Nicolás Peña Posada (Bogotá, 1991) es docente universitario y tallerista de escritura creativa en Idartes. Es editor en la editorial independiente Totuma Libros y co-director del colectivo Danielito Bang. Hace parte del grupo de rap Amigos imaginarios. Ha publicado los poemarios: Los bordes del agua (2025), No sabía que teníamos en común pisar hojas secas (2024), El marrano (2022),Tardes de domingo (2022) y La abuela nunca llora cuando corta las cebollas (2020). Obtuvo mención de honor en el Concurso de Poesía Tomás Vargas Osorio con el libro Los desiertos del hambre, y ha sido finalista de otros certámenes nacionales e internacionales.
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En Los bordes del agua se explora la fuga y la materia. Algo se está formando en cada página y ese algo transita de una página a otra. Una célula se convierte en hombre, un hombre se convierte en padre, un padre se convierte en poesía y la poesía es un león gimiendo suavemente en la cima de la montaña del lenguaje indestructible. Nicolás Peña Posada gime como un león y alumbra el nacimiento de algo. Ese algo es un poema que se está formando en cada página y ese algo transita de una página a otra como una helena pluricelular o una alvéola flagrante o un granito de sílaba que detiene las catástrofes y paraliza al mundo. Leer Los bordes del agua es hacerse aguas y derretirse como un trozo de hielo que no sabía nada de la existencia del sol. Derretirse como una casa en la nieve. Es ser iglú redondo y derretirse frente a la célula con forma de Helena. Al leerlo, la madre que he sido recuerda su propia semana 37 y su propia cesárea de urgencia. Fugo de mí hacia Nicolás y creo que me llamo Nicolás o León, o cualquier cosa que gime. No puedo creer que mi primera lectura del año de todos los años juntos sea un espejo donde me miro mientras la montaña, su cima y su falda, se desmoronan.
Legna Rodríguez Iglesias
SEMANA 3
DÍA 2
Una parte minúscula del cuerpo
se resiste a morir
continúa su ascenso en la oscuridad
me escribes: tengo algo que contarte
respondo: ¿estás bien?
siento picadas en los huesos
me quedan algunas horas en el trabajo
vuelves a escribir: no quiero hablar por acá
la comunicación es un cuenco oscuro
emoticones muertos en la pantalla
la mórula se está convirtiendo
en un blastocisto de 300 células
comenzará su recorrido
por las trompas de Falopio
siento el movimiento telúrico del corazón:
ese órgano que a veces no puede regularse
el proceso de implantación se acelera
se empiezan a diferenciar
las capas germinales
contesto: ahora nos vemos
me sudan las manos
el sudor es una respuesta física del miedo
una regulación de la temperatura
las cosas más bellas y las más tristes
a veces son mudas
tal vez está embarazada, digo
como contándole un secreto al aire
hablando con un amigo muerto
niños descalzos corren por mis venas.
SEMANA 6
DÍA 4
1.
pequeña semilla
grano de arroz
girasol cerrado
punta fina de lápiz
arveja
maní
2.
gota
pupila de insecto
trozo diminuto de borrador
esquirla de vidrio
puñado de pimienta
orificio
nos reímos
podríamos usar las mismas comparaciones
para casi cualquier cosa:
el universo
un huevo de dinosaurio
Dios
el corazón de la hija que no tendremos.
SEMANA 9
DÍA 1
Quiero ser madre
las paredes están adelgazando
el útero es una pera invertida
asimétrica: signo de Piskacek
quiero tenerlo
insistes en el deseo
la tensión entre los ligamentos aumenta
también la secreción de insulina
es 22 de marzo y siento un golpe
en el abdomen y en el hígado
¿te parece bien?, me preguntas
tu cuerpo está consumiendo más oxígeno
para el metabolismo de la placenta
como la ondulación de un bosque
insectos que buscan comida entre las flores
todo consiste en operaciones orgánicas
movimientos y alteraciones químicas
ojalá sea una niña
se están definiendo las fosas nasales y los ojos
doy vueltas en el cuarto, respiro
toca contarle a nuestros padres
se forman nudos blandos dentro de la boca
saliva que empieza a solidificarse
¿estás contento?, preguntas
trato de esbozar una respuesta
algún signo verbal
digo: voy a ser padre
y es como si repitiera una mentira
insultara a dios:
ampollas negras crecen
en el borde de la lengua.
Semana 17
Día 2
Pensamos en un cuarto pintado de ballenas
peces y pulpos, corales y algas
un cuarto de animales acuáticos
que suban y bajen por las paredes
un ecosistema de conchas y delfines
para que Helena les hable cuando se sienta aburrida
o para que logre entender
de dónde viene su lenguaje atemporal de olas.
Repetimos: Helena Peña
rima asonante
la imaginamos jugando
con planetas de colores
chupándose el dedo gordo
mientras se queda dormida
Helena Peña, decimos
y se llena de sapos amarillos nuestra boca.
Hele, Helenita, Lena
¿cómo le dirás a tus abuelos?
Tito, Tita, Yayo, Yaya
¿cómo llamarás al perro para
que te acompañe?
¿cuál será el primer objeto que nombres?
Chupo, tete, cama
¿el primer árbol?
Pino, Arrayán, Sauce
¿con qué balbuceo sabremos
que estás brava?
¿qué palabra asociarás con el perdón?
Ma, pa, au, yi, mida
descifraremos con calma los sonidos
que caen como caracoles salados al piso
Mirla, Colibrí, Carpintero
¿en qué idioma hablaremos
esos días en que no sepas
que existe una correspondencia
entre las palabras y el mundo?
Semana 28
Día 2
Elijo la ternura
el sonido de los caracoles
cuando caminan de regreso
al corazón de las albahacas
pensar en ti, Helena
me ha hecho más cercano
al borde de las espinas
hay en mí doscientos huecos
un animal de agua dulce
que me lame las orejas
tanta abundancia en un trébol
tanta agua en el borde de una piedra
acá estoy contando los días
regando las materas con calma
para que cuando nazcas haya
geranios, buganvillas y jazmines
alrededor de la casa
y tú, al tocarlos,
86 sepas que la generosidad
se esconde en el tejido celular de las hojas.




