María Choza (Sinaloa, 1994) es maestra, madre y poeta. Licenciada en Letras Hispánicas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Su obra mereció el segundo premio de poesía joven Alejandro Aura en su emisión 2015. Su primer libro Los campos no elíseos se publicó en 2016. Acreedora a algunas menciones y becas literarias. Su segundo libro de poesía Vinagre de madre se publicó en 2025. Actualmente se dedica a la escritura libre y a la crianza.
VINADRE DE MADRE
Desde los primeros tiempos
en la enfermedad del hijo está la madre
Imagínese a la primera mujer quedándose
atrás de la manada
Así se inventó la empatía,
la evolución de un hueso reparado
La madre tiene un vinagre extraído de
su propia esencia de su propia carne de su propio ser
Vinagre de madre, le llamaba la abuela
Vinadre, dice el niño enfermo
Madre, dame tu vinadre
Su jugo se compone de cáscaras de piña
de manzana de anís la flor silvestre
aceite de la casa, alcohol de caña
un pedacito de granada o cualquier fruto que tinte rojo
rojo debe ser porque es la verdadera sangre
(color sangre es el que acompaña)
y un manojo de lavanda, romero o zacate de limón
Mismos elementos van a la tina de peltre
con agua caliente, pero soportable
y ya que suelte el vaporcito,
van hijo y madre al agua
Sentados y tranquilos
en la piedad de los cuidados,
ella sobará la espalda
con mano suave en forma de concha
y mientras, sana el niño
Mientras lo curan el ritual y las hierbas
y las oraciones y el creer,
el ser de la madre se reintegra
y su carne es carne,
y su esencia vuelve a fermentar
Por último, se coloca la madre en el punto
más alto de la alacena para que sólo ella se alcance.
FLORA DE LENGUA Y LIBO
Ya lo sabía desde antes:
con miel se atrae al objeto amado
Llené temprano un frasco
Dentro de él, un nombre y un deseo y una lágrima
y ese sueño
Entonces dije tu nombre muchas veces
y en vez de ti, vino la miel a hablarme
Pero no supe entender su flora de lengua y libo.
LAS VÍRGENES
Carezco de dios, es cierto
Yo tengo vírgenes en la pared:
La Santa Aparecida
virgen de la agonía
la del sexo dormido
la virgen del pozo de luz
señora de las nobles lenguas
virgen primitiva
virgen terrestre
virgen de amorosas letanías
La del húmedo hombro
La de la flora y la fauna
señora de los procesos
virgen muda
Santa de la primavera adelantada
señora del beso eterno
virgen de la devoración
Y entre todas las vírgenes, la niña
La niña de la miel en la voz
Mujeres que fueron, casi
En pecado original concebidas.
CHET BAKER CANTA
I only know what I know
The passing years will show
You´ve kept my love, so new
Time after time, Chet Baker
Chet Baker canta a blanco y negro
Blanca la muerte y negra la adicción
Chet está inmerso en su heroína
Su dentadura, incompleta
Su alma, puedo adivinarlo, es blanca
Su corazón, ya no tiene
Es un ángel que no abre los ojos para conmover
Aún sin ojos, aún sin boca, es ángel
Con su voz calla la noche
Envejece en pantalla como lo hacen los drogadictos:
solo, rodeado de canciones hermosas y bebida
Es él un calor hiriente que reconforta
Su voz se intercambió por instrumento
La trompeta es su verdadero idioma
El silencio puede tener tantos significados
El silencio, para los músicos,
encuentro divino donde un dios se les presenta:
el de la organización, del llanto, el dios de lo que siga
Chet canta que el amor viejo puede mantenerse joven, nuevo
apenas recién nacido
Con su voz cierra mi mano, me percato de que
tengo manos que sirven como deberían
Y pienso en todos los cuerpos que se descomponen,
sus almas siguen ardiendo
El corazón sigue queriendo,
el amor no se envejece
¿Cuántos atrapados en un cuerpo que no les pertenece?
Cuántos como Chet,
el ángel reducido.




