33 + 1 voces de la poesía uruguaya actual: Regina Ramos



“La noche amarilla. 33 + 1 voces de la poesía uruguaya actual” es un dossier que ha preparado Marisa Martínez Pérsico para los lectores de Círculo de Poesía. Su objetivo es visibilizar y difundir un repertorio de voces que se inscriben en distintas tradiciones líricas, es decir, mostrar una parte de lo que acontece en la poesía oriental a partir de cuatro criterios: diversidad discursiva y/o estética, integración equitativa de poetas mujeres y hombres, integración generacional (de por lo menos cuatro promociones etarias) e inclusión de poetas que escriben fuera del país (en Argentina, Brasil, México, España y Suecia). [Lee la introducción a esta muestra aquí] . 

Leemos una selección de «SHE WOLF/ O» y otros poemas de Regina Ramos (San José de Mayo, 1992). Es profesora de la especialidad Literatura egresada del Instituto de Profesores Artigas. Integra el grupo de investigación (G.I.L.F.U.) sobre el cuento fantástico uruguayo a inicios del siglo XX, dirigido por Claudio Paolini. Obtiene mención honorífica en 2015 con el poemario La penumbra en el espejo, en el concurso de poesía joven organizado por Casa de los Escritores del Uruguay. En 2016 obtiene mención honorífica en el concurso de poesía joven organizado por el Gobierno Departamental de San José (Uruguay) y la fundación Pablo Neruda (Chile) por algunos poemas de su poemario 23 veces OUT. En 2016 se incorpora como colaboradora en el proyecto Orientación Poesía y en la antología En el camino de los perros, proyecto que busca difundir a poetas ultrajóvenes uruguayos de entre 15 y 20 años. Este proyecto consta de una antología virtual y en soporte papel, esta última editada por Estuario Editora y titulada: En el camino de los perros, antología crítica de poesía uruguaya ultrajoven. En dicha antología participa como ensayista. En 2017 edita su segundo poemario, 23 veces OUT, por la editorial Yaugurú. Integra diferentes antologías de poesía como Slam FM(Estuario), Liberoamericanas, 80 poetas contemporáneas (Liberoamérica), y Uruguachas, poesía uruguaya contemporánea (La Coqueta). Coordinó el taller de escritura creativa “Pulso” en articulación con centros MEC San José. Realiza el taller de Escritura Creativa Orientada (ECO) en el centro cultural “Casa Dominga” en la ciudad de San José de Mayo. Es curadora del Mundial poético Maragato (que se desarrolla en la ciudad de San José de Mayo) como extensión del Mundial Poético Montevideo, Proyecto iniciado por el poeta Martín Barea Mattos. Participó de la Feria Internacional de la Promoción del Libro y la Lectura de San José en sus ediciones : 2016, 2017 y 2018. También de la Feria Del Libro de Montevideo en sus ediciones 40 y 41. En el transcurso de 2019 junto a tres artistas de diferentes disciplinas (fotografía, música experimental y performance) lleva a cabo un proyecto de poesía performática: “She Wolf”. El mismo consiste en una única obra que se va presentando por actos y en diferentes escenarios geográficos. El objetivo es homenajear a las mujeres artistas invisibilizadas en el arte y mostrar sus procesos, revoluciones y obstáculos. 

 

 

 

 

 

 

 

DESENSILLAR

 

Signé a la carne.

El tiempo es talón curtidor del tiento

del camino corto

de llegar primero.

 

Clareando el pensamiento se tira al suelo lo tenso

y entre la floja espesura

la moneda rojiza

se hunde en  filo de  distancia.

 

 Por la exigencia sacada a verbo y tacto

el cuello cae para drenar  sudor.  

 

El tranco resoplido es mirada brillosa

concentrada en llegar

 al agua y la sombra.

 

Anduve obligada un rato.

No vi quien cayó.  

morita

me desensillé.

 

 

 

 

 

 

SOBRE HERRADURAS

 

Tengo el magnetismo del campo estampado en la remera.

Aro cuando taconeo la hoja que va rumiando

 

La Femme Natura Fatale.

 

Son chistosas nutrias pulso y palabra

que se zambullen presurosas  ante la amenaza del olvido y

arrastran tierra hacia adentro de la letra.

Sobona en los garrones se me engancha algún verso

a veces se posa cabizbajo como un tordo,

tordo verso reflexivo.

Pieza del puzzle de la noche bohemia

o águila posada en el ombú existencialista.

 

Soy de madera

acacia

de pasto- gramilla.

Tengo las manos ásperas con aroma a eucaliptus

 pero a veces madre selva.

 

La mujer bicho.

 

 

Negada de elegancia

con desolación de tapera y robustez de monte.

 

Para mí no se hizo la esbeltez o el histrionismo,

sí un objetivo y un intento.

Hay un manto de pradera que recubre una pieza

esa que solo muestro cuando asoman los dientes

  cuando burla la ciudad:

valor.

 

 

 

 

 

 

LAS MOSCAS

 

Fuerzas de resistencia en el acto de ser

 

 

Aunque el movimiento las disipe

ese chisme ancestral es omnipresente.

La tortura del zumbido de saber que están ahí

conjeturando

y buscando otro arribo.

 

La paz se hace imposible.

 

Tu superficie es amenazada por esa colectividad mugrienta

solidaria para la persecución.

 

Vuelan de vida en vida

con una inercia brillante como tradicional.

Una acción inútil que la llevan

de la mancha al relicario

del hastío hasta tu vida.

 

El soñador

espíritu

retira el cuerpo de la persistencia

cuida su onirismo

intenta seguir.

Pero la imágenes se borran

y el cuerpo responde

la ira hace cosquilla en los párpados.

¿Qué no nos convierte en carne de moscas?

 

La acción.

 

El soñador las atrapa una a una

y con ellas moribundas 

le ofrenda un negro corsé peludo y sonoro

a Rimbaud.

 

 

 

 

 

SHE WOLF/ O

 

 

La orilla en la mano

lo inabarcable en un ojo que respeta por temor

por no poder encuadrar el todo.

No pueden ser dominadas las complejas sustancias

solo sobrellevarse.

Cáscara de nuez sus manos

sorteando las corrientes

con letras incrustadas en su cuerpo

la garganta herida

sus caderas deshojadas.

El yuyo le impide ver el fruto.

El norte fruto

que caerá como piedras en sus bolsillos

y parsimoniosa

cinematográfica

dejará la certeza

de que jamás puede ser

arrancado de raíz

su cuarto propio.

 

 

 

 

 

 

EL BESO

 

El ahogo precoz de los lirios asados marosianos.

El beso para esperar que el oro se hunda, moneda mojada, el beso.

Le dejaron la espuma a aquella tarde cítrica con el sudor y la ceniza.

Los dedos hormigas exigidas, métricas, rígidas, lenguaje constante. Movimiento el beso.

Y un pardo sonido de perro siestero que apenas levanta la cabeza para corroborar que allí está un encuentro fortuito de dos, mil, años de fuego