Poesía Guatemalteca: Walter Morán



Leemos al poeta guatemalteco avecindado en México Walter Morán. Ha publicado Por voluntad propia (2002), Flor profunda (2004), Laberinto cotidiano (2008), Agua del mismo río (2014) y Cuando vuelvas tráeme la luna (2019). Ha sido incluido en tres antologías: Voces de posguerra. (Antología de poesía guatemalteca, 2001), Poesía para todos (Instituto Guatemalteco Americano, IGA, 2011) y World Poetry (2013).

 

 

 

1.    Un adiós inquebrantable

Desde que nací
mi piel fue cortada
como señal
de todas las separaciones
que me acompañan.
2.    Canto alla vita
A esta vida mía
voy a abrirle puertas y baúles
construirle ventana
para gritar y escapar
cuando esté acorralado.
Sembrarle árboles
…abrazarlos…
Ponerle otro corazón
porque el espacio de uno
no es suficiente
para llenarlo con tanta vida.
3.      Dejavú
¿En qué vida 
estuvimos juntos?
posiblemente bailabas
no me olvides
tal vez solo el humo
de una presencia remota.
Para encontrarnos en el futuro
tejimos nudos de memoria
para desencadenarlos
al advertirnos nuevamente.
Escribimos los nombres 
en un papiro
o en cerámica
como lo hacía Safo 
al inmortalizar el amor.
Tu nombre pudo ser Afrodita
Minerva o simplemente María
pero apareces
llamándote Noemí.
Y así
atados al corazón
nos volvimos a percibir
tomados de la mano
junto a un malecón
junto al faro
donde estuvimos 
quién sabe cuándo.
4.     Edith y Marcel
Nada será como antes…
Después de ti
siempre hay luna llena
he vuelto del destierro
y es ahora
cuando mejor entiendo
a Chavela Vargas.
Nada será como antes
huí a donde está  lo desaparecido.
Después de ti 
las aves fénix mueren
el sol ya no se oculta en el mar
Cortazar no escribe Rayuela
y Safo no firma epitafios.
Nada será como antes…
5.     Mirlo
En el mar de la serenidad
la posibilidad de estar juntos.
En el mar de las lluvias
tu cercana presencia.
Cuerpo celeste
buganvilla en flor
el sol de Antigua por la tarde
pan de miel
delicioso humus.
Un deseo inmenso 
me carcome
ahogado entre merlot
y la vaga esperanza
de consumirnos
como hienas
frente al cadáver del placer.
Solo
un encuentro
una bocanada de piel
para permanecer
o concluir el viaje.