Para escribir poesía. Una poética de Ernesto Cardenal



Hay tres momentos de gran brillo en la poesía de lengua española: los Siglo de Oro, el Modernismo y el Nuevo Siglo de Oro (la poesía comprendida entre 1914 y 2014). Esos tres momentos se caracterizan por la influencia que otras literaturas ejercieron sobre la nuestra. El petrarquismo italiano detonó la literatura áurea, la música francesa fue determinante para los modernistas y el siglo XX en español estuvo influenciado especialmente, a través del coloquialismo, por la literatura norteamericana. Los nicaragüenses Salomón de la Selva, José Coronel Urtecho y Ernesto Cardenal (junto a Pedro Henríquez Ureña y al mexicano Salvador Novo) fueron pilares de la difusión de una poética que muy posiblemente nació con Ezra Pound. En 1980, Ernesto Cardenal explicitó esta poética (ligada a su exteriorismo) en el texto “Para escribir poesía”, que aquí reproducimos parcialmente en la celebración por los 90 años del autor de Epigramas.  [Alí Calderón]

 

 

 

 

 

 

* Los versos no deben ser rimados (…) tampoco es bueno el ritmo regular.

 

* Hay que preferir lo más concreto a lo más vago. Decir árbol es más vago, o abstracto, que decir guayacán (…) La buena poesía se cuele hacer con cosas bien concretas.

 

* A la poesía le da mucha gracia la inclusión de nombres propios: nombres de ríos, de ciudades, de caseríos. Y nombres de personas.

 

* La poesía más que a base de ideas, debe ser a base de cosas que entran por los sentidos (…) Las más importantes de las imágenes son las visuales; la mayor parte de las cosas nos entran por la vista.

 

* Hay que escribir como se habla.

 

* Evitar lo que se llama lugares comunes, o frases hechas, o expresiones gastadas…

 

*Tratar de condensar lo más posible el lenguaje (…) Uno debe economizar las palabras como si estuviera escribiendo un telegrama…