Poesía mexicana: María Choza

Leemos poesía mexicana. Leemos algunos poemas de María Choza (1994). Estos textos hacen parte de Vinagre de madre (2025).

 

 

María Choza (Sinaloa, 1994) es​​ maestra, madre​​ y​​ poeta. Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Su obra mereció el segundo premio de poesía joven Alejandro Aura en su emisión 2015. Su primer libro​​ Los campos no elíseos​​ se publicó en 2016. Acreedora a algunas menciones y becas literarias. Su segundo libro de poesía​​ Vinagre de madre​​ se publicó en 2025. Actualmente se dedica a la escritura libre y a la crianza.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

VINADRE​​ DE MADRE

 

Desde los primeros tiempos​​ 

en la enfermedad del hijo está la madre​​ 

Imagínese a la primera mujer quedándose​​ 

atrás de la manada

Así se inventó la empatía,

la evolución de un hueso reparado​​ 

 

La madre tiene un vinagre extraído de​​ 

su propia esencia de su propia carne de su propio ser​​ 

Vinagre de madre, le llamaba la abuela​​ 

Vinadre, dice el niño enfermo​​ 

Madre, dame tu​​ vinadre​​ 

 

Su jugo se compone de cáscaras de piña​​ 

de manzana de anís la flor silvestre

aceite de la casa, alcohol de caña

un pedacito de granada o cualquier fruto que tinte rojo

rojo debe ser porque es la verdadera sangre

(color sangre es el que acompaña)

y un manojo de lavanda, romero o zacate de limón

 

Mismos elementos van a la tina de peltre​​ 

con agua caliente, pero soportable

y ya que suelte el vaporcito,​​ 

van hijo y madre al agua​​ 

Sentados y tranquilos

en la piedad de los cuidados,​​ 

ella sobará la espalda​​ 

con mano suave en forma de concha​​ 

y mientras, sana el niño

 

Mientras lo curan el ritual y las hierbas​​ 

y las oraciones y el creer,

el ser de la madre se reintegra​​ 

y su carne es carne,

y su esencia vuelve a fermentar

 

Por último, se coloca la madre en el punto​​ 

más alto de la alacena para que sólo ella se alcance.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

FLORA DE LENGUA Y LIBO

 

Ya lo sabía desde antes:

con miel se atrae al objeto amado​​ 

Llené temprano un frasco​​ 

Dentro de él, un nombre y un deseo y una lágrima​​ 

y ese sueño​​ 

Entonces dije tu nombre muchas veces

y en vez de ti, vino la miel a hablarme

Pero no supe entender su flora de lengua y libo.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

LAS VÍRGENES

 

Carezco de dios, es cierto​​ 

Yo tengo vírgenes en la pared:​​ 

La Santa Aparecida​​ 

virgen de la agonía​​ 

la del sexo dormido​​ 

la virgen del pozo de luz​​ 

señora de las nobles lenguas​​ 

virgen primitiva​​ 

virgen terrestre

virgen de amorosas letanías

 

La del húmedo hombro​​ 

La de la flora y la fauna

señora de los procesos

virgen muda​​ 

Santa de la primavera adelantada​​ 

señora del beso eterno​​ 

virgen de la devoración​​ 

Y entre todas las vírgenes, la niña​​ 

La niña de la miel en la voz​​ 

Mujeres que fueron, casi

En pecado original concebidas.​​ 

 

 

 

 

 

 

 

CHET BAKER CANTA

 

I only know what I know​​ 

The passing years will show​​ 

You´ve kept my love, so new​​ 

 

Time after time, Chet Baker

​​ 

Chet Baker canta a blanco y negro​​ 

Blanca la muerte y negra la adicción​​ 

Chet está inmerso en su heroína

Su dentadura, incompleta

Su alma, puedo adivinarlo, es blanca​​ 

Su corazón, ya no tiene​​ 

Es un ángel que no abre los ojos para conmover​​ 

Aún sin ojos, aún sin boca, es ángel​​ 

 

Con su voz calla la noche

Envejece en pantalla como lo hacen los drogadictos:​​ 

solo, rodeado de canciones hermosas y bebida​​ 

Es él un calor hiriente que reconforta​​ 

Su voz se intercambió por instrumento​​ 

La trompeta es su verdadero idioma

El silencio puede tener tantos significados

El silencio, para los músicos,​​ 

encuentro divino donde un dios se les presenta:

el de la organización, del llanto, el dios de lo que siga​​ 

Chet canta que el amor viejo puede mantenerse joven, nuevo

apenas recién nacido​​ 

Con su voz cierra mi mano, me percato de que​​ 

tengo manos que sirven como deberían

Y pienso en todos los cuerpos que se descomponen,

sus almas siguen ardiendo​​ 

El corazón sigue queriendo,​​ 

el amor no se envejece​​ 

 

¿Cuántos atrapados en un cuerpo que no les pertenece?

Cuántos como Chet,​​ 

el ángel reducido.​​ 

 

 

 

 

 

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