Poesía peruana: Harold Alva



Presentamos algunos textos del poeta peruano Harold Alva (Piura, 1978). Ha publicado los libros de poesía: Firmamento (Trujillo, 1996), Morada y sombras (Camión Editores, Trujillo, 1998), Antes de abandonar la sombra (Lima, 1999), Cañaveral: libro de tierra (Lima, 2001), Sotto voce (Fondo Editorial de la U. Inca Garcilaso de la Vega, 2003), El sonido de la sangre (Altazor, 2006), Los extraños (Altazor, 2009), Lima, la épica del desastre (Altazor, 2012), Ciudad desierta: apuntes para convivir con el insomnio (Summa, 2012), Antología Personal (La manzana mordida, 2012), Ciudad desierta: apuntes de occidente (Summa, 2014).

 

 

 

 

 

 

Un hombre

Cuando ya no puede hablar,

Se marca.

 

 

 

 

 

 

BIOGRAFÍA

 

Alguna vez me detuve

Sobre el horror de cantarle a nadie

Para escuchar mis propios gritos,

La melodía del desierto

Que hacía llorar a la esfinge

Y nada era cierto.

 

Ninguna palabra me servía

Para interpretar mi ansiedad,

Su sombra de animales hambrientos:

Salía con dirección al mar

Y buscaba un poema entre la brisa,

Sobre la arena donde copiaba tu nombre,

Sobre los huesos de pelícanos

Que volaban más allá del precipicio,

Y nada era cierto.

 

Ninguna canción,

Ninguna palabra,

Ningún verso me servía

Para darle color al abismo;

Una biografía,

Una carta,

Algo,

Y yo tampoco era cierto.

 

 

 

 

 

ALUMBRAR LA CALLE

 

Él ruge de espaldas al mar

Para no darle importancia al horizonte,

A la sombra que se estremece con los pájaros,

A los ciudadanos que se desplazan

Sobre el pavimento,

Sobre el hedor de los discursos presidenciales,

De las noticias que excretan los televisores,

Las radios,

Los sitios de la Internet

Que se abren como vaginas,

O como brazos,

Al pálpito de tu respiración,

De la espuma de un dios que flota bocabajo.

 

Él corre de espaldas al crepúsculo,

En sus ojos

Cae toda el agua de su corazón.

 

Está solo:

Los nervios le han construido un puente

Que lo conecta a su locura

Con la facilidad de quien presiona el interruptor

Para alumbrar la calle,

Los disturbios,

Los crímenes que se suceden como puertas

En un laberinto donde pierde la cabeza,

Los escrúpulos,

La voluntad de aletargar el día

Para untarle su oscuridad,

La saliva de murciélagos

Que cruzan el malecón a la altura del abismo,

A la altura de su abismo.

 

Él quiere detenerse: no puede.

 

 

 

 

 

 

 

UN POEMA

 

Escribo un poema,

Lo pateo con el corazón,

Con la túnica que cubre la mañana,

Escribo un poema

Sobre la inseguridad de sus figuras,

De sus recursos idiomáticos

A los que acudo

Cuando los ojos se quedan mudos

Y la tristeza

Tiene el nombre de una calle.

 

Escribo un poema y lo grabo,

Lo publico en los árboles

Con la seguridad de un hacha

Que muerde los tallos para hablarle.

 

Escribo un poema y se sienta,

O se pone de pie frente a la soledad

O frente al agua;

Capturo la combinación

De sus metáforas,

La anáfora con la que solía repetir

La mancha de mi corazón:

Su bosque sembrado de nostalgia.

 

 

 

 

UNA MUJER DESNUDA

 

Una mujer cierra los ojos,

Toca sus hombros,

Lo mira desde adentro

Y reconoce que ella

Es ella

Cuando apaga el cielo para verlo.

 

Una mujer desnuda

Frente a un hombre,

Ya no se interroga

Si la noche

Es la tarde que cae

Sobre su miedo:

Lo toca con su boca

Y permanece inclinada

Como quien sostiene

La calle con su sombra.

 

 

 

 

 

 

POEMA PARA VENCER EL 14 DE FEBRERO

 

Este hombre que hoy duplica

Su sombra en el espejo,

Es tuyo: tú lo hiciste.

 

Este hombre de mirada triangular,

De voces múltiples,

se quiebra por ti,

Por tu corazón de cuerva.

 

Este hombre de sonrisa suspendida,

De piel de bestia y frases de otra época,

Te observa cuando duermes

Y le pregunta a tu silencio

Si acaso el mundo es esta fiesta

Sobre la que oscurecen las estrellas

O esta puerta que no se cansa

De permitirle a la locura

El corso impuntual de este poema.

 

Este hombre que ahora viste un pantalón

En vez de escamas

Y que se recupera como un paciente anormal

Que acaricia el sol desde su cama,

Escribe para ti,

Se recupera para ti,

Para tus huesos.

 

 

Este hombre de libros,

Este hombre fatal,

Es tuyo;

Aquí está su corazón,

Su tórax,

Su mueca singular al precipicio.

 

 

 

 

 

 

 

 

AQUELLOS PÁJAROS

 

Tú eres el frío del malecón

Que anuncia la mañana,

El agua que cae como una deuda

Que cancelo a plazos,

La sensación de eternidad,

El vuelo de aquellos pájaros

Sobre los que no puedo saltar

Para cruzar el Pacífico

Y tenerte.

 

 

 

 

 

 

CARAVANA

 

Yo pensé que la locura

Era el ánima de alguien

Que ingresaba a los ojos

Para difuminar la paz,

El gesto de una mariposa

Que se quiebra las alas

Para entregarle a mis palabras

Sus colores,

El delicado fervor

Con el que se apuñalan los extraños,

Las sombras de calaveras

Que se forman sobre mis poemas

Como una caravana de asombro

A la que nadie sigue,

A la que nadie intercepta

A pesar que enciende

Con desesperación las velas,

Los huesos de pumas,

De murciélagos,

De gatos.

 

 

 

 

 

 

CÁBALA

 

El aire advierte mi ansiedad,

La angustia que me empuja

A destrozar los ojos

Con la velocidad de una lágrima,

Con la prepotencia de un animal

Que reconoce

Cuando me pongo de pie

Y mi sombra desaparece en cuatro patas;

Atrás: el agua, su intensidad,

Las consignas ontológicas,

El fragor de sus tradiciones,

La mezquita donde me inclino

Con la reverencia de una cábala.

 

 

 

 

 

 

PÁJARO MARINO

 

Un hombre se acerca a su reflejo,

Le pregunta por sus manos,

Por el agua de su infancia;

Observa el cielo,

La cordillera

 

 

Sobre la que detiene sus palabras,

El aguacero de metal,

Los túneles donde ha perdido

Las luces del crepúsculo.
Un hombre otea

La iracunda forma de su abismo,

Los síntomas del vértigo

A quien se entrega

Con las agallas de un pájaro marino.

 

 

 

 

 

 

AGUAFUERTE

 

Tú estás en todas partes,

En todos los lugares que cruzo

Con la ansiedad del condenado

Que espera, escribiéndote,

Sin importarle

La hora del patíbulo.

 

Aquí aprendí sobre el color,

Desconfigurándome.

 

Perdí el camino

Y es extraño porque ahora

Que estoy a punto de abordar el cielo,

Los nervios se acercan de cuclillas

Como si acaso quisieran instalarse,

Sin que me dé cuenta,

Para que siga escribiendo.

 

Y continúo.

 

Prosigo sin titubear,

Dibujándote,

Con la intensidad de un aguafuerte.

 

 

 

 

 

SEÑALES

 

Yo podría destruir a la belleza.

Y volverla a fundar con el reflejo

De un pájaro que rompe

La cola del alacrán

Que maldice a sus tenazas.

 

Nada me impide no hacerlo,

La ciudad con sus laberintos,

El olor silvestre de la inocencia,

La crueldad de un asesinato.

 

Yo podría dibujarte a mi estilo,

Con los ojos de pie indicándole a tus manos

Las llagas del malecón,

El reptil de plomo,

Los dedos de los árboles,

O la voracidad de un sueño

Que sepulta tus señales.

 

 

 

 

 

Datos vitales

HAROLD ALVA: Nació en Piura (Perú), el 25 de abril de 1978. Estudió derecho y ciencias políticas. Fue miembro de los grupos literarios Triángulo4 (Trujillo, 1996/1998) y Neón (1999/2002). Ha publicado los libros de poesía: Firmamento (Trujillo, 1996), Morada y sombras (Camión Editores, Trujillo, 1998), Antes de abandonar la sombra (Lima, 1999), Cañaveral: libro de tierra (Lima, 2001), Sotto voce (Fondo Editorial de la U. Inca Garcilaso de la Vega, 2003), El sonido de la sangre (Altazor, 2006), Los extraños (Altazor, 2009), Lima, la épica del desastre (Altazor, 2012), Ciudad desierta: apuntes para convivir con el insomnio (Summa, 2012), Antología Personal (La manzana mordida, 2012), Ciudad desierta: apuntes de occidente (Summa, 2014). Es autor de la novela Burdel (Altazor, 2009), de la saga de cuentos para niños Siuffitar (Altazor, 2011). Es autor de las antologías Poemas de amor (Fondo Editorial Cultura Peruana, 2003), Literatura de Piura (FECP, 2006), 18 poetas latinoamericanos (Zignos, 2006), Imaginario (2010) y de los libros de narrativa peruana contemporánea Piura (2010), Lambayeque (2011), La Libertad (2012) y Lima (2012). Ha participado como copromotor de la colección de literatura peruana Perú Lee (2003), como organizador del I Festival de Poesía Latinoamericana País Imaginario (Zignos, 2007) y como coorganizador de la I Gira de Novelistas Latinoamericanos (Altazor, 2010). Sus poemas han sido traducidos por Anthony Seidman para The Bitter Oleander (New York) e incluidos en diversas antologías: Karminka, antología de poetas piuranos (Lima, 1999), Neón: poemas sin límites de velocidad (Lima, 2001) Antología de poetas tumbesinos (Tumbes, 2006), El turno del oprimido (El Salvador, 2008), Barcos sobre el agua natal (España, México, 2012), entre otras. Ha participado en el I Encuentro Binacional de poetas (Machala, Ecuador, 1999), II Festival de Novísima Poesía Latinoamericana: Poquita Fe (Santiago, Chile, 2006), fue invitado a El turno del oprimido (Guatemala, 2008), Animal de monte (El Salvador, 2008), participó en la I Feria Internacional del Libro de Guayaquil (Ecuador, 2010), III Feria Internacional del Libro de Concepción (Chile, 2014), II Encuentro Internacional de Poetas Trilce: 50 años (Concepción, Temuco, Valdivia/Chile, 2014). Fue director de Zignos (2004/ 2008), fue editor de Altazor (2009/2011), fue editor de la Revista del Foro del Ilustre Colegio de Abogados de Lima (2012, 2013), dirigió la revista de política y cultura CONTRAPODER. Actualmente es director del Festival Internacional de Poesía PRIMAVERA POÉTICA, los Seminarios Abiertos de Formación, dirige Editorial SUMMA y es fundador del periódico DÍA15.