Ada Limón, Poeta Laureada de Estados Unidos



La poeta norteamericana Ada Limón (1976) fue distinguida como Poeta Laureada de los Estados Unidos este julio de 2022. Ha publicado los poemarios The Hurting Kind (2022), The Carrying (2018), Bright Dead Things (2015), Sharks in the Rivers (2010), Lucky Wreck (2005) y This Big Fake World (2005). Mereció el National Book Critics Circle Award. Aquí leemos tres poemas, en versión de Jeremy Paden, que fueron revisados por la propia autora.

 

 

 

 

Dadme esto

 

Pensé que era el gato negro del vecino
de vuelta para desplumar los polluelos del nido
de los zorzales escondido en el seto de la casa,
lo que vino fue mucho más raro, una liquidez
móvil, un bulto de cerdas nervudo. Una marmota
resbalosa con andares de pato a hurtar mis tomates
verdes en la sombra matinal. La observe
ronzar y pararse en sus ancas, cuánto deleite
se tomaba en cada bocado acuoso. ¿Por qué no
se me concede deleitarme? Un desconocido me escribe,
me pide comentarios sobre el sufrimiento. Alambre
de púa jalada por la boca, como si demandara
que me arrodillara frente la concertina de seguridad
usada en guerra o para cercas. En vez, miro
la marmota con más cuidado y un sonido se me escapa,
un pequeño espasmo de alegría que no me imaginaba
cuando me desperté. Es una criatura graciosa y sincera,
y hace todo lo que puede para poder sobrevivir.

 

         The Hurting Kind (Lo doliente), 2022, Milkweed Editions.
         (https://poets.org/poem/give-me)

 

 

 

 

Nada que ver con lo que esperábamos

 

—Sobre Y entonces vimos la hija del minotauro por Leonora Carrington, 1953

 

Creíamos conocer el mito,
pavorosa bestia a salvo de
nosotros dentro del laberinto, creíamos
entender el terror atrapado
dentro de las recámaras secretas
que serpentean hacia más recámaras.
Lo peligroso siempre está
entre y dentro de la oscuridad.
Pero qué equivocados estábamos.
El encontrarnos con una habitación
con muros no bañados de sangre radiante,
sin huesos que ensucien los pisos de piedra,
sino en vez el Minotauro, diminuto,
ojos bordeados de gris, manos humanas,
mirándonos mientras nosotros observábamos
algo que no era miedo, sino resplandor.
¿Y qué aprendimos en cuanto al miedo?
En el corazón del laberinto,
donde todo lo escondido queda escondido,
hay una extrañeza poderosa,
una rara luz apabullante
que no se estremece
frente la continuidad del tiempo,
sino que espera a que alguien sirva de testigo
a este elegante y complicado conjuro.
Lo que pensábamos ser la causa de nuestro miedo,
nuestras fantasmas, nuestras fantasmas bailarinas,
nuestro futuro vaticinado en tantas bolas de cristal
que rondan sin nosotros, no es
de hecho aterrador. ¿Qué aprendimos
acerca del miedo? En el centro de la historia
hay algo casi femenino
y sin domar que hace brillar
hasta una jaula sin fin.   

 

(El proyecto poético de MOMA, The Poetry Project, https://www.moma.org/magazine/articles/637)

 

 

 

 

La luz que ven los vivos

Nos hemos parado en Subiaco
    para poner piedra sobre piedra
        en la tumba de otro polígrafo

donde cotorreamos, aturdidos
    y mareados del viaje, sobre entierros
        o incineraciones. “Yo no quiero

ocupar más espacio,”
    les digo a los chicos, padres los dos,
        quienes, como árboles, se inclinan

hacia la tierra. Me imagino
    sus hijas de viejas dejando 
        unas alfajores de bodega,

aguardiente, una bellota niquelada, damas
    haciendo picnic en la sombra de un pino
        tan inmóvil como la cascarilla del cuerpo.

Sustancias químicas y gusanos, sin duda,
    mas también un lugar donde hacer luto, un arroyo,
        una constelación de la muerte de la que se puede fiar.

Estos hombres saben algo
    que yo no. Que alguien les hará luto
        más allá de sus huesos, podrán fiarse de ello,

alguien estará allí en la sombra de los pinos
    que se parecen a las rigurosas rejas
        de una jaula generosa.

(¿Qué pasará si nadie viene al acantilado
    desde el que la ceniza de mi piel zarpare?
        Ningún familiar en luto, ningún mochilero perdido.)

Pero amigos, es hora de almorzar,
    y a ver, ¿acaso no funciona aún mí boca;
       mi apetito, mi lengua viperina?

 

The Carrying, (El llevar), 2018, Milkweed Editions.
(https://www.tupeloquarterly.com/editors-selections/the-light-the-living-see-by-ada-limon/)