Poesía española: José Sarria



Presentamos una breve muestra del trabajo de José Sarria (Málaga, 1960). Además de poeta es ensayista, investigador y crítico literario. Ha publicado dieciséis libros de poesía (traducido al árabe, italiano y francés). Es Secretario General de la Asociación Colegial de Escritores de España (Andalucía), así como de la Asociación Internacional Humanismo Solidario y miembro de la Junta de Gobierno de la Asociación de Escritores y Críticos Literarios de Andalucía.

 

 

 

 

 

 

 

RAÍZ DEL AGUA

 

¿Quién me habló desde el agua?

¿No fue acaso la sangre

izando sus banderas

con el leve sonido de la noria?

 

¿Quién me habló desde el agua

y alcanzó mis raíces

con esa arquitectura

ligera de sus cauces?

 

Es el agua, que como levadura

erige sus montañas de palabras.

 

( Inédito )

 

 

 

 

 

LA TARDE

 

“Con el báculo

azul de la memoria desandaré el camino

hasta la calle donde un niño pudo

edificar un mundo.”

(JUAN REJANO)

 

 

Apoyado en el báculo azul de la memoria recorreré la empinada cuesta por donde la indecisa luz derrama el aroma remansado de otro tiempo: tránsito de cenizas que surcan hasta mi frente las aves blancas de la infancia, en el borde del olvido, desde un lugar donde ya nadie nos recuerda.

A la puerta de esta casa espero tempestades y viejas furias, presintiendo que me enfrento a otras voces. Pero no estoy solo, me acompañan todos los nombres de los que conmigo caminaron, sus viejas cicatrices y el himno de sus sombras.

Esta es mi casa. Entra, no te inquietes. El murmullo de mi historia no es triste, le acompaña el sol de algunas estaciones y aquí oirás al agua dialogar con la piedra, el rumor del caudal en donde un día bebieron las garzas bajo un antiguo granado, el susurro de la tarde extinguiéndose contra el horizonte y la voz quebrada de alguna canción sureña. Mi historia te hablará del lenguaje con el que un día se rebeló mi sangre.

Esta es mi morada. La casa de un hombre, de candor inagotable, que aún espera el prodigio de los primeros soles.

( Inédito )

 

 

 

 

 

 

GUADALQUIVIR

 

“Al despedirse de la Andalucía

sintió el sabor salado de la muerte…

Guadalquivir mi corazón se llama.”

(ANTONIO GALA)

 

 

 

Abrí mis brazos y se convirtieron en calles de agua por donde transita la sangre de geniles y guadairas. Mi corazón se hizo más ancho mientras atravesaba pinedas, olivares y campiñas, perforando el pecho de Andújar, Sevilla y Córdoba con la profundidad del cante de las minas.

Volví la vista de siglos y contemplé al instante cómo mi fecundidad fue patria de reyes tartesios y de legiones romanas.

-Yo soy el agua del islam y la fe del bautismo -musité con la calma de quien se abandona, por amor, a su destino.

Con el sabor de las marismas adiviné la fértil voz de los hijos de la Andalucía y, al fin, presintiendo la eternidad, me adentré en las aguas de un mar que me abrazaba.

Volví la vista, por última vez, antes de entregarme a la letanía de las olas, mientras el océano preguntaba por mi nombre: Guadalquivir mi corazón se llama.  

 

( De Raíz del agua )

 

 

 

 

 

EL SUR

 

A Julio Martínez Mesanza, Mohamed Doggui, Rafael Morales y Diego Valverde

 

 

Aquellos fueron días

felices, cuando el júbilo

del címbalo, el laúd y los panderos

se mezclaba con el aroma

de las especias y la menta,

con el perfil de las muchachas

junto al camino de las pitas,

con la luz que se extingue

contra el azul de un mar

que baña la bahía de Cartago.

 

Aquellos fueron días

colmados de fortuna

cuando creímos alcanzar

la eternidad, y nos sentimos

los héroes de nuestras vidas;

días cuando era suficiente

el placer de un té con piñones

en alguna de las terrazas

de Sidi Bou Said.

Entonces, ¡era

tan fácil conquistar el mundo

y saborear el laurel

de nuestra propia

existencia!

 

En aquellos días el Sur

no era un punto

en el itinerario de los mapas.

El Sur era la dicha

de mi corazón cabalgando

sobre el celeste de las puertas

de Sidi Bou Said

mientras el olor amarillo

de los limones anunciaba

el triunfo de la vida.

 

( De Raíz del agua )

 

 

(*) Sidi Bou Said es un pueblo de Túnez que destaca por la belleza del color azul mediterráneo de sus casas y la policromía con que se engalanan las puertas.

 

 

 

 

 

 

LA OTRA ORILLA

 

A Ahmed M. Mgara

 

 

Me hablará tu mirada

de jardines de enamorados

donde las tórtolas zurean

entre azahar y almendros florecidos,

del agua del islam,

de olivos, surtidores,

acequias y molinos arabescos.

 

Me hablará de canciones de jóvenes poetas,

de místicos sufíes

buscando alcanzar el rostro de Dios,

de ulemas que no aprueban

la sangre de los mártires,

de arquerías y aleyas,

de pétalos de paz,

de la misericordia

que ilumina madrazas y mezquitas.

 

Y me hablarán tus gestos

de rojas alcazabas,

de generosos zocos

cubiertos del color de las especias,

de pupilas de jóvenes

buscando la sorpresa tras el velo,

de la sabiduría, de vergeles,

del perfume a jazmín

que embriaga los sentidos.

 

Veré

en tus palabras

a mis padres y a sus padres llegar

de un pasado glorioso.

Y sabré que al mirarte

o al estrechar tu mano,

en la Plaza Feddan, mientras bebemos

una taza de té o compartimos

un plácido narguile,

estaré

alcanzando la otra orilla

que me faltaba.

 

( De Raíz del agua )

 

 

 

 

MEDINA DE FEZ EL-BALI

 

No guardo más tesoro que el recuerdo

de unas calles estrechas

desbordadas por el color

de la menta, del sésamo

o el azafrán.

 

Las empinadas cuestas de la infancia

se inundan de la voz del almuecín

con la llamada al rezo,

del olor a ternura de mi abuela,

de la luz del estío

o de la paz que habita en la madraza.

 

La secular constancia

que horada el laberinto de los días

me devuelve las horas que descansan

en los azules mapas de mi sangre.

 

( Inédito )

 

 

 

 

 

MEDINA AZAHARA

 

 

Entregué la ceguera de la guerra

por la blanca belleza del almendro

y dediqué mi tiempo

en Madinat al-Zahra

a comprender la voz de los sufíes.

 

Abandoné la

 ira de los hombres

por el suave murmullo de las aguas

que repite como una letanía

la plegaria sagrada: “Bismillah

ir-Rahman ir-Rahim”

 

Y al fin, edifiqué

esta ciudad

para la paz. Aquí mi corazón

reposa contemplando el vuelo de las garzas

o la belleza de los arrayanes

mientras busca la gracia del Altísimo.

 

Por ello,

¡oh, viajero!, no detengas

tu mirada en la simple visión de los acantos

o el estuco que cubre las estancias.

No demores el tiempo

en la visión efímera

del impoluto mármol,

en las rojas arcadas, los jardines,

o el sereno equilibrio de las caligrafías.

 

Antes bien, si contemplas

mi ciudad, reflexiona

acerca del placer

pasajero que ofrece

la vida

y consagra

íntegro el mihrab de tu corazón

para Aquel de quien nace

la clemencia

y la misericordia:

Rey de paz que acrisola

la piedad y el perdón de los pecados.

 

( De Raíz del agua )

 

 

 

 

SODOMA

 

Ni siquiera Lot pudo imaginar

que muy dentro de aquella esfinge

seguía palpitando un corazón

tan libre a quien no pudo poner bridas

la tozudez de un Dios ajeno a sus latidos.

De vez en cuando dicen que sus ojos

miran hacia Sodoma

por entre las aristas cristalinas

de la sal, intentando rescatar

los recuerdos de quienes,

hoy cenizas, ayer

fueron su propia sangre,

sus besos, la locura desmedida.

 

( De Sepharad )

 

 

 

 

 

 

CHEFCHAOUEN

 

Para Abdeslam Chaachoo

 

 

En Chaouen el olor

del hachís tiene la dulzura

del tiempo detenido.

El humo atrapa los recuerdos

y concibe el prodigio de otros mundos

entre casas añiles y encaladas mezquitas.

 

En Chaouen el olor

del hachís no tiene el agrio sabor

de lo prohibido. Su fragancia

se asemeja a la mano de los dioses

mientras el té penetra en la garganta.

 

En Chaouen los ojos dilatan

las horas y la rebeldía

resucita en las tumbas

de los héroes

al olor del narguile.

 

( Inédito )

 

 

 

 

 

 

INFANCIA

 

“Hacia el Sur se dirigen los vencejos,

los siglos más hermosos de mi infancia.”

(JORGE DE ARCO)

 

 

Cuando cae la tarde, al final de los años, los recuerdos se inclinan como las ramas de los árboles de un bosque abandonado. El perfume del aire convoca a las primeras inocencias y me hace regresar hasta un lugar en donde aguardan las horas más hermosas, a un patio en el que aprendí el lenguaje del agua y los jazmines.

Allí está. He visto cómo me mira y sonríe. No se ha ido. Espera en aquel preciso santuario, universo donde las cosas y los lugares mantienen, intactas, sus promesas: el amor adolescente, el candor inagotable, las barcas repletas de frutas y canciones, el camino de los naranjos o el olor de las manzanas de oro: los destellos más altos, los himnos de las victorias.

Mirándote a los ojos, contemplando tu acendrado rostro, sé que tú estás y que soy yo, quizás,  el extraviado, el abatido, el ausente, y que ya no encuentro las palabras con que nombrar lo que tanto amabas. Sin ti no me quedan ojos con que mirar desde tu corazón de niño, pues mi existencia es un extraño naufragio, desdén del tiempo y despojo de mis últimos combates.

Cuando cae la tarde quiero llegar hasta el fondo de las aguas, hasta el abismo de tus ojos, aquellos que encendieron banderas en las terrazas de mi alma, y rescatar de tus rojas sienes promesas por cumplir, y oír tu cadente voz  susurrarme: todavía, todavía,…

 

( Inédito )

 

 

 

 

TEATRO CERVANTES

 

 A Mohamed Sibari, un verdadero resistente

 

“Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.

Y gente venida desde la frontera

afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?

Quizá ellos fueran una solución después de todo.”

(KONSTANTINOS KAVAFIS)

 

 

En un lugar perdido

de la antigua medina

se eleva un alminar,

ayer templo de actores

y voces de comedia.

 

La puerta cerrada del viejo

teatro no sucumbe a los envites

del tiempo

o al desdén

de los que le visitan

que ni siquiera se deslumbran

con sus hermosos azulejos

o del nombre que cierra su fachada:

corona de otra época, gloria de la metrópolis.

 

Es la imagen del que resiste,

como un bastión, la furia

del abandono;

y se asoma expectante,

al atardecer, sobre la bahía

(esperando lo que no llegará)

por si alguna goleta le trajese

noticias que anunciasen

el regreso de los actores;

aunque hay quien afirma

que ya no existen

actores en aquel lado del mar.

 

( De Raíz del agua )

 

 

 

 

(*) El Teatro Cervantes es un antiguo edificio, hoy cerrado, que se desvanece en la medina de Tánger. Este poema está inspirado en otro que, bajo el título de Elegía para las ruinas, escribió el poeta y traductor marroquí Mezouar El Idrissi.

 

 

 

 

 

 

 

HUERTA DEL CIELO

 

“Mi mano está escribiendo el color del recuerdo.”

(MARILUZ ESCRIBANO)

 

 

Mis recuerdos son de un patio arabesco adornado por macetas de bermejos geranios y una huerta que generosa nos regalaba la sombra hospitalaria de los limoneros, a pesar del tiempo y el abandono. El canto de los pájaros, que reposaban en las copas de los escasos árboles que se mantenían en pie, acompañaba a los rayos de sol atravesando sus ramas. Tan sólo su gorjeo desafiaba a la soledad o al silencio de ese santuario, y su sonoro trino transformaba la decadencia de la finca en puerta del paraíso.

Allí, cada tarde los ángeles descendían por la escala dorada de Jacob para escuchar el arrullo de los pájaros, olían el pan aún caliente de mi madre y pronunciaban mi nombre.

Aquella casa es el Sur, huerta del cielo, patria de mi corazón y lugar en donde nacen las raíces del agua.

 

( Inédito )

 

 

 

 

 

 

Datos vitales

José Sarria (Málaga, 1960). Es escritor, ensayista, investigador y crítico literario. Ha publicado dieciséis libros de poesía (traducido al árabe, italiano y francés), narrativa y ensayo. Su poesía aparece en numerosas antologías y recopilaciones poéticas de España, Italia, Túnez y México. Es co-autor de la antología Poesía andaluza en libertad (una aproximación antológica a los poetas andaluces del último cuarto de siglo) (Málaga, 2001), del estudio de investigación al-Andalus, el Paraiso (Granada, 2007), de la antología Calle del Agua. Antología contemporánea de literatura hispano-magrebí (Madrid, 2008) y de la antología Hijos de la travesía. Poetas árabes actuales en España (Madrid, 2013). Ha sido incluido en la ENCICLOPEDIA GENERAL DE ANDALUCÍA. Tomo XIV (Junta de Andalucía). Finalista del Premio Andalucía de la Crítica (año 2000), Primer Premio Internacional de relatos “Cuentos del Estrecho” Fundación Dos Orillas (año 2008) y Accésit del V “Certamen Creadores por la libertad y la paz” Fundación contra el terrorismo y la violencia “Alberto Jiménez Becerril” (año 2011). Ha publicado numerosos artículos de opinión y crítica literaria en diversos medios y revistas especializadas de España, Marruecos e Israel. Es Secretario General de la Asociación Colegial de Escritores de España (Andalucía), así como de la Asociación Internacional Humanismo Solidario y miembro de la Junta de Gobierno de la Asociación de Escritores y Críticos Literarios de Andalucía.