Poema para leer un viernes por la tarde: Llueve de Jorge Luis Borges



Foto de Rogelio Cuellar en San Ildefonso.

En esta entrega de Poema para leer un viernes por la tarde, Mario Bojórquez nos propone la lectura del breve, vasto y magnífico poema de Jorge Luis Borges “Llueve” publicado en El Oro de los tigres (1972).

 

 

 

Siempre me ha fascinado este ejercicio de síntesis. ¿Cuáles son las primordiales instancias en que un hombre logra realidad? Tiempo y espacio son las dos coordenadas fundamentales para situar un suceso: tal día en tal lugar son las referencias con las que alguien puede afirmar que algo es verdadero. En este breve poema, “Llueve, que pertenece a la serie Trece monedas de El Oro de los tigres (1972), Jorge Luis Borges, trasciende la noción de espacio-tiempo difuminándola en un lugar y tiempo imposibles. La idea es anterior, logró vislumbrarla en un soneto magnífico en que la lluvia y la voz de su padre lo colocan en un tiempo y espacio que sólo pueden existir fuera del tiempo y del espacio: “Bruscamente la tarde se ha aclarado / porque ya cae la lluvia minuciosa. / Cae o cayó. La lluvia es una cosa / que sin duda sucede en el pasado(…)”, lo tituló “La lluvia, aparece en El Hacedor (1960), es la misma operación, hay un patio ahí que ya no existe. Tiempo (en qué ayer) y Espacio (Cartago fue destruida hasta sus cimientos por los romanos 150 años antes de Cristo) se subvierten para mostrar esta fractura de la realidad, el vehículo es la lluvia, aparece aquí como una posibilidad de lo transitorio, de lo que fluye más allá de nuestras coordenadas, la lluvia es una forma de abstracción que participa de varios tiempos y de varios espacios. Toda idea de concreción es abatida al poner en tensión la noción espacio-tiempo. Esto hace Borges en dos líneas sencillas. Cuando hablo de poesía, esta es la poesía que más me interesa.

Mario Bojórquez

 

 

Llueve

 

¿En qué ayer, en qué patios de Cartago,
cae también esta lluvia?