Poesía peruana: Italo Passano

Leemos poesía peruana. Leemos algunos textos de Italo Passano (1988). Su libro más reciente es El fósil de todos los vicios (2022). Actualmente es director de Kunah Editores.

 

 

 

 

Italo Passano (Cusco, 1988) es Comunicador social y Artista Visual. Participó en distintos festivales a nivel nacional e internacional. Organizo la XXII edición del festival de poesía “Enero en la palabra” (Cusco, 2018). En el 2021 edita el Mapa literario de Puno y Tacna, como parte de la colección Mapas Literarios del Perú. Es director de Kunah Editores. Ha publicado los poemarios​​ Desovaciones​​ (2014),​​ Envanecido​​ (2016) y​​ El fósil de todos los vicios​​ (2022). Actualmente trabaja en su primera novela​​ Los Lúcidos.

 

 

 

 

 

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Perdido en Tenochtitlan

 

Al final no logré​​ vivir en el oficio de las tinieblas

Mi cuerpo se hizo carne de carnicero

Cempasúchil en el cabello chascon del Chilango

De verdad mis indios no cantan solos

buscan el remedio frente a estatuas que son lamentos

No te quiero ver llorar

solo verte próspero, majestuoso y sin hambre

en este azul maduro de Lila concentrado llenecito de almas como uno.

Y parece que se va acabar el mundo

que habrá que llamar al chulel o al ajayu

a Tupacs zapatistas en cantos gregorianos

Pero nada de nada, Nadaismo

Y como el ciego que se deporta a su mismo infierno

me voy al lado de la santa muerte

El Manco tropel infinito es mi trance,

mi intimidad multitudinaria

mi Falsa Libertad liberación entre libertadores

Sobrestímulos de las armas varias

Vientos, humos, fuego y vejez

Eso que sostiene mis pies a mitad de un temblor

El pozole hecho con carne de tu hermana

El río de los remedios soñado a la antigua

Carne ciudad charamuscada

Patitas de perro volviéndose ángel

Mataverso que alcanza una estrella

¡y nace donde le da la reverenda puta gana!

Nadie puede vivir el sueño tuyo

conozco al amor satánico

escucho bien tu corazón perdido Tenochtitlan

¿Cuál es la ruta para salvar al pueblo?

Saber que lo que tienes que hacer es de interés mundial

Es ser Anahuac y a la vez Quechua

Nahuatl y Laika

Brujo congregado entre el zorzal y el tzozil

Humano siempre humano hasta el último hueso

Perro come perro de las más ambiguas angustias

Feliz y sobrenatural en la metástasis del ombligo

el centro cósmico de todas las lunas.

Eres la última mano que coge al dormido antes de soltar las sombras

​​ en el cielo.

Y otra vez

perdido en Tenochtitlan

México me invita el grano maíz de una salvación

me dice que soy uno de los que aquí podrá poblar de nuevo

Pero no hay elegidos, solo niños llenando a sus santas muertes

extendiendo mi visita a los inframundos del jaguar

balam de su verde perfecto.

Mi alma sureña extiende en calma un finito racimo de perdones sobre él.

Tú eres México

Eres el centro mismo de mis lagos muertos

La sociotempestad que aflige y me revuelca

Sostienes mis pies a mitad de mil temblores nocturnos

de la tierra me das el cordón umbilical hundido en apariciones y volcanes

Los fantasmas abandonan bendiciones para entregárnosla como críos

Los afanes del sueño, las mollejas, laguas pozoles de mis muertos

Oro y oro de regresar con vida a tus internas fauces que son cavernas

Mares y huertas que sentí en la plenitud de los trances

vidas elegidas por aztecas mayas quechuas y aymaras

Lléname de confianza

Guadalupe Candelaria de los milagros morados y absortos

Se el nombre de mis otras piernas brazos bocas

que besan surreales nichos nidos de oro y salares.

Aguárdame por siempre en este infierno que conozco

que no es más que un laberinto

Ahógame como un niño santificado que va y pide más a las madres de su

propia sangre.

Estoy listo para nacer como el bueno, como el malo y como el feo

una res impoluta de mis propios miedos.

Tú eres México y yo el magro abismo de puras maldiciones.

Estoy en el centro mismo de los lagos muertos y sus santos indios

Ven ahora a resucitarme en las octavas, maratones, glorias.

ahora en la hora de nuestra suerte

Amen.

 

 

 

 

 

 

 

 

Déjese arrastrar por el río

 

1

En los días siguientes al fin del mundo como lo conoces,

la misa negra de medianoche explicaría las explosiones de la lluvia.

Explicaría la pobreza y el fin del mundo en el que basta con pensar en la

muerte

y alejarla por miedo a irnos temprano o aferrarnos a la vida con demasiada

fuerza.

Bastaría con desear ofrendar un pez,

el cadáver en la curva de mis puños

que los tallos de las plantas sean símbolo de castidad

y alucinar con el poder de los reencuentros.

El fin llegará por las nalgas en los diamantes de una bebida.

Nimiedad cuadrada, surreal seno partido sobre el rostro infantil

como un jorobado creando su sarcófago para ser recordado dentro.

Lomo melón de un pestilente animal que todos cabalgan con alegría

desbordante.

Una Mujerzuela te besa en el lodo, flechas pintadas en su vientre.

Todos se divierten en un estrecho salón desgastándose

cobrando un valor / una proteína general

Volviéndose un cementerio de laikas que mueven la cola

 ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​ ​​​​ cuando los desvistes.

 

Pero Pachacamak nos confirma lo que es el hombre:

Venimos del quechua natural y no hay cielo al cual obedecer.

Hay que destruir las estrellas para que no exista el hambre.

Es el placer de crear incendios y descender la dosis de las 3 am

La consciencia del astro no se pierde en el desastre

Lleno de cicatrices convulsas y orgasmos de otro planeta.

Sus vísceras son la escultura en el fin de los egos

Vamos muertos y muertos somos uno

antes de preguntar si es permitido el silencio de vez en cuando

si la fiebre existe al otro lado de una vida.

Ahora hombre, padre, hijo, eres uno.

Al salir de aquí el otro ya no te habita.

déjese arrastrar por el rio,

no mire el sueño eterno de quien está soñando.

 

 

 

 

3

Abya Yala camina sin dientes y sin lengua.

Es el útero moderno donde todos nacen y se ahogan en un peaje por cada

metro de lectura. Gloria matemática que deleita a los progres ricos del

mañana.

Un cavernícola lustrando tus zapatos y pisando los del otro.

El andino necesitado de odios, fermento y putas, se dice culpable de ser

macho y conformarse con tan poco.

La Zanja espiritual del costeño promedio que cojea cuando le apetece

y termina la oración sin dar las gracias, olvidando que su hijo es una

monografía del Perú.

Un asceta Shibipo - Konibo de voz popular trae la sinopsis del sueño: Todo

es anunciado por bocas sucias que sacan brillantes valiosos del río.​​ 

Los nipones reclaman que los niños tomen más fósforo, Hiroshima y

Nagasaki

que los eternos descubran sus tenazas, vomitando sobre la fas de los

hambrientos.

Es curioso que el cerebro se desarrolle con los seres del mar

secando un elixir que gotea vanas formas del ser.

Es curioso que el pescado llegue fresco al Altiplano​​ 

que sea el cerebro el órgano más joven de la evolución,

que el mestizaje siempre nos juegue una mala pasada.

Curioso es que los tartamudos de iglesia vendan la pesadilla lumínica en

cada misa

que las ostias del cardenal ahoguen niños bajo sus cruces.

Es curioso que las familias peruanas lloren para ser felices frente al

televisor

que su fascinante latido de cariños sean también la distancia entre los

hermanos, padres e hijos de todos los géneros.

Toda encandilación por y para el consumo no se finge, solo se congela para​​ 

decir que “mi lucha también es la tuya”, hasta que alguien grite “regresa a tu​​ 

chacra, campesino”.

 

 

 

 

 

 

 

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