Poesía peruana: Ale Pastore

Leemos algunos poemas de Ale Pastore pertenecientes a Golpean campanadas en la catedral de San Patricio” (Códice Ediciones, 2025).

 

 

 

 

 

Ale Pastore (Lima, Perú) es poeta, editora y creativa de Códice — Revista de Poesía Impresa & Publishing House. Licenciada en Comunicación Social y Audiovisual. Desde 2022 colabora con una columna cultural en el​​ Diario Poder Edomex​​ de México. Autora de los poemarios​​ La distancia del tiempo​​ (Gambirazio Ediciones, 2019) y​​ Todavía oscura​​ (Gambirazio Ediciones, 2022), publicados en Perú. En 2023 publicó la plaquette​​ El color del silencio​​ (Ediciones Summa), dentro de la colección “Los cuadernos del jaguar”. Su título más reciente,​​ Golpean campanadas en la Catedral de San Patricio, ha sido publicado por Códice Ediciones (Lima - New York, 2025) y será editado en Argentina por Buenos Aires Poetry, con publicación prevista para enero de 2026. Es parte de la antología​​ Poetas Ruculistas​​ (Chile, 2023). Antología​​ Humans Again — World Poetry Day​​ (Washington, DC, 2023), compilada por Reí Berroa. Antología​​ Poemas a la deriva. Voces contemporáneas en español​​ (Buenos Aires, 2025). Así mismo, forma parte de la​​ Memoria del Encuentro de Poetas Iberoamericanos​​ (México, 2024), como también de una compilación especial para​​ Paraíso. Revista de Poesía​​ (España, 2025).​​ Parte de su obra ha sido traducida al portugués, italiano, inglés y griego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ignis Ardens

 

 

¡Ah, despierta!

 

Escucha el flujo

bajo estos canales,

transita, sé tú, bebé,

toma al azar

mi pubis sangrante,

e inyéctalo a tu boca hambrienta.

 

Sé el sonido errante

que exhuma mi sexo,

el paraíso oculto

bajo las bragas

de estampado dulce y azul.

 

Sé la porosidad

en su punto más gélido,

la presión silente

que desprenden los cuerpos

en la retina de otros.

 

¡Carne mía, avívame!

¡Membrana mía, avívame!

 

Hemos visto el fuego ardiente,

sin dolor,

 

¡Ah, despierta!

 

Del filo justo de tu carne,

salta al vacío

sin residuos ni flores.

 

 

 

 

 

 

 

 

Parto

 

Acomodan la camilla.

La enfermera se pega a tus piernas

como espina dorsal.

 

Contención tras expansión,

miseria que moja

la línea de la vida.

 

Tu maternidad me arranca,

y la sala se acribilla de luz.

 

Mi hígado,

mi tráquea,

mis blancas escleras.

 

Femenino llanto

en el cuerpito más fofo.

 

Desciendo,

y llego a una capital imprecisa,

vaticinando

el​​ Día Mundial del Niño por Nacer.

 

¿Cómo llegué hasta aquí?

¿Cómo me iré de este lugar?

 

 

 

 

 

 

 

Cuerpo inmortal

 

El agua entra,

no pregunta,

se adhiere a mis costillas

como ramas podridas.

 

No grito.

No puedo.

 

Una corriente me arrastra,

pero no hacia el mar

me arrastra hacia mí.

 

Los pájaros revolotean,

me pisan la cara.

Una larva se aloja en mi tobillo,

otra en la memoria.

 

La sangre cede,

pero no se va.

 

Mi cuerpo —este cuerpo—

sin fuerza,

sin renuncia,

 

flota

en su forma más débil.

 

Lo inmortal me sobrevive

no sabe cómo morir.

 

 

 

 

 

 

 

La dupla de los nísperos sagrados

 

Para Miguel Ángel

 

 

Y yo que me quedo arrimada,

yo que inmóvil

me froté las patas

de mil maneras,

que aparecí y excavé

las lágrimas de tus costas prohibidas,

deteniendo tu ladito mudo,

tu oreja

de una desobediencia rizomática

en la cima del temblor,

hasta frío tengo

cuando pienso y te pienso,

 

 

tú,

cadera terca, amas moverte

en la lucidez de la locura,

como un pulpo en su propia contradicción,

en la rabia arcaica y húmeda,

 

 

tú avanzas

a pura fijeza,

macheteando mi viada.

 

 

 

 

 

 

 

 

Catedral de San Patricio

 

Ha llegado septiembre

con los herrajes de plata

hiriendo los cielos.

 

Golpean campanadas

en la Catedral de San Patricio.

 

Estoy en Nueva York,

donde el mundo

se apaga a sus amaneceres,

mientras reluce

la mirada de Dios.

 

Sitúo a un lado el eco indefenso

que resuena

como una gota.

 

La salida va habitando de luz los pasillos;

el habitante empuja flores aplastadas,

 

la luz, los iluminados, iluminándose,

 

la herida, los heridos, hiriéndose.

 

 

 

 

 

 

 

 

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