Brunella Guedea (Dunedin, Nueva Zelanda, 2007). Es poeta, artista visual y cantautora. En 2022 fue antologada en el volumen de poesía joven neozelandesa Tuhono y ganó el primer premio de fotografía organizado por las Wellington City Libraries en la categoría “naturaleza”. Su primer libro de poemas Superficial será publicado en coedición por Círculo de Poesía/Universidad de Colima. Fue asistente de directora del musical Little Shop of Horrors de la Wellington East Girls College y este año participó como segunda/segunda asistente en el rodaje de la película Sin decir adiós, de la actriz y directora Cristina Rodlo. Actualmente estudia cine y comunicación en la Massey University (Nueva Zelanda). Los siguientes poemas pertenecen a Superficial.
Wellington Cable Car
Siempre escribo poemas cuando voy en tren.
Hay una sensación oscura y cruda.
Quizás porque estoy escuchando la banda sonora de Batman.
O porque este lugar me ayuda a escribir sobre lo podrida que está mi mente.
Como una manzana que parece roja por fuera y al cortarla
tiene muchos agujeritos oscuros llenos de gusanos.
Quizá soy una manzana.
O como esas almohadas de hotel,
que parecen limpias, pero cuando les ponen luz azul:
gérmenes,
baba vieja
y otras cosas asquerosas que la gente dejó.
O como cuando ves una foto de alguien vestido elegantemente
y luego haces zoom
y te das cuenta de que la pared frente a la que estaba tiene grietas.
Este lugar,
el tren,
me ayuda a descubrir
esas cosas ocultas.
Superficial
Superficial:
la palabra que describe la esponjosa espuma blanca de un café con leche,
pero no el líquido oscuro que contiene la taza.
Superficial:
una pequeña bola llamada ojo que no muestra lo que ve,
incluso si miras con atención.
Superficial:
los problemas que contengo en el vaso que es mi mente,
sólo contándole a la gente los que apenas son un problema.
Superficial:
la forma en que le dices "Que tengas un buen día" a una clienta
después de haberlo dicho 24 veces.
Superficial:
la forma en que la miras con amor, dos meses después,
la misma mirada, otra persona.
Superficial:
la cáscara de la naranja.
Superficial:
riéndose de un mal chiste.
Superficial:
Yo.
Soy superficial.
Superficial para el mundo exterior.
En mi habitación, soy el líquido que contiene la taza.
Lo único que queda: el rostro tras la máscara.
No soy Barbie
Tus ojos eran azules.
Estabas parado en una esquina, siendo tan genial,
y yo estaba leyendo.
Básicamente, era una ñoña.
Una chica se me acercó y me dijo:
"Qué nerd".
Me sonrojé y quise escupirla.
Rompiste el estereotipo y dijiste: "Oye".
Y simplemente nunca olvidaré ese día.
Dos almas se unieron.
Para mí, eso es para siempre.
Nuestras palabras chocaron:
supe que tenías un buen corazón.
Seguimos juntos hasta el día de hoy.
Mi mente añade piezas a la historia.
Si tan solo esto fuera como una obra de teatro
podría ver y sentir gloria.
Pero todo es imaginación.
No es tangible como mis manos.
Por eso la gente me trata
con pura falta de respeto.
Si tan solo fuera como los demás
encajaría.
Pero supongo que no soy normal.
Por eso no tengo amigos.
Sólo quiero a alguien que me quiera.
Esa es mi fantasía.
Mi sueño.
Pero claramente no soy Barbie.
Sólo soy una chica
que se sienta en la esquina del cuarto
esperando a ser descubierta.




