Poesía canadiense: Jan Zwicky



Eduardo Gutiérrez Espinosa nos acerca a sus lecturas de poesía canadiense. Propone  tres textos de la poeta y filósofa Jan Zwicky (1955). Entre sus obras, destacan los poemarios: Songs for Relinquishing the Earth, Robinson’s Crossing y Forge. Gutiérrrez Espinosa escribe ensayo y ficción.

 

 

 

 

Into the Dark

 

Was there a time I did not know you? The continents
had other names and shapes, perhaps; the days
before the feather was invented; before
the sea was blue. Even then
the muscles of your shoulders could not
lift the world. Though
I think you tried: this scar, here; the long bruise
you never talk about
that never fades. How beautiful
you must have been then, bronze and flashing,
for how beautiful you are: though now
the birds are falling from the sky, the terrifying rain
has washed the cliff away. This back of yours,
what it still bears. You are
the one I’ve always walked towards, the one I’ve sensed
as salt, as wind, as answer. Now, at last, you turn from me,
the soft whuff of your sleeping self,
the white wisps of your hair like tufts of silk,
like so much that I love:
strewn, fragile, mortal, gleaming.

 

 

 

 

En la oscuridad

 

¿Hubo un tiempo en que no te conocía? Los continentes
tenía otros nombres y formas, tal vez; los días
antes de que se inventara la pluma; antes de que
el mar fuera azul. Incluso entonces
los músculos de tus hombros no pudieron
levantar el mundo. Aunque
creo que lo intentaste: esta cicatriz, aquí; el largo moretón
del que nunca hablas
nunca se desvanece. Qué hermoso
debiste haber sido entonces, broncíneo y brillante,
por lo hermoso que eres: aunque ahora
los pájaros caen del cielo, la terrorífica lluvia
ha lavado el acantilado. Esto detrás tuyo,
lo que aún llevas. Eres
el que siempre he caminado, el que he sentido
como sal, como viento, como respuesta. Ahora, por fin, te apartas de mí
el suave aroma de tu yo dormido
los mechones blancos de tu cabello como mechones de seda,
me gusta tanto que lo amo:
esparcido, frágil, mortal, brillante.

 

 

 

 

Late Love

 

At the end, far into the afternoon,
I’d walk the same trail, when I could,
up to the ridge. For often then,
but only at that time of day, there would be sun.
The creeks still overflowing and the path
still slick, but what gushed
among the rocks and deadfall was alight,
the droplets flashing in the firs—gold, emerald,
rose—their sharp glint echoed
in the polished tangle of the overgrown salal.
And I saw that it was true,
what you had taught me: beauty
insists: it is connexion
with the real. Even on the days I couldn’t tell my sorrow
from the world’s: the sudden calm
that was your touch, how I was trued
inside your glance. The long and level shaft of light
at day’s end, reaching from the planet’s edge
beneath its lid of cloud. That clarity.
Brief brightness on the earth.

 

 

 

 

Amor tardío

 

Al final, muy avanzada la tarde,
caminaba por el mismo sendero, cuando podía,
hasta la cima. Pues a menudo, entonces,
sólo a esa hora del día, había sol.
Los arroyos aún desbordados y el camino
todavía resbaladizo, mas lo que brotó
entre las rocas y el foso estaba encendido,
las gotitas que brillan en los abetos —oro, esmeralda,
rosa— su nítido brillo se repitió
en la pulida maraña del crecido salado.
Y vi que era verdad
lo que me habías enseñado: belleza
insistes: se conecta
con lo real. Incluso en los días que no podía decir mi pena
del mundo: la calma repentina
ese fue tu toque, como era verdad
dentro de tu mirada. El largo y nivelado haz de luz
al final del día, llegando desde el borde del planeta
bajo su tapa de nube. Esa claridad
Breve brillo en la tierra.

 

 

 

 

Securing the House

 

What is it we are trying
to achieve? That we will learn
before we die to make
our leaving orderly? Imagine
turning down the heat
and walking out, not even
looking up, imagine

coming back weeks later. Ah,
the list of failures: unpaid bills,
the missing jewellery, plant leaves
browning on the window sills.
And the dust. What of the dust?

 

 

 

 

Asegurar la casa

 

¿Qué es lo que estamos tratando
de conseguir? ¿Qué aprenderemos
antes de morir para hacer
nuestra partida ordenadamente? Imagina
bajar el calor
y salir, ni siquiera
cerrar, imagina
volver semanas después. Ah,
la lista de fallas: facturas no pagadas,,
las joyas perdidas, hojas de plantas
quemadas en los alféizares de las ventanas.
Y el polvo. ¿Qué hay del polvo?