thaís espaillat ureña (Santo Domingo, 1994) escritor, artista y educador sin-disciplina. Ha publicado varios libros y fanzines, entre ellos: Pudo haberse evitado (Eloísa Cartonera, 2017; Ediciones Cielonaranja, 2018), A veces quisiera dormir dentro de un pomelo (Ediciones Nebliplateada, 2019), Notas sobre la morfología del Malecón (Ediciones de A Poco, 2020), No me voy a morir nunca (Herring Publishers, 2023), un poró en la montaña este enero (La Impresora, 2024) y Tú tampoco vas a salvarte: Poesía reunida 2014-2024 (Ediciones Cielonaranja y Ambi Press, 2025). Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, portugués y mandarín. Algunas de sus instalaciones y piezas audiovisuales han sido expuestas en República Dominicana, Inglaterra, Estados Unidos, China, Filipinas y Brasil. Comparte talleres de poesía y creación desde el 2019.
Yo soy tu Perestroika
Ahora que lo pienso
yo pude haber estado siendo
una espía rusa
todo este tiempo
una espía rusa
y no haberme dado cuenta
hasta ahora mismo que pienso en las camisas
que se han perdido de mi closet.
¿Será que alguien se venga de mí?
Recuerdo que un ruso
secuestró a mi papá hace unos años
¿Será que me hice espía rusa
no siendo ni rusa ni espía ni remolacha
para que devolvieran a mi padre a su cama?
Es posible,
porque todo termina siendo posible,
sólo hay que ver videos en internet
o escuchar cualquier emisora.
El mundo se acabará pronto
(lo puedo decir con confianza
porque ya me confesé:
soy espía y además soy rusa)
Se acabará pronto
y todos seremos mantequilla
manteca
bizcocho de ciruela
en una piedra que flotará
y flotará por los siglos de los siglos
¿Habrán devuelto a mi papá,
gente come papa come borscht,
gente bebe vodka bebe vodka
a su casa, todavía mi casa, todavía la casa de mi mamá?
Una piedra
marshmallows y mayonesa,
todos toditos,
sí, sí,
adiós.
Soy espía rusa y les juro que me di cuenta hoy.
Ustedes fueron
los que destruyeron todo esto
Así que no voy a ser yo
quien cosa las frutas a los árboles.
La lluvia seguirá cayendo sobre la ciudad,
yo seguiré pretendiendo hablar con vehemencia
de cualquier cosa sin importancia
Como la cordillera de nubes en la ventana de la tarde
o la taza de café amarilla, demasiado llena
La música lejana,
los carros,
las alas,
los niños,
otra advertencia para el fin del mundo
A mí que no me vengan a buscar
cuando me vaya me iré yo solo
agarrándome la mano con la otra,
mirando un punto rojo en el cielo
que saldrá directo
desde mi rayo láser.
***
Otros poetas dominicanos en el dossier son:
Jordan Manuel Hernández / Ronny Ramírez / Indhira Itsuki Roca /




