Presentamos algunos textos del poeta, crítico y traductor español Miguel Ángel Feria (Huelva, 1979). Es Doctor en Literatura Comparada por la Universidad Complutense de Madrid. Ha merecido, por su poesía, distinciones como el XIV Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Salamanca” (2010) por La Consagración del Otoño y el IX Premio de Poesía “Andalucía Joven” (2007) por El Escarbadero. Ha sido profesor de literatura en las universidades de Marsella, Paris 7 y Limoges en Francia y en la Universidad de Alcalá de Henares en España. Fue traductor residente en el Collège international des traducteurs littéraires de Arles (Francia) y en el Centre for Arts and Creativity de Banff (Canadá), donde prepara la primera versión al español del poeta francocanadiense Roland Giguère.
EDEK GALIŃSKI ENCUENTRA EL AMOR EN AUSCHWITZ
Para cortar tu pelo hasta el amor son treinta manos
para bordar tu velo hasta el amor nieva hace un mes
para traer tu cuerpo hasta el amor basta la brisa
aquí te deposita cada tarde
de vuelta del destino
no dos simples amantes:
desodiados
del látigo letal de la esperanza
oh blanca ceremonia mientras dure el invierno
mi Malka Zimetbaum
no son inescrutables los caminos
tus huellas en la nieve
aún entre tu amor y lo vivible
respiro, lato, puedo
disimulo
de vuelta del puñado de nieve por caer
NUNCA FUE TAN HERMOSA LA BASURA
El amor en los tiempos
de la posverdad
huéspedes de una noche
en casa del ventrílocuo
oír entre pulmones los micrófonos
de estrábico esperezo
canciones resacosas
como un mariposeo de papilas
de rímel agrio
no lo llames amor eso es basura
jura bandera en el país
de las maravillas
vino y rosas y pop no comercial
mientras aún lo sea
carpe diem una voz
salía de tus labios
desnuda oh cinturón de llaves falsas
una a una las pruebo
hasta ubicarme
solo
o en casa de papá fue de la noche
qué tierra prometida
una inflexión castrense de aerosol y clichés
te uniforma y me llamas
borrachera
yo lo definiría nuevos males del siglo XXI
si aún no te llamases soledad
JAMES DOUGLAS MORRISON ENTRA EN SU BAÑERA DE PARÍS
Quién si no todos los demonios
de tu década
quién si no todos los pecados
cometidos por América en tu nombre
juventud
solo para valerse de otra excusa
con que salvaguardarse de sus traumas
sus hijos malcriados
los sumideros negros del sistema
una bañera de París
donde muy lentamente el agua
derrubia el pulso
y te afeita la tos una sonrisa
a la hora de la más
absoluta soledumbre
un galope de espumosas sombras
ventea en los oídos
sus anteladas voces
las líneas de la mano se alargan y te enredan todo el cuerpo
como un rosal silvestre
espirando un poema de rosas desangradas
tú traidor a la patria mas fiel a sus demonios
PASOLINI EN OSTIA
Hoy te han dicho que eres lo más bajo de Italia
hoy un simple marica a puntapiés
allá en la playa sucia de noviembre
allá en los barrios parturientos
entre tu sombra y la pared
linternas correosas te desbravan
intimas con chumberas y hocicos en la sombra
aguardentosa de la noche
hoy te cosen los labios y las nalgas
a preguntas
que no quieren respuesta
ateo, comunista, frocio, saputello,
frocio, saputello, ateo, comunista,
frocio, saputello, saputello
antes del amanecer
allá en los barrios bajos, Pasolini
este 2 de noviembre del 75
los pobres las obreras
los poetas las putas los maricas
hoy llevan tu ataúd Italia arriba
todos los hijos de los carpinteros
A LOS MILICIANOS ESPAÑOLES CAÍDOS EN DEFENSA DEL MUNDO
si alguien se apartara de la línea marcada.
A. Valente
No bastó con matarte
que han venido con palas y más palas de tierra,
encima de la muerte,
de tu buenaventura,
de unas sandalias llenas de agujeros,
encima de que fuiste valiente como un toro,
del fósil de metales carcomidos,
sobre los correajes de barro atragantado,
con avariento polvo, telarañas y toses
a soterrar, más hondo,
a somatar, más tierra, tu recuerdo.
Por obrar el milagro del pan y de los peces
te acusaron de obrero y magia roja,
acaso no oyes un peso de libros
a plomo y oficiales, las piedras monocordes
una a una cayendo sobre tu calavera,
todo el gran arco iris blanquinegro
de la victoria
y una coral de niños relamidos y de papagayos,
un coro de gallitos y de perogrullos
porque no se te piense,
no escuchas, encima?
Hay que soldar al pueblo dividido por los partidos.
Hay que unir medio siglo de separaciones.
Borrar los prejuicios de la lucha de clases.
Hacer una justicia.
Separar a los jóvenes del liberal resabio.
Elevar los principios.
Y poner mano dura
Si alguien se apartara de la línea marcada?…
tierra encima te tiran, tierra
nunca más inocente:
española.
Otro mundo es posible
pero nunca otra España,
solo te queda el mundo
en esta tu España más vieja que siempre,
oh extranjeras sandalias de piel de toro bravo.
EROSIÓN
Y si el dios fuese un director de orquesta
con dos batutas a la vez
en sentido disímil
de qué te servirá tu partitura
mejor sigue a lo tuyo
cíñete a los renglones
lanzando y relanzando
el térreo zapato judío
ahuyenta al forastero
mide la tierra paso a paso
lánzalo, lánzalo
vuelve a tu mano
noticiando más tierra
más cardo
menos tierra de dios
más endiosada tierra
polvo y cardo
juez de lo estéril
juez de la amnesia
tuya a imagen
y semejanza tierra
de cuanto santificas, judaízas,
orfaneas
los predios forasteros,
los despalestinas, los enviudas
y los tribalizas siete veces
a paso de arenal,
a leguas sitibundas, a sitios
trasijados:
allá por donde tu zapato pasa
hágase lo tuyo de lo por secar,
de lo por secar
lo Jerusalén
IRRUPCIÓN DEL MONOLITO
Homenaje a Stanley Kubrick
Un sol de tantos amanece.
Un sol y sin embargo
de qué noción del sol había al despertar
que despertaran
magnéticos, perplejos, asolados.
Tentaron la herramienta
en ese hueso (de ambos grupos
los límites
son nuestros a gruñidos,
o ahora son los nuestros, transmitían
a saltos y puñadas en la tierra tensa
de la escisión),
tentaron ese hueso y no mediasen
entre objeto y función ya las simiescas,
las seculares sombras.
Edificada luz palpó la garra, se hizo mano
del homo que hábilmente
prendió el hueso.
El hueso subió al arma.
Luego el arma
a golpes homoerectos bajó al cráneo
del simio destruido por la luz.
Al grito del homínido
el hueso fue lanzado por los aires:
cayó sobre esta tierra todavía
George Bush,
Anthony Blair,
José María Aznar.
Datos vitales
Miguel Ángel Feria (Huelva, España) es Licenciado en Humanidades por la Universidad de Huelva, Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid, y Doctor en Literatura Comparada por la Universidad Complutense de Madrid. Como traductor ha publicado, con introducción crítica, selección y notas a su cargo, una Antología de la poesía parnasiana francesa -Editorial Cátedra (2016)- así como una versión íntegra de El arte de ser abuelo de Victor Hugo -Editorial La Lucerna (2017)-. Su obra poética propia ha obtenido el XIV Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Salamanca” (2010) por La Consagración del Otoño -Ed. Reino de Cordelia, 2011- y el IX Premio de Poesía “Andalucía Joven” (2007) por El Escarbadero -Ed. Renacimiento, 2008-. Ha sido profesor de literatura en las universidades de Marsella, Paris 7 y Limoges en Francia y en la Universidad de Alcalá de Henares en España. Ha publicado artículos y reseñas en revistas especializadas como Thélème, Nueva Revista de Filología Hispánica, Archivum o Anales de Literatura Hispanoamericana. Traductor residente en el Collège international des traducteurs littéraires de Arles (Francia) y en el Centre for Arts and Creativity de Banff (Canadá), donde prepara la primera versión al español del poeta francocanadiense Roland Giguère.