 

Gladiadores en uniforme de fatiga

aeronáuticos

marinos y submarinos

informáticos

espías y contra-espías

infiltrados

 

todos juntos

para domar las feroces

fieras fundamentalistas

 

y el público aclama.

 

Bestias entristecidas

desalojadas

desnaturalizadas  huérfanas

iracundas.

 

Revientan las jaulas

en el nombre de Dios

porque ya no aguantan

al Emperador optimista

 

invadiendo el universo

$anguinariamente $onriente.

 

 

 

 

 

Globalización

 

Los tres hombres

mayormente

acaudalados

del mundo

poseen más riqueza

 

que

 

el conjunto

de los cuarenta y ocho países

menos afortunados

de la tierra.

 

Una equitativa

distribución

de la riqueza.

 

 

 

 

 

Vías perfumadas

 

Exposición Universal 2010:

“una ciudad mejor,

una vida mejor”.

 

Así los ingenieros creativos

preparan carreteras perfumadas

en beneficio del medio ambiente.

 

Fragancias de jazmín y limón

desplazan

el olor del asfalto caliente.

 

Sonríen

y  abaten

los barrios poblados.

 

Encima de los cadáveres

brotan orgullosos

kilómetros de edificios.

 

Quiméricos,

encubren el llanto.

 

Lejos de las orillas

del río Huang Pu,

la llaga sangra.

 

 

 

 

 

 

                                                    Periferias                                                                                                                                

 

Camina triste

el perro vagabundo

por las calles de la soledad.

 

Busca amparo

en la noche

refugia su mirada

en la complicidad de la luna.

 

El barrio huele a verbena:

la pólvora colorada estalla

en las alturas,

enciende el firmamento

de un nuevo año.

 

Botellas vacías

y vidrios rotos

bolsas plásticas

despojadas de alimento;

residuos filtrados

de almas fiesteras.

 

Camina sordo

el perro errante

por las bullas del gentío.

 

Busca esperanza

en el amanecer

borra sus huellas

del asfalto mundano.

 

Así pasan los días

en la periferia cosmopolita

y para él

no hay agua ardiente

ni maní azucarado,

se nutre de nostalgia

recorre un desierto.

 

De Tana Katana (2009)

 

 

 

 

Un registro limpio

 

Los miedos me asaltan

 

y pienso que la fe

es cosa de locos

 

que el pasado existe

y que ríen los fantasmas

de noche

danzan sobre las copas

hendidas

aguardan el alba

desfalcan

el presente

 

son aquellos años

en que cacé sueños

volqué todo

en vida

sangre

huella

 

¿soñar no cuesta nada?

 

hacer efectivo un trago

poco potable

 

guardar callado

el cólico

de los recuerdos.

 

Será cosa de locos

pero a Dios le pido

un registro limpio

 

(que realmente

los publicanos y las prostitutas

lleguen antes a su Reino)

 

que aquellos sueños

deformados en pecado

caigan en la poza de canfín

se desvanezcan en humo negro

asciendan

 

porque quiero que este sueño

sea mi realidad

 

porque quiero tanto

este amor y tengo fe

y no tengo miedo

y no estoy loca.

 

 

 

 

De Equilibrista del olvido (2011)

 

 

 

El contrapeso

 

La bailarina de Degas

coloca en la punta

de la zapatilla derecha

toda su existencia.

 

En el ápice del equilibrio

de inmodestas volteretas

y flash,

desde el silencio irrumpe

un rostro

que la devuelve a su infancia.

 

Pierde el contrapeso del olvido

y precipita,

y se quiebra.

 

La bailarina de Degas

tuvo una vez un padre.

 

 

 

 

 

Raíces

 

Nunca sentí la exigencia

de escarbar mis raíces

semilla

en la tierra/mundo

que originó mi sangre.

 

¿Qué importa si no fue Adán

si sólo soy

célula de una célula del mar?

 

¿Qué importa si en otra vida

fuimos hermanos o amantes

desconocidos

gente nacida del mismo

latir del tiempo?

 

El barro húmedo

es señal de pertenencia

el aire

el silencio

parpadeante  inagotable

que se renueva y es respiro

del alma.

 

Me preguntan quién soy.

Me encojo de hombros.

 

La tradición es un marco

sobre una mesa de noche

jaula que encierra

el futuro

nombre que define

el límite

 

se agota

como hoja seca

o sigue su curso

desde el cauce del río.

 

¿Qué busca tanto atrapar

el hombre? El grano de arena

recibe indefenso

la ira del mar

su caricia

su lunático ir y venir

sin fronteras.

 

 

 

 

 

 

Espera prolongada

 

Quizá nunca llegues

quizás el amor

sea precisamente esto:

horizonte luminoso

distante e inalcanzable.

 

 

 

 

 

 

Estrategias no planificadas

 

Entrar en la vida de un hombre

que está triste

y tiene a otras mujeres

 

entrar sin que se dé cuenta

como un sueño

una promesa

o la muerte.

 

Mirarlo esconder los ojos

cerrar la voz,

 

soltar un grito del tintero

acuclillado sobre su cama;

 

mirarlo desde la memoria

ausente de mi fantasía.

 

Forzar la mano

dulcemente

 

forzar un puesto

entre las fotos que encienden

las paredes de su soledad.

 

Descubrir que ya estaba escrita

mi presencia,

 

que los otros cuerpos

sobran,

 

que sólo quedará el eco mudo

de párvulos implorares

 

y que aquellas noches se harán partícula del recuerdo;

 

descubrir de pronto que

soy pila bautismal

luz al fondo del camino

una apnea y el más hondo respiro;

 

descubrir que él sigue triste,

porque está feliz.

 

 

 

 

 

El pájaro solitario

 

Trato de contener la ira

de amar por encima

de toda injusticia

 

trato de seguir la ruta

 

caigo   me quiebro

levanto los ojos al cielo

 

me pregunto cómo

la bandada logra

tan impecable

coreografía

 

¿cómo hará el pájaro solitario?

¿podrá él cerrar sus alas

romper las filas

sin destrozar la danza?

 

 

 

De Los naufragios del desierto (2013)

 

 

 

 

El oráculo de la rosa

 

V

 

La tempestad nace de la ira de los dioses.

Khalil viene del desierto y sabe

que la mujer es misterio velado.

Las agujas de arena hieren su rostro,

penetran y lastiman,

dejan huella en sus versos.

La tempestad muere en la dicha eterna.

Khalil es un hombre del desierto,

donde el destino es nómada

y la ira de los dioses se resuelve

en la danza de las huríes.

 

 

 

XVII

 

Una caravana de pájaros traza la ruta.

Khalil levanta los ojos. Las nubes pregonan lluvia.

Triunfa el verdor del trópico, la exuberancia

de la tierra mojada.

Khalil respira libre de sombras

y como girasoles nacen de sus manos

los versos de la luz.

Un relámpago parte las horas

en infinitas centellas de Venus.

Khalil aguarda libre de sombras.

Las centellas unen su canto,

funden su luz en un único fuego.

Khalil permanece en posición de loto.

Florece en su campiña una mujer.

Es la mujer que lleva la semilla del amor.

 

 

 

 

 

Las campanas de la memoria

 

I

 

En una esquina de la noche

una niña abraza sus piernas,

se balancea en trance y llora.

Las lágrimas bajan

por los costados del cuerpo,

caen sobre la calle empolvada

de un invierno sin lluvia.

Monstruos afloran

con rostro de hombre,

roban el grito de un horror,

tapan su boquita

de clavel prendido y gozan

del mismo gozo maldito

que ilumina el rostro de Shaytan.

Cierra los ojos, se ampara

en la oscuridad del dolor,

rasguña sus muslos como gato engañado,

hunde su rostro en los abismos.

 

 

 

II

 

Soraya tiene ojos de carbón.

Su cuerpo fino lleva el peso

de una infancia

manoseada por el destino.

La casa es su tumba;

el murmullo de la gente, su muerte.

Se mira al espejo y oscila el vientre;

ensaya la danza de la diosa madre.

Las campanillas sonoras

rodean su estrecho vientre

como el abrazo del amado.

Correa que ciñe el cuello del perro

hasta dejarlo sin aliento;

vientre agotado, surco de calambres,

tatuaje de una rabia implacable.

Soraya danza en la tarima

para fugarse de sí

y arrancar los clavos empotrados

en la carne de su memoria.

 

 

 

 

 

Río escondido

 

II

 

Una lagartija duerme en la arena.

Bâsim construye un muro de fósiles

contra los ataques del viento. Cómplice,

vigila el sueño de la hermana réptil;

se pregunta qué sentirá ella

al abandonar la cola o una pata

para despistar al enemigo.

¿Será eso como huir de uno mismo

para huir del peligro?

Un alacrán cruza la frontera,

fija su negritud en el áureo mediodía

del niño. Empuña su arma letal,

afila el aguijón, busca el blanco

en el blanco muslo de Bâsim.

El niño vela el sueño de la hermana

réptil. Relámpago es la mano que aferra

y tira el brazo de Bâsim. La fuerza animal

de la madre levanta al niño en vuelo.

Cae el muro fósil, despierta el sueño

réptil. Cae el niño lejos.

La lagartija no huye, se atrinchera.

El bicho alígero cruza el frente

y se borra entre las dunas.

Desde la arena Bâsim se pregunta por qué.

Un gesto inexplicable. Una madre en apnea.

 

 

 

V

 

La arena danza al ritmo de un suspiro,

cortina de afanes que separa una madre

de su hijo. Bâsim juega, tira una semilla

de dátil, brinca con una, luego ambas

piernas, desde la tierra,

evitando bordes y dudas,

su meta es el cielo.

El niño cae y se levanta; regresa a tierra.

Lanza otra vez el hueso del dátil

e intuye que la vida se vive a saltos;

pequeño acróbata de los abismos.

El palpitar de una madre en el desierto,

gemido enterrado en la arena;

el estrechar enérgico de un hombre,

el fruto que al consumirse crece,

consumido una y otra vez.

La dimensión del tiempo oscila

entre la primera estrella del ocaso

y un niño que grita «¡rayuela!».

 

 

 

 

 

 

Datos vitales

Zingonia Zingone es Poeta, narradora y traductora. Creció entre Italia y Costa Rica, y es licenciada en Economía. Vive en Roma. Ha publicado cuatro poemarios en castellano, dos de los cuales han sido traducidos y editados en Italia. Equilibrista del olvido / L’equilibrista dell’oblio (Editorial Germinal, 2012; Raffaelli Editore, 2011), ha sido traducido al inglés The Acrobat of Oblivion (Poetrywala, 2011) y al kannada  (Aharnishi Prakashana, 2012). Su último libro Los Naufragios del desierto (Vaso Roto Ediciones, 2013) se compone de tres cuentos escritos en versos. Su obra ha sido incluida en numerosas revistas literarias y ha sido traducida a varios idiomas entre los cuales: inglés, chino, hindi, kannada, marathi, malayalam y albanés. Obras traducidas al español: Alarma de Virus (Ediciones Espiral, 2012), del poeta marathi Hemant Divate y La Cruz es un camino (Edizioni della Meridiana, 2013) del italiano Daniele Mencarelli. Integrante de la junta organizadora del festival internacional de poesía “Kritya” (India). Desde el 2007 ha participado en numerosos festivales internacionales de poesía en América Latina, Europa y Asia.

 

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