Amor, ch’al cor gentil ratto s’aprende…, de Victoria Montemayor Galicia



Presentamos un ensayo sobre el Inferno V de Dante Alighieri, así como una versión de este fragmento, por  la poeta y ensayista mexicana Victoria Montemayor Galicia. Montemayor Galicia estudió la carrera de Lengua y Literatura Modernas Letras Italianas en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, a punto de graduarse de la Maestría en Humanidades por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Chihuahua. Cuenta con estudios de lengua italiana por el Instituto Italiano de Cultura de la Ciudad de México. Ha participado en congresos y coloquios organizados por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, así como en la UACH y en las Jornadas Carlos Montemayor en Parral. Ponente en congresos de literatura Mexicana Contemporánea celebrados por la Universidad del Paso, Texas, UTEP; así como en el XVII Congreso de la Asociación Internacional de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro, celebrado en Queens College, NY. Ha impartido cursos y charlas sobre literatura italiana. Participó en la XXXVII Feria Internacional del libro en el Palacio de Minería en la Ciudad de México. Recientemente participó en el Encuentro literario del Festival del Tunjo en Facatativá, Colombia, y en el XXVI Coloquio Internacional de Literatura Mexicana e Hispanoamericana en la Universidad de Hermosillo, Sonora.

 

 

 

 

Amor, ch’al cor gentil ratto s’aprende…

Por Victoria Montemayor Galicia

 

Amor, ch’al cor gentil ratto s’aprende,
prese costui della bella persona
che mi fu tolta; e’l modo ancor m’offende.
Dante Alighieri, Inferno V, 100-102

 

¿Qué decir de un poeta que ha surcado las aguas de la Edad Media, del Renacimiento, del Barroco, del Romanticismo, la inspiración del prerrafaelismo lo trae al arte, y a 700 años de distancia se sigue revelando su importancia? Qué decir de un poeta tan grande, tan medieval y tan moderno, que desde aquel otoño de 1314 en la ciudad de Verona, Italia cuando su cosmos Infernal comenzó a aparecer en el continente europeo, y cuyos demonios han poblado el imaginario literario y artístico a través del tiempo. ¿Qué decir de aquel magno río poético y fantástico en donde nosotros como lectores lo recorremos de la mano de Dante, Virgilio y la hermosa Beatriz?
¿Qué decir de un hombre que ha traspasado las fronteras del tiempo y el espacio? De un hombre que creó su propio universo, de un poeta, de un ciudadano, de un caballero, de alguien que peleó a caballo en el campo de batalla en Campaldino en 1298, de un embajador, de un político, de un gran filósofo que fue marcado por su tiempo, por la amargura y la tristeza del exilio de su amada Florencia. Dante Alighieri escribió cuatro tratados en lengua latina: el Convivio, De vulgari eloquentia, Monarquía, Quaestio de aqua et de terra; un libro que puede ser considerado como la primera novela moderna que está escrita en verso y en prosa: la Vita Nuova; pero sobre todo el Poeta de una de las más grandes creaciones que ha dado la literatura universal: la Divina Comedia. Un poema que consta de 100 cantos escritos en tercetos en verso endecasílabo, (¡más de 14,000 versos!); un poema cuyo universo abarca el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso. Un libro que apasiona y aterra. Un poema escrito en lengua vulgar: el florentino, que contiene la Suma teológica y filosófica de su tiempo. La Comedia posee diversos argumentos entre los que se encuentran los mitos griegos, filosofía, ciencia, religión, política, cuestiones moralizantes de la época, versos estilnovistas, historia sacra y profana, pecados, castigos, redención, amor, y Dios. 
Dante Alighieri nació en Florencia en 1265, no se sabe con exactitud la fecha, sólo se puede sugerir su nacimiento entre mayo y junio porque en el Paraíso menciona la constelación de los gemelos e insinúa que nació bajo ese signo: “o gloriose stelle, o lume pregno/di gran virtù, dal quale io riconosco/tutto quel che sia, lo mio ingegno/con voi nasceva e s’ascondeva vosco/quelli ch’è padre d’ogne mortal vita” (Paradiso, XXII, 112-16) “oh gloriosas estrellas, o luz digna/de gran virtud, en la cual reconozco/mi ingenio, cualquiera que éste sea,/con ustedes nacía y se escondía/el que es padre de cada vida mortal” (Paraíso, XXII, 112-16)
Murió en el exilio en Ravena en 1321. Dante pertenecía a una familia de la nobleza güelfa florentina. Su educación fue de acuerdo con el tipo clásico de la época, con estudios de retórica y textos latinos. En la época de Dante había un movimiento poético importante conocido como el Dolce stil novo, el círculo poético de este movimiento estaba conformado por Guido Guinizzelli, Guido Cavalcanti, Lapo Gianni e Cino da Pistoia. Dante había estudiado con el gran Brunetto Latini, uno de los más importantes poetas estilnovistas del siglo XIII.
En el siglo XIII Florencia estaba gobernada por el Comune, un tipo de organización política que dirigía el poder militar, administraba la justicia y ejercía control de la ciudad. Dante fue prior de Florencia en 1300, uno de los puestos más altos de poder. Florencia en aquella época era una ciudad que se mantenía en guerra constante por los partidos políticos que se disputaban el poder: los güelfos y los gibelinos. Los Welfen (güelfos) apoyaban la casa de Baviera y tenían una orientación papal; y los Wibelingen (gibelinos) de los duques eslavos de Hohenstaufen que apoyaban al Emperador. A finales del siglo XIII los güelfos se dividieron en Blancos y Negros, éstos apoyaban a la familia Donati, y los Blancos a la familia Cerchi. El papa Bonifacio VIII apoyaba a los Negros. De tal manera que en 1301 los Negros expulsaron a los Blancos y a sus enemigos de Florencia. Fue así como el Papa con la ayuda del Emperador Carlos de Valois se apropiaron de la ciudad y Dante no pudo regresar a su amada Florencia, Dante se encontraba en Roma en una misión diplomática. Sus bienes fueron confiscados en 1302 y fue condenado al exilio. El exilio para Dante fue muy doloroso. De esta catarsis nace la Comedia. El apelativo de Divina aparecerá con la edición publicada en Venecia en 1555 por Ludovico Dolci.
Dante no sólo es el autor de la Comedia, sino que él mismo se convierte en personaje y nos lleva de la mano en los tres reinos acompañado de Virgilio en el Infierno y Purgatorio, y de Beatriz y San Bernardo de Claraval en el Paraíso. La obra se escribió en diversos momentos. Según Remo Ceserani “Al final de 1314 Dante da a conocer el Infierno en Verona, y en el otoño siguiente el Purgatorio; el Paraíso será divulgado póstumo por los hijos del poeta.” Dante en una carta dedicada a Cangrande de la Scala, explica que el poema es una comedia porque comienza con un tema trágico (el descenso al Infierno) y termina alegremente (la asunción en el Paraíso).
El viaje de la Comedia según algunos investigadores inicia el 7 de abril, el jueves santo del año 1300, (año en que se instituye el Jubileo por Bonifacio VIII) y tiene una duración de siete días. Otros opinan que fue el 5 de abril, otros más que el 25 de marzo, de esta última fecha nace el Dantedì, el día dedicado al Sumo Poeta en Italia. Los que aluden al 25 de marzo es porque coincide con los días posteriores al equinoccio de primavera, y porque es el día de la Anunciación. Los que dicen que el 5 es porque se basan en la carta astronómica que indica cuando se ve el planeta Venus en 1300, el día 5 de abril a las 5:39 hrs. de la mañana [1].
La construcción espacial de la Comedia está basada en una cosmología que Dante toma de la teología, filosofía, la ciencia físico astronómica, y el modelo aristotélico-tolemaico de la época que refiere la existencia de un sistema de nueve esferas concéntricas que giran alrededor de la tierra opaca e inmóvil. Más allá de ésta, está el Empíreo, que es la emanación directa de Dios, y la sede de los beatos y los ángeles. (Ceserani)

La Comedia fue un libro bastante leído en su época y en los siglos siguientes, se han encontrado una gran cantidad de manuscritos y además se sabe que se leía en las Universidades. 

El Infierno

El Infierno está dividido en treinta y cuatro cantos. Dante se encuentra en la mitad de su vida, es decir, a los 35 años: “Nel mezzo del cammin di nostra vita/mi ritrovai per una selva oscura/chè la diritta via era smarrita.” “En medio del camino de nuestra vida/me encontré en una selva oscura/cuyo recto camino había desaparecido” (Infierno, I, 1-3). Una vez fuera de la selva y guiado por Virgilio se adentran en el Infierno.
A lo largo del Infierno encontramos personajes mitológicos, bíblicos, históricos, filósofos, héroes, poetas, conciudadanos florentinos del poeta, entre otros. Dante retoma de la Eneida ciertos elementos clásicos para crear el paisaje oscuro y rocoso, los lamentos de las almas y algunos personajes mitológicos como el barquero Caronte, Flegias, Minos, Cerbero, las Furias, el dios Plutón, etc.; de la tradición hebrea: Noé, Moisés, el rey David, los ángeles caídos, y Lucifer entre otros. El descenso de Dante al infierno con su maestro Virgilio, tiene como base el de Eneas acompañado de la Sibila en el Averno de la Eneida. 
El Infierno se compone de nueve círculos. En el círculo primero, el limbo, se encuentran las almas buenas que no conocieron la verdadera fe como los grandes poetas y los filósofos clásicos. En el círculo segundo están los lujuriosos. En el tercero están los glotones. En el cuarto los avaros y despilfarradores, en el quinto los iracundos y perezosos, en el sexto los herejes. El círculo séptimo corresponde a los violentos y se divide en tres fosas. El círculo octavo se divide en diez fosas y pertenece a los fraudulentos. En el último círculo están los tres grandes traidores: Judas Iscariote, el traidor de Jesús, Bruto y Casio, los traidores de César, y Lucifer, el gran traidor a la divinidad, con tres rostros que están devorando a estos tres traidores.

Inferno, canto V 
El círculo de los lujuriosos, el dolce stil novo y el amor cortés

El canto V del Infierno es uno de los cantos más representativos de la Divina Comedia. Los versos del 88 al 138 hablan del trágico desenlace de amor entre Francesca de Rimini y Paolo Malatesta. Este canto es uno de los más maravillosos y más hermosos de la literatura universal, versos de amor escritos en el Infierno. El círculo de los lujuriosos entendido como aquellos que transgredieron las leyes morales del amor. En la entrada del círculo se encuentra el juez de las almas, Minos, personaje de la mitología griega, rey de Cnosos. Minos es el encargado de asignar el círculo a las almas perversas de acuerdo con los pecados cometidos. Algunos de los personajes que encontramos en esta parte del infierno son Semiramis, Cleopatra, Helena, Paris, Tristán y todos aquellos que murieron a causa del amor, Dido la gran suicida, Aquiles que por amor combatió hasta la muerte, y muchas almas más. 
El Dolce stil novo (dulce estilo nuevo) que se desarrolla en la Toscana, principalmente en Florencia entre 1280 y 1310, se caracteriza por la figura de la dama hermosa e idealizada como símbolo de pureza y gentileza en el sentido de nobleza y virtud de corazón. La dama angelical, símbolo de beatitud e inteligencia celestial es uno de los temas principales de los estilnovistas. La conceptualización del amor cortés se forma de la lírica trovadoresca y de los romances caballerescos. La posición del enamorado frente a la dama es asimilada a las dos formas de sujeción típica del ethos medieval, vasallaje feudal y adoración religiosa. Las manifestaciones del amor cortés están reguladas por un código que impone fidelidad exclusiva, absoluta abnegación, convenciones de un minucioso galanteo, lealtad y liberalidad. El cortejo de la dama se da según las convenciones de tipo feudal, es así como nace la concepción del amor cortés como una modalidad erótico-sentimental. La doctrina del amor cortés era el centro conceptual intelectual del siglo XIII, caracterizado por el uso de palabras como corazón, gentil, dulce, suave, alegre, suspiros, sonrisa, que encontramos en la lírica del dolce stil novo por los motivos: “el suspirar del alma y el estremecimiento, los ojos que son el medio del amor, el corazón traspasado (que puede morir), el saludo de la dama, su aparecer (por la calle, con las amigas)” (Ceserani) El amor y la dama angelical son los temas principales de los estilnovistas. La dama se vuelve protagonista activa, es idealizada tanto física como espiritualmente, se distingue su bondad, gentileza y pureza de corazón. La filosofía estilnovista del amor se caracteriza por el placer que provoca la aparición de la dama, el amor que beatifica y conduce a la virtud, a la perfección; es una aspiración espiritual.
Dante al llegar a la bufera infernal, che mai non resta, (el torbellino infernal, que nunca se detiene), ve a las únicas dos sombras que van juntas, y entonces le expresa a Virgilio el deseo de hablar con ellas. Virgilio le responde que les pregunte en el nombre del amor que los aflige. Francesca en el papel de dama gentil expresa un deseo de bendición al poeta: “si fuera amigo el rey del universo,/nosotros le rogaríamos por tu paz,/después de que tuviera piedad de nuestro mal perverso./De aquello que escuchar y hablar tú deseas,/nosotros escucharemos y hablaremos a ti,/mientras que el viento, como está, calle.” Ella como dama gentil y piadosa expresaría gozosa una plegaria por la paz del poeta si Dios acaso pudiera escucharla. Francesca de acuerdo con el modelo de dama cortés, habla y se presenta diciendo de dónde es: “Se asienta la tierra donde nací/sobre la marina donde el Po desciende/para encontrarse pacíficamente con sus afluentes”. Nombrar el lugar de nacimiento es también una referencia de las costumbres antiguas, lo hace Virgilio cuando se presenta a Dante en la selva oscura. Después de la presentación, Francesca comienza a contar la historia de amor y de muerte. Dante retoma la canción de Guido Guinizzelli “Al cor gentil rempaira sempre Amore” (”En el corazón gentil llega siempre Amor”), los temas del amor y el cor gentil. Francesca es hija de Guido da Polenta, señor de Ravena, estaba casada con Gianciotto Malatesta, señor de Rimini y hermano de Paolo. Francesca y Paolo se enamoran y son asesinados por Gianciotto. Es el amor que inspira hablar a Francesca. Ella es la dama gentil que habla del amor que se allega en el corazón gentil, gentil en el sentido de bondad y nobleza de corazón. Bella persona, se refiere a la belleza física e intelectual de su amado Paolo. Es el amor que se mete en el corazón y en el intelecto, que nace de las almas gentiles y hermosas.

He aquí mi versión de esta maravillosa y trágica historia, espero la disfruten.

 

Infierno, Canto V, 88-142 [2]

“Oh criatura graciosa y benigna
que vas visitando por el aire perdido
a nosotros que teñimos el mundo de sangre,
si fuera amigo el rey del universo,
nosotros le rogaríamos por tu paz,
después de que tuviera piedad de nuestro mal perverso.
De aquello que escuchar y hablar tú deseas,
nosotros escucharemos y hablaremos a ti,
mientras que el viento, como está, calle.
Se asienta la tierra donde nací
sobre la marina donde el Po desciende
para encontrarse pacíficamente con sus afluentes.
Amor, que en el corazón gentil presto se prende,
me prendió de esta hermosa persona
que me fue arrebatada; y el modo todavía me ofende.
Amor, que a ningún amante amar perdona,
me tomó de placer tan fuerte,
que, como ves todavía no me abandona.
Amor nos condujo a una muerte:
Caín espera a quien nuestra vida apagó.”
Estas palabras fueron expresadas por ella.
Cuando interrogué a aquellas almas ofendidas,
incliné el rostro, y lo tuve así un tiempo,
hasta que el poeta me dijo: «¿Qué piensas?».
Entonces respondí, comencé: «Oh pobre,
¡cuántos dulces pensamientos, cuánto deseo
los llevó al doloroso paso!».
Después me volví a ellos y hablé,
comencé: «Francesca, tus tormentos
me hacen lagrimar, sentir tristeza y piedad.
Pero dime: al tiempo de los dulces suspiros,
a ¿qué y cómo fue que concedió amor
que conocieran los dudosos deseos?».
Y ella respondió: «No hay mayor dolor
que recordar el tiempo feliz
en la miseria, y eso lo sabe tu maestro.
Pero si deseas conocer con tanto afecto
la primera raíz de nuestro amor,
hablaré como aquel que llora y dice.
Nosotros leíamos un día por deleite
de Lancelot cómo amor lo atormentó;
solos estábamos y sin sospecha.
A varios suspiros y miradas nos incitó
aquella lectura, y palidecimos;
pero sólo fue un punto aquel que nos venció.
Cuando leímos la deseada sonrisa
ser besada por este amante,
éste que de mí no fue separado,
la boca me besó temblando.
Galeoto fue el libro y quien lo escribió:
aquel día no leímos más».
Mientras que un espíritu decía esto,
el otro lloraba tanto, que tanta piedad
sentí que me pareció morir.
Y caí como el cuerpo muerto cae.

 

Inferno, Canto V, vv. 88-142

“O animal grazioso e benigno
che visitando vai per l’aere perso
noi che tignemmo il mondo di sanguigno,
se fosse amico il re de l’universo,
noi pregheremmo lui de la tua pace,
poi c’hai pietà del nostro mal perverso.
Di quel che udire e che parlar vi piace,
noi udiremo e parleremo a voi,
mentre che ’l vento, come fa, ci tace.
Siede la terra dove nata fui
su la marina dove ’l Po discende
per aver pace co’ seguaci sui.
Amor, ch’al cor gentil ratto s’apprende
prese costui de la bella persona
che mi fu tolta; e ’l modo ancor m’offende.
Amor, ch’a nullo amato amar perdona,</span
mi prese del costui piacer sì forte,
che, come vedi, ancor non m’abbandona. 
Amor condusse noi ad una morte:
Caina attende chi a vita ci spense”.
Queste parole da lor ci fuor porte.
Quand’ io intesi quell’ anime offense,
china’ il viso, e tanto il tenni basso,
fin che ‘l poeta mi disse: «Che pense?».
Quando rispuosi, cominciai: «Oh lasso,
quanti dolci pensier, quanto disio
menò costoro al doloroso passo!».
Poi mi rivolsi a loro e parla’ io,
e cominciai: «Francesca, i tuoi martìri
a lagrimar mi fanno tristo e pio.
Ma dimmi: al tempo d’i dolci sospiri,
a che e come concedette amore
che conosceste i dubbiosi disiri?».
E quella a me: «Nessun maggior dolore
che ricordarsi del tempo felice
ne la miseria; e ciò sa ‘l tuo dottore.
Ma s’a conoscer la prima radice
del nostro amor tu hai cotanto affetto,
dirò come colui che piange e dice.
Noi leggiavamo un giorno per diletto
di Lancialotto come amor lo strinse;
soli eravamo e sanza alcun sospetto.
Per più fïate li occhi ci sospinse
quella lettura, e scolorocci il viso;
ma solo un punto fu quel che ci vinse.
Quando leggemmo il disïato riso
esser basciato da cotanto amante,
questi, che mai da me non fia diviso,
la bocca mi basciò tutto tremante.
Galeotto fu ‘l libro e chi lo scrisse:
quel giorno più non vi leggemmo avante».
Mentre che l’uno spirto questo disse,
l’altro piangëa; sì che di pietade
io venni men così com’ io morisse.
E caddi come corpo morto cade.

 

Notas

  1. Hay un ensayo de Paolo Pecoraro titulado “Las estrellas de Dante”, en donde explica esta maravillosa situación.
  2. Jorge Luis Borges en su poemario La Cifra publicado en 1981, escribió el poema “Inferno, V, 129”, inspirado en estos versos dantescos.

 

Referencias bibliográficas

Alighieri, Dante, La Divina Commedia, Ulrico Hoepli, Milano, 2006.
Brand, Peter, The Cambridge History of Italian Literature, Cambridge University, United Kingdom, 2007.
Ceserani, Remo e De Federicis, Lidia, Il materiale e l’immaginario, v. I, Dalle origini al Trecento, Loescher, Torino, 2003.
Fallani, Giovanni, Poesia e teologia nella Divina Commedia, Marzorati, Milano, 1959.
Markale, Jean, El amor cortés o la pareja infernal, tr. María Tabuyo y Agustín López, José J. De Olañeta, ed., Barcelona, 1998.
Salinari, Carlo, Antologia della critica dantesca, Laterza, Bari, 1971.
Rajna, Pio, La materia e la forma della Divina Commedia, Le lettere, Firenze, 1998.