Poesía inglesa: Jonathan Davidson



Presentamos, en versión de Francisco Larios, algunos textos del poeta inglés Jonathan Davidson (1964). Actualmente es Director Asociado del.  Birmingham Literature Festival and Chief Executive of Writing West Midlands. Además de poeta es productor teatral y ha trabajado para la radio en la BBC. Valley Press publicó este 2015 su libro más reciente, Explanations and Demands for Satisfaction. 

 

 

 

 

 

El regreso de Coningsby

 

 

Y cuando ya había escalado la última colina

y pudo ver claramente su ciudad con

todos sus huesos y dientes, bajó deslizándose

del lomo del caballo y no anduvo más,

quedó de pie muy quieto.  Su piel mostraba

el bronce de sus viajes.  Traía rancios

bigotes, y en sus brazos, cicatrices

de combate.  Su caballo quiso proseguir el camino

y él lo dejo marcharse, y se quedó  contemplando,

en las arterias y en el corazón de Inglaterra

su vida

latiendo lentamente.  Algo

anda mal en este país, es

demasiado verde.  ¿Dónde están los camellos

y las cabras itinerantes? ¿Dónde

está la sabiduría nacional?  Lo único que veo

son los pueblerinos alegres de Brueghel.

No es suficiente.  Quiero Sharbat.


 

 

 

 

 

Conningsby’s Return

 

And when he had risen up the last hill

And could see clearly his parish,

All its teeth and bones, he slipped

From his horse’s back and did not walk

But stood very still.  His skin showed

The colour of his travels.  He wore old

Whiskers and had marks on his arms

From warfare.  His horse would go on

So he let it go on, and he was left

Looking through his years of life

At the heart and arteries of England

Which pulsed slowly.  Something

Is wrong about this country, it is

Too green.  Where are the camels

And the itinerant goats? Where

Is the national wisdom?  All I see

Are Breughel’s cheery bumpkins.

That’s not enough.  I want sherbet.

 

 


 

 

 

Esbozo de mi padre

 

Te veo claramente en la distancia,

tu figura compacta sobre una bicicleta,

nada más una mano, ligera, en el manubrio,

o pedaleando cuesta arriba, dándole batalla

a la pendiente.  No estás furioso

pero hay quien te perturba y

decepciona, y ahora los días

tienen formas extrañas, cada uno colapsa

sobre su múltiple sí para arrastrarte

de regreso a un campo Galés en tiempos de guerra,

y a tu infante-yo cantando mientras recortabas helechos

o mirabas las vacas que volvían a casa.

Tenías un valle y una pequeña montaña

que ascender. Y tenías la vida entera de una niñez.

 

 

 

 

 

 

Sketch of my Father

 

I see you at a distance, complete,

your compact figure wheeling a bike,

one slight hand only on the handlebars,

or else pulling the pedals up a hill,

fighting the gradient.  You are not angry

but some people have unnerved or even

disappointed you and now the days

are oddly shaped, the days fall over

their many selves to bring you back

to a Welsh field in wartime

and your child-self singing as you hacked

at bracken or watched the cows home.

You had a valley and a small mountain

to climb. And you had a boy’s lifetime.

 

 


 

 

 

 

Tren al amanecer

 

Al dejar la casa a media oscuridad, salgo

sin decir adiós, jalo la puerta que al cerrarse

 

deja ir un ahogado estruendo. Por la noche,

a las dos y luego a las tres en punto, el de cuatro años

 

y después el de seis años se habían subido

a nuestra estrecha cama.  Dormíamos todos felices

 

bajo la claridad, como de luna, de la farola

extraviada al cruzar la bahía, frente al puerto,

 

y el mar de hojas que revoloteaban en los árboles

era una borrasca fiera que llenaba los sueños.

 

Al irse la noche por efímeros

canales en la arena, despertamos

 

uno a uno.  Yo fui el primero, y antes de salir

en bicicleta a la estación, tomé una foto

 

de los tres ellos, a la luz de las cinco y media,

para guardar el sosiego de sus cuerpos en mi mente,

 

sus caras y sus voces, sus palabras, sus respuestas

flotando hacia una playa lejana, para recordar en qué

nos convertimos cuando vivíamos juntos.

 

 


 

Early Train

 

Leaving the house in half-dark, I am going

without goodbye, pulling the front door shut

with a muffled clunk. During the night,

at two and then at three o’clock, the four

and then the six year old had clambered up

into our narrow bed. We’d all slept sound

in the same moonlight from the street lamp

marooned across the bay from our harbour,

and the sea of leaves that turned in the trees

was a fierce squall that filled our dreaming.

As the night went out, scouring temporary

channels in the sand, we would, one by one,

wake up. I was the first, and before I left

to cycle to the station, I took a photo

of the three of them, in the five-thirty light,

to remember the lie of their bodies becalmed,

their faces and voices, their words and replies

washed up on the further shore, to remember

what it was we became when we lived together.

 

 

 

 

Datos vitales

Jonathan Davidson, Reino Unido, ganador del premio Eric Gregory en 1990, autor de varios poemarios, incluyendo Early Train (Smith/Doorstop, 2011) del cual proviene esta muestra.  Ha ganado la BBC Proms Poetry Competition en 2013 y el Café Writers Prize en 2014.  Su próxima plaquette, “Humfrey Coningsby: Poems, Explanations and Demands for Satisfaction”, será publicada por Valley Press en 2015.  Ha escrito ocho obras para radio difundidas por BBC Radio 3 y 4, al igual que adaptaciones radiales de “Mercian Hymns” de Geoffrey Hill, y “The Nightfishing” de W.S. Graham.  Vive en Coventry, Reino Unido.